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El Legendario Maestro Herrero - Capítulo 6

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  4. Capítulo 6 - 6 6 Código
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6: 6 Código 6: 6 Código Alex de inmediato se da la vuelta y luchando contra el dolor a su habitación regresa, cierra la puerta en cuanto entra y un segundo se queda viendo a su alrredor en busca de con que bloquear la entrada, ve la cama frente a él y rápidamente la intenta mover pero tras realizar un pequeño tirón un agudo dolor puede sentir y ahí mismo su plan se frustra.

Maldiciendo el abdomen se sostiene y buscando más opciones continúa, no tarda en a un lado la silla notar, rápidamente la atrapa y bajo la manija la acomoda mientras que satisfecho piensa: ‘Bien..

eso los detendrá un momento.’ Luego la bolsa con sus cosas recoge además de los zapatos en ella guarda queriendo ponérselos después y con los pies descalzos y con solo su camiseta puesta por la ventana de un salto se lanza a la par que se pueden oír a los guardias que con una fuerte patada la puerta de la casa derriban; pero debido a sus heridas a medio curar su escape bien difícil le es ya que en cuanto sus pies tocan el suelo una fuerte punzada en el abdomen el equilibrio le hace perder y golpearse estrepitosame justo frente a unas personas que estaban de paso e impresionadas reaccionanen; sonido que claramente un guardia puede oír y ya advertido por una ventana se asoma y al ver el fugitivo irse alejando a sus compañeros grita al mismo tiempo que a perseguile comienza: “¡Allí está!..

¡Rápido..

que no escape!” El joven los gritos de sus perseguidores claramente escucha y sus temores no hacen más crecer y luchando contra el sufrimiento un mayor esfuerzo realiza mientras decidido hacia el lúgubre bosque se dirige.

A duras penas un pequeño riachuelo logra cruzar pero dos soldados ya pisandole los talones tiene.

Incluso burlonamente uno de ellos le dice mientras a capturarle se aproxima: “Ya te tengo maldito infeliz.

Te voy hacer pagar por haberme hecho correr tanto.” El hombre su brazo estira y bruscamente el hombro del chico atrapa pero este no tarda en reaccionar, y muy rápido un giro realiza para darle desde bien cerca al sorprendio hombre un disparo en el pecho.

El soldado impactado el agujero sangrante en su cuerpo observa y mientras bocanadas de sangre escupe de cara en la orilla llena de piedras colapsa.

La otra persona que lo perseguía un momento de la impresión se paraliza pero Alex no le piensa perdonar y a pesar de los intentos de su enemigo de disuadirlo le ofrece exactamente el mismo destino y con un certero rayo de luz la cabeza le atraviesa.

A lo lejos otros dos militares conmocionados todo lo observany ni un paso más no se atreven a dar, Alex su oportunidad no desperdicia y huyendo continúa mientras que con su arma no les deja de apuntar hasta que su figura entre los árboles desaparece.

Los guardias que lo ven alejarse, no pierden la calma y uno que lleva una capa de oso sobre sus hombros al hombre a su lado con un ligero toque de ira le ordena: ” Ve y busca refuerzos y que no se olviden de traer sus arcos además de mi caballo.” El guardia luego de responder un obediente “si señor” de inmediato se retira pero antes de alejarse demasiado con firmeza del hombro él líder le toma y otra orden le dice: “Los perros..

traiganlos.” Después frunciendo el ceño mirando al bosque se queda y decidido en voz baja menciona: “Veamos que tanto puedes correr conejito…” El chico tras haber corrido por un buen rato recostándose a un árbol el aliento recupera y por el tronco se desliza hasta terminar sentándose rendido en el suelo, luego ve su cargador y pocas líneas en este nota, se muerde las uñas de los nervios y muy preocupado razona: ‘Solo me quedan dos disparos..

si para la próxima vienen muchos voy a estar muy jodido..

Y no puedo ni usar mi habilidad..

con lo cansado que me siento lo que me voy es a desmayar…’ Un suspiro largo deja salir y en cuanto la bolsa en su mano ve reacciona al recordar algo y piensa.’ Se me había olvidado que todavía tengo mi cuchillo.

No servirá de mucho pero es mejor que nada.’ Con ímpetu su otra arma busca pero al no poder encontrarla muy frustrado al suelo la bolsa arroja a mismo tiempo que recuerda la mano Edric revisando en su interior e hirviendo la sangre enfurecido se dice mientras sus dientes aprieta: ‘¡Ese maldito a parte de haberme delatado también me robó!..

¡Mierda!..

¡Mierda!’ Golpeando con el puño al árbol a su lado la rabieta acaba.

Pero más tiempo para seguirse alterando no le queda porque el sonido de unos ladridos alzando la cabeza y viendo hacia la dirección del sonido se alerta y sin dudar nuevamente comienza a correr.

Los perros no tardan en darle alcance y directo a una de sus piernas uno se lanza pero Alex logra reaccionar a tiempo y con un disparo lo elimina.

Los soldados que claramente escuchan el fuerte sonido la cabeza reaccionan y al instante su paso aceleran hasta que poco despues a su objeto todo un grupo lo ha logrado rodear.

El científico muy nervioso con su arma en alto hacia todas las direcciones apunta mientras que a gritos les ordena: “¡No se acerquen¡..

¡He dicho que no se acerquen¡” Pero los enemigos ignorándole sin temor poco con sus espadas en mano se le acercan.

Hasta que sin previo aviso una flecha por la espalda el hombro le atraviesa y tras quejarse del dolor el joven buscando venganza rápido se voltea pero una extraña sensación en el brazo sus pretenciones detiene porque acompañado de una ligera brisa un rápido corte la mano le ha alcanzado y en un parpadeo la ve caer al suelo junto con la pistola que sostenía.

Alex muy fuerte grita mientras su mano amputada sostiene y solo puede ver como el señor que porta la capa de oso en un instante frente a él aparece y con fuerza colosal a su frente con la empuñadura alcanza dejarlo inconsciente con ese único ataque.

Los demás soldados adulones a su líder felicitan: “Muy bien hecho capitán”..

“No por nada usted es un caballero de segundo rango.” El Capitán con arrogancia sus palabras ignora y mientras la sangre de su espada limpia ve con desprecio al prisionero dormido en el suelo y sin importarle la herida en su frente a sus subordinados ordena: “Llévenlo al cuartel que el Varón quiere que lo interrogemos..

Ya allí le haré pagar por todo lo que nos debe.” Los guardias muy obedientes las órdenes de su líder cumplen y tomándole de las piernas arrastrándolo como un saco al chico se lo llevan.

……..

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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