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“El Humano Más fuerte de Dragon Ball” - Capítulo 31

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  3. Capítulo 31 - 31 CAPÍTULO 30 Adiós Piccolo Daemao
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31: CAPÍTULO 30: Adiós Piccolo Daemao 31: CAPÍTULO 30: Adiós Piccolo Daemao [Punto de vista en tercera persona] Después de regresar a la escuela de la grulla, ya habiéndose despedido de sus amigos en el torneo, Shingen, Ten Shin Han y Nam regresarían cansados, solo queriendo volver a su rutina que extrañamente les era satisfactoria.

Sin darle la oportunidad de descansar, Cassa se comunicaría con Shingen sobre la captura de Piccolo Daimao y que este lo estaba esperando tranquilo en su celda.

Esta extraña actitud del namekiano se debía a lo que había oído de los discípulos de esta escuela, en donde se enteró que las personas que lo derrotaron eran simples estudiantes promedio, muy por debajo del poder de su maestro.

Por esa razón, Piccolo estaba interesado en la razón por la que Shingen lo había dejado vivir.

—«Así que tranquilo, ehh.

Supongo que algo se le ocurrió y espera a que esté allí para actuar»,—pensaría Shingen, sonriendo a la divertida conversación que tendrá.

Después de caminar por un largo tiempo en lo que es el calabozo de la escuela grulla, la cual se encuentra en la parte trasera de la misma, llegando a la celda de su especial prisionero, Shingen miraría con ojos en forma de estrella al envejecido Piccolo Daimao, que debido a crear a tres hijos y encima ser herido de gravedad por el grupo de búsqueda, está muy debilitado y posiblemente incapaz de luchar apropiadamente.

El pobre namekiano estaba tan débil que solo podía mirar a Shingen con cautela mientras lo examinaba.

Tras un tiempo de examinarlo, el namekiano quedó pasmado de asombro al sentir el KI de Shingen.

Este último, al ver que su prisionero lo examinaba, posiblemente averiguando qué tan fuerte es, simplemente decidió liberar su KI al máximo.

Después de dos minutos de un silencio incómodo, en donde Piccolo se negaba a hablar debido al miedo que le generaba el humano, este último, suspirando cansadamente, rompió el silencio.

—Muy bien, así que tú eres el legendario e invencible Rey Demonio Piccolo, ¿verdad?—aunque sabía la respuesta, quiso al menos fingir ignorancia para hacerlo hablar.

—Mm, así es, aunque en mi época, cuando aún gozaba de juventud y fuerza, los débiles humanos me dieron ese título,—al decir esto, el rostro del namekiano miró al suelo, pensando en su yo más joven y poderoso, nada comparado a lo que es hoy.

Sintiendo el desánimo del viejo verde, Shingen, con su plan en mente y queriendo sí o sí que exista un Piccolo Jr., le propuso algo al viejo namekiano que de seguro le subiría el ánimo, o al menos momentáneamente.

—Siendo sincero, estoy inmensamente decepcionado de ti ahora mismo.

Además, siempre quise luchar con alguien tan poderoso como lo era el Rey Demonio Piccolo que leí en los antiguos escritos.

¡Ya sé!

¿Qué tal si te devuelvo a tu juventud y tienes un combate conmigo?—inteligentemente, Shingen primero recalcó el bajo nivel de Piccolo y para terminar le dio un cebo para que aceptara luchar con él.

Tras escuchar la propuesta de Shingen, Piccolo miró a los ojos del joven buscando algún rastro de mentira, pero sorpresivamente no encontró nada de eso, sino que vio emoción y orgullo.

Sin más, posiblemente y dado a que aún tenía la oportunidad de vencerlo cuando vuelva a ser joven, intentará derrotarlo y retomar su plan original de gobernar el mundo.

—*Suspiró*… Realmente no tengo otra opción.

Está bien, acepto tu propuesta, pero solo porque sé que te venceré al recuperar mi juventud.

No me vayas a rogar piedad después,—esto último lo diría como amenaza, pero esta misma no afectó para nada a Shingen, que ya se hacía una idea del poder de Piccolo joven.

Habiendo llegado a un acuerdo, Shingen iría a su salón privado y recogería las siete esferas del dragón que, gracias a rebuscar en el avión de Pilaf, pudo encontrar las cuatro que faltaban.

Posiblemente Pilaf, en algún punto, iba a traicionar a Piccolo y pediría un deseo antes de que él lo hiciera.

Sin embargo, en su camino, Shingen notó la presencia de dos personas que, gracias a su cada vez más perfecto control de KI, pudo notar que tenían malas intenciones.

Deteniéndose, Shingen miraría por fin a las personas enfrente suyo con el ceño fruncido.

Los reconoció al instante: Kami-sama y Mr.

Popo, ambos parados en medio del camino con no buenas intenciones.

—Hola, señor Kami-sama.

Veo que decidió visitar mi humilde escuela marcial.

¿Puedo saber por qué?—fingiendo ignorancia y mostrando una sonrisa falsa, Shingen miraría fijamente a ambas personas frente a él.

—Deja de hacerte el tonto.

Sabes muy bien por qué estoy aquí, así que será mejor que nos entregues a Piccolo Daimao o lo tomaremos nosotros mismos,—amenazando a Shingen, Kami-sama no mostró ni una sola sonrisa y solo lo miraba con rostro extremadamente serio, al igual que su sirviente.

Haciendo desaparecer su sonrisa falsa, Shingen miró con ojos fríos a ambas personas y, sintiendo que ellos iban a intervenir, decidió dejar en claro su dominio.

Si eso dañaba su relación de amistad, pues tendría que romperla si eso significaba ayudar a que Piccolo Jr.

naciera.

—No lo haré.

Me pediste que me deshiciera de él, pero nunca me dijiste cómo o si tú intervendrías en eso.

Así que, yo me haré cargo de Piccolo a mi manera y, si no te gusta, tendré que pedirte a ti y a tu sirviente que se vayan de mi propiedad ahora,—haciendo una contraamenaza, Shingen se mostraría inflexible.

Ante la inesperada y educada amenaza, Kami-sama y Mr.

Popo se miraron unos segundos, estando de acuerdo con cualquiera que sea su plan.

El siguiente en hablar fue Mr.

Popo.

—Por favor, maestro Shingen, discúlpenos, pero esto es por el bien de la Tierra,—sin querer decir nada más, tanto Mr.

Popo como Kami-sama se pusieron en pose de batalla.

Viendo que su primera amenaza sin violencia no funcionó, Shingen optó por la segunda.

Usando su técnica ‘Kukan Waikyoku’ y haciendo brillar sus ojos de color violeta intenso, hizo que los cuerpos de Kami-sama y Mr.

Popo cayeran al suelo conmocionados por la naturaleza de la técnica.

—La verdad, no quiero pelear y mucho menos golpear al dios de la Tierra por un tema sin importancia como este, pero no toleraré que me falten el respeto dentro de mi territorio diciéndome lo que debo hacer o si no me pasará algo.

Así que, los dejaré dormir y cuando despierten me habré hecho cargo de Piccolo Daimao, ¿entendido?—Sin esperar a que sus invitados respondan debido a la falta de aire, Shingen aumentó la presión y dejó a ambos inconscientes, aunque con Mr.

Popo usó más poder, pero de igual forma fue vencido.

Habiendo dejado a ambos en el salón principal, Shingen tomó las esferas y, ordenando a Cassa que trajera a Piccolo a la ubicación señalada, los esperó.

Después de un tiempo y alejarse demasiado de la escuela en un viaje de 15 minutos, Cassa aterrizó y soltó sin preocupaciones al piso a un débil Piccolo Daimao, que inesperadamente, debido a la debilidad y el dolor, le impedía incluso caminar.

—Muy bien, ¿estás listo para ser joven de nuevo?—preguntaría Shingen con burla, lo que molestó al namekiano, pero de igual forma asintió.

Después de haber dicho las palabras correctas, un enorme y majestuoso dragón chino de color verde, que a juicio de Shingen y de los demás debía medir un largo de 1 km como mínimo, apareció.

—”Puedes pedir tu deseo”,—sería lo primero que diría el dragón al fascinado trío allí presente.

—Ehh, sí, sí, Shenlong, mi deseo es que hagas a Piccolo aquí presente joven de nuevo en su mejor estado físico.—aunque nervioso, Shingen pudo decir su deseo y, sonriendo ampliamente, vio cómo los ojos del dragón brillaron de color rojo antes de apagarse.

—Eso fue muy fácil.

Ahora que he cumplido tu deseo, me despido,—sin nada más, el dragón desapareció en un brillo dorado y las esferas levitaron para luego dispersarse a lugares aleatorios.

Después de esa bella escena, Shingen y Cassa ignoraron completamente a Piccolo y, cuando Shingen regresó su mirada a él, fue sorprendido por un puñetazo en la cara que lo mandó a estrellarse contra varios árboles.

Inmediatamente, Piccolo siguió a Shingen y, con varios golpes en la cara, lo siguió desplazando por todo el bosque, rompiendo cada árbol con el que chocaba.

Shingen decidió al menos darle algo de esperanza a Piccolo, por lo que se dejó golpear y hasta bajó su poder para tener un combate más igualado con él.

Separándose un momento, un extasiado Piccolo, sonriendo macabramente de oreja a oreja, se mofaría de su oponente mientras sentía nuevamente su energía y entusiasmo juvenil.

Debido a esto, no pudo notar que, en realidad, después de varios golpes con todas sus fuerzas, apenas hicieron algo de daño a Shingen, pero no el suficiente.

En el aire, Cassa miraba el enfrentamiento y, debido a las órdenes previas que su maestro le dio, no interfirió en el combate, sabiendo que si su maestro se lo propone puede terminar el combate con solo dos golpes como máximo.

—¡JAJAJA, por fin!

¡Juventud!

Ahora, con todo mi poder, podré por fin gobernar la Tierra y poblar este planeta con mis hijos,—mientras decía esto, Shingen se reiría mentalmente sobre sus planes y pensando que hará de Piccolo Jr.

una niñera perfecta para sus futuros hijos y los de Goku.

Ciego por la emoción y por fin vengarse de Shingen y de su escuela por todo el daño que le hicieron y del hecho de que le patearon el trasero simples discípulos, Piccolo tenía unas ganas incontrolables de vengarse de ello.

Sin perder el tiempo con palabras, se lanzó contra Shingen a toda velocidad mientras se intercambiaban cientos de golpes por segundo, destruyendo varios árboles.

—«Según recuerdo, el poder de Piccolo Daimao joven estaba entre las 240 y las 260 unidades o algo así.

Ya no recuerdo exactamente, pero si esto sigue así, voy a llamar la atención de mis alumnos»,—pensaría Shingen mientras bloqueaba un puñetazo para luego contraatacar con el suyo propio.

Llevando el combate al aire, Piccolo lanzó varios rayos de KI que fueron esquivados por Shingen.

Momentos después, se acercó y combatieron nuevamente cuerpo a cuerpo.

Desapareciendo de la vista de Piccolo, Shingen aparecería detrás de él y, con gran fuerza, le conectaría una poderosa patada en la parte media de la columna, dejando al namekiano gruñendo de dolor.

—¡MALDITO!

¿POR QUÉ NO TE MUERES?—cansado de ver cómo sus ataques hacían poco o nada en su oponente, mientras que los daños que él recibía le dolían bastante, hizo que Piccolo volviera a la triste realidad.

Tras analizar de mejor manera el combate, Piccolo se dio cuenta de que en realidad no era él el superior y que Shingen solo estaba aguantando como podía.

Más bien, era Shingen quien era superior y él era el que trataba de estar a la altura.

Consumido por la ira de esta realidad y de que su deseo de volver a ser joven para gobernar la Tierra no funcionó, decidió lanzarse a morir sin importar que su cuerpo resistiera.

Con más agresividad y usando cada vez menos artes marciales, Piccolo atacaría como una bestia rabiosa a Shingen, quien, mientras esquivaba con rostro tranquilo, hizo que Piccolo se enojara más y más, pensando que se estaban burlando de él.

—¡MIERDA!

¡Deja de esquivarme y enfréntame de una vez!—gritaría angustiado Piccolo, sintiéndose patético al no llevar su cometido a la realidad.

Esta situación fue notada por Shingen, que frunciendo el ceño ante la actitud antes rabiosa pero ahora deprimente de Piccolo, llegó a la conclusión de que si alargaba esto, posiblemente Piccolo se quitaría la vida él solo sin dejar alguna descendencia.

—Lamento si te hice sentir mal al no pelear en serio, pero debes entender que tu momento ya pasó,—estas palabras hicieron temblar de impotencia a Piccolo, haciéndolo querer preguntar algo.

—¿Es así…?

Si eso es verdad, demuéstrame tu verdadero poder y convénceme de que mi momento ya pasó,—la órden de Piccolo era una forma de negar lo dicho por Shingen, pero eso lamentablemente sería destruido pronto.

—¿Qué tal esto?

Como veo que quieres que tu legado o tu esencia no desaparezca del mundo, te haré una propuesta,—tentaría Shingen a Piccolo, que sin notar nada raro prestaría atención.

—¿Otra propuesta?

Nunca había conocido a un humano tan generoso, pero creo que esta propuesta no es para dejarme vivir, ¿verdad?—preguntaría Piccolo con cierto recelo.

—Algo así.

Recuerda que te dije que tu momento ya había terminado.

Debido a eso, la nueva generación debe reemplazar a la antigua y superarlos, por lo que te propongo lo siguiente,—sonriendo cálidamente ante algo que para nada era alegre, dijo—: te permitiré dejar que uno de tus hijos crezca y logre tomar tu lugar para superarte y pueda darme más pelea y tal vez incluso podría cumplir tu glorioso propósito.

Esto dejó asombrado a Piccolo, ya que de igual forma, si aceptaba o no, igual moriría, por lo que al menos quería saber algo para terminar por convencerse.

—Si sabes que si dejas vivir a mi hijo, puede que Kami-sama baje y lo mate sin que te enteres, ¿no crees?

—Eso no pasará, debido a que lo tomaré bajo mi cuidado y lo fortaleceré tanto que ni tú podrías llegar a tener tanto poder,—esta afirmación dejó incrédulo a Piccolo, pero no por mucho tiempo.

—Pruébalo… —¿Qué?..

—Demuéstrame ese poder que nunca soñaría llegar a alcanzar, pero que mi hijo sí,—debido a esto, si lo dicho por Shingen era cierto o no, él lo decidiría.

Haciendo caso a la petición del namekiano, Shingen miraría sonriente y, cumpliendo, decidió desplegar todo y hasta más si es que quería convencerlo de dejar a un Piccolo Jr.

como descendencia.

—¡CÉNIT KAI X7!—gritaría Shingen mientras todo su cuerpo se inclinaba y su piel se tornaba de color rojizo, mientras las venas de su cuerpo se tornaban de un color rojo brillante, creando un patrón interesante en todo el cuerpo de Shingen.

« imagen referencia del cuerpo »  Con ojos inyectados en sangre debido al alto flujo de la misma, sus iris fueron rodeados por pequeñas arterias que le daban cierto diseño inquietante.

Después de terminar por activarla, una fuerte expulsión de aire salió de Shingen hacia todos lados, dejando a Piccolo y a Cassa asustados y temblando ante el poder que podían sentir.

Tanto árboles como piedras salían volando y el pasto alrededor de Shingen se incineró, tornándose de color negro.

Tanto fue el despliegue de poder que todos los discípulos en la escuela grulla e incluso Krillin, Goku y Roshi sintieron el poder, dejándolos asombrados.

—¿E…e…ese… es el poder de mi hermano mayor Shingen?—preguntaría Krillin a nadie mientras sudaba frío, reacción que era imitada por Roshi, mientras que Goku hervía de emoción al poder que aspiraba alcanzar algún día.

Regresando al bosque, Piccolo miraba temblando y con la boca abierta el gran poder de su oponente.

Al instante, este último alzó la cabeza y con su inquietante mirada vio a Piccolo, haciendo que este último se quedase quieto.

—¿Y bien?

¿Ahora me crees cuando te dije que tu momento ya terminó y ahora es turno de la nueva generación?—la pregunta de Shingen era más una aclaración, haciendo que Piccolo retomara su decisión.

Ante la verdad frente a sus ojos, Piccolo sintió que no era rival para su oponente, que mientras él tenía más de 300 años de edad, el joven frente suyo a lo mucho tenía 20 años y, por lo tanto, seguiría haciéndose más y más fuerte.

Suspirando profusamente, tomó el coraje de ver a los ojos de Shingen y le hizo una pregunta.

—¿Estás del lado de Kami-sama?—la pregunta era simple pero decisiva para Piccolo.

—No,—dijo secamente Shingen, mientras que internamente lloraba del dolor al usar el Cénit Kai x7, algo que para nada estaba acostumbrado a usar ya que solo quería impresionar y asegurar que todo salga como quiere.

—Muy bien, te lo dejaré a tu cuidado entonces, pero no le enseñes las debilidades de ustedes los humanos ya que mi hijo no lo aprenderá de todas formas—terminaría por decir Piccolo, mientras que internamente decidió crear un huevo con todo su poder y para asegurarse de que algún día supere a Shingen.

Ya que no es tan tonto como para confiar en que siquiera lo llegue a entrenar, por eso le transmitirá todos sus recuerdos y le dará incluso su fuerza vital para que se fortalezca aún más.

Viendo cómo un aura blanquecina se formaba alrededor del namekiano, Shingen notó con sorpresa cómo el cuerpo de Piccolo Daimao se arrugaba e incluso se encogía hasta volver a su estado envejecido mientras expulsaba un huevo.

Desconcertado por lo que hizo Piccolo, Shingen lo miró dudoso.

—Listo, al menos quiero que me mates tú y no ese idiota de Kami-sama.

No soporto a ese tipo, por lo que al menos atáqueme con tu mejor técnica para no irme insatisfecho,—al decir esto, Piccolo sonreiría alegremente, algo que inquietó a Shingen, pero retomando el carácter, aceptó.

Juntando sus manos al frente en la misma pose del Final Flash de Vegeta, Shingen haría uso del ‘shinsoku raikō’ con su Cénit Kai x7, pero antes de esto, Piccolo, para no quedarse atrás, cargaría su Explosive Wave.

« técnica de piccolo »  Viendo cómo su maestro iba a hacer uso de esa técnica tan destructiva, Cassa recogió el huevo y salió volando rápidamente a un lugar seguro, mientras que el musculoso cuerpo de Shingen se volvía todavía más musculoso, listo para lanzar su ataque.

Sin esperar más tiempo, ambos lanzarían sus ataques y, aunque el despliegue de técnicas era igual de asombroso, la clara superioridad del ‘shinsoku raikō’ de Shingen era evidente, haciendo retroceder el ataque de Piccolo y haciéndolo explotar allí mismo.

Todo en un radio de 1,5 km fue desaparecido.

En la distancia, Cassa sentiría su espalda arder y, volteándose, miraría una explosión en forma de hongo que desde su posición se hacía notar por un extremo calor.

