El Hombre Olvidado por el - Capítulo 27
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Capítulo 27: La llegada de la oscuridad
El silencio en el coliseo era ensordecedor, un manto de quietud que pesaba sobre la arena devastada. Dean flotaba en el aire, sobre la arena del coliseo, mirando directamente a los ojos a Mamón, el cual simplemente estaba aterrado. Dean tenía el apellido de su padre, incluso heredó su nombre, y Benjamín le había dicho a Mamón que solo el más fuerte de sus hijos podría heredar su nombre, solo su heredero lograría tal resultado. Por ello, sabía que ahora mismo estaba completamente muerto.
Por otro lado, los fundadores quedaron impactados por la declaración de Dean, especialmente Alexis, el cual quiso lanzarse contra Dean en ese instante, pero un pensamiento le vino a la mente: “¿Por qué deberían atacar a alguien inocente?”. Dean no tiene conocimiento de lo que Benjamín realmente es, ni siquiera tiene idea del peso del nombre que tiene, él solo es un joven ingenuo que tiene unos deseos muy altos, así que lo único que quedaba era ver qué podría suceder con otra persona, pero esto fue refutado por Jamal.
Jamal: —Dios… ¿no crees que esa mujer causará un escándalo o sí?
Alexis solo le miró por un momento y luego levantó la mirada para observar la zona más alta del coliseo, respondiendo:
Alexis: —Si hasta ahora no ha atacado, quiere decir que hay esperanza en que no suceda nada.
Mientras tanto, los tres reyes, al solo mirar tal poder viniendo de un joven que estaba vinculado a un ser oscuro como Benjamín, conocido entre las razas como El Monarca Oscuro, no podían sentirse más incómodos y con deseos de eliminarlo en ese instante, pero esto fue detenido por la misma reina demonio, la cual les habló a todos de forma telepática.
María: —No pueden lastimar al niño.
Estas palabras sorprendieron a los reyes, siendo el primero en responder a sus palabras el rey gigante.
Nalthorius: —¿Por qué deberíamos dejarlo vivo…? Si está libre como si nada, nada nos asegura de que no sea un enemigo.
La reina demonio se enojó demasiado ante estas palabras tan ingenuas y estúpidas viniendo de uno de los tres reyes más grandes de todos.
María: —¿Tienes acaso dos años de nacido? ¿Eres idiota? ¿O no notas que ese niño no tiene ni un ápice de maldad y simplemente es un joven con muchos sueños en su cabeza?
El rey gigante se avergonzó de sí mismo y miró a otro lado, ya que sabía que la reina demonio tenía razón, pero el rey élfico refutó con una especie de prueba conjunta.
Alrfheim: —Si el niño mata a Mamón, significará que su alma tiene maldad y que es un monstruo como su padre, pero si no lo hace, entonces eso demostrará su bondad.
Con estas palabras, los reyes aceptaron sin dudar, ya que era algo que siempre sucede en el mundo, la única forma de sobrevivir no es hablando, es simplemente demostrando tu valía, mostrar tu fuerza, ser el que tenga el derecho a vivir. Ahora mismo, Dean tenía que demostrar que tenía derecho de sobrevivir.
Pero lo que no esperaba nadie es que esta nueva forma de poder hiciera que un ser de mayor poder despertase, ya que a lo lejos, en el lugar prohibido donde yacen los oscuros, aquel lugar donde esperaban pacientemente el despertar de su monarca, los líderes oscuros lo sintieron, el poder de su monarca era débil, pero era el mismo poder, un poder que solo su monarca podía tener, por lo que con eso, uno de ellos decidió ir él mismo a buscar la fuente del poder, abriendo sus alas y lanzándose volando para encontrarlo.
