El legado de los cielos - Capítulo 135
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Capítulo 135: ECO DEL DESASTRE.
Capítulo 135. El eco del desastre.
Sily se levantó, levitando sobre la lava como si volara. Sus ojos recorrieron el desastre que la erupción volcánica había causado y sonrió con amargura.
—Bastardo… mira lo que provocaste —dijo, apretando los puños.
Sabía que ya no podía quedarse allí. La humanidad había mostrado su fragilidad y sabía que aquel lugar se convertiría rápidamente en el centro de atención mundial.
Movió sus manos y, con un gesto, calmó la lava volcánica; poco a poco, la furia del volcán disminuyó y la calma regresó al cráter. El humo dejó de salir y la tierra temblorosa se estabilizó… aunque el desastre ya era irreversible. Luego, Sily desapareció, desvaneciéndose sin dejar rastro del cráter volcánico.
En la Isla Socorro, el fuerte sismo hizo que Sherapine abriera los ojos. Aunque seguía dentro de su mundo de bolsillo, sintió las vibraciones de la tierra y salió de su refugio oculto. La intensidad del sismo y la fuerza del Dao celestial llamaron su atención: levantó una ceja y, con rapidez, detectó a Sily cruzando la tribulación. Movió la cabeza, asintió levemente y regresó a su mundo de bolsillo, sin preocuparse por los detalles del desastre volcánico.
En el Volcán de Fuego, Colima, otra escena se desarrollaba en silencio. Dentro de las venas del volcán, en alguna cueva profunda, una mujer permanecía colgada por cadenas invisibles. Vestida de negro y con los ojos cerrados, su cuerpo estaba suspendido de manos y pies, inmóvil.
Aun así, una ligera sonrisa se dibujaba en sus labios mientras sus ojos trataban de abrirse. Cada pequeño movimiento era casi imperceptible, pero revelaba su determinación silenciosa. Allí, sola en la boca volcánica, parecía una sombra atrapada entre la roca y el fuego, esperando su momento sin ser descubierta.
Pronto, las noticias del desastre en Guatemala comenzaron a inundar las pantallas de todos los noticieros. Habían pasado varias horas desde la erupción y el sismo, y ya eran las 3 de la tarde.
Los medios mostraban videos captados por aficionados y drones: columnas de lava, rayos cayendo sobre el volcán y la devastación en los pueblos cercanos.
Las redes sociales ardían con imágenes compartidas en tiempo real en YouTube, Facebook y Twitter. Los periodistas internacionales no tardaron en enviar corresponsales para cubrir la tragedia. Titulares como “Desastre natural en Guatemala: erupción y sismo dejan decenas de víctimas” aparecían en CNN, BBC, Al Jazeera y otros portales de noticias.
Se informaba sobre los centros de acopio y ayuda internacional. México, fiel a su tradición solidaria, activó rápidamente el Plan DN-III, movilizando militares, brigadas de rescate y recursos logísticos para apoyar a los damnificados en Guatemala.
Aviones y camiones transportaban agua, alimentos, medicinas y refugios temporales. La población mexicana, como siempre, respondió con una ola de solidaridad: voluntarios reunían provisiones, transportaban ayuda y ofrecían refugio a los afectados. La unidad mostrada ante los desastres naturales reflejaba la fuerza colectiva de un país acostumbrado a enfrentar emergencias, sin importar fronteras o religiones.
En los medios internacionales también se destacó la cooperación regional. Se reportaban negociaciones discretas entre los gobiernos de México y Guatemala, no solo en términos de ayuda humanitaria, sino también con planes para reforzar la asistencia en caso de futuras emergencias naturales.
Los noticieros mostraban imágenes aéreas de pueblos destruidos, personas siendo rescatadas, y la impresionante columna de humo y lava que aún se elevaba desde el volcán, recordando la magnitud del desastre.
El mundo observaba con asombro. Desde la televisión hasta los teléfonos móviles, la erupción volcánica y el sismo no solo conmocionaron a Guatemala, sino que pusieron en alerta a toda la región centroamericana y a la comunidad internacional.
Un año termina y otro comienza, pero las historias siguen vivas gracias a quienes las leen. Que este nuevo año les recuerde que cada final es solo el inicio de algo más grande. Gracias por caminar estas páginas conmigo; lo mejor aún está por escribirse.
FELIZ AÑO NUEVO A TODOS
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com