En ese momento, Motobe y Ten Shin Han se encontrarían con Cassa y, notando la explosión y el extraño huevo en las manos de la mujer, la interrogaron.

—¡Cassa, ¿qué sucedió?!

—¡Sí!

¿Qué le pasó a Shingen y por qué su poder es tan grande?

—¿Algún enemigo que tenga dificultades?

—¡Responde!

Abrumada ante el aluvión de preguntas, Cassa se lamentó no haberse quedado en la escuela.

Volviendo a la zona de la explosión, Shingen, con escasa ropa, miraría lo que quedó del famoso Piccolo Daimao, que solo era un pedazo de tela de lo que alguna vez fue su pantalón.

Al momento de tomarlo, este trozo se desintegró, haciendo que Shingen mirara al cielo pensando en lo que haría de ahora en adelante cuidando a Piccolo Jr.

y de la emoción que le traía saber qué tan poderosa sería esta nueva reencarnación de Piccolo Daimao, que debido a su nacimiento sí o sí sería muchísimo más poderosa y tal vez sería una mejor competencia contra Goku o conmigo, ya que planeo entrenarlo muy bien.

Sintiendo el KI de sus amigos, Shingen volaría en esa dirección, dejando como nota mental el reforestar esta parte del bosque.

Llegando al lugar, Shingen vería a Cassa siendo objetivo de las constantes preguntas de Motobe, que parecía que a cada segundo tenía más y más preguntas.

Aterrizando, la atención sobre Cassa se desvió y Motobe y Ten se dirigieron a Shingen para hacerle más preguntas.

—Oye, ¿es cierto que ahora eres papá de un demonio verde o qué?—la extraña pregunta dejó desconcertado a Shingen, que encogiéndose de hombros respondió.

—Nah, solo lo cuidaré y entrenaré para que me mate en el futuro, nada de qué preocuparse,—diría despreocupadamente, haciendo reír a Motobe y sonreír un poco a Ten.

—Bueno, con tu poder y el nuestro, no podrá hacer nada.

Además, ya tenemos a una demonio en nuestra escuela,—diría Ten Shin Han, mirando a Motobe, que al escuchar que se referían a Mera se sonrojó un poco.

—Ohhh, parece que nuestro maníaco de las peleas se interesó por fin en la bella demonio,—se burló Shingen, ganándose un golpe en el hombro que lo hizo retorcerse del dolor.

—¡Te lo mereces!—gritaría Motobe, avergonzado, mientras regresaban todos a la escuela.

Allí, Shingen tendría que enfrentar a Kami-sama y decirle lo que pasará de ahora en adelante con Piccolo Jr.

[ FIN DEL CAPÍTULO N°30 ] _____________________________________________________________________________________________________________________ [ N/A } Hola a todos, espero que me perdonen por no haber subido capítulo antes, pero como les avisé desde antes, la universidad me tiene muy ocupado y deja mi mente sin ideas.

Aproveché que hoy tenía la mente creativa e hice este capítulo.

Espero que les guste.

Además, sentí que el capítulo 27 fue decepcionante para muchos, así que en este capítulo hice la pelea de Shingen con Piccolo.

Además, Piccolo Jr.

estará al cuidado de Shingen.

¡Interesante, no?

😁 Recuerden dar su piedra de poder a este capítulo si les gusto ya que me motiva a crear más, y recuerden preguntar cualquier cosa sobre el capítulo y con gusto les responderé.

______________________________________________________________________________ [ NIVELES DE PODER ] SHINGEN: 476 CASSA: 292 Mr.

POPO: 288 PICCOLO DAEMAO: 260 KAMI-SAMA: 220 [ NIVELES DE PODER CON CÉNIT KAI Y TÉCNICAS] SHINGEN(Cénit Kai x7 + técnica): 3900 PICCOLO( viejo + técnica ): 240

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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