El matrimonio escondido perfecto: con un niño te llevas un esposo gratis - Capítulo 82
- Inicio
- Todas las novelas
- El matrimonio escondido perfecto: con un niño te llevas un esposo gratis
- Capítulo 82 - Capítulo 82 Capítulo 82 – ¿Estás muy ansiosa por irte
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 82: Capítulo 82 – ¿Estás muy ansiosa por irte?
Capítulo 82: Capítulo 82 – ¿Estás muy ansiosa por irte?
Editor: Nyoi-Bo Studio —Jeje, yo… Sólo estoy bromeando…¡No me hagas caso!
—dijo Ning Xi, pasándole algunos platos desesperadamente.
Lu Tingxiao no se veía para nada molesto, de hecho parecía estar de buen humor.
Sonrió levemente diciendo: —¡Buena idea!
Ning Xi quedó estupefacta.
¡¿Realmente pensaba que era una buena idea?!
—Ning Xi —dijo Lu Tingxiao, mirándola repentinamente con una expresión seria.
Ser el foco de atención de esos ojos profundos ponía nerviosa a Ning Xi.
—¿Qué… Qué pasa?
—preguntó.
—Si cambias de opinión ven a buscarme cuando quieras— respondió Lu Tingxiao.
Cuando Ning Xi escuchó la respuesta, su corazón se aceleró.
Ella sabía que él se refería al asunto de “casarse con él”.
Mismo si no lo volvió a mencionar después de su claro rechazo la última vez, podía sentir que su actitud hacia ella había sido diferente desde el principio.
También podía sentir que la creciente atmósfera entre ellos se tornaba cada vez más ambigua.
Lo peor era su corazón, que golpeaba cada vez con más fuerzas…
¿Era verdad lo que dijo Jiang Muye, que su juicio había sido nublado por la belleza de Lu Tingxiao?
Después de haber experimentado lo que vivió hace cinco años pensó que nunca más volvería a enamorarse.
Incluso hubo un largo periodo donde estuvo con un serio problema psicológico: sentía un odio y una repulsión extrema hacia los hombres; especialmente cuando eran bastardos.
No podía suprimir los espíritus malignos que la quemaban por dentro, y estaba obsesionada con aniquilarlos, como haciendo justicia divina.
Su estado emocional se había calmado bastante en los últimos años, pero aún así rechazaba a los hombres en general, y ni hablar de casarse.
Eso era simplemente imposible.
Pero este hombre frente a ella, que siempre tenía un rostro impenetrable, con un aura aterradora que a menudo la asustaba… De alguna manera logró quebrar la gruesa carcasa que rodeaba su corazón.
*** Terminada la cena y en el camino a la residencia, Tesorito estaba tan cansado que se echó a dormir en el auto.
Era tan suave y pequeño en sus brazos que Ning Xi no lo quería soltar.
¡Oh, esto era terrible!
Gran Bollo ya la había confundido tanto, y Panecillo…
Se dio cuenta que mientras más tiempo pasaba con Panecillo, más le agradaba.
Al punto de que si no lo veía por tan sólo un día ya lo extrañaría.
Si no lo abrazaba hoy sentiría que se estaba perdiendo de algo.
Esto no era una buena señal…
*** Cuando llegaron al hogar, Ning Xi cuidadosamente cargó al pequeño hasta su habitación.
Lu Tingxiao se apoyó contra el marco de la puerta, y los miró con una expresión gentil.
—Te hemos causado problemas estos últimos días —dijo.
Ning Xi arropó a Tesorito,y salió del cuarto cerrando la puerta.
—No es nada, a mí también me agrada mucho Tesorito —le respondió ella.
Dudó por un momento y dijo aliviada con una sonrisa: —Tesorito cada vez está mejor, así que parece que pronto, ya no tendré que vivir aquí.
El rostro de Lu Tingxiao se ensombreció en un instante.
—¿Estás muy ansiosa por irte?
—preguntóél.
Ning Xi retrocedió frente a esa mirada intensa.
—Este…
El plan siempre había sido que en cuanto Tesorito se recupere yo me largaría, aparte voy a ser una molestia si me quedo más tiempo…
—¡No, para nada!
—respondió Lu Tingxiao rápidamente.
Ning Xi no tenía opción, sólo podía levantar la cabeza, mirarlo fijamente a los ojos y decirle cómo se sentía: —Pero yo me sentiré afligida.
—¿Afligida?
—preguntó Lu Tingxiao frunciendo el ceño.
—Sí—Ning Xi tomó aire y empezó a hablar: —para ser honesta no soy una persona muy disciplinada, entonces si me quedo aquí tendré que estar constantemente pendiente de mi comportamiento.
—No tienes que…
Ning Xi, exasperada, se llevó la mano a la cara y dijo con resignación: —Okey, igual si no te importa, yo también necesito una vida privada.
Ocasionalmente invito amigos a casa.
También a veces necesito relajarme después del trabajo, y andar en bicicleta, o ir a los bares y discotecas.
Si conozco a un hombre apuesto es inevitable que lo traiga para pasar la noche…
El rostro de Lu Tingxiao se ponía cada vez más horrendo a medida que escuchaba, hasta que ya no pudo soportar y finalmente la interrumpió.
—¡Suficiente!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com