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“El Humano Más fuerte de Dragon Ball” - Capítulo 20

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  3. Capítulo 20 - 20 CAPÍTULO 19 Falso Rey Demonio
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20: CAPÍTULO 19: Falso Rey Demonio 20: CAPÍTULO 19: Falso Rey Demonio [Punto de vista en tercera persona] Tiempo después de que Yamcha y su pequeño grupo volviera de su viaje, Shingen le pidió a Ten Shin han y a Chaozu que fueran a una aldea en medio de la nada.

Se rumoreaba que los hambrientos habitantes de ese lugar tenían un poder de por lo menos el doble que el de cualquier persona en el mundo.

Aunque Shingen no los vio directamente, la sola mención de que un habitante de esa aldea fue al torneo de las artes marciales y lograría dar pelea a uno de sus discípulos más fuertes.

El nombre de esa persona era Nam.

De lo poco que se sabe de él gracias a la información recopilada por espías de la grulla, Nam apenas ha podido entrenar como es debido.

La muy poca alimentación y el pésimo tratamiento médico en la aldea han impedido que Nam explote todo su potencial como guerrero.

Aunque Shingen no lo sabía, era muy probable que los niños y los adultos de allí tuvieran esa misma capacidad que tiene Nam.

Reconstituyéndose en su silla, Shingen recordó la misión que envió a Ten y a Chaozu.

Para completarla, debían ganarse el favor de la gente de esa aldea.

Después de obtener su simpatía, ellos podrían guiar el camino para que puedan llegar seguros a la escuela de la grulla.

En la escuela se apartaría un terreno vacío pero muy fértil, que se regalaría a los aldeanos a cambio de jurar lealtad a Shingen.

Aunque esto último fue añadido por Motobe, quien deseaba tener carne fresca para poder entrenar a su manera (dar palizas a los nuevos).

Después de la partida de Ten Shin han y Chaozu, un discípulo vino corriendo al salón principal donde se encontraban Shingen, Yamcha y Motobe.

Los tres estaban en medio de su entrenamiento, con Yamcha y Motobe atacando con todo lo que tenían a Shingen.

Al notar la presencia del agitado discípulo, este último, después de tomar varias bocanadas de aire, dijo algo que dejó a todos los presentes tensos.

-Mi Señor Shingen, un escuadrón de discípulos enviado a cumplir una misión dada por el Rey Kress que gobierna la ahora llamada ‘Aldea Demonio’ regresó con tan solo un sobreviviente.

Antes de sucumbir por las heridas, le envió un mensaje a usted.

Sin esperar la respuesta de su líder, el joven que estaba arrodillado dio a conocer las palabras del fallecido.

-El mensaje decía: “Dile al señor Shingen que en la aldea Demonio están siendo atacados constantemente por demonios y otras criaturas infernales.

Además, son comandados por alguien que se hace llamar Rey demonio”.

Después de escuchar lo dicho por el joven, Motobe, sorprendido, miró a su amigo para que dijera las acciones que deberían tomar ante esta revelación.

Yamcha también estaba igual de sorprendido que Motobe, ya que recientemente se había interesado en saber por qué Shingen se relacionaba tan estrechamente con la escuela tortuga y la Antigua estrella.

Ahora sabría el porqué: la mera mención de que un Rey demonio hubiera aparecido de repente y comenzara a atacar un pequeño reino era algo de suma importancia.

Sin perder la compostura, Shingen reflexionó sobre los pocos recuerdos que aún conservaba de la serie.

Estaba debatiendo si este “Rey demonio” era en realidad Piccolo Daemao o algún otro villano secundario de la serie anterior a Dragon Ball Z.

Con su limitado conocimiento, recordaba la existencia de otro villano con el mismo título, cuyo nombre real era ‘Shula’.

Este último fue derrotado por Goku en un episodio de relleno del anime.

Si este villano resultaba ser el mismo al que sospechaba, entonces no debería ser un gran problema vencerlo.

Sin embargo, considerando que este enemigo al menos le dio pelea a un Goku que se preparaba para el Torneo N°22 de las artes marciales, Shingen sabía que debía tener cuidado al elegir quién enfrentaría a este demonio.

Tras reflexionar sobre su próximo movimiento, Shingen se volvió hacia su amigo Motobe y, con voz seria, le asignó la misión: -Motobe, tú y tus estudiantes estarán a cargo de cumplir con esta misión.

Quiero que vayas al palacio del “Rey” de la Aldea Demonio y le confirmes que serás tú, junto con tu grupo, quien se encargará de completar la tarea que el anterior escuadrón lamentablemente no pudo llevar a cabo -dijo Shingen con tristeza.

-No te preocupes, amigo.

Déjame esto en mis manos.

Esos sucios demonios pagarán muy caro por haber eliminado a tan buenos discípulos -respondió Motobe, su tono de voz revelando su enojo.

Sabiendo que Motobe sería más que suficiente para la misión, Shingen se dirigió al joven discípulo que servía como mensajero y le dio una orden que debía cumplirse de inmediato: -Discípulo Yukito, quiero que te encargues de dar un entierro digno al escuadrón.

Si por algún motivo no encuentran los cuerpos de los demás miembros, simplemente cava tumbas vacías y coloca algunas pertenencias suyas adentro -ordenó Shingen con tono de voz serio.

Después de que Yukito y Motobe se fueran, Yamcha se quedó con Shingen.

Este último, con el humor arruinado por las pésimas noticias, ordenó a Yamcha que usara el Cénit Kai x4.

Resulta que Yamcha había descuidado un poco su entrenamiento debido a su tiempo junto a su novia Shiva y sus visitas a la Corporación Cápsula para ver a Bulma.

-Muy bien, amigo.

Será mejor que te pongas al día -dijo Shingen mientras se golpeaba la palma de su mano izquierda con el puño de su mano derecha.

-Oh no, por favor, Kami-sama, ayúdame -rogó Yamcha al cielo, sin saber que el dios de la Tierra realmente escucharía su súplica y se reiría entre dientes.

Varios días después…

Motobe llegó a la aldea Demonio junto a su grupo de 3 discípulos propios: Martiz, Yami y Tomoe.

Motobe los había seleccionado personalmente, ya que deseaba más oponentes con los cuales luchar.

En ese momento, los discípulos de la escuela de la grulla eran muy débiles en comparación con él.

Un día, mientras buscaba compañeros de pelea, Motobe encontró a tres niños en las afueras de la escuela, específicamente en el bosque donde se enseñaban las técnicas de ki.

Estos niños tenían edades de 10, 13 y 9 años, y entrenaban entre sí.

Dado su reciente ingreso a la escuela de la grulla, estaban muy rezagados en comparación con sus compañeros y tenían que esforzarse el triple para estar a la altura y cumplir misiones en el futuro.

Cuando Motobe los encontró, notó la dedicación que tenían estos niños por volverse más fuertes y útiles para la escuela que los había salvado de morir en la nieve.

Después de sorprenderlos un día mientras seguían entrenando, Motobe los llevó a su dojo privado y, con permiso de Shingen, los tomó como sus discípulos.

Les explicó que debían entrenar todo el día, todos los días, para volverse inmensamente fuertes.

Los tres jóvenes aceptaron sin dudar, y Motobe se divirtió “entrenando” a sus nuevos discípulos durante 3 años.

Aunque para un observador externo parecía que Motobe solo les daba palizas todo el día, en realidad, después de cada entrenamiento, él mismo los curaba de sus heridas para que estuvieran listos para el siguiente día.

Finalmente, aprenderían a curarse por sí mismos.

Además, con estas experiencias, Motobe les enseñaría a usar el Dodonpa y, cuando fueran un poco mayores, les instruiría en el uso del Cénit Kai.

Volviendo a la misión, Motobe se acercó al palacio y, después de obtener el permiso de los guardias, se dirigió junto a su grupo al salón principal donde se encontraban el Rey y su esposa.

-Veo que ustedes son el reemplazo de esos adolescentes que se jactaban de ser de la gran escuela de la grulla -se mofó el Rey Kress hacia sus nuevos invitados.

Al escuchar la forma en que este supuesto Rey se refería a sus compañeros caídos, Motobe apretó los puños y frunció el ceño.

Decidió hablar antes de que sus impulsos lo llevaran a saltar y matar a este patético intento de gobernante.

-Así es, mi nombre es Motobe, y soy un superior de la escuela de la grulla.

Vine con mi equipo para terminar la misión pendiente y largarnos de aquí -dijo esto último con molestia, ya que no aguantaba sus impulsos por mucho tiempo.

El Rey Kress, al escuchar cómo este otro adolescente se hacía llamar un superior de la famosa escuela, rió.

No sabía por qué esa renombrada escuela de artistas marciales tenía como uno de sus superiores a un mocoso.

Sin embargo, lo que hizo que dejara de reír fue lo que dijo Motobe al final.

Con voz molesta, el Rey Kress decidió probar las habilidades de estos jóvenes por sí mismo.

Llamó a sus guardias personales y les ordenó atacar a los invitados.

Cuando los guardias desenfundaron sus espadas y se lanzaron hacia el grupo de jóvenes presentes, Martiz fue el primero en actuar.

Puso sus manos a los lados de su cuerpo y lanzó una onda de ki que envió a los guardias volando hacia las paredes, dejándolos inconscientes.

La siguiente en atacar fue Tomoe.

Siendo la más joven del equipo, utilizó su recién aprendido Dodonpa para eliminar a los arqueros que intentaban hacerles daño.

Aunque solo quedaban unos pocos guardias aterrados, eso no impidió que el último discípulo de Motobe, y además el mayor de los tres, se adelantara y, con un potente golpe, dejara fuera de combate a los guardias restantes.

Esta acción dejó al Rey Kress asombrado, no solo por el hecho de que tres mocosos vencieran en menos de 1 minuto a 25 guardias, sino también porque las técnicas que Martiz y Tomoe utilizaron le parecieron geniales.

-Excelente, maravillosa demostración de habilidad.

Espero contar con su apoyo para exterminar a los demonios que salen de la puerta del inframundo -pediría descaradamente el “Rey Kress”, como si hubiera olvidado que antes insultó a los jóvenes frente a él.

Guardando silencio, Motobe suspiró estresado y aceptó nuevamente la misión.

Si podía aniquilar demonios a cambio de soportar algunas estupideces de una persona, lo haría.

Después de una incómoda reunión sobre la ubicación de las puertas y la supuesta espada que permitió a los demonios salir, Motobe y su equipo eliminaron primero a todos los demonios débiles del área.

Cuando se aseguraron de no dejar ninguno, el equipo se reunió junto a las grandes puertas que daban hacia una dimensión completamente distinta.

Sin perder más tiempo, Tomoe intentó con todas sus fuerzas sacar la espada, pero no lo logró.

Aunque Martiz y Yami también lo intentaron, ninguno pudo.

Justo cuando Motobe estaba a punto de intentarlo, una hermosa mujer salió de las puertas.

-Saludos, visitantes.

Mi nombre es “Mera”, y soy la guardiana interior del reino demoníaco -dijo la hermosa demonio.

Al verla, Martiz y Motobe quedaron embobados por su belleza, pero un fuerte golpe de Tomoe los sacó de su estado.

Yami, aunque también estaba asombrado por la mujer, lograba controlarse mejor que su compañero y su maestro.

Después de recomponerse, Motobe se acercó y miró a los ojos de Mera.

-Hola, Mera.

No perderé tiempo en simples presentaciones, ya que debemos terminar esta misión rápidamente y luego comer algo en ese bonito palacio.

Esta información dejó a Mera y al equipo de Motobe asombrados, y algunos tenían algo de vergüenza en sus caras.

-Eh, eh, ya veo…

Si ustedes quieren sacar la espada, tendrán que pedirle a mi rey que lo haga por ustedes -dijo Mera con el afán de tenderles una trampa.

Como si pudieran oler las intenciones de Mera, Martiz frunció el ceño y advirtió a su líder que sentía un mal presentimiento en la invitación de la demonio.

-Mmm, muy bien.

Iré y sacaré a tu líder de ese lugar -dijo Motobe mientras miraba a su equipo y les ordenaba quedarse aquí.

A pesar de las súplicas de sus estudiantes para que lo pudieran acompañar, Motobe entró solo, guiado por Mera.

Después de que Mera lo hiciera caminar durante 2 horas, Motobe se cansó de esperar y le ordenó a Mera que le dijera dónde estaba Shura.

Con una mirada malvada, la demonio extendió sus manos, y como si fuera una señal, todo se iluminó.

Para consternación de Motobe, estaba rodeado de cientos, si no miles, de demonios.

Esta vista dejó a Motobe con el ceño fruncido mientras fijaba su mirada hacia adelante, donde en un sitio elevado se encontraba Mera y un hombre flotando en posición de loto.

-JAJAJA, muchas gracias, Mera.

Nos trajiste un gran regalo: un humano que será despedazado por nuestros súbditos.

No puedo esperar a saber cómo sabe su carne -dijo Shula mientras se lamía los labios.

-No hay de qué, mi señor.

Me alegra que le haya gustado mi regalo.

Además, cuando terminemos con este humano, podré atraer a otros tres que quedaron afuera esperando a que los guíe de nuevo aquí.

Cuando la demonio le dijo a su gobernante que los jóvenes afuera eran más comida para él, Motobe se enojó.

