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El Juego de la seducción mortal - Capítulo 100

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100: Capítulo 100 100: Capítulo 100 Rozando el límite del dolor y el placer La vida de Hades era un absoluto caos, desde su infancia hasta su adolescencia, no era fácil presenciar el asesinato de otro y menos tener que jalar el gatillo para no convertirse en la víctima sino en el victimario.

Él, logró alcanzar poder y tener autoridad en aquel mundo de maldad.

Su actitud fría, calculadora y cruel le permitieron ser respetado y ser nombrado como uno de los más perversos consigliere de la mafia.

Ahora Hades está lleno de confusión, de la ambivalencia de emociones que van y vienen dentro de él, rabia y dolor, amor y alegría y el miedo, ese miedo constante de dejar de ser quien es para convertirse en un hombre frágil.

Aquello no era posible, no para él.

Hades rememora su pasado… Cinco años atrás Hades en medio de una misión reveló su verdadera identidad por lo que se vio obligado a huir de sus enemigos.

Corrió al otro lado de la calle, había mucho tráfico lo que impidió que sus captores pudieran apresarlo.

Valiéndose de su astucia, entró a la universidad y aprovechando que muchos jóvenes entraban y salían de aquel recinto, pudo camuflarse entre ellos.

Rápidamente vio un aula desocupada y se escondió saltando desde una de las ventanas que se encontraba abierta.

Ya del otro lado, sintió como su respiración era cada vez más agitada y su corazón latía con rapidez.

Aquella sensación de ansiedad y miedo lo hizo recordar un episodio de su pasado que lo marcó durante todo esos años.

Estando en la villa, antes de escapar, Hades estuvo cautivo por una chica entusiasta de BDSM.

En una de sus tantas misiones, él debía acercarse a Vanessa y hacerle creer que había una conexión especial entre ambos para así, lograr sacarle información sobre la empresa en la que ella trabajaba.

Fue allí, con Vanessa que Hades conoció el mundo del sadimasoquismo y de las técnicas de bondage y dominación.

Él era aún un adolescente, estaba experimentando cosas que nunca imaginó vivir.

Era apuesto y ardiente, pero no conocía el extremo y la delgada línea que existe entre el dolor y el placer y como estos dos pueden compenetrarse tanto, al punto que el ser humano desee sufrir para alcanzar el éxtasis.

Vanessa era una mujer mayor que Hades, por lo que valiéndose de su experiencia, él joven astuto pasó de ser el victimario para convertirse en la víctima.

Todas las noches en alguno de sus intensos encuentros sexuales, ella tomaba una fusta untada de pintura de colores y lo azotaba.

Para ella era placentero infligir dolor a su esclavo sexual.

Hades permaneció durante todo un año en esa misión y durante todo ese tiempo recibió todo tipo de maltrato que lo dejaron emocionalmente enfermo.

Cuando finalmente recibió la orden de la organización de que su misión en la villa había terminado y que había logrado tener éxito, él decidió huir, pero Vanessa logró darse cuenta de sus intenciones y mandó a sus guardaespaldas para que lo detuvieran.

—¡Tráiganlo de vuelta!

Él es mío, me pertenece.

—le ordenó a los sicarios, quienes inmediatamente comenzaron la persecución.

Con un poco de suerte y mucha astucia, Hades vio que podía despistarlos, entrando a la universidad y eso fue lo que hizo.

Lo que él no imaginaba era que su vida estaba por cambiar drásticamente porque mientras él se quitaba la camisa para limpiar el aruño que se hizo al meterse por la ventana, una hermosa joven entró al salón.

Gralisa había dejado olvidado su móvil en el aula y le pidió la llave a su profesora para ir a buscarlo.

Abrió la puerta y encontró a un joven en el piso, de espaldas a la puerta, cuya espalda estaba cubierta de cicatrices.

—¿Quién eres y qué te pasó?

—pregunta ella, asombrada.

—No es nada, no te metas en esto.

—espetó.— Vete y déjame solo.

Gralisa se sintió conmovida y pensó que aquel joven tal vez había sido maltratado por sus padres.

Por lo que lo instó a poner la denuncia en la comisaría.

—Si esto te lo han hecho tus padres, debes ir a la policía y denunciarlos, tío.

Que te han dejado toda la espalda marcada.

—No pienso ir a ningún lugar, déjame en paz —se mofó.

—Si no quieres ir por miedo a que te puedan hacer algo, yo puedo acompañarte.

Pero de veras que debes denunciarlos.

¿Vale?

—le insistió.

—Hostia, que te he dicho que no te metas en esto.

—espetó.

—Bien, como quieras.

Pero por lo menos permíteme curarte.

—le contestó con un tono de voz cálido y preocupado.

Hades la miró sorprendido, era la primera vez que alguien se preocupaba por él y que se ofrecía a cuidarlo.

Claro, era evidente que aquella chica no tenía idea de quién era él.

—Ya regreso, voy por algunas cosas para limpiar y curar tus heridas —colocó su mano sobre su hombro y él respondió un tanto arisco apartándose de ella.

Tampoco estaba acostumbrado a ese tipo de gestos de cariño y afecto.

Gralisa salió del aula, fue hasta la farmacia que quedaba frente de la universidad, compró yodo y gasas y regresó para curarle.

Luego de limpiar sus heridas, ella las cubrió con la venda.

—¡Gracias!

Eres muy gentil.

—dijo en tono hostil.

Parecía estar enojado al ver que aquella hermosa chica lo hacía sentir vulnerable.

Ella lo observó con detenimiento y le dijo, aquella misma frase que en algún momento le repitió a Santiago cuando lo conoció: —¡Hades, eres tan hermoso!

Cualquier mujer estaría feliz de ser tu esposa.

Gralisa no tuvo en cuenta, que aquel chico apenas tenía diecisiete años, y que al escuchar aquellas palabras que nunca nadie le dijo, su corazón latió rápidamente y se ruborizó.

Hades comenzó a sentir lo que nunca antes sintió por ninguna mujer ¿se había enamorado?

Para un joven como él, que no conocía lo que era el amor, era más sencillo pensar que Gralisa era apenas una chica hermosa y bondadosa que le gustaba, sin imaginar que desde aquel momento lo que sentía por ella, iría creciendo dentro de él.

Después de recuperarse y escapar de muevo a la organización, Hades se dio cuenta que la organización se había encargado de inyectar a Gralisa con una poción que le borraría de su mente aquel recuerdo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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