El Juego de la seducción mortal - Capítulo 36
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36: Capítulo 36 36: Capítulo 36 Una visita inesperada Desde que Rómulo le aseguró a Gralisa que iba a hacer todo para conquistarla, puso en marcha su plan de seducción.
Gralisa recibía a diario algún detalle de su parte.
Una rosa al llegar, una caja de bombones o una invitación a almorzar o cenar, esos eran algunos de los distintos regalos que recibía todos los días al llegar al set de grabación.
Aunque ella no quería caer en lo mismo que con Edgar, pasar de ser la amiga a ser la prometida ahora de Rómulo, los gestos de su parte la hacían sonreír, y por qué negarlo, tambíen la hacían estremecer de emoción.
¿Qué mujer no se siente bien al recibir un detalle?
Esa mañana recibió la invitación para almorzar juntos.
Aunque en ocasiones, ella inventaba alguna excusa para rechazarlo, él siempre con un gesto caballeroso respetaba su decisión pero no se alejaba de ella, ni desistía de volver a invitarla y lograr un “Sí” de sus labios.
—¿Me acompañas a almorzar?
—lo intentó una vez más aquella tarde y para su sorpresa ella contestó: —Sí, está bien —respondió tras la insistencia de su ángel.
—Bien te espero en tu oficina.
Rómulo esperó por ella luego de terminar su grabación; ella también culminó su rodaje y salió rumbo a su oficina para ducharse y cambiarse, mas él se lo impidió, tomándola del brazo y llevándola hasta su auto.
—¡Muero de hambre!
—dijo él.
—Pero mira como estoy vestida, tengo que cambiarme —respondió tratando de convencerlo.
—¡Estás perfecta!
Eres bella como sea que estés vestida o desnuda —bromeó y ella rió con su comentario.
Finalmente subieron a su auto y él condujo hasta el restaurante.
Durante la comida disfrutaron conversando de cosas triviales.
Aunque Rómulo no volvió a tocarle el tema de salir juntos, los detalles que él le daba y las pocas veces que se veían, fue fortaleciendo los nexos de amistad entre ellos.
En esa misma semana, una de las películas exigió la participación de Rómulo, Gralisa y Neves; lo cual fue un boom provocando dentro de AV, un éxito rotundo.
Para festejar aquel suceso, los dos actores y la actriz fueron invitados a una fiesta donde celebrarían aquel logro.
Allí estarían no sólo lo más selecto de los directores de videos pornográficos sino reconocidos periodistas y reporteros de la farándula en las midias y los medios digitales.
La fama de Rómulo y el regreso de Neves como actor, proyectó un elevado número de visualizaciones, llevando la película al primer lugar de ranking de audiencia.
Gralisa estaba maravillada con aquella celebración.
Había pasado de ser una actriz de la lista D, a ser una actriz reconocida en minutos.
Las escenas fuertes de sexo de la chica con ambas actores, enloqueció a la audiencia.
Los espectadores estaban fascinados con la interpretación de Gralisa, era evidente la química sexual que habia entre ella y los dos actores, el deseo traspasaba la pantalla.
Este rodaje catapultó a la fama y el éxito a la joven actriz en poco tiempo.
Aún le parecía un sueño, se abrazó a Rómulo y lloró de emoción, mientras pensaba en darle aquella grandiosa noticia a su madre.
Poco a poco estaba logrando sus sueños ¡Ser una actriz de primera fila!
Rómulo intenta reconfortar a su compañera, ella está excesivamente sensible con todo lo que le está ocurriendo.
En tanto, Neves observa la escena de afecto entre Rómulo y Gralisa con cierta perspicacia, “parece que se llevan muy bien” pensó.
Rómulo se disculpa con el resto de los invitados y decidió llevar a Gralisa hasta su oficina.
Pero antes, esperó a que ella estuviese un poco más calmada y relajada.
—¿Te sientes mejor?
—le preguntó, mientras ella tomaba una copa con agua y él acariciaba su cabello.
—Sí, ya me siento un poco mejor.
—respondió.
—Bien, seca tus ojos —le entregó su pañuelo, ella lo tomó y le sonrió.— Y vamos a mi auto, es mejor que te lleve para que descanses.
—Sí, está bien.
¡Gracias!
—contestó y se inclinó para besar la mejilla de su compañero.
Salieron juntos del salón de fiesta, y ante el lente acosador de los paparazzi, quienes no perdieron la oportunidad de fotografiarlos para luego convertir aquella imagen en la noticia del día y dar la primicia “Los protagonistas de la última película de AV, son amantes” todo lo que pudiera darles una exclusividad era válido, incluso si se trataba de una mentira.
Durante el trayecto hasta su oficina, ella se mantuvo pensativa, a ratos Rómulo volteaba a verla y le sonreía, en otros momentos le decía lo hermosa que estaba o lo mal que se veía cuando lloraba, haciéndola sonreír brevemente.
Minutos después, el auto se detuvo.
—¿Quieres que te acompañe?
—le preguntó él con amabilidad.
—No, ya has hecho mucho por mí.
Necesito descansar.
Gracias por todo el apoyo que me has brindado —nuevamente se inclinó y se despidió de él con un beso en la mejilla, luego bajó del auto.
Rómulo la observó caminar hacia la entrada, suspiró profundamente al contemplar la redondez de su trasero y el escote pronunciado en su espalda.
Ella abrió la puerta y agitó su mano, despidiéndose de él.
Gralisa entró y comenzó a desvestirse, estaba agotada del trajín del día y de la celebración.
Escuchó que llamaron a la puerta, se colocó la bata de dormir y se dirigió hasta la entrada principal; pensó que se trataba de Rómulo, y que se había regresado con algún pretexto para intentar convencerla de estar a su lado.
A pesar de que ella ponía límites entre ellos, podía notar que su compañero la veía con deseo y que aún no se daba por vencido.
Antes de que Gralisa llegará a la entrada, la puerta se abrió repentinamente, ella quedó paralizada de miedo, hasta que vio la silueta que entró y reconoció de quien se trataba.
—¿Tú?
¿Qué haces aquí?
—preguntó con asombro— ¿Quién te dio la contraseña de acceso a mi oficina?
—lo miró con enojo, no podia creer que no tuviese intimidad ni siquiera en su propia oficina.
—Era mi oficina exclusiva —respondió él— si hubieses tenido que esperar a que te asignaran una, aún estarías en espera.
Recuerda que eres un actriz de la lista D.
—¿O sea que eso te lo debo a ti?
—preguntó ella y él sonrió.
—Soy tu agente.
No sé de que te extrañas.
Debo garantizar que estés bien —respondió dejando en claro una vez más su posición como empresario responsable.
Ella cerró la puerta y él se paseó por el lugar como buscando algo.
Gralisa se dedicó a observarlo, mientras él hablaba sobre su interés por cuidar de “todos” sus empleados sin excepción.
Lo cierto de ello, era que él estaba verificando si Rómulo había entrado a la habitación y si había tenido sexo con ella.
Los celos que sentía al imaginar a Gralisa en brazos de Rómulo, eran evidentes.
Ella caminó detrás de él, lo siguió hasta que él entró a la habitación y fue hasta el baño.
Gralisa no entiende que es lo que estaba procurando Neves.
Repentinamente él se detiene, se voltea de frente a ella, la envuelve en sus brazos, y le pregunta: —¿Cómo me lo vas a agradecer?
—ella lo mira fijamente, mientras él desliza sus dedos por la cintura de Gralisa dejando ver cuales son sus intenciones y claras insinuaciones sexuales…
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