El fin de la era mágica - Capítulo 375
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375: 375 Bofetadas 375: 375 Bofetadas Editor: Nyoi-Bo Studio «En cuanto al Anciano Logan… Era un tirano en el Consejo de Ancianos, sin embargo, al enfrentarse a la Rueda de los Diez Mil Hechizos, acabó convirtiéndose en una pila de cenizas junto con sus dos subordinados… ¡Esas son las consecuencias de provocar al primo Mafa!» —Leon, ¿qué quieres decir con eso?
¿Acaso un descendiente insignificante merece que lo protejas así?
¡Debo decirte que tengo pruebas en mi poder!
Si el castigo para Mafa Merlin no me satisface, yo… Orson finalmente se acostumbró a ser interrumpido, y no era solamente con palabras.
Leon le había cubierto la boca con la mano, por lo que solo podía emitir algunos sonidos ahogados.
Luego de luchar un rato, Orson finalmente pudo liberarse y tuvo oportunidad de hablar.
Clavó sus ojos sobre Leon al tiempo que casi le hundía un dedo en la nariz.
—¡Leon, te pasas!
¡Maldición, realmente no hay nada bueno en la familia Merlin!
«¡Paf!» —¡No solo quiero que te calles, sino que también quiero golpearte!
Leon retiró su mano derecha con el rostro inexpresivo y luego se dio vuelta lentamente, sin ganas de mirar a Orson.
Con un amigo así de imprudente, ni siquiera sabría cómo había despertado la ira de alguien.
«¿Un miembro lejano?» Leon no pudo evitar burlarse para sus adentros.
«¿Es posible que un miembro lejano haga estragos en el Consejo de Ancianos, mate algunos Ancianos y salga ileso?
Y no solo eso, sino también arrebatarle a un ancestro el control de la mitad de la legión de marionetas del Plano Llama Embravecida».
«Eso es algo que tu no puedes permitirte ofender…» —Tú, tú… ¡te atreves a golpearme!
Leon, bastardo, ¡¿sabes dónde estamos?!
Estamos en el Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celest…
«¡Paf!» Orson ni siquiera pudo terminar esa oración antes de ser golpeado una vez más.
―¿Quién eres tú?
―Los ojos de Orson respladecían tanto que parecían estar en llamas.
Aparentemente, una bofetada no era suficiente… ¡Lo golpeó una vez más!
Esa bofetada de Leon lo despertó y lo hizo dar cuenta de que acababa de insultar a toda la familia Merlin… Si él provocaba que la relación entre la familia Merlin y el Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celestial empeorara… las consecuencias serían inimaginables.
No podía permitirse ser el responsable, por lo que una bofetada estaba bien, podía resistirla, siempre y cuando Leon estuviera dispuesto a olvidar esa frase.
¿Pero a qué venía la segunda bofetada?
«Maldición, ¿por qué me golpeas?» —Mi nombre es Ross Merlin… —Ross había golpeado con su mano izquierda y, ahora, se rascaba la barbilla mientras le sonreía.
Orson estaba increíblemente confundido.
«¿Cómo podía haber otro Merlin?
Además, ¡alguien tan famoso como Ross!» Orson había oído de él, uno de los tres genios destacados de la familia Merlin, el que había librado una guerra en los Planos Llama Embravecida y se había apoderado del Fuerte Escarlata sin la ayuda de nadie.
Entre toda la generación joven, solo Stan Watson había sido su oponente en una confrontación directa… Aunque Orson era sumamente orgulloso, conservaba un poco de conciencia, por lo que sabía bien que Ross Merlin no era alguien a quien él pudiera ofender… «Bien… tengo que seguir aguantando…
Es mi culpa por ser un bocazas».
—Mafa Merlin, no te perdonaré.
La humillación que sufrí hoy es por tu culpa… —Orson miro fijamente a Lin Yun mientras gruñía para sus adentros.
Ya no podía hacerle nada a ese codicioso mago allí.
«¿Cómo es que la familia Merlin ha venido aquí en cantidad?» Se dio vuelta en silencio para regresar al campamento con una expresión sombría en el rostro.
—Un momento… Una voz detuvo a Orson en seco.
