Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El fin de la era mágica - Capítulo 328

  1. Inicio
  2. El fin de la era mágica
  3. Capítulo 328 - 328 328
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

328: 328 La Fórmula Fess 328: 328 La Fórmula Fess Editor: Nyoi-Bo Studio —Resultó ser la fórmula Fess… —dijo Lin Yun con una risita luego de levantar el trozo de papel.

Tomó una pluma de su bolsillo como al descuido y se dirigió hacia una mesa de refinamiento cercana para comenzar a escribir.

—Muy pretencioso… —Griffith resopló con frialdad mientras miraba a Lin Yun con un desagrado recién descubierto.

Al principio, a Griffith solo le había caído mal el alardeo de aquel joven.

Apenas superaba los veinte años y, sin embargo, se jactaba de esa manera, diciendo que tenía dos métodos para resolver la solidificación mágica de la Piel de Pitón Maligna de la Oscuridad.

Pero la fórmula Fess que el joven mencionó despertó de golpe el odio de Griffith.

«Ridículo… Ese niño Mafa ni siquiera sabe el nombre de esa fórmula…» «¿Qué fórmula Fess?

He copiado esa fórmula de los vestigios de la tercera dinastía hace treinta años y, en la parte superior, se leía con claridad el nombre de Fórmula Lauren.

Fue una de las tres fórmulas más importantes que escribió el famoso Artesano de la tercera dinastía, el Alquimista de la Vida, Lauren.

Te crees tan genial al pretender entender algo que no comprendes y llamándolo fórmula Fess… Griffith permaneció en silencio mientras miraba a Lin Yun con desprecio.

Esta vez, Lin Yun estaba tan concentrado que no pudo percibir el cambio en la expresión de Griffith.

Estaba completamente inmerso en el descifrado de la fórmula de alquimia.

Para él, una fórmula de ese nivel no era algo demasiado complicado y trabajó durante solo cuatro minutos antes de soltar la pluma.

Levantó la hoja de papel y se la entregó a Griffith.

—Mafa Merlin, ¿no es cierto?

Déjame darte un consejo.

Es bueno que los jóvenes tengan ambición, pero perder el respeto por sus mayores en el proceso conduce al desastre… —Griffith no parecía tener apuro por revisar el trozo de papel y solo suspiró, como si su interés hubiera desaparecido.

—¿Eh?

Maestro Alquimista Griffith, ¿qué le parece si lo revisa primero?

—¡Ja, ja!

¿Revisarlo?

¿Revisar qué?

¿Revisar cómo finges?

¿Revisar tus tonterías?

Ni siquiera conoces el nombre de la fórmula, ¿cómo podrías tener las calificaciones para hacer que yo revise tus incoherencias?

—¿Eh?

—Lin Yun se quedó helado.

«Imposible, la fórmula que me dio sin duda es la fórmula Fess».

Lin Yun estaba muy seguro de eso.

En ocasiones, Lin Yun podía llegar a confundirse con otras cosas, pero la Fórmula Fess tenía muchas aplicaciones diferentes.

Podía usarse en la fórmula de Aumento Físico, que era una habilidad muy importante en el final de la era mágica, ya que esta no dependía del maná.

Lin Yun había usado medios físicos para completar el Aumento Físico en varias ocasiones y la había usado muchas veces para controlar a algunas bestias de arena, ¿cómo podría confundirse con la fórmula Fess?

—Déjame decirte la verdad.

Lo que tú crees que es la fórmula Fess, en realidad es la fórmula Lauren.

Es el majestuoso trabajo del Alquimista de la Vida, Lauren, que era un compañero estudiante del emperador Zhantui y del rey Gaugass.

¿Fórmula Fess?

¡Qué ridículo!

Ser un alquimista que no sabe algo no es escalofriante, lo que sí lo es es pretender saberlo cuando no lo sabes.

Tras decir eso, el anciano dejó de mirar a Lin Yun y arrojó el trozo de papel al suelo y luego se dio vuelta para abandonar el laboratorio.

«Fórmula Lauren, fórmula Lauren…» Lin Yun contempló esas dos palabras y, de repente, recordó algo: «¿Cómo pude olvidarlo?

Este es un gran malentendido…» «La fórmula Lauren y la fórmula Fess son la misma…» Es solo que se le dio nombres diferentes.

Ese era un chiste famoso en la historia.

Pero los magos de esta era no conocían la verdad.

Tenía que aclarar ese malentendido de inmediato.

Al ver que el viejo llegaba a la puerta del laboratorio, Lin Yun no tuvo otra opción que decir en voz alta—: Tanto si se trata de la fórmula Lauren como de la Fess, las siete variables no se modifican.

La clave para descifrar esta fórmula es calcular esas siete variables, y eso no es difícil… —¿Eh?

—Griffith se detuvo de golpe junto a la puerta.

—De hecho, uno solo tiene que usar el Teorema de los Cinco Colores, no hay nada complicado en eso.

—¿Qué dijiste?

—El anciano se dio vuelta de golpe y clavó sus ojos sobre Lin Yun durante no menos de diez segundos antes de regresar.

Se detuvo y levantó el papel que había arrojado al suelo y se apuró a mirarlo con impaciencia.

Pero, luego de leerlo, su expresión cambió de inmediato.

Al principio se asombró pero, enseguida, el asombro se convirtió en conmoción y, luego, en incredulidad.

Sacudió la cabeza mientras miraba el papel.

