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El juego del Mesías - Capítulo 61

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  4. Capítulo 61 - 61 Habilidad genio emocional en declive
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61: Habilidad genio emocional en declive 61: Habilidad genio emocional en declive **Cerca del río de Ashura, habitación de Lucsus** Angi, como de costumbre, venía de visita para ver cómo seguía el joven Lucsus, quien se encontraba ensimismado en su mundo espiritual.

En ese mundo, todo giraba con gran elegancia, pero su universo se había extendido, y las emociones estaban lejos de él; casi no las sentía.

—¿Qué está pasando?

—le preguntó a Kana’a.

La media zorra entrecerró sus hermosos ojos marrones mientras movía sus nueve colas blancas con bordes rosados de un lado hacia otro.

Después, arqueó una ceja y dijo: —Parece que los daños de tu última pelea fueron graves, amo.

—¿Eso qué quiere decir?

—preguntó Lucsus, quedando a expensas.

—Mmm…

¿Cómo decírtelo?

Aunque no es un bloqueo, parece que tus emociones están fuera de tu rango de razonamiento.

En otras palabras, se están comportando como si no tuvieras el control del razonamiento, o mejor dicho, de tus dos razonamientos.

Kana’a siguió explicando: —La psicopatía no es un diagnóstico en el mundo mortal, ese de donde provienes (Jerusalén).

Es un modo de razonar, tanto aquí como en tu mundo, solo que aquí se ha perdido, siendo raros los que lo poseen.

Por otro lado, está el narcisismo, que nace del egoísmo mortal.

Ese, aunque todos lo poseen, la mayoría lo rechaza porque así se les inculca, tanto en tu mundo como en este.

La cosa es que usted, en medio de la batalla, alcanzó el pico de la psicopatía más alta, al igual que el del narcisismo, que en su mundo, Jerusalén, sería detectado como trastorno.

Lo que quiere decir es que, aunque no esté en su mundo, usted tiene un diagnóstico clínico que le está impidiendo controlar sus emociones.

Porque el diagnóstico de psicópata en su mundo no se diagnostica, pero sí afecta, ya que se supone que ambas capacidades de razonar son humanas y se repelen.

Normalmente, nadie desarrollaría ambas en un mismo cuerpo a tal punto.

No obstante, cuando hablo de narcisismo, no me refiero a lo que usted en Jerusalén está acostumbrado a ver, y bien sabe que no es narcisismo, sino una mezcla de maldad que posee el ser humano y que va de la mano casi siempre de mucho ego, egocentrismo y el ser ególatra.

A diferencia del verdadero narcisismo, que hace sentir lo que eres: un ser divino, un ser de luz, como lo es usted y otras personas que llevan el verdadero narcisismo desde niños consigo mismos.

Permitiendo que su universo se expanda sin límites, al igual que la psicopatía, como antes dicho, otra manera de razonar, pero esta funciona con placer.

Un verdadero psicópata disfruta tanto ser cortado como cortar.

Diferente al diagnóstico clínico de su mundo, que se resume solo a un delincuente.

Ambas capacidades de razonar son de un ser divino.

Y por lo que veo en su mundo espiritual, se le están saliendo de las manos.

En otras palabras, puede que la habilidad Gran Genio a veces no pueda controlar sus impulsos emocionales o le dificulte mucho, por tanto que siente, y añadiendo a que absorbía emociones ajenas, ahora está en su punto más alto.

Para recobrar el control, lo único que podría contenerla en su totalidad es evolucionando de Genio Emocional a Vacío Frío.

Lucsus ya tenía una idea; no obstante, los comentarios de Kana’a le abrieron los ojos aún más.

—Yo no absorbo conscientemente nada.

—Lo sé —respondió Kana’a—.

Hasta el momento, usted ha absorbido por mí como intermediario, pero ya no va a absorber más por mí, e igual tampoco absorberá más las cuatro partículas.

—¡Ah!

Es cierto, me pareció raro que yo, siendo un humano, absorbiera eso.

—Precisamente porque tenía un cuerpo humano es que las absorbía —afirmó Kana’a—.

Escuche, para que sepa: usted viene de una parte totalmente humana, y aunque no cambie de mundo, sí de realidades o de lugares, para que lo entienda mejor.

Aquí, al continente diagnosticado y maníaco, solo pueden entrar personas que tienen el poder de un ser que ha pasado alguna vez por la trascendencia o sido un ser de luz.

Y su cuerpo, al atravesar la barrera de realidad con Jerusalén y esta realidad, evoluciona, y el universo se encarga de transformar la energía para que su cuerpo la asimile.

Claro está que depende de su espíritu y alma, que determinan la cantidad de energía que le proporciona solo al existir aquí, muy aparte del cultivo.

Pero como usted tiene la habilidad Genio Emocional, esto incrementa la energía que su cuerpo debe retener, además de que también la utiliza.

En otras palabras, ya no podrá usar las partículas que absorbía, pero sí absorber su energía como cualquier otra, pero eso será dentro de su mundo espiritual, porque el Rey de Reyes, el Reino del Dominio, tiene prohibido absorber energía de los universos existentes próximos, teniendo una barrera que impide el cultivo de la absorción.

Abarca toda la realidad que justo es la misma que atravesó al llegar al país de los exiliados.

Quiero decir que podrá absorber universos, pero tendrá que buscarlos con el espíritu, lejos de lo que abarca la barrera.

—¿Y entonces yo absorbía elementos de otro universo?

—preguntó Lucsus, un poco desconcertado.

Kana’a sonrió levemente, luego respondió: —Aún no.

Usted no tiene venas profundas activas.

Todo lo que absorbe es de Jerusalén, su antigua realidad.

Pero Jerusalén ya no existe.

—¿Qué?

¿Qué quieres decir con eso?

—Así es —dijo Kana’a—.

La realidad que usted vivió ya no es la misma.

Usted absorbió ese lugar, y si ahora regresara en el tiempo, usted podría observar que viene de un país en decadencia llamado Venezuela.

Lucsus, justo como con aquel robot, no podía entender qué significaba eso.

Y Kana’a añadió: —Bueno, la realidad es cambiante, y hablo solo de su infinito.

En los otros tres infinitos, usted viene hasta del futuro al presente, por así decirlo.

Y por si le quedan dudas, usted acá en esta realidad ya no es un humano que sigue las mismas leyes de Jerusalén, y se supone que este es la última de las realidades, porque el Mesías hará su aparición, y con su ayuda, él reinará por la eternidad en todas las realidades, unificando los infinitos, que no son más que almas en diferentes lugares, mal llevadas por el egoísmo, no solo humano, sino de seres vivos que no son capaces de controlar su malicia y egoísmo primitivo, porque así lo deciden.

Angi movió el cuerpo de Lucsus, y Kana’a le avisó: —Hay alguien afuera llamando.

—Está bien, lo terminaremos de hablar después, Kana’a.

—Está bien, amo.

Al salir, una cara de preocupación se veía en el rostro de aquella mujer con cabello amarillo y mechas anaranjadas, y de tez madura.

—Estoy bien, solo estaba meditando —dijo Lucsus.

Ella le colocó el té en la cabeza, lo cual hizo que Lucsus reaccionara: —¡Ahhh!

¡Quema!

—Luego lo agarró y bebió.

Angi hizo un resoplido y dijo: —No hagas que me preocupes más de la cuenta.

Ven, vamos a ver a mi sobrina.

Lucsus, aún tocándose la parte que Angi había quemado levemente, se levantó y dijo: —Sí, vamos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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