Se dio vuelta con calma y vio al extraño que acababa de detenerlo.
Orson preguntó con frialdad: —¿Qué quieres?
«¡Paf!
¡Paf!» Ahora el rostro de Orson estaba completamente hinchado de ambos lados.
William se rio entre dientes mientras dejaba ver sus intenciones.
—Lo siento, quise golpearte en la cara… Yo soy William Merlin… —¿De modo que así es como van a actuar ahora los Merlin?
—Orson estaba extremadamente enojado, gritó mientras maldecía en su mente: «¡Todos los Merlin están locos!
¿Por qué han venido a la Cadena Montañosa Tulan?… Un momento, ese Hombre Bestia no es un Merlin, ¿no?» Para suerte de Orson, el Hombre Bestia no parecía tener intenciones de abalanzarse.
Solo sonrió amenazadoramente mientras mostraba los dientes.
Orson se acordó de pronto de aquel William, ¡ese canalla hasta lo había golpeado dos veces!
«Demonios, Leon y Ross son famosos, por lo que pueden abofetearme y yo no podré decir nada, pero ¿quién eres tú?
¡No eres nadie!
¡Y me golpeaste dos veces!» —Una bofetada de parte del primo Mafa —dijo William con una sonrisa divertida y, antes de que Orson pudiera reaccionar, se dirigió hacia el grupo de Lin Yun.
Mientras las tres figuras se marchaban, Orson apretó tanto los dientes que comenzó a sangrar.
Sus ojos estaban cargados de enojo y odio.
Para Orson, que se había convertido en Alto Mago a temprana edad y nunca se enfrentaba a problemas serios, el asunto de ese día era una desgracia sin precedentes.
Y la única opción de Orson era soportar esa desgracia… No había nada que pudiera hacer porque la diferencia de poder era demasiado grande.
Leon era un Alto Mago respaldado por la Torre Nube.
A tan corta edad ya se había convertido en Alto Mago de nivel siete… Era una existencia a quien Orson solía admirar.
Ross también era una persona con la que no se podía jugar, ya que era el más fuerte de la generación más joven de la familia Merlin en términos de poder de combate, y eso no era solo para hacerse notar.
Cualquiera de ellos dos podía hacer algo y Orson no sería capaz de manejar las consecuencias, mucho menos si estaban juntos.
Orson no podía soportarlo.
Todo lo que podía hacer era recordar su enojo y odio y depositarlo sobre Mafa Merlin.
«Ustedes los Merlin son unos matones… Solo esperen… Yo, Orson, los haré pagar por esto tarde o temprano…» Después de que apareció ese tropel de Wyverns, los tres Merlin y el Hombre Bestia habían ayudado en la batalla contra ellos.
Como esta era tan feroz, la mayoría de los mercenarios ni siquiera había notado la existencia del rey Wyvern al comienzo, pero los atentos Merlin sí lo habían hecho.
Cuando el aura de la muerte se extendió por el campamento y aquellas parpadeantes luces azules y rojas aparecieron formando una especie de círculo giratorio, los tres Merlin comprendieron que su primo estaba allí, aunque aquellos efectos solo duraron unos pocos segundos.
Ellos habían llamado al Hombre Bestia Dracónica y se habían dirigido a toda prisa hacia aquel lugar, donde encontraron el cadáver del rey Wyvern.
Cuando el grupo de Lin Yun regresó al campamento, notaron que la batalla estaba a punto de concluir.
Los tres grupos de mercenarios originalmente tenían un Vice Líder del reino de Santo de Espada o Archimago que los supervisaba, pero la aparición de otro generador de nivel de Archimago y la muerte del rey Wyvern revirtieron de inmediato la situación.
En el camino de regreso al campamento, Lin Yun envió de todas formas al Hombre Bestia Dracónica para que obtuviera algo más de experiencia.
—Aúúú, aúúú, aúúú… Lin Yun colocó su mano en el bolsillo y tomó el Lobo Secreto de Tres Ojos.
Había sido enviado a las Huellas de la Desgracia luego de capturar al Lobo Secreto de Tres Ojos en la Cadena Montañosa Aurij.
