“El Humano Más fuerte de Dragon Ball” - Capítulo 13
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- Capítulo 13 - 13 CAPÍTULO 12 Demostración de Poder
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13: CAPÍTULO 12: Demostración de Poder 13: CAPÍTULO 12: Demostración de Poder [Punto de vista en tercera persona] Después de haber entregado las invitaciones correspondientes, el tiempo pasó y mientras los primeros cambios en la Escuela de la Grulla se llevaban a cabo, se completaron los cambios más simples, como la modificación en el tipo de misiones que realizarían los discípulos.
En un principio, debían actuar como “justicieros”, aunque eran más parecidos a un grupo de antihéroes.
Si un criminal se les hacía difícil, debían eliminarlo.
Shingen se había inspirado en los antihéroes de su antiguo mundo para cambiar la percepción que la gente tenía de su escuela y evitar que la consideraran una cuna de asesinos y gente malévola.
Dos semanas después…
El entrenamiento tomó más tiempo del que Shingen esperaba.
Algunos de los estudiantes mayores, que estaban a punto de cumplir 18 años, se mostraron reacios a volver a entrenar desde cero para reemplazar sus artes marciales conocidas por otras que, según ellos, no les interesaban.
Sin embargo, tanto Shingen como Tsuru sabían que estos jóvenes eran perezosos y simplemente los expulsaron, ya que su poder era demasiado bajo como para representar una amenaza.
Durante ese tiempo, Shingen asignó a Ten Shin Han y Chaozú para entrenar a los discípulos más jóvenes.
En cuanto a Motobe y Yamcha, se encargaron de entrenar a los mayores, confiando en que su presencia ayudaría a que estos discípulos rebeldes volvieran a acatar órdenes.
Otras dos semanas después…
Cuando se cumplió un mes desde que Shingen ascendió a Gran Maestro de la Escuela de la Grulla, todos los discípulos comenzaron a respetarlo.
Sus amigos también contribuyeron significativamente a moldear la sumisión de estos discípulos.
Después de preparar todo para la reunión que se llevaría a cabo al día siguiente, Shingen le pidió a Tsuru que le proporcionara información sobre los líderes que asistirían.
Al día siguiente…
El primero en llegar fue el Gran Maestro de la Escuela del Colmillo de Leopardo, Baoya Tian Long.
Según lo que Tsuru había contado, este hombre era ególatra y muy agresivo.
Aunque originalmente había dos líderes en la escuela, en esta ocasión solo vino uno de ellos.
Cuando ambos líderes se encontraron, se saludaron y Baoya Tian Long fue el primero en hablar.
-Saludos, Maestro Shingen.
Veo que eres muy joven para ocupar este cargo, pero no te preocupes, no te estoy juzgando de mala manera.
Si tienes esta posición, debe ser por algo -dijo Tian Long con una risa arrogante-.
-Agradezco tus palabras.
No me ofenden, ya que, como dices, estoy aquí debido a mis habilidades y mi poder, que sin duda son de gran nivel -respondió Shingen con total seguridad-.
Después de este intercambio de palabras, ambos líderes se sentaron en una larga mesa y esperaron a que llegaran los demás.
Minutos después, el siguiente líder llegó.
Era el representante del Monasterio Duolin, a quien Shingen no conocía.
Aunque se sintió desconcertado, se levantó y mantuvo una breve charla con el joven.
Descubrió que este representante, llamado “Prajna”, tenía menos de 4 años en el monasterio y había sido ascendido debido a sus habilidades.
Shingen se preguntó por qué no habían elegido a su antiguo maestro o si acaso ya no estaba allí.
Después de haber hablado y ocupado sus lugares en la mesa, Shingen permaneció de pie, esperando a la persona que aún no había llegado.
Cuando la puerta de la Escuela de la Grulla se abrió, no era la persona que Shingen esperaba, sino el líder de la Escuela de la Antigua Estrella, Chén Daquán.
Aunque Chén Daquán era alguien importante en esta reunión, a Shingen no le importaba en lo más mínimo.
Sin embargo, se acercó y, después de un breve saludo, todos se sentaron.
Aunque el último invitado aún no había llegado, Shingen decidió comenzar a hablar con los demás y socializar.
-¿Quién hubiera pensado que el nuevo líder de la Escuela de la Grulla sería alguien tan joven?
-dijo Prajna, el representante del monasterio, con una expresión dubitativa.
-Tienes razón, Prajna.
¿En qué estabas pensando, Tsuru?
-añadió Tian Long, burlándose un poco ahora que había más personas en la sala-.
En la sala estaban presentes Shingen, Tsuru, Prajna, Tian Long y Chén Daquán.
Para suerte de Shingen, este último estaba callado, tomando tranquilamente su taza de té.
A diferencia de los otros dos invitados, que parecían llevarse muy bien, lo que despertó la curiosidad de Shingen sobre su cercanía, a pesar de apenas conocerse.
Las preguntas continuaban, y Tsuru respondía de manera seca, sin preocuparse demasiado.
Cuando él estaba a cargo de la Escuela de la Grulla, nunca había invitado a este tipo de personas, ya que eran molestas.
Después de una hora desde el inicio de la reunión en la cual solo se podía escuchar como Prajna y Tian Long hablaban demasiado fuerte tanto que ya empezaron a molestar a todos los presentes, finalmente llegó el esperado Maestro Roshi.
Al ver a su rival aquí, Tsuru comenzó a enojarse.
No solo tuvo que soportar las preguntas tontas de los representantes de otras escuelas, sino que ahora también debía aguantar al viejo pervertido.
Roshi ignoró a su rival y saludó a todos en la sala con alegría.
-Hola a todos, muchachos.
Veo que se están divirtiendo mucho -dijo el anciano, mientras los demás lo miraban extrañados-.
-¿Y tú quién eres?
-preguntó Tian Long, arqueando las cejas-.
-Exacto, ¿quién eres?
Si te perdiste, puedes irte ya que aquí no es lugar donde un anciano acabado como tú debe estar-añadió Prajna, ahora con arrogancia-.
Aunque los demás podrían pensar que Prajna y Tian Long no conocían al Maestro Roshi y por eso eran tan groseros con él, la realidad era diferente.
Sabían perfectamente quién era Roshi y se burlaban de él porque había tenido muy pocos discípulos en las últimas décadas.
Roshi permaneció en silencio, mirando hacia abajo con tristeza.
Nadie lo trataba bien en ese lugar, y consideró la posibilidad de irse.
Sin embargo, alguien habló por él.
-Señor Roshi, sea bienvenido a esta pequeña reunión.
Espero que no se moleste por los dos invitados presentes, ya que están de salida -dijo Shingen, intentando calmar la tensión.
Tanto Prajna como Tian Long miraron ofendidos a Shingen.
Había sido como si los hubiera tratado como perros.
-¡Hey!
¿Qué crees que haces?
No ves que estamos aquí por simple cortesía, no porque nos intereses en lo más mínimo -respondió Prajna, mostrando su verdadera naturaleza-.
-Tiene razón.
Votar al líder de la Escuela del Colmillo de Leopardo como si fuera un simple mendigo es un insulto grave -añadió Tian Long, visiblemente molesto-.
Los hombres se pusieron en guardia debido a su orgullo herido.
Shingen, sin inmutarse, les propuso resolver las cosas en el cuadrilátero.
-Veo que no planean hacer caso.
En ese caso, no tengo más opción que demostrarles por qué tengo este nuevo cargo como líder de la Escuela de la Grulla -dijo Shingen con tranquilidad mientras se levantaba y se posicionaba en el cuadrilátero.
Al verlo allí, tanto Prajna como Tian Long intercambiaron miradas y sonrieron con complicidad.
Roshi, por su parte, no entendía por qué este joven lo defendía y había llegado al punto de desafiar a dos líderes marciales.
-No lo entiendo.
¿Qué está haciendo ese muchacho?
-preguntó Roshi en voz baja.
-¿No lo sabes?
Permíteme aclararte las cosas -dijo Tsuru, apareciendo detrás de Roshi.
-¿De qué estás hablando?
-respondió el aún confundido maestro.
-Es algo simple, en realidad.
Shingen quería inicialmente establecer buenas relaciones con las demás escuelas marciales.
Sin embargo, al investigar más a fondo, descubrió las sombras que acechaban en cada una de ellas.
Supo casi de inmediato que la Escuela del Colmillo de Leopardo no sería una aliada confiable.
En cuanto al representante del monasterio, Shingen evaluó su personalidad y sospechó que había obtenido su puesto gracias a la influencia de la Escuela del Colmillo de Leopardo.
Cuando Tsuru explicó esto, Roshi se sorprendió.
No solo Shingen los había reunido para identificar aliados y enemigos, sino que también lo defendió no por lástima, sino porque ya esperaba que los dos actuaran de manera arrogante para demostrar que no eran dignos de confianza.
-Exactamente, maestro Tsuru.
Por esa razón, estuve vigilando discretamente a Shingen.
Observé cómo no apartaba la mirada de Prajna y Tian Long, estudiándolos para determinar si eran dignos de confianza -añadió el representante de la Escuela de la Antigua Estrella.
-¿Tú también lo sabías, Chén Daquán?
-preguntó Roshi, viendo a un viejo conocido-.
-Así es.
Cuando llegué y saludé a Shingen, noté que su atención no estaba en mí.
Aunque sus palabras eran dirigidas hacia mí, su mirada se desviaba constantemente hacia la puerta, como si esperara a alguien o como si estuviera siendo esperado -concluyó Chén Daquán con una pequeña sonrisa-.
-Vaya, Tsuru, has encontrado a un chico curioso.
Además, parece que ha transformado la Escuela de la Grulla, dejando atrás su pasado de asesinos para adoptar un enfoque más policial o algo así -bromeó Roshi, desviando la mirada para evitar encontrarse con su rival-.
-Cállate, viejo pervertido, y observa el combate.
