Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El legado de los cielos - Capítulo 139

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El legado de los cielos
  4. Capítulo 139 - Capítulo 139: EL OJO DE MAR.
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 139: EL OJO DE MAR.

Capítulo 139: El ojo de mar.

En lo más profundo del océano Pacífico…

Aunque era de noche en la superficie, en aquellas profundidades no existía el día ni la noche. Allí el sol jamás llegaba, y la oscuridad era eterna, rota únicamente por luces naturales y extrañas energías marinas.

En ese abismo silencioso se alzaba un palacio colosal, tan grande como una ciudad entera. Si colocaran Nueva York o Los Ángeles dentro de ese espacio, cabrían sin dificultad.

El palacio estaba construido con corales jamás vistos, enormes y brillantes, entrelazados con arenisca roja y amarilla que reflejaba tonos dorados incluso en la oscuridad.

Columnas naturales se elevaban como torres, y extensas murallas orgánicas delimitaban el territorio. Banderas ondeaban lentamente con la corriente marina, cada una marcada con símbolos antiguos que ninguna civilización humana podría descifrar.

Decenas de soldados marinos, de distintas especies, patrullaban el lugar. Algunos tenían cuerpos humanoides con escalas relucientes; otros conservan formas más cercanas a peces, crustáceos o criaturas abisales. Portaban armas forjadas con materiales desconocidos y se movían con disciplina absoluta, vigilando cada rincón del reino submarino.

De pronto, una figura salió sigilosamente del palacio.

Era un caballo de mar, de un tamaño mayor al común, con escalas brillantes y una presencia elegante. Miró a su alrededor con cautela, como si temiera ser descubierta. Sin llamar la atención de los guardias, se alejó rápidamente del palacio y se dirigió hacia una zona apartada, donde se encontraba una pequeña cueva marina oculta entre formaciones rocosas.

Aquella cueva estaba en una montaña submarina aislada, y frente a su entrada giraba un remolino de agua constante. Ninguna criatura común se acercaba a ese lugar. Incluso los soldados evitaban patrullar esa zona, como si existiera una orden tácita… o un miedo profundo.

Instantes después, detrás del caballo de mar apareció un pez alargado, parecido a una anguila, que se movía con rapidez pero evidente nerviosismo. Su voz era apenas un susurro, temerosa de ser escuchada.

—Princesa… princesa, no corra, espéreme —dijo con urgencia—. No vayas a ese lugar. La última vez casi fue vista por humanos. No vayas, princesa, espera…

Pero la princesa caballo de mar no escuchó.

Sin detenerse, se lanzó directamente al remolino de agua y desapareció en su interior.

Minatitlán, Colima. El ojo de mar…

En Minatitlán, Colima, existe un lugar conocido como el ojo de mar, un sitio visitado por la gente del pueblo desde hace generaciones. Una simple vista parece un cuerpo de agua tranquilo, pero está rodeado de historias inquietantes. Visto desde las alturas, el ojo de mar tiene una forma peculiar: un círculo casi perfecto, con un centro oscuro que se asemeja a la pupila de un ojo humano, de ahí su nombre.

La historia más conocida se remonta a los años ochenta.

Se cuenta que una niña se metió al ojo de mar y estuvo a punto de ahogarse. Sus familiares intentaron sacarla desesperadamente, pero no pudieron. Según relatan, al entrar en el ojo de mar se siente una fuerza extraña, como si el agua jalara hacia lo más profundo, atrapando a quien se atreva a nadar demasiado cerca del centro.

La leyenda dice que la niña fue salvada por una sirena.

Esa historia se ha contado de generación en generación. Algunos aseguran que fue real; otros dicen que el padre de la niña estaba borracho y por eso inventó todo. Sin embargo, lo cierto es que la niña sobrevivió… pero jamás volvió a hablar. Nunca confirmó ni negó la historia, y su silencio solo alimentó el misterio.

Con el paso del tiempo, muchos habitantes del pueblo y curiosos de otros lugares acudieron al ojo de mar buscando a la supuesta sirena. Buzos entraron en sus profundidades. Algunos nunca regresaron. Los que lograron salir lo hicieron en estado de shock, incapaces de hablar coherentemente. Y aquellos que con el tiempo recuperaron la voz… jamás volvieron a mencionar lo que vieron, como si el terror los hubiera marcado para siempre.

Minatitlán guarda más historias similares.

Se dice que, días antes de que el pueblo fuera devastado por un ciclolón, un campesino subió a las montañas y se encontró con un hombre extraño. Aquel desconocido le advirtió que el pueblo sería destruido. El campesino afirmó haber visto una en lo alto de la cueva montaña de la cual brotaba agua de forma constante.

Días después, ocurrió el desastre.

Cuando la gente subió a buscar la cueva tras la tragedia, jamás la encontraron. Muchos lo vincularon a otra historia de borrachos y supersticiones. Otros, en silencio, prefirieron no hablar del tema.

.

La realidad, hasta hoy, nunca ha salido a la luz.

Así, Minatitlán se convirtió en un lugar cargado de relatos, mitos y leyendas. Historias que con el paso de los años se mezclaron entre verdad y ficción, formando un velo de misterio que cubre al pueblo… y especialmente a los ojos del mar, que sigue observando en silencio, como si realmente estuviera a un ojo abierto hacia otro mundo

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo