Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El juego del Mesías - Capítulo 80

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El juego del Mesías
  4. Capítulo 80 - 80 Lujuria y sadismo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

80: Lujuria y sadismo 80: Lujuria y sadismo ** Cárcel de la lujuria ** Patria retrocedió, pero Lucifer se acercaba cada vez más y dijo: —Me quedaré sentado aquí por bastante tiempo y no me cortaré para que obtengas placer como tus otros compañeros.

No terminaré mutilado y cambiado de celdas como ellos.

—Escucha, Patria: solo si te acercas, te daré ese placer y entraremos en lujuria.

Aún no de acuerdo, Patria se resistía, aunque el cuerpo le temblaba de frío.

Luego, en menos de 30 mn, ya le dolían los huesos.

Después de que los carceleros le dieron su comida, la cosa se tornó más turbia porque el frío en ella la hizo gritar.

—Por favor, córtate —dijo mientras mostró su ropa interior—.

Eso, en dado caso, me daría placer a mí, porque parece que a ti no te da placer mostrar el cuerpo.

Aunque Lucifer tenía anulado el genio emocional, aún podía ver la gran cantidad de energía sexual que tenía esta chica, tanto que debía recurrir a un acto de lujuria como lo son los cortes.

Lucifer habló en voz alta, no solo para Kana’a, sino también para los que podían escucharlo, entre ellos Patria, París, Helena, Niel, Carmesí y los presos cercanos: —No importan las veces que el mundo se reinicie o que entremos a otro infinito.

Las cosas pasan y al principio son vistas como lo peor, como si fuera un ultraje que no tiene perdón de Dios.

Luego, poco a poco, esas mismas cosas son aceptadas a través de los años por la misma sociedad que acribilló a ese mismo acto o, en ese caso, a ese ultraje; ya sea por ciencia, conciencia, religión o cualquier otra cosa.

—Así es.

Estoy contando cómo un sádico que viola niñas ahora es solo un pobre sujeto que no puede controlar sus impulsos sexuales hacia los niños.

Al retenerlo, estos pueden estallar, y como los niños son presas fáciles, es fácil que el razonamiento cambie.

—Ahora yo siento eso mismo hacia esta niña (emocionalmente hablando, porque debes tener mínimo 18 para estar en esta prisión).

Patria, mientras la ahorcó: —Soy llevado a la lujuria y, con un bisturí, ahora quiero cortarla lentamente.

—Debo decir que si yo fuese un ser humano que posee este nivel de razón, ya la habría violado varias veces.

¿Pero todo lo que siento no lo hago?

¿Acaso me diferenciaría de un animal?

—Además, soy el portador de genio emocional: la habilidad que es capaz de controlar las emociones.

—¿Qué pensaron?

¿Que la habilidad era controlada por la razón?

—¡Ja, ja, ja!

Como si me interesaran esas emociones.

—Con esto no quiero decir que no me importen, pues entre ellas se canalizan a mi disposición.

A veces queriendo quitar mi puesto de rey, en mi caso, la sexual; por eso convive conmigo.

—Siento tantas ganas de contarle las entrañas, Patria.

Claramente, el dolor está mezclado con el placer, o abrir a esta supuesta virgen doncella.

El joven le tocó su parte íntima.

Al notar que estaba un poco húmeda, decidió meter un dedo.

Patria gimió de dolor mezclado con algo de placer.

Le pasó el cuchillo por todo su cuerpo buscando un lugar para hacer un corte.

Para encontrar que su cara era el mejor lugar, no obstante, no podía dañar tan bella cara de esa niña, así que solo hizo un leve corte en su pierna, específicamente cerca de sus genitales.

—¡Ahhhh!

—¡Qué bien se escuchó!

Luego noté que estoy riendo.

Así es, ya no puedo contener toda esa risa enfermiza que sale del corazón.

—¡Ja, ja, ja, ja!

Patria llora mucho y tiembla de terror.

Más: un miedo palpable en ella hizo que, de alguna manera, se excitara más que en ninguna otra ocasión.

—Pues, ¿qué mejor que el miedo para generar tensión sexual?

Si hay miedo de por medio, el placer puede ser infinito.

¿O acaso me equivoco, Patria?

Patria llora y abre sus piernas.

Parece que también hacia ella le causa efecto el sadismo.

Al abrirlas, Lucifer terminó de separarlas y comenzó a utilizar su boca como herramienta.

Este personaje ahora bebía el agua de una bella catarata.

Los gemidos de Patria no paraban.

Ella decidió taparse la boca, pero las manos fueron retiradas por el joven.

Después de allí, sacó su miembro viril, el cual comenzó a frotar con los genitales de Patria.

—¡Ahhh!

Lucifer la tomó de las manos e introdujo su miembro viril con fuerza.

Poco después, salió un grito fuerte de los hermosos labios de Patria.

Esta se mordió los labios y sostuvo el brazo del joven con fuerza.

—Por favor, ya.

Para.

No lo metas.

Como si no hubiese escuchado, empujó con más fuerza y lo metió por completo.

—¡Ahhhhhhh!

La chica comenzó a sentirse más ligera, y el joven comenzó a moverse lento.

—Mientras le tocaba el punto G con el miembro viril.

—Ay, se siente mejor, sí, pero no hasta el fondo.

Parece que Patria se había resignado a ser ultrajada o violada.

Así que ella misma tocó su punto G con movimientos.

Por lo que Lucifer lamía con sutileza los picos de sus senos.

Y eventualmente la besaba.

A Kana’a esto la estaba excitando.

Ella no podía estar celosa porque Lucifer no quería nada con ella emocionalmente; solo era algo sexual.

Y la mayoría de toda esa tensión sexual era de Patria, que albergaba todo ese deseo sexual.

Al estar Kana’a vinculada con Lucifer, sabía que no habría otro método para lidiar con esta situación.

Kana’a sabía que su verdadero nombre era Cleopatra.

Ella era la misma alma impura, y su amo estaba humillando a la mujer más deseada del mundo.

Eso era algo que le causaba placer.

Niel podía oír, pero aunque no estaba de acuerdo, no sabía qué argumentar contra Lucifer, al igual que Carmesí, quien ahora mismo estaba estrujando su cuerpo contra el de Niel.

París y Helena estaban en lo suyo, al igual que los otros presos.

Pero, al oír lo que pasaba en la celda de Patria —que era famosa—, intentaban ver, pero estaban muy al fondo de ella y en la oscuridad.

Solo podían imaginarse a un demonio ultrajando a la hermosa princesa Patria.

—¡Si conseguimos salir de estas cárceles, te picaremos, maldito abusivo!

Gritaban todos los presos cerca, en sus celdas, golpeándolas con fuerza.

Y Lucifer respondía con una risa enfermiza desde el fondo de su alma.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo