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El Nacimiento de una Villana - Capítulo 186

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186: Perturbación (3) 186: Perturbación (3) Lin Xiaofei podía oír su corazón retumbar con fuerza en su pecho.

Daba igual si era la verdadera Lin Xiaofei o no, los sentimientos que había desarrollado por Lin Xiaomeng eran sinceros y verdaderos.

Sin darse cuenta, de alguna manera lo había empezado a tratar como a su verdadera familia y temía por su seguridad.

—¿Qué ha pasado exactamente?

El Asistente He tenía la intención de esperar a que llegaran los demás y a que alcanzasen el patio principal antes de decir nada.

Pero ante la mirada tan despiadada y fría con la que ella lo observaba, no pudo evitar asustarse y abrió la boca para contarle lo que había ocurrido en realidad.

—Este esclavo solo sabe que, cuando los dos príncipes se marcharon, el Maestro se quedó en su estudio durante media hora.

Luego me ordenó que le trajera té mientras seguía revisando los asuntos de la residencia.

—Hizo una pausa al llegar a una esquina justo delante del patio principal donde residía Lin Xiaomeng—.

Yo, como es natural, obedecí su orden y le dije a un sirviente que le llevara una tetera al Maestro, pero cuando se la sirvieron, de repente escupió una bocanada de sangre.

Lin Xiaofei frunció el ceño.

—¿Mataron al sirviente que sirvió el té?

El Asistente He negó con la cabeza y dijo: —Pensé que debíamos esperar al Maestro Lin Feng antes de tomar cualquier decisión.

Además, si matábamos al sirviente en el acto, solo conseguiríamos que el verdadero culpable escapara con una sonrisa.

—Bien.

—Lin Xiaofei apartó la vista de él y aceleró el paso hacia el patio de su abuelo.

Sin embargo, durante todo el tiempo que lo miró fijamente, la espalda del Asistente He se había empapado de sudor.

Cuando Lin Xiaofei puso un pie en el patio principal, el olor a hierbas medicinales invadió de inmediato sus fosas nasales.

Había varios sirvientes y guardias dentro de la habitación.

Cada uno de ellos la observó mientras se acercaba a la cama donde yacía Lin Xiaomeng.

—¿Dónde está el doctor?

—le preguntó Lin Xiaofei al Asistente He.

—El médico de la familia está de camino.

—Incluso tras oírle decir eso, Lin Xiaofei no se sintió mejor y se arrodilló frente a la cama.

Lin Xiaomeng estaba pálido frente a ella, con los ojos cerrados.

Respiraba, pero cualquiera notaría al instante la diferencia entre la respiración de una persona sana y la de alguien que no lo estaba.

El sube y baja de su pecho era exasperantemente lento y pesado, y ver aquello la hacía sentirse destrozada por dentro.

Lin Xiaofei le tomó la mano y la sujetó con fuerza antes de cerrar los ojos para rezar por su pronta recuperación.

Al verla, los sirvientes no podían dejar de secarse las lágrimas que amenazaban con caer.

Nadie sabía mejor que ellos cuánto amaba Lin Xiaomeng a Lin Xiaofei.

Habían visto al anciano colmarla de amor, estuviera ella presente o no.

En el pasado, detestaban a la joven malcriada y arrogante que no agradecía lo que Lin Xiaomeng había sacrificado por ella.

Sin embargo, después de presenciar en los últimos meses cómo Lin Xiaofei había empezado a buscar a Lin Xiaomeng por voluntad propia, y con la escena que tenían ante ellos en ese momento, ya no la detestaban y deseaban que el anciano maestro despertara y le secara las lágrimas.

—Mi señora, el doctor está aquí —anunció el Asistente He y se hizo a un lado.

Tan pronto como el doctor entró en la habitación, Lin Xiaofei se apartó de la cama y se puso en pie.

Luego dijo: —Aparte del doctor y el Asistente He, todos los demás deben marcharse.

Los sirvientes y el guardia hicieron lo que les ordenó, pero antes de que pudieran salir de la habitación, la oyeron hablar de nuevo: —Que todos sepan que si una sola palabra de lo que ha pasado aquí se filtra de alguna manera, les recuerdo que castigaré personalmente a esa persona de tal forma que deseará estar muerta.

—¿Pero no deberíamos informar a toda la Familia Lin?

—le preguntó el Asistente He.

Toda la Familia Lin debía ser informada de lo que le había ocurrido a su maestro, ya que todos tenían derecho a saberlo.

Sin embargo, Lin Xiaofei negó con la cabeza y le lanzó una mirada gélida, haciendo que el Asistente He cerrara la boca y no insistiera más en el asunto.

—Infórmale solo a mi primer tío y asegúrate de que solo lo oiga él.

—Entre los miembros de la Familia Lin, solo Lin Feng era bastante capaz.

Puede que no estuviera de su lado, pero al menos pensaba en la Familia Lin y trataba a Lin Xiaomeng mejor que Lin Sang.

Ni siquiera los lazos de sangre podían detener la fuerza de la codicia y la necedad.

Por eso, no consideró la posibilidad de que Lin Sang y los demás se enteraran de lo ocurrido a Lin Xiaomeng, porque ya sabía cuál sería el resultado.

En cuanto Lin Sang y cualquier otra persona codiciosa se enteraran del asunto, todos se lanzarían a reclamar el título de Lin Xiaomeng y a asumir su posición.

E incluso si Lin Feng era el heredero, su hermano y otros parientes se convertirían en lobos que no dudarían en devastar todo a su alrededor con tal de ganar.

Los recorrió con la mirada, uno por uno, y memorizó cada uno de sus rostros antes de posar la vista en uno de los guardias.

—En cuanto al sirviente que sirvió el té, que entre esa persona.

Me gustaría conocerla y pagarle por lo que le ha hecho a mi abuelo.

Todos se estremecieron bajo su mirada y asintieron enérgicamente.

Juraron no decir ni una palabra y se marcharon con la sensación de tener una daga apuntándoles al corazón.

De repente sintieron que quienquiera que decidiera traicionar a su joven señora, sufriría una muerte como ninguna otra.

Sintieron un ápice de lástima por el sirviente que sirvió el té, pero tampoco sintieron la más mínima gana de ayudarlo.

Al fin y al cabo, ¿a quién se le ocurría envenenar a su anciano maestro?

¡Menudos malnacidos desagradecidos!

—Le agradezco que haya venido, Doctor Fang.

Por favor, dese prisa y compruebe el estado de mi abuelo.

—Lin Xiaofei lo saludó brevemente antes de dejar que el anciano doctor viera qué le ocurría a su abuelo.

El anciano doctor la miró con atención tras su demostración de autoridad, antes de sentarse apresuradamente al borde de la cama para ver qué podía hacer para mejorar el estado de Lin Xiaomeng.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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