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El juego del Mesías - Capítulo 104

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Capítulo 104: Portal del duende

Lucsus estaba a punto de aceptar la petición de Yeli, la samurái, de pelear, pero Ka’na se negó antes.

—El que mi amo utilice las voluntades solo es posible con Frío Abismal, y ahorita mismo, si las usa, sale muy dañado.

—¿Y por qué pasa eso? —preguntó muy extrañada Yeli.

—Eso es porque su cuerpo aún no resiste las voluntades —dijo Ka’na.

La Reina Esquizo, que estaba sentada en su trono, se levantó y dijo:

—Mejor deja que Titania lo entrene, y en unas tres semanas lo enfrentas para ver su progreso. Tengo entendido que Titania va a usar un arte de tiempo solo para entrenarte, ¿no, señor Lucsus?

—Así es. ¿Cómo lo supo?

—Simplemente pasé a ver cómo entrenabas y encontré a Titania sola reuniendo poder. Luego, cuando la interrumpí, ella me contó. Después, salí a recibir a tus amigas, como sabrás.

—Ah, ya entiendo todo —dijo Lucsus—. Entonces me retiro. Iré a ver si ya está listo todo para empezar a entrenar.

Al llegar al cuarto donde Titania se encontraba, Lucsus vio que las cadenas, que parecían de oro, formaban una puerta e irradiaban una luz como si se tratara de un portal.

Titania volteó hacia donde él estaba.

—Ish, así que allí estás. Acércate, ya terminé. Verás, ese portal divide el mundo mortal de uno de tiempo diferente al nuestro. Es una dimensión oscura; allí no existe ni siquiera el oxígeno, se llama el portal del duende ,pero no te preocupes por eso, yo me encargaré.

Y de los alimentos, ya empaqué en este bolso todo lo necesario. Allí te entrenaré por dos semanas, luego descansarás, y luego otras dos semanas, porque si no, el mundo del vacío te devorará.

Lucsus aceptó y entró al mundo junto con Titania. Lo primero que notó fue la falta de oxígeno; luego, cayó al suelo.

—¡Ahhhhh! ¡No puedo respirar! —dijo con dificultad.

Titania lo tocó e inyectó en él un tipo de energía que le proporcionó un manto rojo en todo su cuerpo. Lucsus empezó a respirar con regularidad.

—Oh, gracias, Isha.

Titania sonrió.

—No te preocupes, lo hago con gusto. Ahora, vamos a entrenar. Lo primero: revisemos tus habilidades. ¿Qué habilidades tienes?

Lucsus, un poco perdido —o más bien dudoso—, dijo:

—Tengo Genio Emocional, que se convirtió en Frío Abismal. Además, gracias a eso, puedo manejar cuatro voluntades: Lucifer, Rafael, Uriel y Miguel.

Titania lo interrumpió.

—Mmmm, imaginé que tenías Frío Abismal, pero en algo te equivocas: no por tener Frío Abismal significa que las voluntades te obedezcan.

En ese momento, Ka’na apareció.

—Es verdad. Las voluntades le hacen caso es a la razón.

Lucsus, todavía más perdido, abrió los ojos muy sorprendido.

—Ah, es verdad, ya me lo habías dicho —y recordó cuando Ka’na se lo dijo—. Lo que me dijiste fue que la razón designa a una emoción, ¿no?

—Así es, pero eso lo hace si el usuario no tiene suficiente control de su razón —explicó Titania—. En otras palabras, en el pasado era así, pero gracias al juicio que recibiste, tu razón soporta muchas veces más, porque designa a una emoción precisamente porque la razón no puede con el dolor y explota a la emoción.

Lucsus por fin había entendido con claridad cómo funcionaba el Genio Emocional, o en su caso, Frío Abismal.

—¿Y cuál es la diferencia entre Frío Abismal y Genio Emocional? —preguntó Lucsus con grandes expectativas.

Contrario a la respuesta que esperaba, Titania levantó su mano y generó una bola de energía azul.

—Mientras que Genio Emocional solo se fija en mezclar todas las emociones, designando a las emociones y haciendo una explosión emocional, consiguiendo incluso así más fuerza por el momento, Frío Abismal no. En este estado, tus emociones son congeladas.

La energía en su mano se congeló y no cayó al suelo; se mantuvo flotando. Y con la otra mano, sacó partículas pequeñas de energía que volvió a convertir en energía, mientras el hielo azul se iba desvaneciendo.

—¿Ves lo que hace? Solo drena la energía necesaria de acuerdo a lo que tú decidas. En otras palabras, te ayuda muchísimo a controlar la medida de tu poder.