—Imposible, imposible, ¿cómo puede ser tan simple…?

A Lin Yun le había tomado menos de cinco minutos resolver esa fórmula.

Pero Griffith estuvo como mínimo veinte minutos leyendo la solución.

Después de veinte minutos, el pálido anciano soltó un largo suspiro y colocó con suavidad aquel trozo de papel sobre la mesa de refinamiento.

Luego exhibió una sonrisa amarga.

—Pero ¿cómo puede ser que no sepas que esa fórmula se llama Lauren?

—Hace varios miles de años, Lauren, que era conocido como el Alquimista de la Vida, tuvo un discípulo llamado Fess.

El que mató al Fénix Oscuro con sus propias manos, el Sabio del Viento Fess.

¿No has notado que el estilo de esta fórmula es completamente diferente al de la de Lauren?

—Quieres decir… —En el rostro de Griffith apareció un rastro de duda.

«Es cierto que se ve extraño… El estilo de esa fórmula de alquimia es muy diferente al de las otras dos fórmulas principales.

Puede ser…» —¡Ja, ja!

Eso es bastante normal.

Si estudias la historia de la tercera dinastía, descubrirás que, durante esa era, hubo muchas malas prácticas.

Por ejemplo, cualquier resultado de investigación obtenido durante treinta años de aprendizaje en el campo de la alquimia se registraba con el nombre del maestro.

Lo entenderías si revisaras el testamento de Lauren.

Cuando estaba en su lecho de muerte, repitió en tres cuartas partes de ese testamento todo lo que le debía a Fess y cómo le dejaba a él todo su legado.

Esta deuda, ¡ja, ja…!

—¿Esas no son conjeturas tuyas?

—Para el meticuloso Griffith, los ancestros alquimistas eran como ídolos.

No permitía dudas ni blasfemias.

Incluso si lo que Lin Yun decía sonaba real, el anciano no podía evitar cuestionarlo.

—Tengo algo de evidencia, pero hoy no hay demasiado tiempo.

Si el Maestro Alquimista está interesado, esto podrá esperar hasta que el problema de la solidificación mágica de mi Piel de Pitón Maligna de la Oscuridad haya sido resuelto.

Allí podremos discutir eso, ¿está bien?

—Bien, bien… —Griffith asintió varias veces pero, después de hacerlo, miró a Lin Yun con una expresión dubitativa—.

Pero, Merlin, ¿en verdad puedes resolver el problema de la solidificación mágica de la Piel de Pitón Maligna de la Oscuridad?

—¡Ja, ja!

Dije que tenía dos métodos… —…

—Tío Griffith… —Al ver que el anciano continuaba con sus sospechas, Suyass no pudo evitar acercarse a Griffith y susurrarle al oído—: Merlin tiene logros en el campo de la alquimia que superan los míos.

—¿Qué?

—Griffith dio un salto repentino.

Mejor que Suyass… Aunque Griffith podía considerarse el maestro de Suyass en el campo de la alquimia, aquel irascible y rígido anciano sabía que Suyass ya lo había superado en su propio campo y había alcanzado la cima del reino de Maestro Alquimista hacía algunos años.

Pero ahora, este Maestro Alquimista supremo decía que Mafa Merlin era mejor que él en ese área.

¿Qué tan cerca estaba del reino del Artesano?

―Este…

Griffith estaba completamente atónito.

Era escandaloso.

El joven que se encontraba ante sus ojos no parecía tener más que veinte años.

Era incluso mejor que el discípulo de su propio discípulo… Sin embargo, ¡era un Maestro Alquimista supremo que, a su edad, se encontraba cerca del reino del Artesano!

¿Se estaba volviendo loco?

¿O era el mundo el que se estaba volviendo loco?

—Él… ¿él no es tu discípulo?

—preguntó Griffith extrañado.

—¿Qué?

Tío Griffith, no haga esas bromas… —Suyass se asustó al escuchar eso.

«¡No es posible borrar lo que se dice!

Esta persona no tiene muy buen carácter…» «De hecho, no es muy diferente a ti en ese aspecto.

Hasta Herman de la Torre Negra lo provocó por accidente con su Mano Devoradora y acabó quedándose sin suerte.

Todavía se encuentra en el laboratorio de abajo, siendo extorsionado por aquel extraño Lobo Fantasma.

No importa lo que digas, anciano, solo no me traigas problemas…» —Parece que es cierto que no es tu discípulo… —Griffith era muy anciano y, aunque era inflexible e irritable, era muy bueno interpretando el lenguaje corporal.

Vio el miedo en el rostro de Suyass y supo que se había equivocado en su apreciación.

¿Cómo iba a existir un maestro que le tuviera miedo a su alumno?

Pero, aun así, se sentía extraño.

—¿Cómo es posible que exista un Maestro Alquimista supremo tan joven?

—Yo tampoco lo sé.

Mientras Lin Yun le entregaba los dos trozos del papel a un Gran Alquimista, Griffith seguía susurrando con Suyass.

—Existe un genio en este mundo capaz de lograr en veinte años lo que la mayoría de la gente no consigue en toda su vida, ¿acaso no es demasiado?

—Así es, el maestro lo considera muy importante.

Si no fuera por el problema del Plano del Bosque Dorado, él hubiera estado acá recibiéndolo en persona.

Creo que lo quiere llevar al Colegio Cielo Estrellado… —¡Claro!

Esos viejos monstruos del colegio estarán muy interesados en él.

Sí, sí, así tiene que ser.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo