El fin de la era mágica - Capítulo 379
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379: 379 Es Él 379: 379 Es Él Editor: Nyoi-Bo Studio Aquella flecha había sido impregnada con el poder de un Arquero Fantasma de 3er nivel, por lo que esta solo tardó un instante en dispersar la Muralla de Hielo.
Pero Rolf no estaba contento con eso.
Se dio cuenta de que una gran palma que se había condensado a partir del maná había usado ese instante para agarrar al Lagarto Negro Variante antes de que la flecha pudiera matarlo.
Antes de que Rolf pudiera reaccionar, el Lagarto Negro Variante fue llevado ante un joven mago.
Rolf vio cómo este insertaba una especie de tubo de ensayo en el corazón del Lagarto Negro Variante, y cuando lo sacó, pudo verse una gota de sangre púrpura en la parte inferior.
—¿Qué demonios?
—Rolf gritó de inmediato.
Esa gota de sangre púrpura era la parte más preciosa del Lagarto Negro Variante.
Era lo único que podía usar para hacer que las siete flechas alcanzaran el nivel de Espíritu Verdadero.
Pero alguien lo había obtenido primero.
A Rolf se le enrojecieron los ojos al ver eso.
Estaba a punto de ir a regañar a ese joven mago y decirle que devolviera la sangre del Lagarto Negro Variante, pero….
este estaba muy lejos, y le sonrió con frialdad.
Como si conociera las intenciones de Rolf, lanzó unas cuantas Llamaradas débiles hacia un denso grupo de bestias mágicas.
Se oyeron estruendos mientras las bestias mágicas enfurecidas corrían imprudentemente hacia la persona más cercana, Rolf.
Había unos cientos de ellas, y el grupo no carecía de bestias mágicas de alto nivel.
La expresión de Rolf se tornó amarga.
¿Cómo podría tener tiempo para lidiar con ese joven mago?
Ya estaba rodeado de bestias mágicas.
«¡Cabrón, espera a que te alcance!» Rolf estaba furioso.
Incitó el aura mágica de su cuerpo al extremo y la condensó en flechas mientras convertía en cadáveres a una bestias mágica tras otra.
Ya había recordado la aparición del joven mago, en especial su siniestra sonrisa.
No era más que un mago de nivel dos, ¿cómo podría atreverse a robar la comida de un tigre?
Eso era una provocación al prestigio de un Arquero Fantasma.
Y la parte increíble era que ese joven mago había tenido éxito.
Las feroces explosiones llamaron la atención de algunas personas mientras que el feroz aura de Rolf hacia explotar a una bestia mágica.
Dean deambulaba entre los grupos más abarrotados de bestias mágicas, arrasando con ellos por medio de su fuerza de Santo de Espada.
Pero cuando vio la silueta del joven mago, maldijo para sus adentros.
«¡Maldición!
Es ese bastardo de corazón frío de la Cadena Montañosa Aurij, ¡el mago que estaba engañando al Hombre Bestia y que terminó diciéndome que me largara con mi pájaro!» La ira de Dean se disparó al recordar las groseras palabras.
Era como si la voz de ese joven resonara en sus oídos al verlo de nuevo.
Si no fuera por el bien de ese Hombre Bestia, Dean lo habría apuñalado ciento ochenta veces con su espada.
Dean miró como la fuerza del joven Alto Mago de nivel dos se precipitaba con imprudencia sobre una jauría de bestias mágicas.
Sonrió y pensó: «El poder de ese sinvergüenza no es nada sin el Hombre Bestia.
Nos ignoró con frialdad en la Montaña Aurij, ¡de modo que yo haré lo mismo!» Delson conducía a un grupo de magos, los cánticos resonaban en el campo de batalla mientras seguían matando bestias mágicas en una extensa zona.
Una bestia mágica fue lanzada por los aires.
De repente, la silueta de un joven mago apareció ante los ojos de Delson.
Sus pupilas se contrajeron al recordar la aterradora escena de aquella noche.
Los grupos de mercenarios le debían un gran favor a este joven mago y él debería haberle dado las gracias seriamente….
Pero no tuvo el valor de entablar un diálogo con él.
Orson también reconoció a Lin Yun.
Una siniestra sonrisa apareció en su rostro cuando lo vio.
Había hecho planes y había aguantado unos días antes de actuar para conseguir que ese Mafa Merlin fuera expulsado del campamento del Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celestial, y todo había salido según lo planeado, hasta que aparecieron unos Caballeros del Templo y se lo llevaron.
Pensó durante un buen tiempo, pero no se le ocurrió nada que pudiera hacer después de eso.
¿Cómo había podido buscar problemas con ese tipo cuando estaba en el campamento de los Caballeros del Templo?
Aunque Orson tenía cierta jerarquía en el Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celestial, los Caballeros del Templo no le mostraban ningún respeto.
¿Pero qué había de su profesor?
—¡Profesor, es ese tipo!
—Orson miró a Lin Yun con amargura.
—¿Quién?
Junto a Orson se encontraba un delgado anciano.
Parecía bastante común, pero tenía un aura majestuosa.
Este lanzó poderosos hechizos, y mató a varias bestias mágicas.
Le dedicó una mirada a Orson, pero no paró de lanzar hechizos y de arrasar con las bestias mágicas.
—¡Mafa Merlin!
—Orson apretó los dientes—.
¡Ese tipo mordió la mano que lo alimentó!
¡Es totalmente desvergonzado, despreciable y sumamente malicioso!
Le salvé la vida en el límite de las Huellas de la Desgracia y le ofrecí refugio en el campamento de nuestro Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celestial.
Pero la noche en la que los Wyvern atacaron, robó nuestro botín.
Originalmente quería expulsarlo para dejarlo morir solo en la Cadena Montañosa Tulan, pero los Caballeros del Templo se ofrecieron a darle refugio….
—¿Dices que robó nuestro botín durante el ataque de los Wyvern?
—Olaro frunció el ceño.
—Sí, así es, ese tipo es extremadamente codicioso.
Ni siquiera atacó a los Wyvern, sino que…
—Orson no tuvo tiempo de terminar antes de que ser interrumpido por Olaro.
—Ve al grano, ¿qué robó?
—¡Bien, maestro!
Échele un vistazo a esto…
—Orson recordó de pronto que tenía una grabación de Mafa Merlin robando ese botín.
Agitó su bastón mágico y, de inmeditato, apareció una pantalla hecha de agua.
Esta mostraba a un joven mago agachado junto al cuerpo de un enorme Wyvern, llenando botellas con líquido rojo.
—Así que fue él….
—Las pupilas de Olaro se contrajeron mientras observaba con atención a ese joven mago que llenaba sus botellas, al tiempo que una horrible mueca de desprecio aparecía en su rostro.
La mayoría de los miembros de los tres grupos de mercenarios solo sabían que habían sido atacados por los Wyverns aquella noche.
Solo unos pocos elegidos sabían de la aparición del rey Wyvern y de su muerte….
Olaro era una de las pocas personas que lo sabía.
Como el grupo de mercenarios número uno, el Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celestial había enviado dos vicelíderes esta vez, como así también a un gran grupo de élites y, Olaro, era ese segundo vicelíder.
Pero, durante el Ataque Wyvern, él había estado en una expedición, de modo que el rey Wyvern llevaba mucho tiempo muerto cuando él llegó, y solo quedaba un grupo de Wyvern.
Se enteró de la muerte del rey Wyvern por el primer vicelííder Delson, pero este había sido ambiguo en cuanto a los detalles.
Solo había dicho que el Rey Wyvern estaba muerto.
Pero, al despejar el campo de batalla, Olaro descubrió que los materiales mágicos del rey Wyvern que podían recolectar ya habían desaparecido.
