El fin de la era mágica - Capítulo 443
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443: 443 Aplastado 443: 443 Aplastado Editor: Nyoi-Bo Studio Pero entonces, Lin Yun supo que esto no venía de una bestia mágica o del fantasma de un antepasado, sino de una persona real, y una muy poderosa.
Una ráfaga de viento cargada de mal olor pasó junto a él.
Las misteriosas runas parpadearon y, en un instante, más de una docena de pitones que parecían tener vida se abalanzaron sobre Lin Yun.
Era el hechizo de nivel cuatro, Pitón de Viento.
En aquel entonces, en Ciudad de Mil Velas, el Jefe del Departamento Mágico de la Torre Nube, el Alto Mago Hoen, había intentado una vez usar ese hechizo contra él.
Pero la persona que lo atacaba ahora era mucho más hábil que Hoen en el uso de la Pitón de Viento.
Hoen podía hacer aparecer nueve pitones con ese hechizo, mientras que esta persona podía crear casi el doble.
Estas diecisiete pitones equivalían a un hechizo excelso Pitón de Viento en términos de poder.
Mientras el viento soplaba, las diecisiete Pitones de Viento atacaron a Lin Yun con un impulso impresionante.
En ese momento, el Bastón de la Fatalidad de Lin Yun parpadeó y la Armadura de Hielo se extendió con rapidez por su cuerpo mientras un aura fría se elevaba.
En el acto, se escuchó un fuerte sonido.
Volaron incontables piedras y una silueta blanca apareció entre las ruinas.
Era Lin Yun sosteniendo su Bastón de la Fatalidad.
Mientras caía maná sobre él, el Bastón de la Fatalidad brillaba con una luz deslumbrante, luego hubo unas Llamaradas que salieron disparadas hacia cierta sombra.
—¿Qué?
—dijo una voz asombrada.
La densa niebla retrocedió como una marea y dejó ver el contorno de una vieja y gorda silueta que vestía una túnica gris y llevaba un sencillo bastón en sus manos.
Esa persona parecía tener más de setenta años y miraba a Lin Yun con incredulidad y asombro.
Después de todo, Pitón de Viento era el hechizo con el que era más hábil y, cuando él lo usaba, se encontraba cerca de un Hechizo Excelso en términos de poder.
Se encontraba al mismo nivel que un hechizo de nivel siete.
Pero…
El joven mago que se encontraba ante sus ojos solo había usado una Armadura de Hielo para bloquear su Pitón de Viento…
A partir de ese momento, ya no se atrevió a subestimar a ese joven mago.
Agitó su bastón con suavidad, el cual emitió un poder impactante, al tiempo que lanzaba siete Paredes de Hielo a modo de obstrucción.
Las cinco Llamaradas explotaron sobre las Paredes de Hielo, derritiéndolas y atravesándolas para luego explotar sobre esa silueta gris ceniza.
«Al diablo con eso…» El viejo de túnica de color ceniza parecía haber visto un fantasma, pero enseguida se calmó.
Una enorme cantidad de runas se elevó delante de su cuerpo, formando un enorme escudo.
Entonces, esas cinco Llamaradas explotaron sobre el Escudo Rúnico del hombre.
Se pudo escuchar un fuerte sonido en el momento en el que apareció una grieta en el escudo.
—Eso es…
El hombre de túnica cenicienta dejó a un lado sus vacilaciones.
Se apresuró y retrocedió con rapidez.
Pero justo cuando quería decir algo, notó que el bastón que el joven mago tenía en sus manos volvía a brillar con luces deslumbrantes mientras que el aura de varias Llamaradas se dirigía de nuevo hacia él.
El anciano estaba temblando de miedo.
Llegó a un punto en el que dejó de importarle de qué se trataba; mientras fuera un hechizo defensivo, lo usaría.
El poder de esas Llamaradas no era algo para subestimar.
Sus huesos podrían desmoronarse bajo el impacto de estas explosiones.
La batalla continuó durante más de diez minutos y, aunque el anciano quiso decir algo varias veces, fue interrumpido continuamente y no pudo hacer otra cosa que defenderse.
—Maldita sea…
El viejo tenía una mirada sombría en su rostro.
En su túnica había rastros de quemaduras y al menos veinte agujeros de varios tamaños.
Se encontraba en una situación extremadamente incómoda, y lo peor era que los ataques de ese joven mago eran demasiado feroces, estos no le daban otra opción que concentrarse por completo en sus hechizos defensivos.
Durante esos diez minutos, no había logrado lanzar ni un hechizo para contraatacar después de la primera Pitón de Viento.
Además, su maná se estaba agotando lentamente.
A lo sumo sería capaz de lanzar unos cuantos hechizos defensivos más antes de que su maná se agotara.
Se estaba empezando a preocupar.
Ya no le importaba ser humillado.
Después de defenderse de unos cuantos hechizos más feroces, reunió el maná que le quedaba en el cuerpo y lanzó un Escudo Elemental para protegerse, y aprovechó la oportunidad para gritar: —¡Mafa Merlin, detente!
¡Detente ya mismo!
Esto es un malentendido, soy de la Tierra Ancestral de la familia Merlin…
Río Merlin estaba muy deprimido.
Él era uno de los ancestros de la familia Merlin y se había enterado varios meses antes de que un joven llamado Mafa se convertiría en uno de los comandantes de la Legión Planar de la familia.
A decir verdad, admiraba a ese joven y, luego de preguntarle a Ofran sobre él, se sorprendió un poco.
Tener semejante poder a sus veinte años…
A esa edad, Río todavía luchaba por convertirse en un Alto Mago.
