Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Legado - Capítulo 3

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Legado
  4. Capítulo 3 - 3 Capítulo 3
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

3: Capítulo 3 3: Capítulo 3 Si algo me enseñó mi vida anterior (además de que los camiones son peligrosos y que las siestas son infravaloradas), es que la práctica, por muy tediosa que sea, suele dar frutos.

O al menos, te hace muy bueno en ser tedioso.

Así que establezco mi rutina secreta de bebé-monje-en-entrenamiento.

Mientras gateo por la casa de madera, explorando cada rincón polvoriento (¡y probando su sabor, para mantener la fachada!), dedico una parte de mi considerable tiempo de inactividad a esa concentración interna.

Es agotador.

Intentar “tirar” de esas motas de luz cálida, más bien es como intentar hacer malabares con una gelatina usando solo la fuerza de voluntad.

Mi cerebro adulto grita frustrado dentro de este cráneo de bebé, pero mi cuerpo solo responde con algún balbuceo o un repentino ataque de hipo.

Mamá es mi principal fuente de información, y le estoy eternamente agradecido por ser tan parlanchina.

A veces habla sola mientras organiza sus hierbas, otras veces le cuenta cosas a papá cuando vuelve del campo o de alguna patrulla por los alrededores del pueblo o incluso a la persona que le consulte.

Y a menudo, sonriendo de manera cariñosa mientras me mira, asumiendo quizás que solo capto el tono cariñoso de su voz.

¡Pobre ilusa!

Yo absorbo cada palabra.

“Cuando despiertas,” le explicaba un día a un niño con aspecto de noble que curaba de lo que parecía una fractura, mientras yo “jugaba” con mis propios pies (una actividad sorprendentemente entretenida), “el núcleo es…

crudo.

Como un trozo de carbón.

Oscuro, casi negro.

Lleno de impurezas.” Hizo una pausa, y sentí su mirada sobre mí.

“Pero con el tiempo, con meditación, con el uso cuidadoso de la energía…

se limpia.

Se refina.” Pude casi visualizarlo mientras hablaba.

“Pasa a rojo oscuro, como las brasas moribundas.

Luego a un rojo más vivo, el color de la sangre.

Con más trabajo, naranja como el atardecer, amarillo como el sol del mediodía…

los más dotados o diligentes pueden alcanzar el plateado, como la luna, o incluso el blanco puro, como la luz misma.” Luz.

Como la suya.

Cuando cura, esa energía que siento resonar en mí es cálida, limpia, brillante.

Y mientras explicaba los elementos – Tierra, Agua, Aire, Fuego como bases, Luz y Oscuridad como rarezas, y las combinaciones avanzadas como Metal, Electricidad, Hielo…

incluso Gravitación (¡eso suena OP!) – sentí una conexión especial al mencionar la Luz.

¿Será por su influencia?

¿O tengo alguna afinidad heredada?

Mi entrenamiento diario continúa.

Gateo hasta mi rincón favorito del patio para observar a papá.

Hoy no está solo.

Thom, un joven guardia bastante flaco, calvo, pero con un bigote lo suficientemente poblado como para cubrir su cara y en aparente fuera de forma, está con él, ambos con espadas de madera.

Están haciendo sparring ligero, o al menos, debería ser ligero.

Thom, aunque seguro y entusiasta, es superado en cada intercambio.

Papá se mueve con una velocidad y fluidez que contradicen su tamaño musculoso.

Sus pies apenas parecen tocar el suelo mientras esquiva un golpe torpe de su compañero y con un movimiento preciso como si se tratase de algún bailarín girando sobre sí mismo, desarma a su contrincante sin siquiera esforzarse.

”Debes entrenar más.

Has dejado abierto tu flanco izquierdo y tu postura… debes tomarlo en serio compañero, nunca se sabe…” Suspira papa que adopta una posición más defensiva.

Continuando con el intercambio incesable de golpes.

En el pico de un movimiento particularmente rápido, mientras bloqueaba una estocada desesperada de Thom, juraría que veo un levísimo destello anaranjado en la hoja de madera de papá, y siento una oleada de calor seco en el aire por una fracción de segundo.

Definitivamente Fuego, pero canalizado con un control exquisito, casi imperceptible.

Animado por mi presencia (probablemente), papá decide hacer una pequeña demostración.

“¡Observa, Thom!

¡Y tú también, campeón!”, dice, guiñándome un ojo.

Se prepara, adopta una postura baja, y de repente, ejecuta una serie de cortes y estocadas contra un poste de entrenamiento cercano.

La velocidad es increíble, la madera de la espada silba en el aire, dejando estelas borrosas.

Cada golpe acierta con una fuerza tremenda, haciendo temblar el lugar, y con cada impacto, siento esa vibración resonar en mi núcleo en consonancia a las chispas fugaces que danzan alrededor del punto donde se juntan.

El aire alrededor se distorsiona visiblemente por el calor.

Es fuerza bruta, sí, pero también velocidad, precisión y esa energía de Fuego contenida explotando en el momento justo.

Estoy tan absorto en la demostración, sintiendo la resonancia en mi pecho, que no me doy cuenta del peligro.

El último golpe de papá contra el poste es particularmente fuerte, y una pequeña onda de choque de aire caliente se expande desde el impacto.

Para Thom, apenas es una brisa cálida.

Pero para mí, un bebé de apenas tres meses, es como una ráfaga de viento.

¡Salgo volando hacia atrás!

Un gritito ahogado escapa de mi garganta mientras ruedo por el césped.

Antes de que pueda siquiera procesar lo que pasó, oigo un suspiro exasperado y veo a mamá levantándome en sus brazos, para luego volverse hacía su descuidado esposo.

No hay luz brillante, solo una sutil distorsión seguido de un olor amargo casi imperceptible.

“¡Garen!

¡Te dije que fueras cuidadoso!

Pero veo que tienes ganas de volar.”, su voz es amena, pero con un filo que hace que papá se congele visiblemente aterrado.

En un movimiento que es pura fluidez y que apenas puedo llegar a comprender, mamá extendió su mano derecha mientras me aupaba con la izquierda, tomando del brazo al gigante musculoso.

Y, de un segundo a otro, papá, un hombre entrenado quien podía hacer bailar llamas con su espada, fuese levantado del suelo como si no pesara nada y luego lanzado sin contemplaciones hacia un montón de heno cercano, aterrizando con un ruido sordo y cómico.

Después de indicarle a Thorn con sutileza la salida, Mamá me revisa.

“¿Estás bien, mi pequeño?

Ese bruto de tu padre…” Lanza una mirada fulminante hacia el montón de heno, de donde papá emerge lentamente, cubierto de paja y con una expresión de total incredulidad.

“¡Era solo una demostración, Elara!”, protesta él, sacudiéndose la armadura.

“Demuéstrale cosas apropiadas para su edad, Garen.

No cómo crear ondas de choque”, replica mamá, acunándome protectoramente.

Sí, definitivamente, mamá da más miedo.

Justo después de este pequeño asunto familiar, mientras mamá me calmaba y papá intentaba recuperar su dignidad (y Thom se escabulléndose en silencio), me concentré de nuevo en mi tarea interna, aprovechando la calma relativa.

Tumbado boca abajo, enfoco mi mente en esa mota de luz cálida y rebelde en mi hombro izquierdo.

Tiro, tiro con toda mi fuerza mental, imaginando un hilo invisible…

y ¡PLICK!

No es un sonido, es una sensación.

Como una goma elástica diminuta rompiéndose.

La mota…

se movió.

No mucho, apenas un micrómetro quizás, pero ¡se movió!

Y se quedó un poquito más cerca del núcleo latente en mi esternón.

La pantalla azul parpadea fugazmente.

———————————— [Lexo] Nivel: 0.01 HP: 12/12 MP: 6/6 (+1) …

(Stats FUE, VIT, DES ligeramente aumentados por crecimiento físico) INT: ??

SAB: ??

MAG: 1 Estado: Mente Consciente, Flujo de Maná Mínimo Detectado.

———————————- ¡UN PUNTO DE MP!

¡Y un cambio de estado!

“Flujo de Maná Mínimo Detectado”.

¡JA!

¡Lo sabía!

Mi persistencia ridícula ha dado un resultado minúsculo pero medible.

Me siento absurdamente orgulloso y completamente agotado.

Necesito una siesta…

una siesta de verdad, no una fingida para entrenar.

Tres meses.

Puedo casi sentarme sin ayuda, mis balbuceos empiezan a sonar vagamente como “mamá” y “papá” (totalmente a propósito, claro, para que se pongan contentos), y he movido una fracción infinitesimal de mi energía interna.

Bueno, algo es algo.

Y ahora tengo información nueva y crucial sobre los elementos y el refinamiento del núcleo.

Veamos hasta dónde nos lleva.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo