El Nacimiento de una Villana - Capítulo 65
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65: El reencuentro (2) 65: El reencuentro (2) Lin Xiaofei guardó silencio por un segundo.
Aunque al principio estaba ansiosa por conocerlo y entablar una conversación con él, eso era solo porque todo estaba en su cabeza.
Con su presencia a sus espaldas, sabía que ese hombre no era ordinario y eso la cohibió.
¿Era correcto que se reuniera con él ahora?
—¿Por qué dudas ahora?
—se rio entre dientes el hombre a su espalda—.
No vi que dudaras cuando hiciste explotar la cueva.
¿Fue divertido ver al emperador, ese viejo tonto, estremecerse y hacerse un lío?
Sus palabras eran muy inapropiadas y directas.
Si la gente lo oyera llamar al emperador «viejo tonto», Lin Xiaofei estaba segura de que no le sonreirían.
Nadie podía regañar o hablar mal del emperador, y menos en presencia de otros, y sin embargo, a este hombre ni siquiera le importaba.
También le sorprendió oírle mencionar la cueva.
El soldado que entró en el salón ni siquiera había informado de lo ocurrido en la cueva y, aun así, este hombre había conseguido la información tan rápidamente que ella se preguntó si habría instalado varios oídos dentro del palacio.
Instalar espías dentro del palacio era casi imposible, ya que la familia real estaba formada por unos cobardes y gente extremadamente ansiosa.
Al oír un solo ruido fuera de lugar, se escabullían y temblaban como gallinas asustadas.
También eliminaban a cualquiera que consideraran sospechoso o a quien cometiera un simple error.
Lin Xiaofei miró en dirección a su primo y vio que él ni siquiera se había dado cuenta de que había alguien detrás de ella, a pesar de ser un joven entrenado en artes marciales.
—¿Es por él?
—El tono del hombre a su espalda era cortante, y ella pudo adivinar más o menos que él tenía los ojos entrecerrados.
A Qu Xing Xu le enfureció la idea de que esta dama suya dudara por culpa de ese hombre, que saltaba tonta e infantilmente como un niño que no ha visto el mundo exterior en toda su vida.
Incluso sin mirarla de frente y solo con la espalda apoyada en el tronco del árbol tras ella, podía sentir que estaba mirando en dirección a ese hombre.
Deseó poder sacarlo de la escena para poder tener toda su atención para sí mismo.
—No —fue su corta respuesta.
Lin Xiaofei no solo dudaba porque Lin Shen Yu pudiera verla con él y levantar sospechas sobre ella, lo que dificultaría la realización de sus planes, sino también por la identidad del hombre que estaba a su espalda.
Ni siquiera sabía si era un aliado o un enemigo que necesitaba eliminar.
—Entonces, ven a este lado —le oyó decir.
Su voz sonaba mística y como si goteara magia, encantaba a cualquiera y le hacía seguirlo.
Pero para sus oídos, fue como si el Diablo la estuviera invitando a hacer un viaje a las profundidades del infierno.
Desechando sus dudas, Lin Xiaofei se hizo a un lado y rodeó el árbol.
Allí, lo encontró de pie ante ella, apoyado perezosamente en el tronco del árbol.
El hombre tenía el pelo negro como el azabache, peinado a la perfección y sin un solo cabello fuera de lugar.
Sus anchos hombros y su amplia espalda lo hacían parecer intimidante y mucho más varonil que cualquier hombre que hubiera conocido.
Como si le hubieran quitado el aliento, Lin Xiaofei olvidó respirar al encontrarse con el hermoso rostro del hombre, que definía la perfección absoluta.
Había visto diferentes rostros hermosos en el pasado y sentía que eran sosos de mirar porque estaba cegada por la amabilidad de Yu Fangzhu.
Por eso Lin Xiaofei podía afirmar que este hombre ante ella era muy superior a cualquier otro.
Doblando las rodillas para hacerle una reverencia, Lin Xiaofei saludó:
—Es un placer conocerlo, Su Excelencia, Duque Qu Xing Xu.
Qu Xing Xu, divertido, asintió.
Su sonrisa se ensanchó al mirarle el rostro, que era tan hermoso como cuando posó sus ojos en ella por primera vez.
La forma en que sus ojos se abrieron cuando cruzaron miradas por primera vez lo asombró.
—No sea una extraña y llámeme Qu Xing Xu, mi señora.
—No me atrevo a hacer eso —replicó ella, negándose a suprimir el título que lo hacía especial—.
Sería una grosería por mi parte llamarlo sin su respetable título.