Olaro era el segundo vicelíder del Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celestial y, aunque no era el vicelíder más poderoso, era el más especial.
Su jerarquía era similar a la del 1er vicelíder Delson por una simple razón: era un Maestro Alquimista con un profundo conocimiento de alquimia.
La mayoría de los materiales mágicos obtenidos por el Grupo de Mercenarios Esclarecedor Celestial serían para Olaro, ya que él era el único Maestro Alquimista entre ellos.
La desaparición de los materiales mágicos del rey Wyvern lo había dejado con la sangre en el ojo durante mucho tiempo.
Incluso llegó a preguntarse si Delson había estado malversando esos materiales.
La sangre del rey Wyvern era muy importante para él porque era un material precioso que podía usarse para varias docenas de pociones del nivel de Maestro Alquimista.
Coincidentemente, solo le faltaba la sangre de un rey Wyvern para una de esas pociones.
—Maestro, ¿lo conoce?
—las palabras de Olaro habían confundido a Orson.
—No…
—Olaro negó con la cabeza antes de clavar sus ojos sobre Orson e interrogarlo con furia—: Orson, ¿por qué me lo has dicho recién ahora?
¿No sabes lo importante que es para mí la sangre de un rey Wyvern?
—Un momento….
¿Rey Wyvern?
Maestro, ¿está diciendo que Mafa Merlín robó los materiales mágicos del rey Wyvern?
—La cara de Orson cambió de color.
En ese momento, el cielo estaba oscuro, y no había prestado demasiada atención al botín en sí…
Solo había estado pensando en cómo podría castigar a Mafa Merlín….
Ahora que ponía atención sobre ese asunto, el Wyvern de hecho parecía un poco grande….
—¡Así es!
—Olaro asintió—.
Tengo que obtener la sangre del rey Wyvern.
Bien, ¿dijiste que a Mafa Merlín lo estaban protegiendo los Caballeros del Templo?
Entonces no hay prisa.
Cuando acabe esta batalla, yo iré personalmente a su campamento.
Si no entrega la sangre del rey Wyvern, nadie podrá salvarlo…
Después de apoderarse de la sangre del Lagarto Negro de Variante, Lin Yun no se atrevió a permanecer en el campo de batalla durante demasiado tiempo más.
Después de todo, acababa de ofender a un Arquero Fantasma de tercer nivel…
Aunque este estaba ocupado con cientos de bestias mágicas, lo cual le impedía perseguirlo en ese momento, no le llevaría mucho tiempo ocuparse de ellos.
Se había esforzado por arrebatar el Lagarto Negro de Variante de las garras del Arquero Fantasma.
Primero había usado Prisa y luego había montado una Pared de Hielo para reducir el impulso de la flecha antes de agarrar el Lagarto Negro de Variante de una forma peligrosa.
Pero, cuando regresó al campamento, Lin Yun no notó la encantadora silueta que lo miraba de atrás, aturdida.
—Es él…
La figura tenía una ajustada armadura plateada y una expresión que denotaba conmoción.
Era una mujer hermosa que hacía que, cuando pasaba junto a los hombres, estos se dieran vuelta solo para poder verla por segunda vez.
Anna Achilles estaba atónita.
No podía quedarse tranquila…
Esa espalda le pertenecía a quien había ocupado su mente durante tanto tiempo…
Pertenecía al joven mago al que le temía…
El joven mago que, casualmente, había matado al renombrado Stan Watson.
En un instante, los recuerdos inundaron su mente.
Ella no podía creer que ese joven mago estuviera en la Cadena Montañosa Tulan en este momento.
Los jóvenes se fueron alejando cada vez más.
Anna quería llamarlo, pero no podía salir ningún sonido de su garganta, tal vez por miedo… Cuando finalmente desapareció, sus mejillas recobraron su color rosado, pero ella seguía aturdida….
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