Durante los tres días que había pasado abriéndose camino para llegar al campamento de los Tres Grandes Grupos de Mercenarios, se había olvidado del Lobo Secreto.
El Lobo Secreto de Tres Ojos lanzaba aullidos lastimeros y clavaba sus garras en la palma de Lin Yun para mostrar su descontento.
Desafortunadamente, su energía de combate era incluso menor que la de una bestia mágica de nivel cinco, por lo que no podía dejar marcas sobre la palma de Lin Yun.
Cuando Lin Yun lo agarró, el Lobo Secreto de Tres Ojos se hizo un ovillo y se acostó en su palma.
Lanzó dos aullidos antes de cerrar los ojos y quedarse inmóvil.
Lin Yun le rascó la barbilla.
Como había perdido una docena de cristales de maná que superaban el nivel veinte, colocó los cristales de maná que servían para reponerlo en otro bolsillo y no había sacado al Lobo Secreto de Tres Ojos por tres días.
Al mirar su barriga, Lin Yun tuvo la certeza de que tenía hambre.
Por fortuna, eran solo tres días.
Si hubiera sido más tiempo, ese Lobo Secreto de Tres Ojos podría haberse inhibido y las ganancias no podrían superar las pérdidas.
—Come menos, estos son valiosos… —Lin Yun sacó una docena de cristales de maná de su otro bolsillo.
Estos eran todos de nivel veinte o superior y solían usarse para reponer su maná.
En un comienzo pensaba que gastar treinta y siete millones de oros en una subasta era un lujo, pero eso no tenía punto de comparación con ese Lobo Secreto de Tres Ojos que consumía algunos millones de oros en cada comida.
Incluso con su riqueza, Lin Yun no podía soportarlo.
Pero el valor del Lobo Secreto de Tres Ojos no podía medirse en oro.
—¡Aúúú, aúúú, aúúú…!
El Lobo Secreto de Tres Ojos volvió a animarse cuando aparecieron los cristales de maná.
Abandonó su posición boca abajo y se abalanzó sobre los cristales de maná.
Lin Yun meditaba a su lado mientras el Lobo Secreto de Tres Ojos comía los cristales de maná.
Pero no podía concentrarse, ya que estaba pensando en el Lobo Secreto de Tres Ojos.
«¿Cómo debería alimentarlo luego…?» Comer cristales de maná que valían millones… Aunque Lin Yun podía permitírselo, cualquier otro ya hubiera quedado en bancarrota.
No importara cuánto se resistiera él, ese pequeño monstruo tenía que alimentarse.
En especial después de que apareció ese caracter que representaba a los Rayos y los Truenos.
—Auuuu… Después de terminar los cristales de maná, el Lobo Secreto de Tres Ojos se recostó sobre su espalda, aferrando su rechoncha barriga con sus dos garras delanteras mientras soltaba un aullido de evidente satisfacción.
Lin Yun miró detenidamente el Carácter Divino que estaba sobre su frente mientras reflexionaba.
Lo miró durante algunos segundos, sin entender por qué ese Carácter Divino había aparecido sobre el Lobo Secreto de Tres Ojos, sin mencionar que se trataba del Rayo extraordinario y del Trueno fuera de serie.
Con curiosidad, hundió su dedo en la barriga del Lobo Secreto de Tres Ojos, pero descubrió que este ya se había quedado dormido.
Solo pudo regañarlo para sus adentros «Demonios, lo único que sabes hacer es comer y dormir…» Como cuidarlo le daba demasiada pereza, lo levantó y lo colocó a un lado.
Lin Yun recordó la carta para Faleau que le había hecho enviar a William hacía unos días.
«Pronto Faleau debería guiar al grupo de mercenarios de la Rosa Dorada hacia Okland».
Al pensar en eso, Lin Yun tuvo muchas ganas de echar un vistazo a la situación del Semiplano.
El Libro de la Muerte apareció en su mano mientras él comenzaba a abrir el Sendero Interdimensional.
De pronto salió un hilo de Aura Divina.
El Lobo Secreto de Tres Ojos reaccionó, este se levantó de golpe y, de inmediato, corrió hacia el Semiplano.
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