Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El Legendario Maestro Herrero - Capítulo 32

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El Legendario Maestro Herrero
  4. Capítulo 32 - Capítulo 32: 32 Memorias parte 13
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 32: 32 Memorias parte 13

Hilken se encuentra listo para acertar un golpe aun más potente que antes pero en ese momento percibe que ya no puede hacer fluir bien su poder hacia los brazos acompañado de una enorme debilidad que hace que sus piernas comiencen a flaquear. Entonces percatandose de lo que sucede se mantiene muy decidido a seguir adelante mientras piensa: ‘Parece que ya llegué a mi límite. Pero no importa, asi sea solo usando la fuerza de mi cuerpo voy a seguir.’ Y en cuanto termina sus pensamientos baja su arma usando hasta la última gota de la poca energía que le queda, momento en el que la luz naranja de sus pupilas se comienza a desvanecer. Pero a pesar de dedicarle todo su esfuerzo no logra acertar el tercer golpe porque ya a penas faltando unos pocos centímetros para alcanzar el cuerpo de la criatura esta repentinamente comienza a rodar por el suelo haciendo que Hilken termine saliendo por los aires y cayendo en algún lugar bastante alejado del bosque, donde termina sobre un árbol y baja dándose varios golpes con las ramas hasta terminar completamente inconsciente en el suelo.

Olivia que hace un momento vió al enano salir volando no hace más que maldecir de la frustración mientras apretando los dientes dice: “Estuvimos demasiado cerca de ganar y así de fácil volvemos a lo mismo.” Repentinamente cambia su actitud a una de mayor seguridad y sintiéndo una gota de esperanza razona: ‘No.. Esa cosa ahora tiene esa herida que le hizo Hilken, si yo también logro darle una o dos veces más en ese mismo lugar estará acabando.” Luego dirige su atención a Oldnin y Edric y les dice: “Chicos, traten de distraerlo un poco mientras yo lo rodeo a ver si consigo terminar el trabajo de Hilken. ¿Me entendieron?”

Edric muy dispuesto es el primero en responder diciendo: “¡Si Sub comandante! ¡Cuente con conmigo!”

Luego le sucede Hilken que con la misma actitud menciona: “Vaya con seguridad. Nosotros no haremos cargo de que esa cosa ni se de cuenta de usted. Solo asegúrese de acabar con esa cosa de una vez.”

El plan se realiza como se había pensado y el monstruo se termina enfocando completamente en los demás aventureros pero todo no resulta demasiado bien porque la criatura luego de intentar atrapar a Timur con una de sus tenazas, este se agacha hasta casi quedar tendido en el suelo momento en el que sintiéndose algo cansado con todo su rostro cubierto de sudor a sus compañeros les habla: “Chicos, ya me hace falta que Olivia actúe porque estoy que ya no doy más.” Pero en cuanto se reincorpora lo recibe por sorpresa un potente manotazo ( si es que se le puede nombrar así) de la tenaza que acababa de esquivar que lo lanza varios metros en la distancia dejándole con uno de sus brazos rostro y torcido de una forma muy incómoda de ver, además de una considerable herida sangrante a un lado de su frente y que igual que el enano acaba perdiendo el conocimiento.

Pero el joven aventurero no es el único que resulta herido porque el Teniente Valdir no le va demasiado mejor, el que justo antes de dar un par de pasos rápidos al frente para evitar que lo atraviesen con una pata es sorprendido por una tenaza que le llega desde un costado de la que se puede escapar tumbandose completamente sobre el suelo pero en el proceso termina quedando expuesto a otro ataque donde el monstruo lo atrapa por las piernas con tanta brutalidad que se las rompe al momento como si fueran un par de ramas secas. La criatura trata de tragarse también al Teniente pero Olivia logra llegar a tiempo y dándole otro corte detrás de su cabeza la hace torcerse del dolor y libera al hombre. El mismo que en cuanto cae al suelo rápidamente es socorrido por Oldnin que tomándole por debajo de los brazos lo comienza a arrastrar mientras este se queja y maldice constantemente a la par que ve muy asustado a sus dos pies completamente rotos que se mueven como si fueran de trapos. Y el enano muy preocupado mientras se esfuerza por moverlo lo más rápido que puede le pide: “Señor Teniente por favor haga silencio que va atrer la atención de esa cosa. Y a menos que quieras morir te recomiendo aguantes ese dolor lo mejor que puedas sin hacer tanto ruido.”

Valdir ya con su rostro pálido de tanto sufrimiento y con la respiración agitada, cumpliendo las sugerencias de su compañero se limita a responder con un “Está bien. Voy a hacer el intento” y se cubre la boca usando las dos manos pero de todos modos con cada vez que el enano lo tira se lo puede escuchar quejarse aunque muchas veces más bajo que sus gritos de antes, y agonía es tanta que de sus ojos fuertemente cerrados se les ven salir varias lágrimas.

La bestia intenta realizar el mismo movimiento de antes para quitarse a la morena de encima pero en esta ocasión no le resulta igual porque ella ya estaba preparada y en cuanto nota que esta se va a rodar da un salto en la dirección contraria y sale totalmente ilesa.

El monstruo se vuelve a reincorporar y al mismo tiempo que levanta todo su cuerpo y ve directo a la mujer parada de forma desafiante frente a él. Aunque Olivia no se atrebe a ceder ante la muy intimidante escena que tiene delante, si hecha un rápido vistazo a su alrredor y nota que se encuentra totalmente sola. Los pocos soldados que quedaban están ocupados tratando de ayudar a sus compañeros heridos o simplemente a causa de la situación tan lamentable de su líder se encuentran tan atemorizados que no son capaces ni de blandir bien sus espadas, con los brazos muy temblorosos, los que ya no hacen más que retroceder. En ese momento Olivia haciendo lo posible por conservar la calma respira muy profundo a la par que cierra los ojos se dice: “Bueno, parece que hasta aquí llegamos..’ Levanta la mirada en busca de la luz de la luna que brilla gramurosa en el cielo y piensa: ‘De todas formas yo no me arrepiento de nada de lo que he hecho junto al señor Edmund y los demás. Me puedo ir en paz y con el honor y el placer de haber vivido esta historia como la Sub comandante Olivia de Los Lobos Plateados.’ Después ve a su enemigo muy retadora y a la vez que comienza a correr en su contra muy alto le habla: “¡Maldito hijo de #%:@! ¡Si quieres probar mi carne te vas a tener que esforzar! ¡Porque el bocado más duro y difícil de tu cochina vida seré yo!”

La criatura no se queda inmóvil y en cuanto ve a la mujer acercarse, se arroja hacia ella mostrando todos sus dientes dispuesta a acabarla de una vez.

Por otro lado está Edmund con toda su armadura salpicada de la sangre ácida que de a poco se la van corroyendo, y con vaias quemaduras en su piel a causa de estas, y que todavía se encuentra bien ocupado peleando contra los otros cangrejos que no le han dejado moverse en todo el rato; después de atravesarle la cabeza de uno de ellos y patear su cuerpo escucha un grito de guerra muy familiar y cuando se gira ve a su amiga lanzarse sola a enfrentar al rey y sumamente asustado le dice: “¡Olivia!”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo