El legado de la espada drakon temporada 2 - Capítulo 5
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- Capítulo 5 - 5 El regreso al reino
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5: El regreso al reino 5: El regreso al reino Azrael, aún impactado por la revelación, se gira hacia Erza con la mirada perdida, como si necesitara una confirmación más.
Azrael: Oye, Erza… entonces, ¿por qué quieres estar a mi lado si ni siquiera me conoces?
Erza (con una sonrisa serena y ojos firmes): Porque te amo, Azrael.
Eres mi hermano, y jamás permitiría que sigas solo en este camino.
Un silencio se forma por un segundo, roto de golpe por la voz impaciente de Hanzo.
Hanzo: ¡Sí, sí, muy bonito todo!
Pero el Reino de los Gigantes está siendo arrasado… ¿y vosotros aquí con dramas familiares?
Erza (girándose molesta): Cierra el pico, cara de espada.
Hanzo (confundido): ¿¡Cómo así!?
Azrael (serio): Si sabías que tenía una hermana… ¿por qué no dijiste nada?
Hanzo (encogiéndose de hombros): No me interesa el árbol genealógico de nadie.
¿Qué más da lo que yo haga?
Azrael (con una sonrisa burlona): Por eso Nevaeh está conmigo… y no contigo.
Hanzo (herido en su orgullo): ¿¡Eh!?
¿¡Cómo así!?
Azrael (dando una palmadita en el hombro a Hanzo): Tranquilo, no te agites.
Vamos al Reino de los Gigantes, ¿sí?
Hanzo (resoplando): Ugh… Está bien.
Pero no creas que te perdonaré esa ofensa.
Erza (sin contenerse): Ya cállate, mocoso.
Por eso estás soltero.
Solo le gustas a las niñatas de tu reino, esas que aún creen en el amor de cuentos.
Hanzo (escandalizado): ¡¿Y tú cómo cojones sabes eso!?
Erza: ¿De verdad piensas que siendo hermana de Azrael no tengo poder suficiente?
Yo también poseo omnisciencia.
Hanzo (cruzado de brazos): Agh… qué fastidio de seres oscuros.
Desde unos metros más atrás, una voz relajada interrumpe la discusión.
Sol Creciente 6: Oh, vamos, Sol Creciente 1… Está claro que no le gustas a Erza.
Deja ya el tema.
Hanzo se gira, abriendo los ojos como platos ante la directa observación.
Mira a Sol Creciente 6 con incredulidad.
Hanzo: ¿¡Qué hablas!?
Sol Creciente 6 (sacando una bocanada de humo con una sonrisa): Tranquilo, amigo.
Relájate un poco… Sol Creciente 6: Me voy… No me interesa pelear.
Quiero estar tranquilo.
Hanzo: ¡Y una mierda, tú te quedas!
Erza: Déjalo ir, seguro que va con su Sol Creciente 7… a estar a solas, ya sabes.
Sol Creciente 6 (con tono cómico): ¡Agh, qué molesta eres!
Erza: En fin, si quieres irte, adelante.
Ve con tu amada.
Seguro te está esperando para darte… eso que tanto esperas.
(lo dice con picardía) Sol Creciente 6: ¿¡Qué!?
¿Sabes qué?
Cambié de idea.
Me quedo aquí.
Erza (pensando): Qué fácil es manipular a los demás cuando tienes omnisciencia… Azrael: Bueno, señores… Nos vamos ya al Reino de los Gigantes.
(abre un portal) ¿Vamos?
Al cruzar el portal, llegan al Reino de los Gigantes.
El aire es denso, y la tierra tiembla bajo sus pies.
A lo lejos, un gigante de proporciones colosales… ¡huye despavorido!
Azrael (riendo mientras señala): ¿Y dónde están los grandes Guardianes Campeones?
Ah, sí… ¡asustados!
¡Jajajaja!
Sin decir una palabra, Erza le mete un cogotazo tan fuerte que el cuerpo de Azrael queda medio enterrado en el suelo, con solo las piernas fuera.
Erza (bufando): Agh… estos hombres siempre son iguales.
Azrael (con la voz amortiguada desde la tierra): S-se nota que eres mi hermana… sí… Azrael se levanta del suelo con una sonrisa emocionada, la tierra aún deslizándose por su túnica.
Azrael: ¡¡Sí!!
¡Eso me dio energías, hermanita!
¡Vamos a pelear!
En un parpadeo, Azrael desaparece, dejando solo un leve destello de luz.
Al instante, se lo ve lanzándose de lleno contra el Ejército Sombrío, desatando una tormenta de magia y acero.
Erza (cruzándose de brazos con un suspiro): Ay… esa obsesión por luchar… Sol Creciente 6 (con tono relajado): Es típico de él.
Erza (mirándolo con desdén): Tú cállate, fumador inexperto.
Sol Creciente 6 (poniendo cara cómica): ¿¡Osas decirme que no soy experto fumando!?
Erza: Ay, ya, quita esa cara o me vas a matar del susto.
¡Qué feo eres!
De repente, un soldado enemigo cae del cielo a toda velocidad y se estrella contra el suelo justo al lado de Erza, levantando una nube de polvo.
Erza (sin inmutarse): Agh… Azrael se está divirtiendo, ¿eh?
Erza (con una sonrisa desafiante mientras desenfunda su arco): Está bien… ¡también me apunto!
En ese instante, todo el Reino Infinito tiembla.
El suelo se agrieta, los cielos se oscurecen, y una energía devastadora comienza a emanar de Erza, que se eleva lentamente, envuelta en una aura violácea llena de rayos chispeantes.
Mientras tanto, Azrael, que en ese momento estaba riéndose mientras le quitaba los pantalones a un soldado enemigo, se detiene en seco al verla elevarse.
Azrael (con ojos como platos): ¡Ay no… que viene!
¡¡QUE VIENE!!
De inmediato, sale corriendo de forma completamente cómica, mientras innumerables rayos morados atraviesan el suelo tras él, explotando a cada paso.
Azrael (gritando mientras corre): ¡¡Erzaaaaaaaaaa!!
¡¡Malditaaaaaaa!!
Erza (furiosa desde el cielo): ¡¡YAAAAAAAA, CÁLLATEEEEEEEE!!
Un rayo morado impacta directo en Azrael, lanzándolo por los aires como si fuera una marioneta rota.
Sale disparado atravesando paredes hasta caer dentro del palacio interior del Reino Infinito, justo en la habitación de dos gigantes, un hombre y una mujer, que claramente estaban en un momento de picardía.
Azrael (medio incrustado en el suelo, mirando con cara de horror): ¡¿Pero qué–?!
¡¿En serio?!
¡Están atacando vuestro reino y vosotros aquí…
procreando hijos!
Ay, no…
Sin perder tiempo, Azrael levanta vuelo de nuevo, elevándose con velocidad hacia el campo de batalla.
Divisa a Adara entre el caos.
Azrael (riendo como un loco): ¡¡Te pillééé!!
¡Jajajajaja!
Se lanza en picado, la agarra del cuello suavemente (con ese toque teatral que solo él sabe hacer) y se la lleva volando entre risas.
Mientras tanto, desde un risco cercano, Sol Creciente 1 y Sol Creciente 6 observan todo con cara de “no me lo creo”.
Hanzo (cruzado de brazos, medio riendo): Ay, pero bueno…
No sabía que Azrael era tan cómico a la hora de pelear.
Sol Creciente 6 (encendiendo un cigarro y dándole una calada): Bueno… ¿y qué le hacemos?
Así es él.
Adara, que parecía un muñeco de peluche zarandeado por el viento, volaba en manos de Azrael, su cuerpo subiendo y bajando de forma ridícula mientras gritaba sin control.
De repente, Azrael la suelta en pleno vuelo.
Azrael (riendo): ¡¡Todo tuyo, rey!!
Adara cae en picado como un meteorito directo hacia Hanzo (Sol Creciente 1), que no tiene tiempo ni de reaccionar antes de que ella le caiga encima con un sonoro ¡POM!
Hanzo (aplastado en el suelo): ¡Sisi, muy gracioso!
Refunfuñando, se incorpora y agarra a Adara de la camisa, levantándola como si fuese una bolsa de la compra.
Adara (mareada, con los ojos dando vueltas): Ay…
la cabeza me da vueltas…
¿Y tú quién eres?
Hanzo (poniéndose serio y con tono dramático): Yo soy aquel que se alza por encima de todas las razas, el— Antes de que pudiera terminar, Sol Creciente 6 aparece detrás de él y, con un solo movimiento, corta la cabeza de Adara con su espada.
La cabeza de Adara vuela por los aires y cae al suelo con una expresión de absoluta sorpresa y confusión.
Hanzo (mirando la cabeza rodante): ¡¿Pero qué haces!?
Sol Creciente 6 (con indiferencia): Mi deber, ¿no?
Hanzo (mirando la cabeza de Adara en el suelo): ¡Qué aburrido que eres…!
Erza, después de exterminar a más de dos millones de soldados, baja en picado hacia donde está Hanzo.
Erza (con expresión aburrida): Ya me aburrió esto, quiero ir a tomar un jugo.
Hanzo (mirándola confundido): ¿Pero te estás viendo?
Ay, mejor vámonos y dejamos aquí a Azrael.
Mientras tanto, Azrael, habiendo acabado con millones de soldados, se da cuenta de que ya no hay nadie cerca.
Azrael (mirando alrededor, con tono sarcástico): Oh venga ya, ¿me dejaron solo?
Bueno, ya acabé con el ejército.
¡De nada, Rey de los Gigantes!
Desde lejos, se escucha la voz del rey, agradecido: Rey de los Gigantes (a lo lejos): ¡Gracias, amigo!
De repente, Azrael se teletransporta al muñeco de Erika, aterrorizándola.
Erika (gritando y saltando hacia atrás): ¡Ahh!
¿¡Qué haces!?
Azrael (gruñendo y dándole un manazo a la muñeca): ¡Cállate!
Luego, Azrael se teletransporta nuevamente hacia Hanzo, lo agarra del cuello con fuerza y lo mete en el suelo, con un estruendoso ¡CRACK!
Azrael (siseando entre dientes mientras lo hunde más en la tierra): ¡Toma tu merecido, pedazo de repugnante tipo brilloso, cara brillante!
Erza suelta una risa estruendosa, mientras que Sol Creciente 6 también comienza a reírse.
Erza (agarrándose el estómago de tanto reír): ¡Jajajaja!
¡Qué buen espectáculo, chicos!
Sol Creciente 6 (tirando el cigarro al suelo y aplastándolo): Ja, ja, ja… Esto sí que es brutal
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