Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El legado de los cielos - Capítulo 114

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El legado de los cielos
  4. Capítulo 114 - 114 LAS FALLAS GEOLOGÍCAS
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

114: LAS FALLAS GEOLOGÍCAS.

114: LAS FALLAS GEOLOGÍCAS.

Capítulo 114.

“Las fallas geológicas”
Las fallas geológicas se extendían frente a Rodrigo como cicatrices antiguas abiertas en la piel de la montaña.

No eran simples grietas en la tierra; eran hendiduras profundas, irregulares, algunas apenas visibles y otras tan amplias que parecían haber sido partidas por una fuerza colosal.

Las paredes rocosas mostraban capas superpuestas de distintos colores: tonos ocres, grises oscuros, vetas rojizas y zonas casi negras, como si el interior del planeta hubiera quedado expuesto al aire.

Algunas de las piedras tenían formas extrañas, erosionadas por el tiempo y el viento, figuras que recordaban vagamente a estatuas naturales.

Desde ciertos ángulos parecían siluetas humanas inmóviles, guardianes de piedra que observaban en silencio.

Otras tenían perfiles de animales, rostros incompletos o cuerpos alargados, como si la montaña misma hubiera intentado esculpir algo y lo hubiera dejado inconcluso.

La sensación era inquietante y, al mismo tiempo, solemne.

Rodrigo llegó a la zona mirando todo a su alrededor.

Desde que entró al área montañosa de las fallas, sintió un cambio inmediato en el aire: más frío, más limpio, como si cada respiración le despejara el pecho.

Era un aire fresco que relajaba, pero que al mismo tiempo tenía un peso extraño, una densidad que no se percibía a simple vista.

Ese cambio le ayudó en su derivación del alma.

Había llegado a un cuello de botella.

Lo sintió con claridad: una presión interna que había estado presente desde hacía tiempo, contenida, acumulada.

Sin embargo, al llegar a ese punto específico, el aire fresco y limpio, pesado a la vez, envolvió su cuerpo.

Rodrigo cerró los ojos, trabajó su derivación del alma con calma y control.

La presión cedió de golpe, como si algo se hubiera quebrado en silencio.

El cuello de botella se rompió.

Rodrigo respiró hondo.

Sintió cómo la energía fluía con mayor suavidad, más estable.

Sin decir nada, continuó caminando hasta llegar a un pequeño arroyo, o más bien, a lo que parecía casi un nacimiento de agua.

El agua era limpia y fresca, transparente, deslizándose entre las piedras pulidas por los años.

Se agachó, se lavó las manos y sacó fruta de su anillo de almacenamiento, comiendo con tranquilidad mientras escuchaba el sonido constante del agua.

En ese momento se dio cuenta de lo práctico que era tener ese anillo de almacenamiento.

Traía consigo ropa, comida, incluso el teléfono satelital, el módem y la computadora, y aun así quedaba espacio.

Pensó que incluso podría guardar un vehículo dentro.

La idea de mover el McLaren le cruzó la mente; si lo metía al anillo no le pasaría nada.

También recordó que tenía tres armas, quitadas de aquellos hombres en la central de Manzanillo.

La vida no era como en las películas o en las series que salen en YouTube o en la televisión, pero sí tenía similitudes.

En especial con esas series de narcos latinoamericanas, sobre todo en la forma de actuar del narcotráfico y la corrupción.

Rodrigo no tenía problemas con ese tema.

Sabía que, hoy en día, si alguna empresa mexicana sentía envidia y quería hacer algo, la tecnología estaba demasiado avanzada como para cometer errores simples.

En México, hacer daño a alguien o a una empresa era más común a través del crimen organizado, no como en esas novelas asiáticas donde las empresas actuaban directamente con movimientos ilícitos visibles.

Aquí, si alguien hacía algo así, se iría directo por el medio del crimen organizado.

Por eso, Rodrigo planeaba sus movimientos de acuerdo con esa realidad.

Se sentó, cruzó las piernas y relajó la mente, dejando que los pensamientos fluyeran con orden.

—Ya fundé Global Group y la empresa de seguridad está en marcha.

Ya está la familia Rothschild y la familia real saudí en el barco, formando el proyecto para ayudar a Salgado a tomar la presidencia.

Ahora los enemigos empresariales vendrán a través del crimen, así que tendré que comenzar por ahí.

Pero para eso necesito esperar a que María Fernanda Salgado gane la presidencia.

Entonces sacaré al crimen del país… o mejor dicho, los controlaré.

De esa manera, los rivales empresariales no serán nada ante mis ojos.

Si quieren hacer algo, ellos mismos tendrán que pensar en las consecuencias.

Lo que realmente incomodaba a Rodrigo era algo que aún no tenía claro.

Había alguien más, como Sily y Sherapine.

Esos dos ancianos le habían dejado una duda plantada, algo que estaba empezando a olvidar.

Pero al verlos ayer en Polanco, la duda regresó con fuerza.

Este lugar era ideal para despejar su mente.

Se tranquilizó y aclaró varias cosas, fundamentales para la continuidad de sus planes empresariales en México.

Si alguien quería arruinar una empresa o la reputación de una persona, el crimen organizado era el camino más fácil.

Bastaba con plantar droga en una empresa o en un tráiler relacionado con ella.

En México era común que muchas empresas exportaran productos, enviándolos en tráileres al puerto.

Si se plantaba droga en el cargamento y era descubierta, el contenido se perdía, la empresa quedaba bajo investigación, la producción se detenía y las ganancias se congelaban, dándole al enemigo tiempo y ventaja para actuar y hacerla caer.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES IMPERIO_AZTECA Gracias por quedarse, incluso cuando la historia se vuelve oscura.

Esta Navidad deseo que encuentren luz, fuerza y esperanza, así como mis personajes buscan su propio destino.

FELIZ NAVIDAD A TODOS.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo