El juego del Mesías - Capítulo 81
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81: Las cadenas de Patria 81: Las cadenas de Patria **Kana’a** se encontraba mirando hacia la dirección de su amo.
Ella parecía muy intranquila; no obstante, no se le acercó hasta que **este** terminó de canalizar su aura, extendiendo su **mens** y volviéndose más fuerte.
Él estaba sentado en posición de **mantra**.
Al lado de él estaba una joven de aspecto muy hermoso, aterrada en una esquina.
Sus ojos marrones oscuros veían de manera vacía.
—No era virgen, sin embargo no **tenías** derecho —dice **Patria**, la joven que se abrazaba a sí misma, viendo a la nada.
Ella esperaba una respuesta del joven que le causó ese daño, pero no hubo nada.
Ni siquiera el silencio le respondió.
—¿Acaso eres sordo o eres solo un animal?
**Responde**.
¿Hablaste de razón, de emociones y de violadores?
¿Qué te hace diferente a ellos?
Nuevamente no hubo respuesta para **Patria**; no obstante, **Kana’a** apretó los dientes.
—¡Maldita pecadora!
¿Te atreves a culpar a mi amo?
Esto no lo escuchó **Patria**; sin embargo, un escalofrío recorrió el cuerpo de esta doncella.
Pensó que se trataba del aura intimidante del sujeto.
Ella comenzó a llorar, no por el aura, sino por recordar las palabras de la única persona que no había caído en sus encantos.
—Ya lo sé…
eres gay, ¿es eso verdad?
—dice, secándose las lágrimas, **Patria**.
Esta vez, **Lucifer** se rió mucho.
—¡Jajajajaja!
Eres muy divertida, **Cleopatria**.
—¿Cleo qué?
Mi nombre es **Patria**, abusivo, no **Cleo**.
**Lucifer** volteó a ver a **Kana’a** con sutileza para encontrarse con una afirmación con la cabeza.
—Así es, amo.
Ella no miente, y desde luego yo tampoco.
—¿Qué quieres decir con eso?
—Es sencillo: ella tiene esa alma, más no significa que sea **Cleopatria** en esta encarnación.
—¿Quieres decir que en este lugar hay almas de encarnaciones que fueron figuras **excepcionales** en mi realidad y otras?
**Kana’a** responde rápidamente con una sonrisa, moviendo sus nueve colas: —Acertaste, amo.
Lo único es que no existen otras realidades.
Las otras tres están en tu pasado y futuro.
—En tu presente ya existe un destino, y está sellado en el reino de los cielos.
Es tu papel en el presente **omnividente** al lado del mesías.
—Tu pasado es el valle de **Hinón**, tu futuro es **Eretz**.
Tu presente se divide en dos: el reino de los cielos, que eres tú mismo en **omnisciente**, y tú, **Lúcifer D.
INRI**.
—Esas son las cuatro realidades que ahora conforman una sola, dando vida al continente **diagnosticado** y maníaco, en donde tu papel se completará.
**Lucifer** aún no entendía muy bien, así que preguntó: —¿Esas cuatro realidades…
cada una es un infinito?
—Así es —dice **Kana’a**.
—Y siguen existiendo.
No es hasta que consigas tu **omnisciencia** que los cuatro infinitos dejarán de existir, uniéndose en tu presente.
—¿Quieres decir que, a medida que pasa el tiempo, se van uniendo los infinitos?
—Eso es correcto.
La **media zorra** se sienta a un lado de **Lucifer** y dice: —Las personas de esos infinitos están solo para que llegues a tu destino, aunque no sé cómo vas a llegar allí.
Ya sabes, amo, hay infinitos más grandes que otros, y tú vas por el cuarto infinito.
Aún no has alcanzado tu **omnisciencia** para poder ser consciente de tu papel.
—O sea que básicamente sigo siendo el mismo que salió del valle de **Hinón**, el tercer infinito.
—Así es —dice **Kana’a**.
—La única forma que veo que alcances la **omnisciencia** es cultivando hasta el décimo reino de poder.
**Lucifer** frunce el ceño.
—Debes estar bromeando.
Ni **venas profundas** tengo activas.
—No importa cómo sea, hay que conseguir activarlas.
—Y otra cosa, amo…
esa mujer te está hablando hace rato.
—Mmm…
Al voltear, se encuentra con **Patria**, que estaba a unos centímetros de él.
—¡Hasta que al fin tengo tu atención, idiota!
Te estoy hablando, ¿por qué no me respondes?
**Lucifer** resopló, luego dijo con desdén: —No me interesa alguien que me esté insultando.
Además, ¿no es que me tienes miedo?
**Patria** apretó los dientes con furia.
—¡Cállate!
Ya me cansé de tenerte miedo, así que…
**Lucifer** interrumpió su frase, levantándose, y a **Patria** le fallaron las piernas, cayendo al suelo.
—En tus ojos veo miedo, y el miedo es deseo sexual.
—¿Q-qué?
El cuerpo de la joven estaba inmóvil.
—Cada célula tiene un arte sagrado en el que aumenta el frío y el viento mediante más deseo sexual que tengas.
Y tú excedes por mucho a una persona por encima de la media.
—No obstante, si algo calma tu deseo es que sientas calor en ese deseo sexual, o mejor dicho, lo que calma ese miedo, esa sensación de protección o de generar vida, no es nada más y nada menos que violencia y orgasmos acompañados de calor.
—¡Estás demente!
¡Un monstruo!
—dice **Patria** con una voz muy **tenue**, casi llorando de nuevo.
—El ser humano es un animal social, pero ¿qué pasa cuando es solitario?
O mejor dicho, cuando conoce todo de sí, hasta sus más oscuros miedos…
Tiene mucho de demonio o de dios.
—La lujuria es un pecado porque, si la practicas, estarás más cerca de uno de los **seres** demoníacos o celestiales.
La chica retrocedió, pegándose a la pared para luego deslizarse por ella misma.
**Kana’a** aprovechó para informarle a su señor sobre algo que la estaba preocupando.
—Mañana es el día de la **Sociedad Lujuriosa**.
Es un día en donde desactivan la barrera y dejan que socialicen todos los presos.
—Amo, tengo miedo de que cumplan sus amenazas e intenten algo contra ti.
**Lucifer**, con su misma expresión sin emociones, responde: —Apenas es nuestro primer día aquí, y ya mañana hay otro evento.
—Lo siento mucho.
Mi poder está sellado; no puedo ayudarte.
—En cuanto a esa chica, su deseo sexual va en aumento, pero después de lo que le hiciste, su miedo supera al deseo sexual de ella.
Así que no necesitará calor por mucho tiempo.
—Por allí dicen los presos que 39 personas se **Mutilaron** varias partes de su cuerpo para complacerla.
Es una mujer cuya seducción no tiene nombre.
Por eso tiene más de 10 cadenas perpetuas.
En la calle, parece que hizo que cientos de hombres se suicidaran por ella y empezó varias guerras internas seduciendo a personas importantes dentro del reino esquizo .
**Lucifer** entrecierra los ojos.
—Es una mujer muy peligrosa.
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