El fin de la era mágica - Capítulo 564
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564: 564 Oso y Hombre 564: 564 Oso y Hombre Editor: Nyoi-Bo Studio ―¡Ya verás, no me olvidaré de esto!
―amenazó Zeuss despiadadamente.
Pero no pudo ocultar la preocupación que había en su mente.
Al ver al Orachiss cada vez más cerca se le heló el corazón.
«¡Se acabó, todo ha terminado!
No puedo escapar del Orachiss sin las Escamas de Cristal».
Pero en ese momento, Lin Yun se dio vuelta con rapidez y le ordenó a la Marioneta Celestial que protegiera a Zeuss Watson.
En un instante, la Marioneta usó incontables hechizos, lanzándolos contra el Orachiss que se acercaba.
Mientras la Marioneta Celestial liberaba su poder, el humo negro se enroscaba alrededor del cuerpo del Orachiss, su cabeza de fuego y su cabeza de hielo, provocándoles heridas.
El Orachiss lanzó un fuerte y doloroso grito antes de rugir con furia y encerrar a la Marioneta Celestial con un Aura del Abismo.
En ese momento, el Orachiss estaba demasiado ocupado para preocuparse por Zeuss.
Los seis ojos de sus tres cabezas emitían un siniestro destello verde mientras bramaba alocadamente en dirección a la Marioneta Celestial.
―¿Tú?
―Zeuss tenía los ojos muy abiertos.
En medio de las innumerables posibilidades que se le ocurrieron, nunca esperó que su salvador fuera Mafa Merlin.
Esto hizo que Zeuss se quedara helado, incluso olvidó seguir tratando de huir de la persecución del Orachiss.
Lin Yun lo miró con impaciencia y gritó―: ¿Todavía no estás moviendo tu maldito cuerpo?
¿Qué esperas?
¿Quieres convertirte en la cena del Orachiss?
Estas palabras fueron como agua fría para Zeuss.
Le hicieron darse cuenta de la gravedad del error que estaba cometiendo.
Zeuss miró a Lin Yun con una expresión difícil de descifrar y, mientras se apuraba a poner más distancia entre él y el Orachiss, siguió a Lin Yun hacia el límite del bosque.
Pronto, todos salieron corriendo del bosque y, por una razón desconocida, el Orachiss no los persiguió.
Inesperadamente, cuando Lin Yun sintió que, por el momento, debían estar a salvo, descubrió que la gente de la Torre Negra se había dispersado.
En otras palabras, solo el grupo de Lin Yun y unos pocos miembros de la familia Watson esperaban allí.
La Torre Negra debía haberse dispersado mientras ellos huían con desesperación.
Y Mark Watson también había desaparecido, pero no importaba porque a Lin Yun no le importaba ninguno de ellos.
La expresión de Zeuss era terrible.
No había dicho una palabra mientras corría, porque se devanaba los sesos tratando de entender por qué Falton había hecho algo tan despreciable…
―¿No escuchaste la historia de encontrarse con un oso en el bosque?
―Lin Yun se acercó a Zeuss con una sonrisa.
Podía ver que ese Archimago de Alto Rango estaba tratando de procesar lo que había pasado.
―¿Ah?
―Zeuss estaba aturdido―.
«¿Qué está tratando de decir?» Lin Yun suspiró al ver la expresión de Zeuss y explicó de una manera muy contundente: ―Para contarlo de una manera simple, un día, dos personas decidieron ir de caza juntas, pero se encontraron con un oso en el camino.
No podían hacer nada contra él, así que solo podían huir.
Desafortunadamente, el oso era mucho más rápido que ellos.
Uno de ellos pronto se quedó sin energía y comenzó a luchar.
Él disminuyó la velocidad y le dijo al otro: «No corras, es inútil, no podemos correr más rápido que el oso…» ¿Puedes adivinar lo que respondió el otro?
―¿Cómo respondió?
―El otro dijo: «No importa si no puedo correr más rápido que el oso, ¡solo necesito correr más rápido que tú!» Resultó que la razón era tan simple, pero Zeuss realmente no sabía si reír o llorar después de oírla.
Lin Yun lideró el camino, rodeado por el Dragón de Hielo Reina y el Hombre Bestia Dracónica Xiuban.
Los tres miembros de la familia Watson los seguían de cerca.
Aún podían sentir el aura del Orachiss, por lo que nadie se atrevía a detenerse.
Se las arreglaron para separarse del él, pero todos sus esfuerzos serían en vano si este los alcanzaba.
El aura del Orachiss recién desapareció cuando llegaron a un enorme cañón.
Recién en ese momento todos se relajaron…
Pero entonces, miraron el cañón con más detenimiento.
Desde donde estaban, los picos del cañón se veían afilados e imponentes.
Entonces, sus miradas cayeron sobre la vasta tierra árida.
Sí, era completamente árida…
Ese cañón estaba increíblemente desolado.
Era como si hubieran llegado a un área completamente inhabitable.
Era desolado, árido, y no tenía fuentes de agua.
El aire no era puro; estaba mezclado con polvo.
Naturalmente, había otras cosas, como los Lagartos de Sangre Negra en la periferia.
Estos lagartos no eran débiles, ya que cada uno tenía, al menos, un nivel treinta.
Cada Lagarto de Sangre Negra tenía un largo cuerno, más afilado que una espada, y tenían la piel cubierta de escamas verdes, lo que demostraba que tenían un veneno bastante fuerte.
