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El juego del Mesías - Capítulo 82

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  4. Capítulo 82 - 82 Comienza el escape
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82: Comienza el escape 82: Comienza el escape **Cárcel de la lujuria** Había un rumor que se extendía por la prisión de los Infiernos de Dante: al parecer, la Virgen Patria de la celda de la lujuria había dejado de serlo.

Esto no podía ser creído ni siquiera por los guardias, puesto que había un arte en cada celda y, hasta donde ellos sabían, no era necesario que se la detonaran para que ella en específico sintiera placer.

Eso quería decir que quien no sentía placer era el compañero de celda.

Patria era famosa por seducir a los hombres para que se cortaran, e incluso a compañeras mujeres.

Bastaba con mostrar sus técnicas de seducción natas para que se hiciera lo que ella quisiera.

El arte que había en la celda de la lujuria consistía en que comenzabas a congelarte por dentro, y solo el deseo sexual era capaz de sacarte de ese estado.

Pero no solo el deseo propio, sino el generado por otro.

La celda leía el deseo enviado en forma de energía y lo fusionaba con la propia energía sexual.

En otras palabras, el arte aseguraba que sintieras deseo por el otro además del tuyo.

Solo los que llevaban **tiempísimo** necesitaban cosas como el sexo, puesto que la lujuria los llevaba a otro nivel… y así hasta que fuese muy doloroso.

Esto dependía del nivel de lujuria de la persona: los de Patria estaban por las nubes.

Solo la complacían los cortes… o eso se pensaba.

Porque ahora Lucifer había demostrado que no solo el corte, sino el miedo y cortarse a sí misma también la **excitaban**.

En cuanto a Lucifer, ¿qué había hecho para sentir frío?

Kana’a sabía la respuesta: nada.

Lucifer seguía con el frío en los huesos; el arte estaba congelando sus órganos.

Su cuerpo empezaba a expulsar humo frío.

La media zorra sentada al lado de Lucifer sabía que no sentía energía sexual de Patria, pero ahora se había dado cuenta de que no sentía absolutamente nada.

Toda esa energía era de Patria, por eso lo abrazó.

El joven sintió algo de calidez, pero por un momento… luego la sensación de Kana’a se fue, pues no podía tocarla.

La media zorra se sentía terrible por no poder ayudar a su amo, así que decidió pensar en qué podía hacer: —Ya sé, amo: utiliza la **Fuerza Fuerte** para eliminar el arte de la lujuria de tu celda.

—¿Qué?

—Lucifer rio y le respondió—.

¿Quieres que huya de prisión?

—No hay otra manera.

Porque acá vas a morir: ni Patria ni ninguna calmaron el arte de viento, hielo y lujuria.

—No podremos escapar así de sencillo —explicó Kana’a—.

Pero podríamos completar la prisión de Dante.

Se dice que al final, si la completamos, llegaremos a un lugar más bello… quizás a lo que se conoce como el Paraíso.

Lucifer, aún incrédulo, dijo: —¿Cómo encontrar un paraíso a medida que avanzas en una prisión?

¿Quién premiaría a un preso?

Además, ¿de qué mito me hablas?

Kana’a, con su habitual voz seductora, se acercó más a su amo: —Es un mito conocido del Reino Esquizo.

Dice que esta prisión está basada en los Infiernos, y la única forma de ganarte la libertad es escalando las cárceles, porque cada piso es un infierno en vida.

—Mmm… creo entender a qué te refieres.

Entonces vamos a organizar nuestro escape.

Primero lo primero: usaré la Fuerza Fuerte.

Lucifer se colocó en estado de mantra, utilizando la Razón en todo su esplendor.

Notó en su mundo espiritual que las estrellas seguían girando lejos de él, y en el horizonte, un frío como si se tratase del horizonte de un agujero negro.

De pronto, alas espirituales doradas salieron de él.

Esas alas, cada vez más bellas, se veían majestuosas.

Sus ojos brillaron con un color que denominaban **Grandeza**.

Patria quedó sorprendida.

Se levantó y comenzó a observarlo: —¿Qué es eso?

—preguntó, pero no obtuvo respuesta.

Lucifer se levantó y abrió la palma de su mano.

Allí, una fuerza invisible para los ojos de Patria comenzó a adquirir potencia.

Luego sacó su espada como si fuese de la nada.

Esta vez, la espada tomó una forma más prestigiosa, más bella.

—Por fin entiendo la Fuerza Fuerte.

Esta fuerza es capaz de hacer casi todo… es la fuerza de un dios.

Mira cómo cambié la composición de la espada, Kana’a: ahora es mucho más poderosa.

La espada de Lucifer era ahora digna de ser portada por un cultivador de nivel elevado.

La media zorra entrecerró los ojos y dijo: —Esto no es más que un poco de tu autoridad.

Con el tiempo, podrás hacer muchas cosas más.

El filo de la espada brilló, y la empuñadura —que antes era de acero— ahora era de oro resplandeciente, uniéndose con la Fuerza Fuerte de la otra mano del joven.

La espada tomó un color castaño.

Lucifer se concentró, analizando hacia dónde apuntar su espada: —¿Dónde está el núcleo de poder del arte de esta celda?

A los pocos segundos, Kana’a dijo: —En los grilletes de tus pies está puesto el arte.

Están hechos de acero, pero cubiertos con un arte de viento y el arte de la lujuria.

Esos tres están combinados, por lo que llevan un aura muy fuerte.

—¡Swooch!

Lucifer apretó los dientes y golpeó con fuerza las cadenas… para luego descubrir que ni un rasguño fue hecho por la Fuerza Fuerte que contenía la espada.

—Parece que la fuerza no va a funcionar —dijo.

La media zorra asintió con la cabeza: —Intenta concentrarte y cambiar la estructura, como hiciste con la espada.

Lucifer asintió y comenzó agarrando la cadena.

Patria, por otro lado, llevaba rato intentando llamar su atención, pero no lo logró, así que solo observaba.

La energía canalizada desde los dedos de Lucifer era tan clara que ahora podía ver la figura y sentir los átomos que conformaban la materia de las cadenas y las artes impregnadas: —Voy a reemplazar los protones y neutrones.

Lucifer cambió los grilletes a piedras, sin ninguno de los tres artes.

Ahora era una parte del suelo el que las tenía.

—¡Bam!

Esta vez, rompió los grilletes como si fuesen de cartón con la espada.

Con la Fuerza Fuerte, transformó unos grilletes de hierro con artes sagrados en simples grilletes de piedra sin arte.

—Esto es un hecho que ni la alquimia logró alcanzar en toda su vida.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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