Mientras tanto, Dean estaba frente a Mamón, el cual flotaba en el aire, temblando ante la presencia de su hermano mayor, por lo que Dean no dudó y dio un paso en el aire, el cual generó sobre Mamón una presión tan fuerte que lo hizo bajar violentamente en el aire, haciéndolo que se arrodille mientras se estrellaba, mientras Dean bajaba desde el cielo, dando pasos lentos y fríos, como si de un dios descendiendo desde los cielos se tratase, haciendo que con cada paso la presión sobre Mamón aumentase.
Este no podía soportar el dolor de la presión sobre su cuerpo, empezando a vomitar sangre mientras intentaba levantarse, hundiéndose cada vez más en el concreto del coliseo, mirando a Dean desde el suelo donde yacía sufriendo el tormento que eligió para sí mismo. Así, cuando Dean llegó a tocar el suelo, la presión sobre el cuerpo de Mamón desapareció, por lo que este se levantó con violencia, gritando de manera desgarradora al cielo, mientras unas alas hechas de carne salían destrozando la piel de su espalda, volando para huir, a lo que Dean dio un giro sobre sí mismo para arrojar una serie de cadenas impregnadas en un fuego blanquecino y oscuro, el cual era esquivado por Mamón, este no quería ser atrapado mientras huía por todo el coliseo.
Eventualmente, Dean se cansó y simplemente su rostro se tornó más serio y molesto, juntando sus manos para guiar a las cadenas a un punto en específico, rodeando a Mamón, el cual fue atrapado y quemado violentamente por las cadenas que derretían su piel como el ácido, pero a su vez lo regeneraban en un eterno sufrimiento, el cual no terminaría a menos de que el dueño de las cadenas lo desease, pero eso no fue suficiente para Dean, el cual, lleno de ira, levantó la gran luna llameante que tenía sobre su espalda, lanzándola directamente contra Mamón, soltándolo de sus cadenas antes de que esta luna impactase sobre él, dándole tiempo para que este ponga las manos deteniendo la misma luna llameante, la cual lo estaba quemando sin parar, al igual que las cadenas, mientras lo arrastraba lentamente a una pared.
Dean: —Eres una basura que no merece ser llamado mi hermano… eres un monstruo… insultaste el nombre de mi padre…
Estas palabras eran dichas con ira y frustración, mientras Mamón yacía ya con la espalda contra la pared, mientras intentaba empujar la gran luna llameante frente a él, deseando que lo matasen, quería morir, ya no tenía sentido mantenerse con vida si no podía derrotar a su hermano.
Mamón: —¡Mátame maldito…! Ya tienes todo… así que termina el trabajo…
Dean, aunque molesto por sus palabras, simplemente miró con ira en dirección a Mamón, queriendo terminarlo todo, explotando la gran luna, pero en lugar de cerrar su puño y terminarlo todo, simplemente y con gran frustración levantó la esfera con una seña de su mano, trayéndola consigo y dándole la espalda a Mamón, decidió que él ya había ganado y no merecía la pena matarlo.
Esto ofendió a Mamón, el cual tomó una roca con mucho dolor debido a las quemaduras y la envió en dirección a Dean, el cual la recibió al no estar atento a la situación, siendo lastimado en su cabeza levemente, mirando así a Mamón con frialdad.
Mamón: —¡¿Cómo te atreves?!… ¡¿Me quitas el orgullo de padre?!… ¡¿Ahora me quitas el honor de morir?! ¡¿Quién te crees que eres?! ¡MÁTAME…!
Dean solo empezó a reír al escuchar la palabra honor, riendo sin parar para luego lanzar una cadena directo a la cabeza de Mamón, la cual falló de sobremanera mientras le sonreía de manera burlona, respondiendo a su pregunta.
Dean: —¿Por qué yo tendría que perder el tiempo matando a alguien que perdió el honor en el momento en que nació? Tch.
Con esas palabras, retrajo la cadena, dejándolo arrodillado y humillado, temblando del miedo, declarando así el presentador la victoria de Dean en la primera prueba del purgatorio, a lo que Dean levantó la mano al cielo y sonriendo proclamó su victoria.
