Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El fin de la era mágica - Capítulo 366

  1. Inicio
  2. El fin de la era mágica
  3. Capítulo 366 - 366 366
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

366: 366 Encontrado 366: 366 Encontrado Editor: Nyoi-Bo Studio —Bien, los demás están descansando.

Sígueme, debemos ir a desenterrar algo… —¿Qué cosa?

—¡Otro trozo de alma de Dios Antiguo!

—…

Enderfa le había dicho que el fragmento de alma de Dios Antiguo solo daría beneficios y no generaría problemas antes de despertar.

Sugirió que Lin Yun debía usar ese entorno especial para aumentar su fuerza con rapidez.

Esa sugerencia estaba bien.

Pero Enderfa no sabía que Lin Yun venía de treinta mil años después.

Luego de pasar por el bautismo del apogeo de la era mágica y presenciar la destrucción de Noscent, las ambiciones de Lin Yun en el camino de la magia superaban las de cualquier mago de esa era.

El objetivo de esos magos era alcanzar el reino de Archimago y el Celestial.

Incluso un generador como el Sabio Estelar Jouyi solo soñaba con alcanzar algún día el reino Celestial.

Pero Lin Yun… La ambición de Lin Yun era mucho más grande.

Durante el apogeo de la era mágica, los Archimagos estaban en todos lados.

Muchos generadores de nivel Celestial también habían caído durante aquella tragedia en la cadena montañosa Tulan.

Ni siquiera esas existencias elevadas que se encontraban en la cima pudieron evitar caer junto con Noscent.

El mundo se derrumbaría luego de treinta mil años.

Aquel podía ser un miedo infundado para la gente común, ya que treinta mil años significaba un futuro muy lejano.

Para la gente común, era suficiente con reencarnarse entre doscientas y trescientas veces.

Pero para un mago y, en especial, para Lin Yun aquello era un verdadero problema.

Lin Yun tenía solo veinte años al alcanzar el reino del Alto Mago.

Siempre que no se expusiera a algún desastre, sería fácil para él vivir varios cientos de años.

Y eso era solo para los Altos Magos.

Con el conocimiento trascendental y la experiencia que tenía Lin Yun, además de sus diez sólidas Matrices Mágicas, solo era una cuestión de tiempo alcanzar el reino del Archimago y, luego, el reino Celestial.

La expectativa de vida de un Archimago era superior a un milenio.

Los generadores de nivel Celestial podían vivir varios miles de años.

En cuanto a las personas como el Soberano de la Muerte Sandro o Carlos el Conquistador… Nunca se había mencionado en la historia de Noscent que generadores como ellos murieran por causas naturales.

Eso no era un sueño para Lin Yun.

Siempre que no cayera a mitad de camino, también llegaría el momento en el que se encontrara solo en la cima.

Al final, a Lin Yun no le quedaría más opción que enfrentar el problema.

Tendría que huir hacia la grieta espacial como lo habían hecho Sandro y Carlos, o esperar el final de los tiempos junto con Noscent.

De hecho, no importaba qué opción eligiera, sería una decisión que solo resultaría de la impotencia.

Tanto si huía como si esperaba se estaría entregando a un destino desconocido.

Nadie sabía cuál sería el resultado… Lin Yun era reacio a eso.

Él quería tener el control verdadero de su propio destino.

Si generadores como Carlos y Sandro no podían controlarlo, Lin Yun se volvería más fuerte que ellos, se volvería lo suficientemente fuerte como para hacerlo.

Para alcanzar era reino no podía recorrer los caminos que habían tomado otros.

Incluso si esas personas habían creado una civilización mágica de un éxito sin precedentes.

Por ese motivo, Lin Yun siempre había intentado abrirse paso por su propio camino mágico.

Así había sido con la Matriz Mágica y también con la Rueda de los Diez Mil Hechizos.

Cada paso que daba se realizaba después de incontables deducciones y cuidadosas reflexiones, cada paso lo llevaba más cerca de su objetivo final.

La sugerencia de Enderfa era buena.

Pero Lin Yun no solo quería meditar en ese entorno.

Al fin y al cabo, el maná obtenido a través de medios externos no era el propio.

Podía confiar en él para crecer con rapidez y alcanzar el reino del Archimago, pero ¿qué sucedería luego de ese reino?

¿En qué confiaría para llegar al reino Celestial?

Por supuesto…

Estaba bien que él no lo necesitara, pero había gente que sí.

Por eso fue que Lin Yun le pidió a William que enviara una carta a Faleau.

Los cincuenta Grandes Magos de su cámara de comercio debían ser nutridos y el único entorno creado por el fragmento de alma de Dios Antiguo se adecuaba perfectamente a sus necesidades.

Originalmente, ellos eran los que tenían menos capacidades en la familia Merlin y, tal vez, no alcanzarían el reino del Gran Mago nunca en su vida.

Pero habían tenido la suerte suficiente de cruzarse con Lin Yun y ser enviados a su Plano Óseo.

Luego de alcanzar el reino del Gran Mago, sintieron que ya habían obtenido lo que habían estado anhelando.

Ni siquiera pensaban en convertirse en Altos Magos.

¿Cómo iban a preocuparse por poner sus pies en el camino del reino Celestial?

Con esa idea en mente, su siguiente decisión era muy sencilla.

De cualquier manera, iría luego a la Isla Cristal en búsqueda de una solución, por lo que también podía desenterrar otro fragmento de alma.

Un fragmento de alma estaba emitiendo todo ese poder… ¿qué ocurriría con dos?

Eso era todo lo que Lin Yun tenía que hacer ahora.

Mientras seis Ojos de Mago no dejaban de rastrear cada rincón del valle, un apresurado Lin Yun seguido por Enderfa se dirigió a toda velocidad hacia aquel segundo Árbol antiguo.

Lo encontró con rapidez y, en efecto, fue tal como había sido en el Cañón de Cuatro Estaciones.

Ese segundo árbol estaba ubicado en el área más densa y su entorno parecía estar por demás de nutrido.

Las imponentes ramas del árbol tenían una longitud demencial y, de tanto en tanto, aparecían bestias mágicas, cada una más fuerte que la anterior.

A Lin Yun le representó un gran esfuerzo enfrentarse a los obstáculos para ubicarse frente a aquel árbol antiguo.

—Otra matriz de nivel de Espíritu Verdadero… —El tronco del árbol estaba cubierto con diseños de numerosas nervaduras.

Lin Yun solo necesitó mirarlo una vez para darse cuenta de que se trataba de una matriz de Espíritu Verdadero.

Sin embargo, eso ya no era un problema para él.

Sacó de su bolsillo una pluma y una botella de Tinta Derretidora de Nieve y dijo con aire despreocupado—: Enderfa, tú controla la Rueda de los Diez Mil Hechizos y protégeme.

—¡Bien!

—Enderfa sabía cuándo debía trabajar y cuándo relajarse, no era como Shawn, que siempre negociaba.

Cuando la primera gota de Tinta Derretidora de Nieve cayó sobre el tronco del árbol, el entorno se estremeció.

Todo tipo de fluctuaciones de maná empezó a invadir el bosque.

Eso fue seguido por una Marea de Bestia.

Pero Lin Yun ni siquiera se dio vuelta para ver lo que sucedía detrás de él.

Usó la Tinta Derretidora de Nieve para escribir con rapidez una runa impenetrable sobre el tronco.

Porque Lin Yun creía que Enderfa podía resolver eso… En efecto… Enderfa no se asustó al enfrentarse a esa enloquecida Marea de Bestia.

Bajo su control, la Rueda de los Diez Mil Hechizos tenía un estilo completamente diferente, este era preciso y eficiente.

Aunque cuando apareció su poder no explotó como lo había hecho la última vez que Lin Yun la había usado, su eficiencia era increíblemente alta.

Parecía como si, cada vez que giraba, le quitara la vida a una bestia mágica.

No tenía acciones innecesarias, no se desperdiciaba nada.

Al notarlo, Lin Yun, que estaba ocupado descifrando la matriz de reino de Espíritu Verdadero, no tuvo otra opción que reconocer que él no era capaz de ejercer un control tan preciso.

Eso se debía a que él era el maestro de la Herramienta Mágica.

¡Pero Enderfa era la Herramienta Mágica en sí misma!

Luego de convertirse en la encarnación de su Herramienta Mágica, Enderfa se transformó en la Rueda de los Diez Mil Hechizos.

La relación entre ellos era más cercana que entre la Herramienta Mágica y su maestro.

Y ese estilo de control solo podía venir de la encarnación de una Herramienta Mágica.

A Lin Yun le tomó treinta minutos resolver esa matriz de Espíritu Verdadero.

Para ese momento, se habían formado pilas de cadáveres a su alrededor.

El suelo estaba cubierto de sangre, y un olor denso y sanguinolento se extendía por la atmósfera y perduraba en ella.

—Dile a William y a los demás que se ocupen de estos cadáveres… —A Lin Yun le bastó una mirada para ver que, entre esos cuerpos, no faltaban las bestias mágicas de nivel veintisiete y veintiocho.

Aunque su poder había sido generado por el poder del Dios Antiguo, este influiría sobre la calidad del cristal de maná.

Sería una pérdida enorme dejarlos allí.

—Sí.

—Enderfa regresó a la Rueda de los Diez Mil Hechizos y utilizó el método que habían acordado para enviar una señal mágica al grupo de William.

Mientras tanto, Lin Yun llamó a algunas marionetas de roca y comenzó a cavar bajo el Árbol Antiguo.

Para cuando los demás llegaron, Lin Yun ya había hecho la mitad del trabajo.

Cuando los miembros del grupo vieron a Lin Yun parado en medio de una pila de poderosas bestias mágicas, se quedaron duros durante un momento, sin saber cómo reaccionar.

Esa era la brecha… Con anterioridad, ellos habían hecho un gran esfuerzo por ingresar; Xiuban, William, Ross, y Leon habían luchado durante dos días y noches y no habían matado a la mitad de las bestias mágicas que residían en ese área.

«Maldición, los humanos no pueden compararse con los monstruos…» —Primo, ayúdame con los cadáveres de esas bestias mágicas.

Junta todos esos cristales de maná y tráelos de regreso a Okland.

Deberían valer una suma decente… —Lin Yun les daba indicaciones mientras le ordenaba a la marioneta de roca que continuara desenterrando el segundo fragmento de alma de Dios Antiguo.

—Por supuesto, no hay problema.

—Los tres estaban acostumbrados a eso.

Tras escuchar las órdenes de Lin Yun comenzaron a trabajar duro de inmediato.

Enseguida se habían encargado de la mitad de los cadáveres y habían apilado docenas de cristales de maná de diferentes niveles, los cuales brillaban como un arcoíris.

En ese momento, Lin Yun también completó su excavación.

Su matriz mágica giratoria ya podía percibir esa familiar fluctuación de maná.

—¡Lo encontré!

Lin Yun estaba satisfecho.

Ordenó a algunas marionetas de roca que sacaran ese fragmento de alma de Dios Antiguo que se asemejaba a una gema y también se parecía un poco a un cristal de maná.

—Demonios, ¡esto no está bien!

—Sin embargo, Enderfa soltó de pronto un grito de alarma.

―¿Qué ocurre?

—Lin Yun se sobresaltó.

—¡Tíralo!

¡Rápido!

¡Tíralo!

¡Ese fragmento de alma no está completamente dormido!

—Se escuchó la voz de Enderfa que venía de la Rueda de los Diez Mil Hechizos, llena de preocupación y miedo.

—¡Maldición!

—Hasta Lin Yun se asustó al escuchar eso.

En efecto, ese fragmento de alma tenía un aura extraña.

Era una sensación muy rara, fría como el hielo y ardiente, esas dos sensaciones completamente diferentes se presentaban al mismo tiempo.

Lin Yun sentía como si el fragmento de alma que sostenía fuera al mismo tiempo un cubo de hielo y una bola de fuego, ya que las dos sensaciones no dejaban de sucederse.

La parte más escalofriante era que… Lin Yun podía escuchar un tenue rugido ensordecedor.

Este parecía venir de un lugar muy lejano pero, a la vez, era como si resonara en sus oídos.

El rugido contenía un poder único e incuestionable y un aura que hacía que Lin Yun sintiera como si le estuvieran arrancando el alma del cuerpo.

No podía ejercer ningún control sobre su cuerpo.

Ni siquiera podía mover un dedo.

«Demonios…» Era la primera vez que Lin Yun se enfrentaba al poder de un Dios Antiguo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo