“El Humano Más fuerte de Dragon Ball” - Capítulo 34
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- Capítulo 34 - 34 CAPÍTULO 33 Operación Exterminio
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34: CAPÍTULO 33: Operación Exterminio 34: CAPÍTULO 33: Operación Exterminio [Punto de vista en tercera persona] En un valle desértico, un grupo de ladrones conducía a gran velocidad sobre una maltrecha carretera, posiblemente huyendo de algo o de alguien que los asustó mucho.
Los cuatro automóviles, pilotados por los subordinados de una banda criminal, se adentraron en un túnel con dirección a la ciudad más cercana.
-¡MIERDA!
¡MIERDA!
Por favor, jefecito, dígame que lo perdimos de vista -suplicaría el nervioso vándalo.
-Jeje, deja las preocupaciones de lado, Poncho.
Ese demonio ya no nos sigue, así que dedícate a mirar la carretera mientras les informo a los demás -dijo el hombre calvo, tomando su radio e intentando comunicarse con los otros vehículos en los que venían sus compañeros.
Después de un tiempo tratando de comunicarse sin éxito, el molesto calvo miró más de cerca las ventanas oscuras de su auto y, para su desconcierto, no vio ningún auto cerca.
Helado, el hombre calvo miró la parte de atrás de su auto y, con pavor, vio a alguien volando a gran velocidad en su dirección.
-Vete a la mi…
-de repente, el extraño sujeto tomó la puerta trasera del coche y la arrancó de cuajo, dejando ver su imponente presencia, donde se podían resaltar su cabello grisáceo y unos brillantes ojos avellana que parecían brillar en la oscuridad del túnel.
Asustados, tanto el jefe calvo como el conductor llamado Poncho entraron en pánico mientras perdían el control del auto.
-¡IMBÉCIL!
Mira la carretera, yo me haré cargo de este demonio -valientemente, tomó un fusil de asalto AK-47 y, sin temor alguno, disparó un cartucho completo a quemarropa al sujeto.
Los ensordecedores sonidos del arma dejaron los oídos de los presentes zumbando hasta que el cartucho de las municiones se acabó, dejando en desesperación al jefe calvo.
-¿Qué demonios eres?
-asustado, cuestionaría mientras veía cómo el cuerpo de su enemigo estaba ileso y ninguna bala le había hecho el mínimo rasguño, aparte del daño a su ropa.
-¡Soy Batman!
-diría el hombre con una sonrisa burlona adornada en su tenebroso rostro, donde resaltaban sus ojos brillantes que harían temblar al calvo y a Poncho, que para ese momento ya estaban ambos con los pantalones sucios.
Saliendo del largo túnel, Shingen caminaría lentamente arrastrando a dos personas por el caliente asfalto de la carretera.
Situándose a un lado de la carretera, el líder de la escuela marcial Grulla le daría una cachetada a uno de sus retenidos, haciéndolo despertarse por el dolor.
-¡Auch!
¿Y eso por qué fue?
-reclamaría el calvo jefe de la banda.
-Muy bien, ahora que estás despierto quiero que me digas todo lo que sabes sobre ‘el profesor’, que es tu mayor cliente de tu mercado de drogas y de otros productos ilegales.
-Al terminar de preguntar, Shingen aplastaría la pierna del hombre, haciéndolo gritar de dolor.
-¡Te lo diré!
¡Te lo diré!
Por favor, ya no me lastimes…
-¡Habla!
-E…
el profesor es un hombre que últimamente ha estado comprándome grandes cantidades de cargamento químico y uno que otro lote de fentanilo.
Lo único que sé de él aparte de la apariencia de un hombre mayor de unos 50 ~ 60 años,es que usualmente hacemos los negocios en el puerto cerca de la capital del Este, nada más, ¡no sé nada más!
-Nervioso y adolorido, el hombre que tenía los ojos cerrados los abrió lentamente y no vio por ningún lado al que creía que sería su verdugo.
La repentina desaparición del aterrador hombre dejó desconcertado al calvo, que como pudo, se puso de pie y cojeando se alejaría del lugar, dejando a su compañero aún inconsciente en el mismo sitio.
Sin darse cuenta, un grupo de patrullas lo encontraría y, debido a una llamada anónima, dieron con él y con su compañero.
Volando a alta velocidad, Shingen iría a la capital del Este con el fin de buscar más pistas sobre el verdadero paradero del “Profesor”.
Tras unos cuantos minutos volando, Shingen recibiría una llamada de su viejo amigo y ahora compañero de misión, Yamcha, acerca de un descubrimiento que sin duda le interesaría.
-Hola…
aquí Yamcha.
Shiori y yo recibimos tu audio y estamos a 2 minutos de la ubicación marcada.
Según mi sentido de KI a esta distancia, es posible que el escondite de ese profesor esté en la parte norte del puerto, más concretamente a unos 5 km del puerto.
Te esperaremos para actuar.
-Colgando la llamada, Shingen sonrió satisfecho y, sin querer hacerlos esperar, volaría a mayor velocidad, rompiendo la barrera del sonido.
-Que bueno es tenerlo de vuelta,-diria Shingen sonriendo mientras rebaza a un avión comercial alterado a los pilotos.
______________________________________________________________________________ – 1 año antes – Después de un informe dado por Shiori sobre el paradero de Yamcha, Shingen se ofreció a buscarlo junto a ella.
Según la información dada, Yamcha se estaba quedando en una antigua casa en el desierto, el mismo desierto donde lo encontraron la primera vez, aunque la casa había sido utilizada por las personas que ellos mataron cuando eran niños Yamcha tomo ese lugar como su hogar.
Aterrizando frente a la pequeña casa, Shiori sentiría dos KI diferentes, pero uno era significativamente más alto que el otro, o sea, de Yamcha y Puar.
Al entrar, Shingen miraría el interior del humilde hogar, mientras que Shiori iba directamente al lugar donde estaba Yamcha.
Acostado en un profundo sueño, se encontraba un hombre joven con la barba ligeramente descuidada, al igual que el cabello, que estaba muy largo.
A su lado, un pequeño gato dormía plácidamente, claro, hasta que Shiori abrió bruscamente la puerta, despertando a los dos dormilones.
-¿¡Shiori!?
¿Qué estás haciendo dentro de mi casa?
-preguntaría conmocionado el hombre, sintiendo algo de vergüenza de que la mujer viera su aspecto y el desorden de la habitación.
-Entré sin permiso ya que si lo pedía te negarías-diría Shiori enojada.
Interrumpiendo la conversación agresiva de ambos, Shingen aparecería detrás de la mujer, haciendo que Yamcha frunciera ligeramente el ceño y volteara su mirada a otro lado.
-¿Por qué estás aquí, Shingen?
-preguntaría Yamcha un poco molesto mientras se levantaba de la cama.
-Estoy aquí porque me preocupa tu condición, además de que ya llevas dos años sin reportarte en la escuela ni aceptar misiones -mientras explicaba, Shingen notaría cómo el rostro de su amigo era una mezcla de tristeza y vergüenza.
-Si es solo por eso, ya pueden irse.
Me reportaré a la escuela cuando tenga tiempo -apartando a Shiori y Shingen de su camino, Yamcha se dirigiría a la parte baja de la casa.
Mientras el hombre con cicatriz se comía un pan posiblemente echado a perder, notó la presencia de sus dos compañeros que lo miraban con preocupación.
Molesto por este extraño sentimiento de lástima hacia él, Yamcha se acercaría y, tomándolos de los brazos, los sacaría.
-¡Bien!
Ya me visitaron y pudieron notar que aún estoy vivo.
Ahora, largo -terminaría de decir mientras cerraba fuertemente la puerta.
Cansado ante la actitud tonta de su amigo, Shingen detendría la puerta y, bajo la mirada asombrada de Shiori y la mirada molesta de Yamcha, Shingen tomaría el brazo del hombre con cicatriz y lo lanzaría afuera.
Chocando contra una pequeña montaña de arena y rocas, Shingen pediría a Shiori que se alejara, y como si pudiese ver el futuro, Shingen detuvo el puñetazo de su amigo con una sola mano y sin demasiado esfuerzo.
Sorprendido de ver cómo su ataque fue detenido sin esfuerzo, Yamcha lanzó una patada giratoria que de igual forma fue detenida.
Luego, la mano de Shingen apretaría con fuerza la pierna estirada de Yamcha y, con gran fuerza, arrojaría el cuerpo del hombre contra el suelo, agrietándolo tras el poderoso impacto.
-Este…
maestro, ¿no cree que está siendo algo duro con él?
-preguntaría la mujer, preocupada por la seguridad de Yamcha.
Poniendo los ojos en blanco, Shingen miraría a Yamcha y este haría lo mismo mientras se levantaba lentamente.
-Suspiró, lo lamento, pero no me dejas otra opción.
Solo quiero hacerte ver que la vida que llevas ahora no te hará ningún bien.
-Aquí vienen de nuevo esos sermones.
Ya tuve suficiente de ellos, ahora no me culpes por lo que pasará.
-Amenazantemente, Yamcha incrementaría su KI rápidamente mientras su cuerpo se tornaba de un color rojizo.
-¡CENIT KAI X5!
-La inmensa ola de poder expulsó constantemente la arena a su alrededor.
Mientras tanto, Shiori, que miraba desde un punto alejado, se sintió algo impotente al ver cómo su amigo y mentor parecía estar decidido a alejarlos de su vida.
-Suspiró ¿Qué diablos ha estado haciendo todos estos años, y por qué ese gato azul no intentó ayudarlo para que dejara ese mal estilo de vida?
-se palmearía la frente la mujer en señal de insatisfacción y molestia.
Viendo con seriedad a su amigo, Shingen resopló con cansancio mientras miraba a los ojos de Yamcha, que tenía una mirada aparentemente decidida a querer pelear contra él.
-¿Entonces?
¿No hay otra opción?
-preguntaría Shingen, sintiendo que la batalla estaba cerca de comenzar.
-No, no la hay, así que ¡en guardia!
-diría Yamcha mientras se lanzaba con intenciones claras de dañar a su oponente.
Al instante, Shingen activaría su Cenit Kai X3, bloqueando una patada que iba dirigida a su estómago.
Momentos después, golpearía a su amigo con un puñetazo que envió a Yamcha a chocar fuertemente contra el suelo.
Sin perder el tiempo, Yamcha se levantaría del suelo y, con una andanada de puñetazos y patadas, intentaría presionar a Shingen.
Aunque logró hacerlo, no fue suficiente.
Aprovechando una abertura, Shingen realizaría un uppercut, haciendo que la cabeza de Yamcha mirase hacia arriba para luego bajar fuertemente al recibir un puñetazo en el plexo solar, ocasionando que el herido hombre cayera de rodillas intentando respirar.
Debido a la adrenalina, Yamcha se recuperaría rápidamente de un saltó y se lanzaría nuevamente contra Shingen, solo que esta vez usó un combate más apegado al cuerpo para evitar patadas o esquivos.
Aunque ambos luchadores tenían un estilo de combate similar al usar como base el Kata de la grulla, Shingen aprovecharía una que otra apertura que Yamcha mostraba inconvenientemente, ocasionando que recibiera varios puñetazos y codazos en la cara que sin duda lo dejaron seriamente lastimado.
Apretando los dientes, Yamcha haría uso de la técnica que fue culpable de toda su mala situación.
Desde su mano derecha, el hombre de cicatrices haría uso del ‘Sokidan’ como forma de vencer a Shingen, que lo miraba con rostro complicado.
Al instante y sin las ganas de gritar el nombre de la técnica, la esfera de energía volaría con dirección a Shingen, que la esquivaría por primera vez con algo de dificultad.
Preparándose, iría esquivando a toda velocidad los intentos de la esfera brillante de chocar con él.
En varias ocasiones, Shingen destruiría la esfera, pero Yamcha siempre creaba otra y seguía con la persecución.
Después de unos cuantos minutos huyendo, Shingen se cansaría y, con algo de esfuerzo, haría uso del Cénit Kai x4.
Asombrando a los dos presentes, Shingen tomaría la esfera Sokidan con las manos desnudas y la apretaría hasta hacerla estallar en una gran explosión.
Conmocionado por la acción aparentemente imprudente de su amigo, Yamcha sentiría un gran poder proveniente del humo que, mientras poco a poco se iba dispersando, dejó ver la figura de pie de Shingen, que con una sonrisa triste miraría a su amigo.
Al ver cómo su ataque falló nuevamente e incluso notar la clara diferencia de poder entre él y Shingen, Yamcha, con más ira y sin pensar en las consecuencias, pondría sus manos en pose de triángulo.
Conmocionado, Shingen se daría cuenta de la técnica que iba a usar Yamcha, por lo cual activó su Cénit Kai x6.
-¡KIKOHU!
-gritaría Yamcha mientras hacía uso de la técnica más poderosa de la escuela Grulla.
Esta acción fue tomada por la ira que nubló totalmente su juicio.
-¡Oh no, mierda!
-alcanzaría a maldecir Shingen mientras se cubría defensivamente, recibiendo la poderosa energía de luz cuadrada.
-¡BOOM!.
Debido a la posición a la que fue dirigida la técnica, que en vez de apuntar de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba, Yamcha, con la mente nublada, usó la técnica en horizontal, lo que ocasionó que la técnica empujara a Shingen por varios kilómetros a la distancia hasta que la técnica misma se desvaneciera en el trayecto.
Reaccionando a tiempo, Yamcha se arrepentiría de su decisión, sintiendo cómo el KI de Shingen bajaba a gran velocidad, posiblemente por la distancia o porque estaba mortalmente herido.
En ese momento, Yamcha tomaría la segunda opción como la correcta, haciéndolo sentir una inmensa culpa.
Sin embargo, un puñetazo en la cara al desprevenido hombre lo mandó directamente contra la casa, destruyéndola en el acto.
Mientras intentaba reincorporarse, Yamcha vería cómo Shiori, que parecía estar llorando pero a la vez con una gran rabia, lo atacaría ferozmente usando el Cénit Kai X5, algo que ella no debería poder soportar, pero curiosamente su cuerpo se adaptó al múltiplo, haciéndola muy fuerte e incluso más poderosa que Yamcha, que la miraba asombrado.
-Shiori, tú…
-sin dejarlo terminar, la mujer aparecería detrás de él y, pateándolo en la cabeza, lo haría arrastrarse por el suelo por varios metros.
De allí en adelante, Yamcha intentaría defenderse de los golpes insensatez y poderosos de la mujer, pero fracasaría estrepitosamente, haciéndolo sangrar en grandes cantidades, hasta que Shiori terminaría la golpiza pateándolo en el pecho, ocasionando que las costillas de Yamcha se rompieran por el impacto.
Acercándose al que alguna vez fue su amigo y mentor, Shiori notaría cómo Yamcha intentaba respirar, pero sus costillas rotas dañaban constantemente sus pulmones, haciéndolo vomitar sangre.
Regresando a su juicio, Shiori vería una mirada triste y suplicante en la cara de Yamcha que la hizo recapacitar y, con todo lo que pudo, intentó curarlo.
Después de un tiempo, las heridas de Yamcha sanaron y solo quedó con el ánimo por los suelos y una que otra lágrima caía por su cara.
Mientras tanto, Shiori estaba en debate sobre si perdonarlo o no, ya que después de curarlo sintió el KI de Shingen, lo que la hizo suspirar aliviada y decidió esperar allí hasta que él llegara.
A la distancia, un hombre seriamente herido vería la situación abajo y, con una cara triste, miraría la situación de Yamcha, que estaba rodeado por una gran cantidad de sangre seca al igual que su ropa.
Mirando a Shiori, la vería cansada y con los nudillos rojos, lo que confirmó su suposición.
