El Juego de la seducción mortal - Capítulo 18
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18: Capítulo 18 18: Capítulo 18 El nuevo actor Neves está sentado en su oficina, terminando de revusar algunos documentos.
Rápidamente se corre el rumor de lo que acaba de pasar en el estudio de grabación de la película.
Su asistente toca la puerta.
—Adelante, puede pasar Srta Smith.
—La joven abre la puerta, entra y le informa lo ocurrido.
—Sr Neves, la grabación de hoy quedó incompleta, el actor de retiró en pleno rodaje de la escena.
—¿Cómo dices?
—pregunta sorprendido y a la vez, preocupado.
—Es lo que acaban de informarme la asistente del director.
Esto es algo que no había ocurrido antes con este actor.
Neves no se preocupa en pensar por qué Rómulo no culminó la grabación; pero sí, de como debe sentirse Gralisa.
Se levanta sin decir nada y sale de su oficina rumbo al estudio de grabación.
Al ver a Gralisa echa un mar de llantos, se aproxima a ella para consolarla.
Es muy difícil para él, verla en aquella situación.
—¿Cómo te sientes?
¿Estás bien?
—ella se limpia el rostro con el dorso de su mano, pero al verlo rompe nuevamente en llanto.— Cálmate Gralisa, todo se va a resolver.
Gralisa desearía que las palabras de Neves fueran ciertas, se abalanza en sus brazos, refugiándose en su pecho, mientras él acaricia su espalda para consolarla.
—Debes tranquilizarte, así no podrás resolver nada.
Déjame ver que puedo hacer.
—Gralisa asiente.
Neves se dirige hacia el director de la película, le pregunta sobre lo ocurrido y éste le muestra el metraje.
Neves lo observa con detenimiento, como un déjàvu viene a su mente, los instantes de pasión que vivió con Gralisa, aunque él trate de parecer indiferente ante ella y el resto de las personas, aún no logra sacarla de su mente.
De forma inesperada,¡le comunica al director: —Voy a grabar el resto de la filmación.
Yo seré ese actor.
—Pero cómo Neves, ¿te has vuelto loco?
Eres un ejecutivo de la empresa, no un actor.
—Dije que voy a hacerlo.
—respondió en un tono imperativo.
El director se encoje de hombros, no tenía más opción que acceder a la petición de Neves.
Ante la firmeza con la que Neves responde, el director evalua de forma fría el boom que podía tener aquella grabación, por lo que maneja la posibilidad de que sea el apuesto ejecutivo, quien filme el resto de la película.
Ya su asistente le había comunicado que todos los actores de la lista A que podían sustituir a Rómulo, estaban ocupados, ninguno de ellos estaba disponible para grabar aquellas escenas faltantes.
—Bien, si estás dispuesto a hacerlo, no tengo problema en ello.
Pero recuerda que es una película comercial y que todo el mundo verá sus cuerpos.
¿Estás dispuesto a ello?
—Neves asintió con su cabeza.
Cuando el director notificó al resto de su personal sobre la presencia de Neves como actor para la grabación, se miraron unos a otros quedando atónitos y sorprendidos.
—Preparen todo, ya tenemos al nuevo actor —dijo señalando a Neves.
Las miradas de asombro no se hicieron esperar, aquello también era algo que nunca antes había ocurrido en el estudio de grabación de AV.
Era la primera vez que uno de los ejecutivos participaría en la grabación de ese tipo de escenas.
Todo el mundo podría ver a Neves follando con una actriz porno.
El director consideraba que si Neves era el actor más exitoso de la lista A, ya aquel filme le garantizaba éxito rotundo en el mercado de películas para adultos.
Mas, el hecho de que Neves se permitiera protagonizarla sería algo inédito en la industria y ello sin duda alguna, tendría un mayor éxito de ventas para la empresa.
Aunque al comienzo le pareció una idea un tanto descabellada, luego¡se transformó en una idea maravillosa e innovadora en los AV.
Gralisa fue la más sorprendida con la propuesta de Neves, no sabía que decir, ni que hacer.
Estaba indecisa, confundida y sobre todo nerviosa, ella más que nadie sabía como era Neves como amante, conocía lo resistente que era al follar y también sabía lo despiadado que podía ser con ella, aún recuerda las veces que se desmayó luego de que él arremetiera con su polla una y otra vez.
Las veces que le rogó que se detuviera, y él no lo hizo.