Estaban ocultos en la arena, inmóviles.
Pero no había duda de que si alguien se metía en su territorio, no permanecerían tranquilos.
Había demasiados Lagartos de Sangre Negra.
Definitivamente habría un enfrentamiento si pasaban por allí.
Si hubieran tenido opción, nadie habría estado dispuesto a proceder de esa manera.
Pero esa era la única manera de seguir avanzando.
Antes de eso, Lin Yun hizo que todos descansaran fuera del cañón.
Habían usado demasiada energía y necesitaban algo de tiempo para recuperarse…
Pero entonces, por el rostro de Zeuss cruzó una expresión de dolor.
«lub-dub…» Su corazón latía con fuerza, como si estuviera a punto de abrirse en dos.
Era una sensación repentina y feroz e, incluso, hacía que una formidable potencia como Zeuss se viera pálida.
Zeuss descubrió conmocionado que parecía haber recibido una lesión extremadamente grave.
Pero, ¿cuándo había sido?
«¿Fue causada por la pelea con el Orachiss?
Correcto, cuando Falton me atrapó, perdí el efecto de las Escamas de Cristal y me expuse a las llamas del Orachiss.
Debería ser a partir de entonces…» ―Señor Zeuss, ¿está usted bien?
―Rhett se dio cuenta de esto y caminó hacia el lado de Zeuss, mirándolo con preocupación.
―Estoy bien.
―Zeuss respiró profundamente e hizo fuerza por suprimir el dolor que sentía dentro de su cuerpo.
Sabía que no podía dejar que los demás supieran la gravedad de sus heridas en ese momento.
Tenía que ser paciente porque Rhett y Arthus no eran los únicos allí.
También estaba el grupo de la familia Merlin.
Tenía que aguantar si quería seguir liderando la familia Watson con la familia Merlin.
Era difícil imaginar lo que Mafa Merlin le haría a la Familia Watson cuando se enterara de que su líder no era capaz de ejercer todo su poder.
―Bien, no siento el aura de ese odioso Orachiss, ¡el Señor Xiuban logró sobrevivir!
―dijo el Hombre Bestia Dracónica en un tono alegre.
El cobarde Xiuban no había sido capaz de relajarse desde que se había encontrado con el Orachiss.
Pero finalmente estaba a salvo.
El Dragón de Hielo Reina estaba destinado a tener la mayor capacidad de recuperación a causa de su linaje.
Se recuperó de las heridas infligidas por el Orachiss en poco tiempo y ya estaba en buenas condiciones.
En ese momento, se puso al lado de Lin Yun, su largo pelo blanco plata alcanzaba su perfecta cintura y exudaba una belleza salvaje.
―¿Qué hacemos ahora?
―Pasemos primero por aquí.
―Lin Yun sonrió como si se le hubiera quitado un peso de la mente.
Revisó el cañón y frunció el ceño―.
Pero está claro que pasar por allí no va a ser tan sencillo.
―Sí ―asintió Reina.
Pero antes de que pudiera decir algo, escuchó una gran cantidad de sonidos agudos.
Estos no eran causados por el viento, ya que este parecía ser más suave que eso.
En una fracción de segundo, Reina notó algo…
Entonces se escuchó la voz horrorizada del Hombre Bestia Dracónica: ―¡Señor Merlin, es terrible!
¡Esos malditos lagartos se acercan!
Lin Yun no necesitaba el recordatorio.
Él y los Watson habían visto el movimiento.
Todas esas docenas de Lagartos de Sangre Negra salieron corriendo de la arena, desparramándola por todas partes mientras iban hacia el equipo que se encontraba en la entrada del cañón.
Arthus y Rhett parecían cautelosos.
Su maná y su Aura se habían consumido en gran medida durante la lucha con el Orachiss, así que no les quedaba mucho.
Ese normalmente debería ser un tiempo para descansar y meditar.
Pero los Lagartos de Sangre Negra lanzaron un ataque contra ellos, lo cual los ponía ante un problema difícil…
―Estos malditos Lagartos de Sangre Negra, ¡deberían estar esperando dentro del cañón!
¿Por qué de repente salen?
―Rhett parecía bastante molesto.
No pudo evitar maldecir despiadadamente mientras levantaba el bastón mágico que tenía en su mano.
No podía mirar sin hacer nada cuando los Lagartos de Sangre Negra se acercaban, ¿verdad?
Por otro lado, Arthus levantó su gran espada, con una expresión peor que la de Rhett.
Los Lagartos de Sangre Negra eran innatamente tóxicos y tenían formidables habilidades mágicas.
Encontrándose en la cima, manejar un Lagarto de Sangre Negra sería pan comido, pero el problema era que no todo el mundo, incluido él mismo, estaba en la cima.
Por lo tanto, querer manejar a los Lagartos de Sangre Negra era algo desafiante.
Después de todo, había más que unos pocos.
―¡Prepárense!
―Lin Yun frunció el ceño.
No era el momento de seguir haciendo alarde de sus habilidades.
Por su parte, tanto la Reina, Xiuban o la Marioneta Celestial, todos habían sufrido mucho.
Pero entonces, se escuchó una voz…
―Esperen.
Yo puedo con esos Lagartos de Sangre Negra solo.
―El que había hablado era Zeuss, con una expresión extremadamente solemne en su rostro.
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