Lucsus recordó cuando Esquizo llegó a tomar su lugar y pudo abrir un agujero de gusano y enviarle un rayo gamma.

—El control de todas esas emociones que no son mías, pero que ahora viven en mí, hicieron que se incrementara mi poder.

Ka’na asintió con la cabeza.

—Así es. Es cuestión de que aprendas a sentirlo.

Titania dispersó la energía en ambas manos.

—Bueno, manos a la obra. Como sabrás, esa habilidad absorbe emociones, pero con Frío Abismal ahora las clasifica. Así que ya no serás movido por ellas, sino por la razón. Eres un ser que claramente merece ser Dios, pues a diferencia de los otros Fríos Abismales, siempre hay una emoción predominante, y en tu caso no hay ninguna. Puedo sentir que lo que predomina es un dolor que toma forma de frío

, pero está clavado en lo profundo de tu alma. El dolor que solo un Dios de dioses puede mantener a raya.

—Ok, comencemos por tu habilidad con la espada. Atácame con todo lo que tengas.

—¿Espada? —se preguntó Lucsus en voz alta.

—Así es, quiero ver lo que eres capaz de hacer con ella sin tus voluntades.

Lucsus desenvainó la espada.

—Es una espada muy bonita —agregó Titania.

Ka’na rio con gran gracia.

—Es obvio; es la espada que pudo sellar mi alma.

Sin más, el ataque comenzó, y Titania no esquivaba ningún corte. Cada vez que Lucsus pensaba que la había cortado, ella no podía estar más entera.

—¿De qué demonios está hecho tu cuerpo? —exclamó Lucsus.

Activó el semidominio con la espada de cuatro cortes.

¡Swoshhhhh!

La distancia entre ellos se acortó en segundos por el balanceo rápido de la espada.

Titania agarró la espada con dos de sus dedos, como si se tratara de una carta.

—¿¡Qué?! ¡No lo puedo creer! —Lucsus estaba más que asombrado.

Así que decidió utilizar la voluntad de Miguel —la fuerza electromagnética— y envolvió su cuerpo de electricidad, y su aura se volvió densa porque también estaba utilizando la voluntad de Lucifer —la fuerza fuerte—. Su velocidad tuvo un cambio drástico, al igual que su fuerza. Además, recubrió la espada con ambas voluntades.

El poder estalló. Y en poco tiempo, un espadazo impactó contra la mano de Titania. El golpe se dirigió a un costado del abdomen, pero ella lo sostuvo con la mano izquierda —no porque fuese un peligro, sino por reflejo de cubrir sus partes vitales. Aun así, sabía que era imposible que él la lastimara.

Lucsus trató de zafar la espada, pero no se movía. Así que activó y unió todas las voluntades, y la espada se tornó negra, al igual que todos sus rayos.

—¡Ahhhhhhh! —rugió con fuerza Lucsus, y alas doradas salieron de su espalda.

Con todo y eso, la mano de Titania no se movió ni una milésima.

Titania entrecerró los ojos.

—Así que este es el poder celestial combinado con las voluntades…

Lucsus canceló su ataque, y las alas desaparecieron.

—Parece que eres invencible.

—Jejejeje, me halagas. Pero es que la brecha de cielos entre tú y yo es mucha. Pero me alcanzarás de aquí a cien años.

—¿¡Qué?! ¿Tanto?

Titania rio.

—Jajajaja, ¿en serio? ¿Vas corriendo? ¿Sabes cuánto tiempo me costó llegar a este nivel en esta vida? Doscientos años. Y calculo que tienes el doble de mi talento, no solo porque eres Ish, sino porque me lo demuestras.

Lucsus estaba con emociones encontradas: por una parte, lo habían halagado; por otra, preocupado.

—Puede que me maten antes de que alcance tu nivel.

—De eso no debes preocuparte. Yo seré tu guardiana, yo y todos los guardianes que saben de ti. Ahora, concéntrate en tu entrenamiento. Hay dos formas de subir el cultivo:

una es peleando contra bestias y absorbiendo su núcleo, y la demás es cultivando en plena calma en el suelo. Tú practicarás ambas. Yo he cazado muchos monstruos, así que invocaré unos de tu nivel para que así farmees.

—Invocación: ¡Dragón!

Titania hizo un sello de mano y golpeó el suelo con la palma.

—¡Jutsu de Invocación! —exclamó—. Titania, en esta vida nací en una pequeña aldea como Titania DA Helich, una ninja.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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