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El Juego de la seducción mortal - Capítulo 91

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91: Capítulo 91 91: Capítulo 91 “Está detenida” Gralisa se sentía tan frustrada con todo lo que había pasado con Edgar y con Neves que no paraba de pensar; su cabeza era una especie de remolino donde sus ideas giraban como un espiral y la arrastraban hasta el fondo de la duda.

En retrospectiva, la chica pensaba que a pesar de que en su debido momento, tanto Edgar como Neves la habían apoyado, ambos sólo veían en ella el placer sexual.

Dar para recibir algo a cambio.

Con la única persona con quien realmente se sintió feliz, aunque sonara contradictorio era con Santiago.

Él sí le había ofrecido una amistad sincera, mientras estuvo con él fue feliz, porque además de ser ella misma, también pudo divertirse sin tener que darle nada a cambio.

Sonríe y su sonrisa se desvanece al recordar que Santiago era el mismo Hades, que se acercó a ella para vengarse de lo ocurrido en el almacén y también había traicionado su confianza.

Mientras espera noticias de Rómulo sobre la captura de Hades y Laura, recibe las constantes llamadas y mensajes de Edgar y Neves invitándola a cenar o almorzar.

¿Para qué deseaban verla?

¿Para terminar encolviéndola en sus mentiras y luego llevársela a la cama?

Gralisa no deseaba saber de ninguno de los dos, estaba dolida y en consecuencia decepcionada de ambos.

—Te dije que no pienso salir contigo, Neves.

Ya déjame en paz.

No voy a convertirme en tu amante ni en la de ningún hombre.

—finaliza la llamada y se recuesta en su cama.

En tanto, Neves se reúne con Laura para conversar sobre lo que estaba pasando, ahora que tanto Hades como ella eran buscados por la policía.

—¿Qué se supone que hiciste?

Te pedí que le dijeras a la tonta de Gralisa que no hablara de lo que ocurrió en el almacén.

Ahora tengo a la policía de élite detrás de mí.

Y si yo caigo, tú también Neves.

—¿Me estás amenazando?

En primer lugar te he dicho que no te refieras a Gralisa como tonta o estúpida, ella es mucho más inteligente de lo que piensas.

En segundo lugar, como vuelvas a amenazarme tendré que usar mi suero para inyectártelo y que no puedas hablar más de la cuenta —la sostiene del cuello, mientras la observa fijamente.

—Me estás lastimando.

Se supone que somos socios y debemos apoyarnos.

—dice Laura, tratando de suavizar la situación; sus palabras habían alterado a Neves y conociéndolo era capa, de cumplir con su amenaza y hacer que ella olvidara todo sobre él.

—Entonces cuida tus palabras, porque no quiero volver a repetirte lo mismo.

Gralisa es mi esposa y ella no puede salir dañada en este plan, tanto tú como yo, tenemos intereses comunes.

—Neves se aparta de ella y la suelta lentamente— ¿Te quedó claro?

—ella asiente y esboza una sonrisa, aunque por dentro, piensa en el desprecio que siente por aquella chica.

Mientras eso ocurre, Rómulo está en su oficina.

En ese instante recibe la noticia de que Hades y Laura habían logrado escapar.

—¿Cómo que escaparon?

Eso es imposible.

—responde Rómulo notablemente alterado.

—Alguien debió avisarles.

Y sólo pudo ser alguien que los conoce tanto a ellos, como a usted, pues sabían que veníamos por ellos.

Creo que tuvo que ser su amiga, la actriz ya que ella grabó con él algunas películas y quizás les dio información sobre lo que pensábamos hacer.

—Eso es imposible, Gralisa es la más interesada en que estos dos vayan a la cárcel.

—Lo siento pero es nuestra principal sospechosa y tendremos que detenerla.

—No, ella no tiene nada que ver en esto, comandante.

No permitiré que la involucren en algo en lo que ella es la única víctima en todo esto.

Pero, el investigador, ya había dado la orden para que buscarán a Gralisa en su despacho.

Tocan a la puerta, Gralisa se levanta de la cama y se dirige hacia la puerta, al abrir la puerta, el hombre vestido con un uniforme oscuro, saca su placa y se la muestra.

—Funcionario policial Élite.

Señora, usted está detenida.

—¿Qué dice?

¿Qué está haciendo?

Suélteme… —forcejea mientras el hombre le coloca las esposas y la saca de su oficina.

Gralisa siente que todo a su alrededor es un completo caos, que su vida está llena sólo de problemas.

Es como si tuviese que luchar siempre contra todo y contra todos.

Minutos después, llegan a la comisaría.

El oficial la conduce a la oficina de uno de los detectives a cargo del caso.

—Siéntese ciudadana.

—le ordena el hombre alto, de facciones rústicas y mirada aguileña.

—¿Por qué me han traído aquí?

¿Quién es usted?

—Soy el detective Ivanov y quiero hacerle algunas preguntas.

—¿Algunas preguntas, y me traen esposada como a una criminal?

—Lo siento —voltea hacia el oficial y le ordena que le quite las esposas, el hombre se acerca, le quita la esposas y se retira de la oficina.— Bien, Sra Gralisa, voy a ser muy directo, me caracterizo por no andar con rodeos.

¿Fue usted quién puso sobreaviso al Sr Hades de que estábamos detrás de él?

La pregunta de aquel hombre, le cae como un cubo de agua helada a Gralisa.

—No, yo no le avisé nada.

¿Cómo podría querer yo que escapara cuando a la persona que está él buscando para hacerle daño es a mí?

—Sé que hay una denuncia puesta en su contra por abuso sexual hacia su persona ¿Correcto?

—Sí, así mismo y ese mismo hombre fue quien me secuestró y violó.

¿Cree que podría defenderlo?

—Realmente no, pero je visto casos donde la víctima se hace dependiente de su victimario.

—Sí, lo sé.

El bendito síndrome de Estocolmo, pero no, detective no es mi caso.

En ese momento Ivanov recibe una llamada telefónica, se levanta y se hace a un lago para atenderla.

—Le exijo, detective que deje en libertad a Gralisa.

—No se preocupe, Sr Hessen.

Ella será puesta en libertad en este momento.

Sólo quería hacerle algunas preguntas de rutina.

—Quiero que la lleven hasta mi despacho, detective.

Recuerde que Hades y Laura son los principales en querer hacerle daño y están prófugos de la policía.

El tono de voz de Rómulo mostraba su indignación y enojo, por lo que tal y como lo pidió Rómulo, Gralisa fue llevada al despacho de Rómulo, custodiada por el oficial y el mismo detective, quien parecía algo interesado en la hermosa actriz.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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