Dean: —Jejejeje… creo que gané.
Esto hizo que todos se levantaran y gritaran su nombre al unísono, llenándolo de ovaciones y regalos que caían de las gradas, algunos digamos que extraños y que solo un adulto debería recibir, lo que incomodó y dio gracia a Dean, mientras que los tres reyes restantes levantaron su mano, hablando juntos.
Los tres reyes: —Proclamamos que Dean ha pasado las pruebas del purgatorio y es un estudiante oficial de la academia White Sword.
Esto dejó más emocionados al público, el cual no dejaba de gritar su nombre y sacudirse entre ellos, ya que su estrella naciente, su gran esperanza había nacido frente a sus ojos, era algo jamás visto, después de tanto tiempo tenían una nueva esperanza, además del gran salvador León, pero en ese momento los tres reyes pidieron algo inaudito.
Los tres reyes: —Solicitamos un duelo en equipo contra Dean, espero no le moleste.
Esto sorprendió al presentador y dejó sentados a los espectadores que no sabían cómo reaccionar ante esta respuesta, por lo que el presentador simplemente miró a Dean como buscando una respuesta por parte suya, una la cual llegó de inmediato como una sonrisa amable y un pulgar arriba contra los tres reyes.
Dean: —Claro, ¿por qué no? Pero más les vale darme una recompensa por este duelo y no se contengan, porque yo tampoco lo haré.
Con esto, Dean no dudó en sacar a relucir todo su poder, sacando todas sus cadenas flameantes, las cuales rodearon toda la espalda de Dean, flotando como si de tentáculos se tratasen, mientras la luna flameante empezó a brillar con violencia hasta oscurecer de golpe, convirtiéndose en un eclipse del cual emergió una espada oscura que Dean tomó con sus manos, era aquella espada que Marcos le dio antes de venir, la cual evolucionó bajo la voluntad de su portador, dándole el poder del equilibrio, ahora Dean era el futuro monarca del balance, poniéndose en guardia con su espada mientras sonreía y el presentador solo dio un salto hacia atrás, saliendo del escenario de combate, dando inicio al gran combate entre los tres reyes y Dean.
Mientras tanto, en la sala con las reinas, alguien inesperado se había infiltrado con antelación, era aquella figura misteriosa, la cual observaba todo desde el techo del coliseo, pero decidió entrar a buscar respuestas por sí misma, luego de notar que hubo una fluctuación de energía severa cuando el pobre niño dijo el nombre de su padre, así que esta era la razón por la cual Rosario no atacó a Dean, no porque no quisiera, sino porque alguien impidió su gran ataque
Rosario: —Si se puede saber quién eres, me sería de gran ayuda para luego darle condolencias a tu familia.
Estas palabras hicieron reír un poco a la persona misteriosa, la cual simplemente miró mientras reía a Rosario, así dejando de reír por un momento, así respondiendo:
???: —¿No sé por qué no vienes y lo averiguas tú misma, reina Rosario, o debería decir antigua delegada de curso, Rosario Gutiérrez?
Rosario se sorprendió por la información que tiene este extraño individuo, el cual no sabe de dónde ha venido, pero tiene información que solo conocen los fundadores o incluso su propio líder. Por ello, Rosario solo podía pensar que venía del nido de los oscuros y seguramente era un espía de Benjamín, el cual podría atacar en cualquier momento o estar ya aquí distrayéndola con un señuelo, por lo que Rosario dejó las preguntas y se lanzó al ataque cuerpo a cuerpo contra el individuo, usando sus habilidades de sigilo para que el individuo no pueda sentir sus movimientos, dando golpes directos a las articulaciones, pero estos fallaban de manera increíble, como si esta persona pudiera leer sus movimientos y supiera a dónde van los ataques, aunque no los pueda sentir.
???: —¿Crees que usar sigilo me hará más indefenso a tus ataques? Qué adorable.
Esta persona usó su habilidad de velocidad llamada Queen Movements, moviéndose utilizando la energía que corre por el aire para generar la máxima velocidad sobrehumana, además de permitirle mantener la potencia de sus ataques, siendo libre de atacar a gran velocidad sin perder fuerza con cada golpe que da, así que todos los golpes serán tan fuertes como el primer golpe que dio, obligando a Rosario a frenar los golpes de este individuo, lastimándose en el proceso al ser golpes más fuertes de lo que puede soportar, sintiendo que estaba peleando contra uno de los reyes de las razas más poderosas. Este combate no podía escucharse al estar en una sala creada para absorber sonido y energía externa generada por ataques entre las reinas o los fundadores, manteniendo la privacidad en las reuniones acaloradas, mientras tanto Brenda también se lanzó contra el individuo, el cual solo se movía como si fuera una gran gimnasta, humillándolas de sobremanera, dando golpes y patadas a ambas, pero en eso Brenda fue más inteligente y usó su habilidad Air Electric, permitiéndole generar electricidad a través del aire con solo un movimiento de sus manos, usando el impulso dado por los ataques del individuo para dañarlo, generando una leve explosión que aleja a todos unos pocos centímetros.
Lo que tapaba su rostro y su cuerpo completo terminó quemándose debido a la explosión eléctrica generada por Brenda, dejando ver su apariencia completa cerca de la ventana de la habitación, mientras la luz del crepúsculo bañaba la estancia en tonos dorados, reflejándose en la silueta imponente de Rocío. Su vestido azul profundo, adornado con intrincados bordados plateados, ondeaba con cada movimiento como una extensión de su propio poder. La tela se ceñía a su figura con la elegancia de una soberana, mientras que las aberturas en sus piernas le otorgaban la libertad de una guerrera.
Su melena plateada caía en cascadas etéreas, atrapando la luz y otorgándole un aura casi irreal. Un mechón cubría parte de su rostro, pero no ocultaba la intensidad de sus ojos carmesí, encendidos con la furia de una tormenta contenida. En su mano derecha, sostenía una espada delgada pero letal, su filo reflejando la silueta de ambas reinas.
Sus guantes largos, ajustados hasta los codos, parecían diseñados para la realeza, pero sus gestos eran los de una combatiente veterana. Cada paso que daba resonaba en el mármol con la certeza de alguien que jamás vacilaba. A su alrededor, el aire vibraba con tensión. No era solo su presencia lo que imponía… era la certeza de que Rocío no era una persona común. Era la encarnación de un destino inquebrantable.
Brenda, al ver a la mujer frente a ella, pudo notar de inmediato que era su hermana Rocío, aquella que se perdió luego del inicio del apocalipsis, dividiéndose debido al ataque de las bestias en su hogar, siendo Brenda salvada por León, el cual fue a buscarlas a ambas, pero cuando fue a buscar a Rocío, una gran explosión les hizo creer que murió, cosa de lo que León no dejó de hacer que se culpase por llegar demasiado tarde.
Brenda: —¡¿Hermana?!
Rosario quedó sorprendida por la declaración de Brenda, esto hizo que Rosario se levantase y simplemente se pusiera en guardia, no confiando de todos modos en esta intrusa que llegó sin avisar y encima les atacó.
Rosario: —Dime qué demonios has venido a hacer aquí.
Rosario dijo esto de forma seria y cruda, no le importó que fuese la hermana de Brenda, podría ser una impostora con una habilidad para copiar el rostro de la gente o la voz inclusive, así que no podía confiar en ella, a pesar de que Brenda quería confiar en su hermana o lo que veía y creía era su hermana.
Rocío: —He venido a buscar a alguien, ¿está aquí el pequeño León? Debo advertirle de algo que sucederá, además vine a visitarlo, pero como te vi alterada, preferí impedir que hicieras una locura con ese niño de allí afuera.