Neves era como una máquina sexual, indetenible, insaciable y decidido a hacer lo que deseaba sin importarle nada, excepto satisfacerse como hombre.
Además de todo eso, Neves le había dejado muy en claro que su encuentro sexual era solo parte de un trato, un trato para que ella alcanzara su sueño de estar allí grabando con los mejores actores de la lista A y en el que él había disfrutado una maravillosa noche entre su coño.
Por otro lado, el hecho de que Neves se ofreciera de aquella manera a apoyarla, la hacía latir su corazón apresuradamente.
¿Por qué estaba dispuesto a ayudarla?
¿Era posible que él sintiera algo por ella, que hubiera algo de interés más allá de lo sexual hacia ella?
Gralisa se confronta a sí misma.
¿Qué significaba ella para Neves?
¿Un polvo de una noche?
O acaso era que aquel “apoyo” que le ofrecía tenía otras intenciones diferentes.
Quizás manejaba la posibilidad de que aquel favor le garantizaría volver a coger con ella las veces que él deseara, tal cual una prostituta que en vez de recibir dinero a cambio de sexo, recibía favores por parte de él.
Ella trata de acallar su mente.
Ya era suficiente todo lo que estaba pasando para ahora fustigarse ella misma con tantos pensamientos duros y crueles.
No quería pensar en eso, no por ahora.
Lo que realmente le preocupaba a Gralisa, era el hecho de saber lo vulnerable que ella llegaba a hacer cuando estaba cerca de Neves, como él con sólo tocarla provocaba reacciones eléctricas en todo su cuerpo, emociones difíciles de contener y controlar; incluso cuando la abrazó para consolarla, minutos atrás, su piel se erizó por completo y sus labios desearon sentir los de él con ansias locas.
Respiró profundamente un par de veces.
Debía dejar de pensar, era mejor para ella barajear otra posibilidad.
Gralisa esperaba que alguno de los actores de la lista A, apareciera milagrosamente y así lograría salir ilesa del inminente peligro que significaba para ella hacer el amor con Neves; sus sentimientos hacia él continuaban latentes y eso no era conveniente para ella.
Los deseos de Gralisa se ven frustrados ante la influencia innegable que tiene Neves siendo uno de los ejecutivos de la empresa.
Él tenía el control de todo, incluso de ella misma.
Lo que él dijera sería santa palabra para el resto de los empleados.
Tras la orden del director de preparar todo de nuevo, uno de los ayudantes del equipo, lleva a Gralisa a su camerino para que pueda ducharse y prepararse para grabar nuevamente.
Gralisa se duchó, salió del baño, se sentó en la silla, mientras Laura volvía maquillarla y a arreglarle el peinado para la grabación siguiente.
—Listo guapa.
Ya puedes terminar de vestirte.
—dijo Laura y Gralisa sonrió por un segundo.
Aunque la actriz trataba de estar relajada, no era tan sencillo como ella pensaba.
Se puso de pie, tomó el nuevo vestido que debía usar y comenzó a vestirse.
Era un hermoso traje verde esmeralda con aplicaciones doradas, el escote en el busto era menos pronunciado, pero estaba recubierto de una suave tela blanca, bordada con encajes del mismo color.
Con la ayuda de la chica de vestuario, logró cerrarse el vestido y ajustar el corsé, exaltando su esbelta figura.
Se miró al espejo antes de salir, el maquillaje ocultaba perfectamente lo aún hinchado de sus ojos, hinchados de tanto llorar.
Unevamente se veía deslumbrante con aquel traje, no imaginaba como se vería su apuesto y amado príncipe, Neves.
Cuando ella regresó al set de grabación, se sorprendió al verlo vestido de forma diferente, llevaba un pantalón color terracota, con un chaleco del mismo color, botas negras y una camisa blanca trenzada en el medio, el cabello alborotado y una barba incipiente que lo hacían ver mucho más sensual de lo que se veía normalmente.
Aunque su aspecto no era el de un príncipe, como Rómulo, su aspecto de hombre noble, lo conviertía en un irresistible campesino, capaz de enloquecer a cualquier dama noble, princesa o reina de palacio.
Él se acercó a Gralisa, sonriendo, y susurró a su oido con un tono grave y seductor: —En realidad, hace mucho tiempo que quería hacer una película contigo.
Gralisa se estremeció con aquellas palabras, Neves realmente era una especie de criptonita para la joven actriz, capaz de quitarle todo el poder de autocontrol que ella podía tener, de someterla a su voluntad y hacer con ella lo que se le antojara.
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