El fin de la era mágica - Capítulo 664
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664: 664 Fuego Ardiente del Alma 664: 664 Fuego Ardiente del Alma Editor: Nyoi-Bo Studio Después de atravesar el pantano, la expresión de un Elfo Oscuro seguía cambiando y, como si no pudiera resistir más, gritó y volvió para allá.
Lin Yun no tuvo tiempo suficiente para rescatarlo, pues los hechizos que lanzó sobre el pantano no tuvieron efecto.
Estaban en las profundidades del Valle Nocturno y se podía ver que era un callejón sin salida.
El tronco perfectamente recto del árbol de la sabiduría se erguía alto en la distancia.
—Ya casi llegamos, las notas mencionan que hay una jungla en la parte más profunda del Valle Nocturno, ahí hay una matriz de teletransportación.
Esa es la única forma de salir —dijo Elsa mientras señalaba a lo lejos.
Todos sonrieron cuando se mencionó la salida, uno de los Elfos Oscuros incluso comenzó a reír a carcajadas.
Al principio, a nadie le pareció raro que se riera, era normal que pasara eso después de haber sobrevivido a todas esas ilusione, pero a medida que pasaron los segundos, la risa de Elfo se hizo más amplia y exagerada.
Sus ojos estaban muy abiertos, al igual que su boca.
Tanto que parecía tener problemas para respirar.
Después de unos segundos más, la tez de ese Elfo Oscuro cambió de pálido a púrpura oscuro y se cayó al suelo.
El cuerpo le temblaba mientras cubría con ambas manos su boca, era como si quisiera evitar reírse.
La extraña escena congeló los corazones de todos.
Una Elfa Oscura lo miraba aterrorizada sin saber qué hacer.
Elsa extendió su mano y golpeó la cabeza del Elfo Oscuro, como si quisiera noquearla.
Sin embargo, no solo no pudo noquearlo, sino que se levantó de un salto y puso ambas manos alrededor de su propio cuello.
Apretó con tanta fuerza que incluso se podían ver las venas azules en sus brazos.
Esa locura y dedicación asustó a todos.
Tres segundos después, ese Elfo Oscuro ya no se rió: había muerto.
Sus globos oculares abultados todavía tenían una expresión enloquecida y esa sonrisa desquiciada le había quedado petrificada en el rostro.
—Mer…
Merlin, ¿qué pasó?
—murmuró Zeuss completamente pálido.
Sus dientes temblaban mientras iba al lado de Lin Yun.
Lin Yun mantuvo una cara tranquila, pero se sentía como si alguien estuviera sosteniendo su corazón de un hilo.
Como simplemente no pudo encontrar el problema, no sintió ninguna responsabilidad.
No importaba cómo lo mirara, ese Elfo Oscuro había perdido la cabeza, se había vuelto completamente loco.
Era como si se hubiera convertido su propio enemigo mortal.
No entendían lo que había pasado.
En ese momento, sintieron que una sombra cubría sus pensamientos.
Ese lugar era realmente demasiado extraño.
—Vamos, salgamos de aquí —exclamó Lin Yun.
La voz de Lin Yun regresó a Elsa, que se había estado culpando a sí misma.
Al ocurrir algo tan extraño, nadie se atrevía a bromear ni a quejarse.
Los elfos, cuyas mentes eran menos poderosas, ya estaban al borde del colapso.
Todos estaban en guardia y se sentían aterrados.
No se atrevían a sentir ninguna otra cosa para no volverse locos.
Luego de avanzar un poco llegaron a la parte más profunda del Valle Nocturno.
Frente a ellos había una llanura espaciosa y a unos cientos de metros de distancia se encontraba un acantilado empinado.
A la izquierda había unos exuberantes árboles negros en lo alto de una colina.
Sus copas eran tan monstruosas que no parecían pertenecer a los árboles, sino que parecían hongos gigantes.
No muy lejos, Elsa se topó con cierto árbol donde descubrió una matriz de teletransportación.
Estaba dentro de un agujero de menos de dos metros de ancho.
Desafortunadamente, la matriz parecía haber sufrido daños, solo podían usarla cuando la repararan.
Lin Yun, naturalmente, no dejaría que los Elfos Oscuros se ocuparan de eso.
Como artesano, restaurar una matriz ligeramente dañada no le resultaba difícil, por lo que tampoco perdería demasiado tiempo.
Pero justo cuando Lin Yun acababa de sacar su herramienta de reparación, escuchó un zumbido que se convirtió en un gran estruendo.
Todos miraron hacia arriba y vieron que una bola de fuego verde oscuro de ocho metros caía del cielo.
Había un largo rastro detrás de esa bola de fuego que emitía un sonido ensordecedor al rasgar el aire.
—¡Rápido!
¡Esquiven eso!
El grupo inmediatamente hizo lo posible para esquivar la bola de fuego.