Ahora verás por qué ascendí a Shingen como líder de la Escuela de la Grulla, a pesar de su juventud -dijo Tsuru, emocionado-.
Cuando los dos líderes vieron la emoción de Tsuru, encogieron los hombros y se prepararon para presenciar la batalla que estaba a punto de comenzar.
-¿Listo, muchacho?
No creas que por tu edad seremos suaves contigo -advirtió Prajna, confiado.
-Así es, chico.
Después de que intentaras votarme como a un perro, no me queda más opción que enseñarte una lección -añadió Tian Long, con arrogancia-.
-Vaya, parece que ustedes dos se llevan muy bien, a pesar de conocerse por menos de dos horas, tal parece que se conocen desde hace años y que está no es su primera conversación.
¿Qué les parece si hacemos una apuesta?
Si pierdo, les entrego la Escuela de la Grulla; si gano, me quedo con sus escuelas.
¿Qué dicen?
-propuso Shingen.
Estas últimas palabras dejaron a los dos líderes sorprendidos.
Momentos después, se reunieron y comenzaron a hablar entre ellos.
-Opino que es una gran idea.
Si le ganamos al chico, obtendremos esta inmensa escuela con todos sus discípulos y riquezas que tiene debido a las misiones que hacen sus discípulos-dijo el codicioso Prajna-.
-Mmm, no lo sé.
Aunque personalmente me parece una buena idea, no estoy seguro de si el antiguo líder de la Escuela de la Grulla nos impedirá tomar el control -dudó Tian Long.
-Ah, no tienen por qué preocuparse de que mi maestro Tsuru intervenga en mi decisión, el no posee ningún control y si les aseguro que aceptara el resultado sea malo o bueno-diria un confiado Shingen.
Después de pensarlo un poco y sabiendo que el anciano Tsuru ya no tiene la autoridad en en la escuela y que este último aceptaría el resultado sin importar cual sea, los dos aceptaron y con gran emoción por la avaricia comenzaron la pelea.
[punto de vista en tercera persona] Sin perder más tiempo, los dos maestros se lanzaron hacia Shingen.
Mientras este último estaba en posición de batalla, los dos contrincantes lanzaron un poderoso puñetazo al joven.
Sin embargo, Shingen logró parar el ataque simplemente usando sus palmas y, sin darles la menor oportunidad, desapareció de su vista.
Con gran maestría, apareció en la espalda de Tian Long y, con una poderosa patada, lo hizo volar contra una pared de concreto.
El fuerte golpe dejó a Tian Long inconsciente tras el impacto.
Al ver cómo su compañero quedó noqueado de un solo golpe, Prajna intentó rendirse.
Pero antes de terminar de decir la palabra, Shingen, con gran velocidad, le propinó un potente puñetazo en el estómago que lo hizo vomitar.
Prajna, sosteniéndose el estómago, decidió usar un truco sucio para escapar.
-Será mejor para ti y tus amigos en el monasterio que me dejes ir -dijo Prajna-.
Sin mí, ese monasterio no podría siquiera mantener su título como escuela de artes marciales.
Shingen no pudo evitar reír entre dientes al escuchar eso y le recordó algo que Prajna había olvidado debido a su ansiedad.
-¿De qué hablas?
El monasterio ahora es parte de la escuela de la grulla desde el momento en que aceptaste la apuesta.
Pero como veo que no te detendrás y te vengarás de mí o de mis seres queridos, me encargaré de ti ahora mismo.
Diciendo esto, Shingen alzó su mano y la apuntó hacia Prajna, quien en ese momento estaba asustado.
Sin piedad alguna y con rostro frio Shingen acabó con la vida de Prajna, ya que este último, si lo dejaba vivir, se vengaría con los niños en el monasterio, quienes no tendrían forma de defenderse.
Roshi y Chén Daquán, aún asombrados, se encontraron con la mirada de Shingen.
Tsuru, por su parte, sonreía con orgullo.
Cuando Shingen se acercó a ellos, pidió a un discípulo que sacara a los invitados de su escuela.
Luego, con calma y un toque de diversión, habló: -Bienvenidos, maestro Roshi y maestro Chén Daquán.
Es hora de comenzar la verdadera celebración y hablar sobre una posible alianza entre nuestras escuelas marciales.
[FIN DEL CAPÍTULO N°12] [NOTAS DEL AUTOR]: Hola a todos de nuevo.
Lamento no haberles avisado en el capítulo anterior sobre la razón por la que no subí capítulo ayer y anteayer.
A partir de este momento, publicaré nuevos capítulos cada dos días, ya que planeo tomarme un tiempo y no escribir capítulos poco interesantes.
En el capítulo de hoy, he dividido el tema de la celebración en dos partes.
La primera parte se centra en sacar a la chusma de escena, mientras que la segunda parte se enfocará en presentar a los futuros personajes importantes que aparecerán de ahora en adelante.
[NIVELES DE PODER] SHINGEN: 290 TSURU: 125 ROSHI: 120 CHÉN DAQUÁN: 90 PRAJNA: 42 BAOYA TIAN LONG: 85
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