-«Suspiró, ella casi lo mata…» -pensaría Shingen mirando a Yamcha, que al notar su presencia comenzaría a llorar.
-Yo…
yo…
Lo lamento, no quise…
-interrumpiéndolo, Shingen hablaría con una sonrisa cálida mientras lo ayudaba a levantarse.
-No…
yo lamento mucho haberte tratado tan mal toda tu vida.
Sé que debido a mis acciones te lastimé y quiero que me perdones -se acercaría a su amigo que, tras escuchar sus disculpas, seguiría llorando mientras se alejaba lentamente hacia atrás.
-No…
no…
fue mi culpa.
Debido a mis celos casi lastimo a personas inocentes y…
casi te mato…
-chocando con una roca que le impedía seguir retrocediendo, Yamcha vio cómo Shingen se detenía frente a él.
-No tienes por qué seguir culpándote más, solo fue un error y, como tal, los errores pasan, pero es nuestro trabajo aprender de ellos y prepararnos para evitarlos en el futuro -extendiendo su mano, tocaría el hombro de Yamcha.
Sintiéndose más y más calmado, Yamcha pudo notar cómo Shingen usaba el KI para poder tranquilizarlo.
Al no culparlo por sus malas acciones, esto hizo que Yamcha se conmoviera, ya que al final, después de incluso usar una técnica tan poderosa y mortal como el Kikohu contra él, este último le restó importancia y no le guardó el mínimo rencor.
-Te lo dije, amigo, no fue tu culpa y nunca lo será.
Es por eso que será mejor olvidar ese tema y seguir adelante -mientras decía esto, Shiori, que hace un momento odiaba a Yamcha por lo que le hizo a Shingen, aparte de sus otros errores, se sintió mal al ver la vulnerabilidad de Yamcha, haciéndola acercarse y abrazarlo.
Con ellos cerca, el sentimiento negativo que poseía el corazón y la mente del hombre finalmente desapareció, haciéndolo sentirse mejor y no pudiendo evitar pensar en que nuevamente Shingen lo volvió a salvar, haciendo reír internamente al joven.
-Muchas gracias…
de verdad necesitaba esto.
Lamento mucho lo que te hice, Shingen.
Trataré de compensarlo trabajando duro -mientras decía eso, Shingen palmeó su espalda.
-No tienes que compensar nada, solamente deseo verte nuevamente en la escuela y conversar nuevamente con Ten, Motobe, Chaozu.
¿Sabes?
Recientemente Krillin y Goku se unieron a la escuela, por lo cual creo que ellos se alegrarán al volver a verte, aunque Goku actualmente no está, jaja -diría Shingen, haciendo sonreír a Yamcha, que alzaría nuevamente la cabeza y notaría que Shiori se acercaba.
-Yo también lamento haberte hecho puré hace un rato, en serio lo lamento.
Por favor,-diria Shiori nerviosa-como forma de disculpa, me encantaría invitarlos a comer al pueblo cercano, ¿qué dicen?
-mientras decía esto, el estómago de la mujer gruñiría, dejándola roja de la vergüenza.
-E…
es…
este, bueno, creo que es una buena forma también para festejar el regreso de Yamcha a la escuela -intentaría Shingen salvar la situación, pero de todas formas Yamcha intentaría aguantarse la risa mientras que Shiori lo miraba con enojo.
-Si te ríes, te matare!
______________________________________________________________________________ – 1 año después ( presente ) – Encontrándose en el sitio indicado por Yamcha, los tres se introducirían en lo que parecía ser una fábrica abandonada, donde se podían sentir varios KI poderosos dentro.
Infiltrando y al mismo tiempo usando constantemente el Cénit Kai x3, romperían los cuellos de los mejorados guardias que no se esperaban un ataque sorpresa.
Adentro, se podía ver a un malhumorado científico que empezaba a tirar varios papeles al suelo.
-¡SUSPENDIDO!
¿CÓMO SE ATREVE A SUSPENDERME ESE ANCIANO TONTO?
