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El Juego de la seducción mortal - Capítulo 29

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29: Capítulo 29 29: Capítulo 29 ¿Quién es aquel misterioso hombre?

Cuando finalmente Gralisa abrió los ojos, se dio cuenta que se encontraba tendida sobre un catre dentro de su propia casa.

Mira a todos lados confundida por segundos.

No tiene claridad en lo que pasó.

¿Acaso había sido un sueño?

La noción de la realidad vuelve cuando ella observa la hora en su teléfono móvil y descubre que ya ha transcurrido un día.

Como puede trata de incorporarse, siente que todo su cuerpo le duele, está constraturado.

¿Por qué no podía recordar lo que pasó?

¿No estuvo en el set de rodaje?

¿Qué hacía ella en su propio apartamento?

La confusión de ella es tal, que cada una de las preguntas sin respuesta que se jace solo la llevan a acorralarla aún más.

Gralisa logra ponerse de pie, se estira un poco y frota sus ojos.

Va hasta su habitación, se para de frente al espejo y lentamente comienza a desvestirse.

Se sorprende al ver que lleva puesta la misma ropa con la que debió salir al set de grabación el día anterior.

Al verse al espejo con detenimiento, puede ver las marcas y chupetones esparcidos por todo su cuerpo, algunos un poco más intensos en tamaño y color que otros, reaaltan claramente el de su cuello, uno a la altura de su pecho, otro en su abdomen y uno mucho más rojizo en la parte interna de sus muslos.

Aquel rodaje realmente ocurrió, aunque no recuerda claramente cada escena, las marcas son la evidencia de que ella sí estuvo en el set de grabación y sí filmó lla película con aquel hombre desconocido.

A pesar de que Gralisa no conocía al actor y quw apenas lo llegó a ver el día anterior en la plaza, solitario y triste, no sabía nada sobre él, no sabía cuál era su nombre, ni a que lista pertenecía, sólo sabía que él era un extraño para ella, de eso estaba segura.

Mas, él en cambio, sí parecía conocer su cuerpo perfectamente y como hacerla estremecer.

Por más esfuerzos que Gralisa hace por recordar lo ocurrido, no lo consigue.

—¿Por qué él sí parece estar familiarizado con mi cuerpo?

¿He trabajado con él antes?

¿Y si es así por qué rayos no lo recuerdo?

—se pregunta a sí misma en voz alta, mientras se gira para ver su costado y seguir encontrando muchas más huellas de lo que había pasado en el set de grabación.

Una idea vino a su mente entre tantas otras.

Pensó que sólo había una manera de ella descubrir quien era su compañero de escena, por lo que se sentó en la cama, tomó su móvil y digitó el número telefónico de la empresa.

Allí debían darle la información que necesitaba para saber la verdad.

Del otro lado del teléfono, escuchó varios los repiques uno tras otro, movía sus piernas en señal de ansiedad aguardando ser atendida hasta que finalmente oyó la voz de la recepcionista decirle: —Buenos días, este es el extensión de atención al empleado de la empresa privada, ¿en qué puedo ayudarle?

—interrogó la mujer al otro lado.

—Buenas tardes, soy Gralisa Hessen.

Actriz de la lista D.

—se presenta con la voz un poco temblorosa a causa de los nervios que le provocaba hacer aquel tipo de llamada.

—¿Dígame Srta Hessen en que puedo asesorarla?

—dijo la mujer.

—Llamaba por que necesito información acerca del actor que realizó el rodaje del día de ayer.

Estuvo grabando conmigo y quiero saber su nombre.

—Srta Hessen, el dia de ayer usted participó en un rodaje con un nivel de restricción de 21, concretamente incluia bondage, vendaje de ojos y otros elementos de BDSM ¿Correcto?

—Sí, precisamente por ello, necesito saber quién es el actor, me gustaría saber su nombre.

—preguntó tratando de mostrarse segura.

—Lamento no poder suministrarle esa información.

Como sabrá la empresa maneja ciertos acuerdos de confidencialidad con los actores, por lo que sólo si ellos lo autorizan podemos dar a conocer su identidad.

En caso contrario esto es imposible.

—enfatizó la mujer.

La respuesta de la recepcionista es algo tajante para Gralisa quien intenta insistir, pero no se atreve a decir nada más.

La recepcionista prosigue con su explicación: —Su compañero tiene acceso a más información sobre usted, de la que usted maneja sobre él.

El actor ha pedido mantenerse en el anonimato, por lo que me es imposible darle los datos que me pude sobre él.

¿Alguna otra cosa en la que pueda ayudarla?

—preguntó con amabilidad, a lo que Gralisa contestó desconcertada: —No, gracias.

—finalizó la llamada, lanzando sobre la cama su móvil, llena de frustración e indignación— ¡Dios!

Maldita configuración de permisos —masculló dejándose caer sobre la cama.

La explicación de la recepcionista era clara y precisa, aunque lo resultó perjudicada, ella siente que el objeto principal de su compañero de escena, iba más allá de un simple rodaje de escenas pornos y de BDSM, ella sentía que aquel hombre deseaba hacerla sufrir y verla vulnerable ante él.

—¿Pero por qué a mí?

¿Quién es él?

—Se pregunta a sí misma.

¿Qué interés podía tener aquel actor en ella?

¿Cuál era su verdadera intención?

En ese preciso momento revivió parte de lo que fue la grabación del día anterior.

Recordó la actitud intensa y violenta de aquel hombre, mientras la follaba; eso le demostraba a Gralisa que su compañero de escena no estaba simplemente motivado por lo que indicaba el libreto, no.

La escena era bastante realista.

Era una reacción propia de quien realmente disfrutaba de aquel rodaje minuto a minuto, y que se regocijaba en el placer al verla sufrir y sentir dolor.

Un raro escalofrío la recorrió por completo, de pie a cabeza; su piel se erizó por entero, y surgió en su próprio interior un miedo inusitado.

Repentinamente y como un flash que iluminó su cabeza, apareció en su mente una pregunta aún más sórdida y preocupante para Gralisa.

—¡Aguarda!

¿Cómo pude llegar a casa?

¿Quién me trajo hasta aquí?

—murmura llena de ansiedad y nervios.

Continúa pensativa, se incorpora rápidamente en la cama, donde permanece sentada por un tiempo, se lleva las manos a la cabeza, frotando su cabello, tratando de armar aquel rompecabezas que tenía frente a sus ojos.

Necesitaba conseguir las respuestas a sus preguntas y poder salir de aquel laberinto de pensamientos que sólo la confundían cada vez más.

Se pone de pie y camina de lado a lado de¡la habitación, analizando cada paso de lo que recuerda pudo ocurrirle al momento de quedar inconsciente.

“Me desmayé, recuerdo que perdí el conocimiento.

Alguien organizó mis cosas y debió traerme hasta mi apartamento” ¿Pero quién lo hizo?

Piensa.

Pero hay algo que le resulta aún más sorprendente a Gralisa y es el hecho de que ella no dejó la dirección de su apartamento en la empresa.

Aquella extraña experiencia se transforma en una emoción de miedo y angustia suprema para Gralisa.

¿Quién podía saber tanto acerca de ella?

¿Quién quería hacerle daño?

¿Por qué él quería hacerle daño?

Durante el resto de la noche y luego de haber pasado todo el día durmiendo, Gralisa no para de pensar, ni vuelve a conciliar el sueño.

Realmente necesitaba que Edgar regresara pronto para sentirse segura y protegida en sus brazos…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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