Mientras apretaba sus manos, de la nada y para asombro de los presentes, comenzó a reír.

-JAJAJAJAJAJAJAJA…

Definitivamente, la risa alocada de Motobe desconcertó a todos los presentes.

No podían entender por qué este humano se reía tan descontroladamente si iba a ser devorado.

-Vaya, parece que esta situación lo volvió loco -cuestionó Shula, divertido.

Cuando la risa de Motobe terminó, lo siguió una expresión desafiante.

No podía quitar la sonrisa de oreja a oreja que adornaba su rostro.

-Jo…

jo…

jo…

Estás equivocado si crees que estoy atrapado con ustedes aquí.

Yo diría que es más bien lo contrario…

-Ustedes están atrapados conmigo…

Esta declaración hizo que todos en ese sitio se rieran fuertemente, incluyendo a Shula y Mera.

Lamentablemente para ellos, las palabras de Motobe no eran mentira, y para demostrarlo, Motobe les mostraría que no debían subestimarlo.

Sin esperar a que sus enemigos se prepararan, Motobe activó inmediatamente el Cénit Kai x3.

Con una velocidad similar a la del rayo, voló y despedazó a varios demonios a la vez en su trayecto.

Habiendo visto esto, Shula, que había cambiado rápidamente su actitud, ordenó a todos los demonios que mataran a ese humano.

Cada uno de estos demonios, la mayoría de los cuales apenas superaba las 50 unidades de poder, fue despedazado cuando Motobe voló hacia ellos.

Cuando Motobe terminó su vuelo, se dirigió a un gran grupo de demonios con una sonrisa sádica en su rostro.

Cargó una técnica que había creado con ayuda de sus amigos.

-Veamos si les gusta mi regalito -dijo Motobe mientras juntaba ambos puños y estiraba los brazos hacia adelante en dirección a la gran cantidad de demonios.

-¡TORBELLINO DE PLASMA!

-gritó Motobe mientras un inmenso torbellino violeta salía de sus puños y se dirigía rápidamente al grupo de demonios, que miraron atónitos cómo la técnica se acercaba.

Sin darles oportunidad de escapar, el inmenso torbellino chocó contra ellos, provocando una explosión inmensa que aniquiló a miles de demonios allí presentes.

Cuando Motobe fijó su atención en otro grupo de demonios que se acercaba, usó la misma táctica del principio y, aún usando el Cénit Kai x3, voló hacia los demonios, lo que ocasionó que se despedazaran por el impacto.

Y así continuó la matanza unilateral que terminó con la vida de cientos de miles, o incluso millones, de demonios que intentaron atacar a Motobe sin éxito alguno.

Ahora, un cansado Motobe, que había usado constantemente el Cénit Kai x3 durante unas 2 horas sin parar, se sentó mientras a su lado se encontraba una muy asustada Mera.

Ella observaba cómo el humano que ella y su Rey Shula subestimaron casi aniquilaba a todos los súbditos que habían acumulado cuando decidieron huir del gobierno tiránico de Dabura, quien había conquistado todo el reino demoníaco sin dejar espacio para que Shura gobernara.

Cuando Motobe recuperó algo de aliento, miró a la demonio femenina que aún estaba allí.

Unos cuantos cientos de demonios habían decidido huir y abandonar a Mera.

-¿Y bien?

¿Aún piensas que me vas a comer?

-se burló Motobe mientras la miraba.

Las mofas de Motobe molestaron a la demonio.

A pesar de que él estaba matando a su Rey Shula y a varios miles de demonios, siempre se burlaba de ella.

Cuando Motobe dejó de temblar (sus músculos estaban al límite después de usar tanto el Cénit Kai x3), se levantó y agarró a Mera del brazo.

-Muy bien, lindura.

Será mejor que me saques de este horrible lugar, o tendré que torturarte de cientos de maneras distintas -dijo Motobe en broma, aunque en realidad no tenía idea de cómo torturar a alguien.

Mera no tomó sus palabras como una broma y comenzó a temblar.

Lentamente, se levantó y aceptó sacar al terrible humano de allí.

Cuando Motobe vio la salida y justo cuando salió, se dio cuenta de que sus estudiantes no estaban allí.

Suspiró y pensó que probablemente deberían estar comiendo en el palacio sin él.

Al regresar al mundo humano, Motobe se dirigió a la espada que estaba incrustada en la puerta.

Con lo que le quedaba de fuerzas, logró sacar la espada, lo que ocasionó que las puertas se cerraran.

-Ufff, por fin terminó.

Bueno, es hora de unirme a mis malagradecidos estudiantes.