-gritaría el ‘profesor’ mientras miraba lo último que le quedaba.-Supongo que tengo que destruir todo…
Sin la financiación de Gero, no podré seguir con mi investigación para evolucionar artificialmente al ser humano -al decir esto, Shingen, Yamcha y Shiori miraban desde arriba cómo el ‘profesor’ se sentaba a llorar.
-Qué triste…
hasta me da lástima matarlo -comunicaría Shiori.
-No sientas lástima por él.
Según lo que pudimos recopilar en la información, sabemos que llegó a usar a niños pequeños como sujetos de prueba y, cuando no sirvieron, los asesinó cortándoles el cuello -diría Yamcha con molestia.
Sin decir nada más, los tres artistas marciales descenderían detrás del profesor, haciéndolo saltar del miedo.
-¿Qué?
¿Quiénes son?
¿Qué hacen aquí?
-intentaría tomar las muestras, pero sería detenido por Shiori, que lo agarraría y lo lanzaría contra una pared.
-AHH!!-gritaria el científico con dolor al romperse la espalda en el impacto.
-Umm, creo que me lo quedaré -diría Shingen mientras tomaba las muestras junto a varios documentos, posiblemente contenían la información sobre la elaboración del suero.
-¡No lo entienden!
Ustedes, los artistas marciales, van a desaparecer y todo por su intrusión en la caída de la Patrulla Roja.
Tarde o temprano les caerá el karma y morirán dolorosamen…
-noqueándolo de una patada, Yamcha esperaría por instrucciones.
-Mátalo.
Haré que Bulma analice estos documentos junto a las muestras para que me digan qué exactamente hacen al cuerpo -diría mientras recogía más documentos.
Luego, al salir, destruiría toda la fábrica con una explosión de KI que no dejaría nada.
-Esto será interesante de analizar…
-finalizaría diciendo Shingen para luego regresar a la escuela Grulla con su grupo.
[ FIN DEL CAPÍTULO N°33 ] ______________________________________________________________________________ [ N / A ]: Hola a todos, espero que este capítulo les haya gustado.
Aquí quise mostrar el regreso de Yamcha a la escuela y si les pareció algo apresurado, puede que lo sea.
La verdad, no veo a Yamcha de esta historia como alguien que sea difícil de hacer cambiar de opinión.
Digo, si toda su vida solo conoció el conflicto y tuvo únicamente cuatro amigos en donde le ayudaron a salir de la vida de bandido además de salvarlo de morir, no se me hace muy difícil que con solo una pelea y un poco de llanto lo haga reflexionar.
Sobre por qué Shingen no usó el Cénit Kai x7, es porque no sabía exactamente qué tan fuerte iba a ser el daño de la técnica Kikohu sobre el y por eso la subestimó.
Otro punto sobre el final del ‘profesor’ me pareció algo correcto, ya que con la futura llegada de Raditz y los otros saiyanos, la importancia de la investigación del profesor iba a quedar en el olvido y muy posiblemente Gero mandaría un androide medianamente fuerte y lo acabaría tanto a él como a las muestras del suero evolutivo.
Por eso, decidí que Shingen tomara las muestras y todos los documentos necesarios para su elaboración, y junto a esos documentos estaba la ubicación del laboratorio de Gero, que pasó desapercibido.
Aclaro que en el próximo capítulo comienza el torneo N°23 de las artes marciales y el final de la primera temporada de esta historia estén preparados 😉.
RECUERDEN DAR SU PIEDRA DE PODER EN ESTE CAPÍTULO SI LES GUSTÓ Y TAMBIÉN PUEDEN PREGUNTAR CUALQUIER COSA SOBRE EL CAPÍTULO O DE LOS CAPÍTULOS FUTUROS EN LOS COMENTARIOS.
[NIVELES DE PODER 1 AÑO ANTES] SHINGEN: 710 YAMCHA: 390 SHIORI: 408 [NIVELES DE PODER 1 AÑO DESPUÉS] SHINGEN: 782 YAMCHA: 460 SHIORI: 470
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