Además, llamarlo por su nombre y no por su título haría parecer que no eran extraños, sino alguien con una relación más profunda.
Lin Xiaofei también era reacia a usar su nombre para evitar cualquier confusión sobre su relación.
Solo lo quería como aliado y no como amante.
—Pero insisto —Qu Xing Xu se acercó a ella, haciendo que retrocediera—.
A mí también me gustaría llamarla por su nombre.
Lin Xiaofei frunció aún más el ceño.
Levantó la vista para encontrarse con la de él y vio que estaba decidido a que ella aceptara y lo llamara por su nombre.
—Si eso es lo que Su Excelencia desea, entonces, lo cumpliré.
Los ojos de Qu Xing Xu se iluminaron.
No esperaba que ella aceptara tan fácilmente.
Sabía que si alguien llamaba a otra persona por su nombre, sin ser parte de la familia o alguien muy cercano, la gente malinterpretaría su relación y pensaría que eran amantes.
Y con su noble cuna y su título, llamarlo por su nombre sin el título era una falta de respeto hacia él, pero, aun así, él quería que ella lo llamara por su nombre de todos modos.
Mientras él pensaba, Lin Xiaofei sonrió de repente y borró todo el miedo o la duda que le quedaba, mientras se acercaba audazmente a él, haciendo que la mirara con sorpresa.
—Pero no deseo llamarlo por su nombre, «Qu Xing Xu».
Prefiero llamarlo por el nombre con el que estoy bastante familiarizada.
—¿Y cuál es?
—Qu Xing Xu ladeó ligeramente la cabeza con arrogancia y le enarcó una ceja.
—No pensé que nos volveríamos a encontrar, Gerente Liu.
Qu Xing Xu guardó silencio y, de repente, le tomó la mano y tiró de ella hacia otro lugar.
Se dio cuenta de que Lin Shen Yu estaba a punto de apartar su atención de las distracciones y mirar en su dirección, por eso se apresuró a salir de allí para que nadie los interrumpiera.
Lin Xiaofei se sobresaltó por sus movimientos y quiso apartar la mano.
En el momento en que sus pieles se tocaron, sintió que la piel bajo la mano de él comenzaba a calentarse.
—¿Prima?
—oyó la voz de Lin Shen Yu llamándola.
Su tono le hizo darse cuenta de que Qu Xing Xu la había alejado por culpa de él, así que dejó de intentar soltar su mano.
Cuando sintió que ella no se resistía, sonrió y empezó a caminar más rápido para ocultar sus figuras de las miradas indiscretas.
Caminaron unos metros desde donde estaban inicialmente y se encontraron en un jardín más pequeño, descuidado y aislado.
No había invitados paseando por allí y parecía que no tenían intención de venir a este lado, ya que no había mucho que ver en esta parte del palacio.
Cuando se detuvieron, la mano de la mujer que sostenía no se apartó.
Esperaba que ella la retirara en cuanto encontraran un lugar para estar a solas.
Se giró para mirarla y vio que tenía el rostro sonrojado.
Sus labios también estaban ligeramente entreabiertos mientras jadeaba.
—¿Estás bien?
Mirándolo con enfado, Lin Xiaofei reguló su respiración después de haber caminado una cierta distancia desde el otro lugar.
No debería haberse quedado sin aliento ni sentirse cansada así, pero como no estaba en su cuerpo original, sino en el de una niña mimada, le resultaba difícil seguirle el ritmo.
Al verla mirarlo con fastidio, a Qu Xing Xu le pareció interesante su expresión desinhibida.
Ella siempre tenía una expresión fría e inexpresiva cuando se encontraban, y ver esta reacción suya era algo nuevo para él.
—La próxima vez, deberías visitar mi Hong Pei Lou unas cuantas veces más para que tus piernas se acostumbren a caminar distancias largas —bromeó él, mencionando el restaurante donde ya se habían encontrado dos veces.
Como Lin Xiaofei lo había llamado «Gerente Liu», supuso que ella ya conocía sus dos identidades: la de Duque de Xin y la de gerente del Hong Pei Lou.
—Tal vez deberías considerar ir más despacio, ya que pertenezco al sexo débil —murmuró por lo bajo.
No obtuvo respuesta de él, lo que la hizo levantar la vista.
Lo vio fingiendo estar atónito y sin palabras ante ella.
—¿Qué?
—espetó ella.
—Oh, nada —sonrió con suficiencia—.
Es que no sabía que te gustaba lento.
Y yo que pensaba que te gustaría que fuera rápido y rudo.
Gracias por decírmelo de antemano.
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