Mientras Motobe decía esto, sin saberlo hasta ese momento, su mano izquierda tenía fuertemente agarrada a Mera.

Para ese momento, ella permanecía en silencio.

El hecho de que Motobe hubiera sacado con relativa facilidad la espada que Shura había enterrado con muchísima dificultad dejó a Mera como una piedra, sin decir ni hacer nada.

Cuando se dio cuenta de que sostenía algo en su mano izquierda, Motobe se giró y se quedó en silencio mientras miraba a Mera, quien hacía lo mismo.

-¿Qué haces aquí?

-preguntó Motobe, atónito.

-Tú me jalaste aquí -respondió Mera, por fin hablando desde que salió del mundo demoníaco.

Cuando Motobe se dio cuenta, no pudo evitar maldecir a los cielos.

Había regresado, y Motobe intentó abrir las puertas para meter a Mera de nuevo en su mundo.

Sin embargo, Mera, que tenía miedo de hablar, le reveló algo que molestaría mucho a Motobe.

-Ehh, las puertas se abren desde adentro, no desde afuera -reveló Mera mientras se alejaba un poco, con una sonrisa nerviosa.

Después de varias maldiciones, Motobe le dio a Mera la opción de morir a manos del Rey Kress o seguirlo a la escuela de la grulla.

Al elegir la primera opción, Motobe no la entregaría al Rey, ya que obviamente lo tomaría como un regalo.

Motobe definitivamente no quería darle nada así a ese bastardo.

Cuando Mera escuchó sus opciones, no sabía si elegir la primera significaría una muerte rápida o una tortura prolongada.

Si optaba por la segunda, no sabía si sería usada como esclava para trabajos forzados o como esclava sexual.

Dudosa, Mera no sabía qué escoger.

Cuando Motobe la miró, supo que debía aclarar algo.

-No tienes de qué preocuparte.

Nadie te usará como esclava sexual o algo parecido en la escuela de la grulla.

No se permiten relaciones físicas ni sentimentales -aunque esto obviamente no se aplicaba a Yamcha, pero era un caso aislado.

Cuando Mera lo escuchó, no sabía si creerlo o no.

Sin más opciones, ya que si moría, era muy probable que, por su naturaleza, fuera borrada de la existencia y reutilizada en algún otro ser vivo del universo, decidió confiar en el destino y eligió la segunda opción.

Después de un largo día en el que Motobe ocultó a Mera en una casa abandonada, él y su grupo fueron encontrados comiendo.

Motobe los castigó y les informó que serían entrenados y golpeados más duro que antes.

Tras una molesta reunión y despedida con el Rey, el grupo se largó de allí.

Motobe aprovechó para informarles que, accidentalmente, tendrían que llevar a Mera con ellos.

Aunque Tomoe fue la única que se negó, Martiz y Yami estuvieron de acuerdo con la decisión tomada por su sabio maestro.

El grupo, ahora compuesto por cinco personas, se fue volando.

Mera tuvo que subirse a la espalda de Motobe, ya que ella no sabía volar.

Y así, Motobe regresó a la escuela de la grulla con su equipo y la nueva invitada.

Mera no pudo evitar atraer las miradas de todos los discípulos allí.

Sin embargo, Matriz y Yami, como broma, comenzaron a correr el rumor de que Mera era la amante de Motobe.

Esto hizo que todos perdieran el interés, ya que no estaban tan locos como para pelear por una mujer contra alguien que muy posiblemente los despellejaría vivos.

[FIN DEL CAPÍTULO N°19] [DATOS DEL AUTOR]:Hola a todos.

Si tienen alguna duda sobre de dónde proviene la información de Shula, Mera o incluso la misión en sí, es de un capítulo de relleno de Dragon Ball, concretamente el capítulo 81.

Además, sobre el hecho de que puse que Motobe tendría discípulos propios, es porque planeé darle discípulos a Yamcha, Ten y Motobe.

Esto hará que el grupo de personajes en la historia sea un poco más grande, ya que no seguiré al pie de la letra todo lo que sale en la serie original.

Planeo crear una historia aparte de las aventuras de Goku, aunque esta nueva historia transcurre en el mismo universo y en el mismo lapso de tiempo.

[NIVELES DE PODER] MOTOBE: 315 SHULA: 115 YAMI: 87 MARTIZ: 74 TOMOE: 58 MERA: 54 DEMONIOS COMUNES: 30 ~ 50 [NIVELES CON CÉNIT KAI X3] MOTOBE: 945 YAMCHA: 765

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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