Ante estas palabras, Rosario pensaba ir y golpearla, pero no llegó a dar un paso cuando una explosión se escuchó tras de ellos, la cual hizo temblar todo el coliseo, rompiéndose el cristal que daba al escenario del coliseo, yendo a mirar lo sucedido, cosa que les sorprendió a ambas reinas, excepto a Rocío, la cual sabía que esto pasaría, pero no esperó fuese tan rápido, lo que veían era a Dean herido de sobremanera y a los reyes derrotados debido al desgaste del combate con Dean, mientras un ente oscuro, el cual fue a buscar la fuente del origen de esa energía similar a la de su monarca, tenía a Dean de su cuello, ahorcándolo para desmayarlo, más no matarlo, ya que vino a llevárselo al hogar de los oscuros.
Oscuro mayor: —Es hora de que vuelvas a casa con el maestro.
Dean no entendía qué quería decir con esas palabras, solo quería liberarse, pero solo podía sentir cómo se ahogaba con su propia saliva, desmayándose luego de unos momentos ante el oscuro, el cual ya estaba por salir volando para llevarse a Dean, pero en el momento que preparó el vuelo, la cara del oscuro fue tomada por una mano, la cual le mandó a volar contra una pared del coliseo, sosteniendo al pobre Dean en brazos con la suavidad de una madre, esta era Rocío, la cual no dudó en ir a ayudar a un pobre niño indefenso contra un monstruo inhumano como los oscuros, llevándolo con Rosario y Brenda para que lo protejan mientras ella se encarga del oscuro.
Rocío: —Cuídenlo, no podemos perderlo, puede ser una forma de derrotar al monarca oscuro.
Con estas palabras, dio un salto al escenario del coliseo, mirando al cráter dejado por el impacto del oscuro, el cual se levantó de este cráter un poco herido por el impacto, estando algo molesto también por este ataque, pero este oscuro no era de los que hablaban, simplemente peleaba, lanzándose directamente contra Rocío, la cual simplemente rasgó un poco su vestido y levantó su pierna para detener en el aire al oscuro con una parada, la cual impactó en la mandíbula del oscuro, rompiéndole el cuello abruptamente, para luego bajar la pierna, dando un pequeño saltito en el lugar, así dando una patada giratoria al torso del oscuro, impactando su brazo y todo su torso, rompiéndole los huesos del brazo y las costillas, pero esto no movió al oscuro del lugar, ya que este tenía una alta regeneración en su cuerpo.
Rocío: —Vaya, parece que tienes algunos trucos.
Oscuro mayor: —Y tú no eres especialmente débil, a diferencia de esos insectos.
Luego de que el oscuro se regeneró y Rocío logró obtener equilibrio, ambos lanzaron un golpe directo al rostro, impactando sus puños violentamente, pero el puño de Rocío fue incluso más fuerte que el del oscuro, volviendo a romper el cuello del oscuro, el cual empezó a pensar que esta mujer estaba conteniendo sus golpes, divirtiéndose con él, por lo que sabía que debía huir y la única opción que le quedaba era usar la habilidad única de los oscuros, Other Dimension, chasqueando los dedos para abrir un portal a un mundo caótico del que él nació.
Oscuro mayor: —Debo irme, ya que sé cuando no puedo ganar, pero tenlo en mente, vamos a prepararnos y cuando nuestro monarca despierte, este lugar será vuestra tumba.
Rocío: —Aquí estaré esperando para eliminarlos a todos, malditas cucarachas.
Así desapareció mientras el portal se cerraba, dejando a Rocío parada en el coliseo con algo de sangre en sus labios, mirando así a donde estaban Rosario y Brenda curando a Dean con magia, mirando a ese niño, el cual sabía que debía ser entrenado para mejorar y enfrentarse al monarca oscuro que, lamentablemente para el pobre joven, era la persona que tanto admiraba y también su verdadero padre, por lo cual quizás el mayor desafío, no sea el combate contra su padre, si no el dolor de aceptar, que su héroe, es en realidad un monstruo.
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