El Juego de la seducción mortal - Capítulo 73
- Inicio
- Todas las novelas
- El Juego de la seducción mortal
- Capítulo 73 - 73 Capítulo 73
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
73: Capítulo 73 73: Capítulo 73 Ojos azules hechiceros Los labios del hombre juegan con los de Gralisa, su lengua se interna entre su boca y la recorre de lado a lado como si se tratara de su polla hurgando dentro de su lubricada vagina, provocando en la actriz un fuego que se enciende desde su vientre y se expande por cada parte de su cuerpo.
Santiago al igual que ella, parece embelesado con la escena, continúa besando a la pelicastaña, apretando su cuerpo contra el de la chica, sintiendo como ella se estremece al sentirlo.
La sangre circula rápidamente a su pene, cargándolo de una tensión exquisita que se incrementa cuando roza su polla contra el vientre de Gralisa.
Ella se ruboriza al sentir su polla en 3D, tornándose cada vez más dura en cuestión de segundos.
La orden del director al indicar que la escena queda perfectamente grabada, los hace volver a la realidad nuevamente, sobre todo a él que no deja de pensar en coger con la chica, la deseaba desde que estuvo con ella en el almacén, no sólo quería meter sus dedos en su coño y sentir su humedad, quería sentir como su pene grueso y grande era aprisionado por entre sus paredes vaginales.
Él mismo, había sentido como su vagina se contraía al sentir sus dedos entrando y saliendo, estaba ansioso por sentirla completamente y hacerla gritar de placer.
Sobre todo deseaba verla enloquecer y verle rogar que la penetrara con su pinga enorme.
Ese era su deseo y su más pervertido sueño.
Los protagonistas de la escena, continúan con el segundo acto propuesto en el guión.
La actriz se separa de Léo, apartando su cuerpo y sus labios de los suyos, lo observa con asombro y le pregunta: —¿Por qué te persiguen?
¿Quién eres y quienes son ellos?
¿Cómo vienes y me besas así como así.
— estaba ansiosa por recibir una respuesta acerca de la actuación inesperada de Léo.
Sin dejar que éste module ni una palabra, ella continúa hablando— Aunque para ser el primer beso, no puedo negar que me he quedado flipando.
—sonríe ahora con picardía.
Léo quien está hipnotizado por la belleza inigualable de Luma, se aproxima a ella, le levanta el rostro, la mira fijamente, la chica desea sentir sus labios por segunda vez, pero él se inclina y le da un beso tierno en la mejilla dejándola ansiosa y desapuntada.
Es parte de su juego de seducción, quería dominarla emocionalmente a ratos y en otros momentos hacerle creer que ella tenía el control de la situación.
—Soy empleado de una empresa importante en el país y esos hombres que vistes que me estaban siguiendo pertenecen a la empresa rival del lugar donde trabajo.
Quieren atraparme para que les dé información confidencial de la empresa en la que estoy, y como entenderás no puedo dejar a que ellos me atrapen.
—Puedo entenderte, pero por qué me besaste, pudiste sólo fingir que lo hacías —improvisa aquellas líneas.
Necesitaba saber las razones, aunque el guión estaba incompleto, quería saber de sus propios labios, las razones que lo impulsaron a hacerlo.
—No podía perderme el placer de disfrutar de ese manjar que se me ofrecía.
Estoy enamorado de ti.
—respondió él.
—¡Jajaja!
—ella ríe— ¿Enamorado de mí?
Ostia tío que me acabas de conocer.
—¿Acaso no crees en el amor a primera vista?
—él se aproxima de nuevo a ella, la pelicastaña lo mira con asombro sin dejar de estremecerse al estar tan próxima a él.— Nunca antes sentí tanto deseo por besar a alguien como lo acabo de sentir contigo.
¿Aceptarías ser mi novia?
—Luma lo mira a los ojos, se pierde en el profundo azul de su mirada y acepta la petición de aquel hombre.
—¡Sí, acepto!
El hombre vuelve a besar a Luma con intensa pasión y le pide que lo acompañe hasta su casa, la chica embelesada con la apariencia perfecta de aquel hombre, se deja llevar sin oponer resistencia.
Gralisa que interpreta el papel de Luma, no sabe que tan real es lo que está sintiendo, pero de pronto siente inmensas ganas de follar con su compañero de escena.
Santiago en ocasiones se inclina hacia ella y charla con la actriz, dando tiempo a que el equipo se atrezzo, monte la nueva escena de la película.
Cada vez que él se acerca, Gralisa lo observa y queda hipnotizada con los hermosos y embrujadores ojos azules de su compañero.
Aquel hermoso y sensual hombre, resulta ser muy diferente al resto de los actores con quienes ella ya había trabajado.
Él era excesivamente atento con ella, la llenaba de constantes elogios.
Gralisa nunca se había sentido tan agradada con tantas atenciones, mucho menos viniendo esos halagos de un hombre tan especial como él.
Ella rememora su primer encuentro con él en el primer rodaje de BDSM, en ese momento él no había sido cariñoso, ni mucho menos amable con ella.
Muy por el contrarío, había sido frío e impositivo con ella, quien por primera vez, grababa aquel tipo de escenas sadomasoquistas y de dominación.
“Quizás era sólo parte de la dramatización y realmente en una petsona distinta fuera de escena”, piensa la pelicastaña.
Ella misma era un claro ejemplo de ello.
Fuera de cámaras era tímida, perp al momento de realizar un rodaje, se transformaba en una gata.
Lo cierto de todo es que su nuevo compañero, la llenaba de sensaciones excitantes, él elevaba su autoestima por las nubes y la hacía sentir una mujer especial, ¿qué era aquello que Gralisa estaba experimentando por “Santiago”?
Todo lo que estaba pasando en ese momento, era parte de un sueño hecho realidad; y es que lo que la pelicastaña consideraba, debía ser el amante perfecto, parecía reflejarse perfectamente en Santiago.
Gralisa miró a Santiago a los ojos y no pudo evitar decirle lo que estaba pensando: —Sea quien sea tu mujer, será muy feliz…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com