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El Juego de la seducción mortal - Capítulo 65

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65: Capítulo 65 65: Capítulo 65 Una sospecha certera Mientras Gralisa oraba para que Laura no la descubriera, muy cerca del lugar, Rómulo se acercaba para rescatar a su musa.

Al ver que los habían localizado por medio de aquel dispositivo colocado hábilmente dentro de su auto, inmediatamente cayó en cuenta que sólo una persona podía haber hecho eso.

Aunque Rómulo estaba rodeado de varios cientificos, siempre le pareció sospechosa la actitud de su ayudante.

Casi todo el tiempo aparecía donde él estaba, cada vez que dejaba algo para que lo resolviera siempre se excusaba.

Además se ello, Laura era la única que sabía que él estaría en el Chalet con Gralisa.

Éĺ cometió el error de decírselo pensando que era importante que ella supiera donde estaba por cualquier emergencia que se pudiera presentar en el instituto.

Recordó, que incluso cuando Laura se despidió de ellos aquella tarde, él se sorprendió mucho, ya que usualmente ella era la última en salir del laboratorio ¿Por qué justamente esa tarde, salió antes que él?

Algo se traía entre manos.

Cuando Rómulo revisó en la cámara de seguridad de su coche, vio como la rubia colocó el dispositivo.

Si algo había aprendido él, era a no confiar en las personas.

“Todos tienen un precio en la vida” rememora las sabias palabras de su abuela.

Ahora él estaba seguro de ello.

—Fui un imbécil ¿Cómo no pude darme cuenta antes?

Tengo que encontrarlos, así sea lo último que haga, Gralisa no tiene por qué pagar por mis errores.

Mientras, maneja de regreso al instituto, recuerda que siempre veía al lado de la carretera de asfalto, una carretera de tierra que conducía a un viejo almacén que estaba a pocos metros del instituto.

Aquel lugar siempre le pareció extraño a Rómulo; era lo suficientemente grande como para estar abandonado.

Detuvo el auto a varios kilómetros y caminó hasta el lugar para no despertar sospechas.

Conociendo a sus enemigos, no era raro que le hicieran algo a Gralisa.

Ya estaba cerca del lugar cuando recibió la llamada de Laura: —Mi apreciado doctor, inagino que ya debió notar que su querida amante no estaba esperándolo como deseaba.

—dejó escapar una carcajada.

—Dime dónde la tienes y por qué la secuestraron a ella.

—pregunta en tono hostil e iracundo, Rómulo.

—Cálmese Dr Hessen.

Su querida Gralisa está con nosotros.

Y si desea encontrarla con vida, venga en una hora hasta el almacén abandonado y traiga consigo la información de su proyecto en una memoria USB.

Y cuidado con querer engañarme, si eso pasa, no volverá a ver a su musa.

—Nuevamente rió a carcajadas.

Laura, si realmente era su verdadera identidad, lo había traicionado y peor aún tenía secuestrada a Gralisa.

—¿Cómo sé que ella está viva?

—preguntó él.

—Es nuestra garantía de que vendrá para intercambiarnos la información.

Pero con gusto, le enviaré una foto suya.

Rómulo recibió la imagen en la que Gralisa se encontraba maniatada sobre una mesa.

—Bien, Laura, ustedes ganan.

En yba hora estaré allí.

—Estaremos ansiosos de verlo, doctor.

Y por favor, no se me ocurra venir acompañado o querer dárselas de héroe ¿no querrá que su musa sufra algún accidente, verdad?

—No haré nada, iré solo hasta allá.

Sólo te pido que no la toques.

—Si usted cumple, nosotros también le cumpliremos.

A usted le interesa la chica y a nosotros la información.

Al ver la imagen, Rómulo reconoció el interior del almacén, por lo que se aproximó para llegar antes de la hora pautada y sorprender a sus enemigos.

De esa manera lograría rescatar a Gralisa sin necesidad de entregar su investigación.

Rómulo finalizó la llamada, guardó su móvil en el bolsillo de su pantalón y continuó caminando hacia el galpón, anduvo más de diez minutos, abriéndose paso entre el monte para no ser visto.

Estaba sudando y la piel comenzaba a arderle por la cantidad de carrizo que había en el lugar y con lo que se había rasgado el antebrazo.

Vio un auto negro, estacionado frente al galpón, era el auto de Laura.

De pronto pensó en algo que hasta ese momento no se había percatado, ¿Quién estaba detrás de todo eso?

¿Por qué Laura, hablaba de intercambiarles a ellos?

¿Quién o quiénes eran los demás?

Lo que no imaginaba el pelirrubio, era que Hades, no sólo inflitró a Laura en el laboratorio para que haciéndose pasar por su ayudante lograra descubrir su nueva fórmula, sino que siempre estuvo muy cerca del físico, frente a sus propias narices, inflitrado dentro de la compañía de AV.

Pero, al igual que él, Hades ya había visto desde las cámaras de seguridad, cuando Rómulo se acercaba hasta el almacén, evitando ser visto, por lo que envío a dos de sus escoltas para darle la bienvenida al prestigioso científico.

—¡Imbécil!

¿Creías que ibas a sorprenderme?

¡Que ingenuo eres, Rómulo!

—Sonrió y dio la orden a sus escoltas para que aguardasen por él—.

Ya saben lo que deben hacer, quiero un trabajo pulcro.

—Sí, jefe, así será —respondió el hombre de aspecto ruso.

Cuando Rómulo se acercó al almacén fue inmediatamente interceptado por uno de los guardianes, con quien tuvo enfrentarse y pelear por algunos segundos.

El hombre de casi dos metros, le lanzó una patada, que hábilmente el pelirrubio logró esquivar aganchándose.

Sintió el sonido del viento y la brisa rozando a escasos centímetros su cabeza.

Rápidamente el hombre lo sujetó del brazo, aplicando una llave para inmovilizado, pero Rómulo logró quitarle el arma que llevaba en el costado.

Al darse cuenta de esto, el guardián y el pelirrubia comenzaron a forcejear para despojarlo del arma, cuando se escapó un disparo.

Laura quien estaba a punto de descubrir a Gralisa, escuchó la detonación en la parte de afuera del almacen.

El sonido de aquel disparo dejó paralizada a Gralisa, mientras Laura con una sonrisa maquiavélica, advirtió la presencia de Rómulo en el lugar.

—Creo que tenemos visitas… ¡Ops!

Si está vivo —añadió.

Gralisa siente que su corazón va explotar de dolor, dejó escapar un grito de terror: —¡Nooooo!

—el eco de su voz se repitió entre las cuatro gigantescas paredes del galpón.

Rómulo, estaba muerto…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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