Entonces, escuchó que ese joven mago había usado el poder de dos Herramientas Mágicas de Verdadero Espíritu para competir contra Thorne, uno de los tres Santos de Espada de la familia Merlin, mientras que él mismo no era más que un Alto Mago de nivel uno.
Ese tipo de poder era similar al de un Archimago de nivel cuatro y solo se encontraba a un paso del nivel cinco.
Un generador así sin duda estaba calificado para ser comandante de la Legión Planar.
Fue porque admiraba a ese joven que Río decidió ponerlo a prueba.
Había estado esperando en el cañón desde antes y, cuando apareció Lin Yun, usó su hechizo Pitón de Viento.
Había dudado al respecto…
Él se había convertido en un Archimago de nivel cinco ese año, ¿y si le hacía daño a ese joven?
Después de todo, el muchacho tenía un potencial ilimitado, era muy valioso para toda la familia Merlin.
Si algo inesperado sucediera, él no sería capaz de soportar la culpa, aunque fuera un ancestro.
Después de todo, el joven había sido llamado a la Tierra Ancestral por «esa persona».
Pero entonces Río pensó en ello.
Como era una prueba, limitarse no probaría nada.
Es más, ese joven incluso tenía Herramientas Mágicas de Espíritu Verdadero, dos de ellas.
Además, todavía debía tener algunas cartas sin usar.
Con eso en mente, Río hizo su jugada.
Cualquier Archimago de nivel cinco tendría que ser cauteloso al enfrentarse a un hechizo de Pitón de Viento con un poder cercano al de un Hechizo Excelso.
Sin embargo…
La parte impactante fue que el joven mago solo usó una Armadura de Hielo para bloquear por completo el hechizo de Pitón de Viento.
Ese joven mago era demasiado poderoso…
Río no era un Archimago de nivel cinco común.
Había pasado la mayor parte de las pocas décadas que había pasado en la Tierra Ancestral estudiando magia.
Aunque se encontrara al mismo nivel que el patriarca Ofran, este solo podría durar unos minutos contra él.
Pero lo que hizo que se le cayera el alma a los pies al luchar contra el joven mago fue que no su situación no podía describirse como una mera desventaja.
Había sido aplastado por completo.
Con sus conocimientos, podía estar seguro de que el joven mago no había hecho ningún movimiento despiadado y, después de la primera ronda de ataques, incluso cedió un poco para darle la oportunidad de respirar.
«Maldición, Ofran, te atreviste a engañarme…» Río estaba resentido con el patriarca Ofran.
Eso no era como la descripción que él le había hecho.
«¿Solo tiene el poder de un Archimago de nivel cuatro?
Hasta yo estoy siendo dominado.
Si usara otra Herramienta Mágica de Espíritu Verdadero definitivamente sería capaz de luchar contra Archimagos de nivel seis».
No podía evitar sentirse amargado, porque eso era una gran humillación.
Él era un antepasado de la Tierra Ancestral que estaba probando a un joven de la familia, sin embargo había acabado en ese estado.
Si eso se propagaba por la Tierra Ancestral, él se convertiría en el hazmerreír.
¿Cómo podría enfrentarse a los demás si eso ocurría?
Pero la humillación era mejor que la muerte…
¿Quién podría haber pensado que alguien tan joven sería tan feroz?
Incluso él, un Archimago de nivel cinco, sentía la presión.
—No digas tonterías, los ancestros de la Tierra Ancestral no intentarían matarme… —En la comisura de la boca de Lin Yun apareció una sonrisa de satisfacción al tiempo que se elevaron unas sorprendentes fluctuaciones de maná.
El Bastón de la Fatalidad estalló con una deslumbrante luz al terminar los conjuros.
—Yo, yo…
no estaba planeando matarte, es un malentendido, ¡un malentendido!
¡Solo quería ponerte a prueba!
Mafa Merlin, soy Río Merlin y vengo de la Tierra Ancestral, debes creerme… —Al ver el movimiento de Lin Yun, Río casi se muere del susto.
El sudor frío no dejaba de correr por su frente y su túnica gris estaba empapada.
Miró nerviosamente a Lin Yun.
Su maná se había agotado, por lo que si llegaba otra oleada de hechizos, perdería una capa de piel.
¿Cómo era posible que un viejo como Río, quien había vivido durante casi cien años, no se diera cuenta de que Mafa sabía que él era un ancestro?
Pero el joven parecía guardarle rencor.
«Maldición, nunca debería provocar a ese tipo en el futuro».
—¿Eh?
Resulta que es el señor Río…
Lin Yun dispersó el maná acumulado, permitiendo así que Río finalmente se relajara.
Pero este último ni siquiera tuvo tiempo de limpiarse el sudor antes de que la voz de Lin Yun volviese a resonar.
—Pero, señor Río, si hay una próxima vez, por favor, salúdeme con antelación para que tenga tiempo de hacer los preparativos…
—Está bien, está bien…
¡No hay problema!
Río exhibió una sonrisa fingida mientras miraba a Lin Yun con una expresión extraña .
—¿La próxima vez?
Diablos, ¿cómo podría haber una próxima vez?
No soy el tipo de persona a la que le gusta que abusen de ella…
«Ya me he metido en problemas una vez, ¿cómo podría haber una segunda?» —Bueno, Mafa, nos hemos retrasado bastante, y hay algunos muchachos que todavía están esperando para conocerte.
Lo mejor sería llevarte allí…
—Río respiró hondo y se obligó a decir esas palabras con la mayor suavidad posible—.
Realmente no esperaba que fueras mucho más sobresaliente de lo que esperábamos.
No eres inferior que Santon Merlin en sus días.
Si esos viejos se enteran de eso, sin duda se alegrarán mucho…
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