Lin Yun lanzó la Encarnación Elemental de Fuego mientras activaba hechizos instantáneos para lanzar una Pared de Fuego de cien metros de altura y luego usó Destello de Llama para escapar.
Zeuss tampoco fue lento, al igual que Lin Yun, utilizó la Encarnación Elemental de Fuego y usó Destellos de Llama.
Xiuban saltó diez metros y, tan pronto como aterrizó, se echó a correr mientras que Reina y la marioneta usaron sus propios hechizos para escapar instantáneamente.
Pero esos Elfos Oscuros no eran tan hábiles.
Eran muy ágiles, pero solo unos pocos podían correr cien metros en unos pocos segundos.
Cuando la bola de fuego verde oscuro golpeó el suelo, se creó una onda de choque que arrasó con todo: los árboles dentro de los cincuenta metros se convirtieron instantáneamente en cenizas y el suelo se llenó de grietas.
Unos pocos Elfos Oscuros que habían avanzado un poco más de cincuenta metros salieron volando por las ondas de choque y comenzaron a escupir sangre en el aire.
Las llamas de color verde oscuro también se extendieron hasta alcanzar a un elfo oscuro, el cual se incendió en un instante.
Las llamas verde oscuro lo envolvieron por completo mientras seguía avanzando y, en un intento desesperado, levantó una mano hacia adelante para rogarle ayuda a sus compañeros.
La desesperación en sus ojos se profundizó hasta que su mirada finalmente se perdió.
El Elfo Oscuro cayó al suelo y las oscuras llamas de su cuerpo se disiparon.
Su ropa ni siquiera se había quemado, pero él se había vuelto increíblemente viejo: su cabello antes oscuro era blanco y su piel estaba completamente arrugada.
No solo no había reacción de maná en su cuerpo, sino que tampoco había fluctuaciones del alma, sus ojos no tenían la más mínima expresión, se veían exactamente como los de los Muertos Vivientes.
Lin Yun sintió que su cabeza estaba a punto de explotar y murmuró: —Maldición, es una Llama del Infierno…
Efectivamente, esa Bola de Fuego no solo no desapareció después de tocar el suelo, sino que se dividió en rocas de color verde oscuro en llamas que luego se ensamblaron rápidamente y se transformaron en un gigante rocoso de diez metros de altura.
Las llamas de color verde oscuro cubrían la superficie del cuerpo de ese gigante rocoso, pero no se sentían calientes.
Cuando el gigante levantó la cabeza, un aura aterradora se extendió en el aire como una tormenta.
—¡Es una Llama del infierno!
¿Quién convocó una llama del infierno?
¡Maldita sea, Merlín, deshazte de ese tipo rápidamente!
—exclamó Enderfa muy pálido por el susto.
La Rueda de los Diez Mil Hechizos se escondió detrás de Lin Yun, como si fuera un ratón que hubiera visto un gato.
La Llama del Infierno a pesar de su nombre, era una forma de vida específica del Abismo.
Vivían en lugares con llamas porque el fuego era como aire para ellos.
Ninguna llama podía dañar una Llama del Infierno.
El Fuego Ardiente del Alma en sus cuerpos hacía que otras formas de vida abisales les tuvieran miedo.
Estas llamas eran como el fuego vital de la Llama del Infierno.
Si una forma de vida era quemada por el Fuego Ardiente del Alma, este fuego purificaría su maná y lo mismo sucedería con su alma.
El problema era que el Fuego Ardiente del Alma no se detendría hasta que su alma y su maná se agotaran por completo.
Había muy pocos hechizos y cosas que pudieran detenerlo: una gota de Agua Vital supuestamente podía resucitar a cualquiera que acabara de morir y también estaba la habilidad única del Dragón de Escarcha, llamada Aliento de Escarcha.
Pero esta última en realidad no contaba.
Ser golpeado por el Aliento de Escarcha no era muy diferente de ser quemado por el Fuego Ardiente del Alma.
Uno quemaría el alma hasta desintegrarla, mientras que el otro congelaría el cuerpo hasta la muerte.
Este tipo de monstruo aterrador era la ruina de cualquier forma de vida que usara maná.
En cuanto a las formas de vida del alma, nunca aparecerían en un lugar donde existiera una Llama del Infierno.
Incluso se podría decir que en el Abismo, ¡cualquier plano que contuviera una Llama del Infierno estaría desprovisto de formas de vida del alma!
En la cima de la Era Mágica se descubrieron y conquistaron una amplia variedad de planes y entre esos había uno lleno de Fantasmas y Espectros, el Plano Espectral.
Incluso contenía algunos Espectros de Rango Celestial.
El equipo de magos que accidentalmente encontró su camino hacia ese plano terminó sufriendo muchas bajas.
Más tarde, un Hombre Bestia de tipo Hechicero entró e invocó una Llama Infernal de nivel 39.
Un año después, dirigió un gran ejército para controlar el plano.
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