El niño rata sobrevive al Apocalipsis - Capítulo 112
- Inicio
- El niño rata sobrevive al Apocalipsis
- Capítulo 112 - Capítulo 112: CAPITULO 26 EL VIAJE DE LOS ELFOS 1
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 112: CAPITULO 26 EL VIAJE DE LOS ELFOS 1
———— Punto de vista de Sylah —————
[Devora-hojas. Kug…] – un dolor agudo asaltó mi cabeza cuando me levanté de golpe.
[Al fin despiertas.] – la voz familiar del capitán se sintió como un indulto que calmó inmediatamente mis nervios en medio de la desorientación.
[Capitán…] – logro decir, la voz más débil de lo que esperaba y mi vista borrosa no ayudaba.
[Recuéstate y vuelve a tus sentidos lentamente, no estamos en peligro.]
Asiento a la orden del capitán y me recuesto.
No estoy en una cama, pero es lo suficientemente reconfortante. ¿Hojas tal vez?
[Capitán, qué pasó con…] – trato de preguntar por nuestra situación a medida que los recuerdos borrosos regresan a mí.
Mi pueblo, mis padres, la Gran Madre… Incluso antes de que mi vista se vuelva nítida, mis ojos se empañan de lágrimas.
No soy tan inocente como para pensar que ese extraño fenómeno al final era una especie de luz redentora.
[Ahhh… No lo sé, niña… Pero… en este momento, puede que no sea la pregunta más urgente.] – respondió el capitán, su voz cargada con una incertidumbre que nunca le había escuchado, incluso durante nuestra última gran guerra.
Pero justo cuando estaba a punto de preguntarle a qué se refería…
*Bum-bum*
Lo sentí cuando mi conciencia finalmente se aclaró lo suficiente.
*Bum-bum*
A través de mis dedos que encontraron tierra entre las hojas.
*Bum-bum*
En el viento que susurraba con delicadeza en mis oídos.
*Bum-bum*
En el tenue olor a madera y rocío.
*Bum-bum*
Era cálido, era fuerte, era joven… Estaba… lleno de vida.
[¿Madre…?]
……………………………………………..
[Esto es…] – rodeada de la abundante vegetación e innumerables respiros de vida, cualquier descripción palidece.
El bramar del río, la brisa que agita mi cabello como una cálida respiración, los colores de las flores.
[Escuché historias…] – No puedo evitar que mis ojos se humedezcan bajo una realidad que solo había escuchado en cuentos antiguos.
Incluso el recuerdo más hermoso de mi juventud no puede comenzar a compararse con esto.
[Entiendo cómo te sientes, pero por favor, concéntrate un poco.] – La leve reprimenda del capitán me devuelve a los sentidos.
[Lo siento…] – me disculpo obedientemente y miro al cielo. – [Ese fue nuestro hogar.]
Digo directamente, ni siquiera necesito concentrarme. Para mí es tan claro como el día que la luna que ahora veo desde este frondoso bosque, una vez fue nuestra tierra.
[¿Era?] – preguntó el capitán, aparentemente sorprendido por mi firmeza.
[Fueron las últimas palabras de Madre… Oportunidad… Cuida al más joven…]
[¿Eso qué significa?] – El capitán parece confundido, no puedo culparlo.
Yo tampoco lo entendí en ese momento. Pero ahora…
[Ese mundo está muriendo.] – digo señalando lo que una vez fue nuestro hogar. – [Pero incluso si no fuese así… Nuestro hogar ya no está allí.]
El capitán abrió y cerró varias veces la boca, como si tratase de encontrar las palabras correctas.
Pero finalmente asintió.
[¿Qué hay con los demás?]
[Ellos… Ellos también están aquí, en alguna parte.]
[¿Cómo lo sabes?]
[Yo… Solo lo sé.]
Solo puedo bajar la cabeza avergonzada frente a la mirada comprensiva del capitán.
[Ahhh, de todos modos… Mi seño…]
[NO.]
Detengo inmediatamente al capitán, que estaba a punto de decir un sinsentido.
[Ellos no están… Los encontraremos y…] – Intento alegar, pero el capitán solo se acerca y sostiene mi mano a la fuerza.
[Por supuesto que están vivos… Y sé que los encontraremos… Encontraremos a todos.] – dijo mientras se arrodillaba lentamente, sus ojos firmes fijos en los míos. – [Pero hasta entonces, debes cumplir tu papel, para nuestro pequeño grupo, y para los elfos que encontremos en el camino, hasta nuestro reencuentro… ¿Entiendes?]
[… Pero yo… ¡AY!] – lloro de dolor cuando el capitán me da un golpecito en la frente. Es su peor hábito.
[Por supuesto, no es como que te dejaré tomar el mando. ¿Quién va a dejarle su vida a una mocosa inexperta? A lo mucho, te dejo decir cosas como “busquémoslos, no están muertos” y luego yo veré.]
[… MUUUU] – Ahora sí me enojé.
Pero antes de poder quejarme, de entre la espesura del bosque, salieron algunos de nuestros compañeros; sus rostros no parecen de felicidad.
[Capitán, la situación es… Oh, despertó Su Alte… Guck, digo, Sylah, despertaste.] – estaba a punto de llamarme “Su Alteza”, pero se calló tan pronto como el capitán lo fulminó con la mirada.
Luego tendré que disculparme por los problemas.
[De todos modos, capitán, devora-hojas, nos hemos topado con una manada.]
[Tsk, los malditos también vinieron. Rápido, reúnan a todos. Partiremos de inmediato.]
[¿Eh? No, debemos eliminarlos antes de que contaminen el bosque.]
[Sé lo que quieres decir, pero la situación no nos permite ser imprudentes, ni siquiera tenemos un asentamiento seguro. ¿Entiendes lo que quiero decir?]
[Guck…]
[¿QUÉ HACEN ALLÍ PARADOS? ¿HABLO GOBLIN? ¡MUÉVANSE!]
[[[SÍ, SEÑOR.]]]
Pensándolo mejor, me niego a disculparme con este gruñón.
……………………..
[Nada…] – suspiro con pesar mientras libero mi conjuro de rastreo.
[Buen trabajo.] – Leion me acerca un trozo de carne mientras lo dice.
[No tiene caso poner esa cara, acércate a la fogata y relájate un poco.]
Asiento a la orden del capitán.
[¿Qué piensas?] – Me pregunta luego de que termino de comer y mi energía se estabiliza.
[Mientras más tiempo pasa, más irreal se siente.] – digo honestamente.
No solo el bosque. Todo en este mundo está cargado de vida y… Maná, mucho maná.
No solo mi regeneración de energía se multiplicó. Puedo sentir cómo mis límites se expanden constantemente, aunque es muy lentamente. Parece no tener intención de detenerse.
Además, el capitán y el resto parecen tener efectos similares, aunque a nivel físico. Más fuerza, más agilidad, más resistencia.
[El problema es que esos malditos devora-hojas pueden estar teniendo el mismo beneficio.]
[Estaría genial si fueran solo los devora-hojas.]
Asiento a las opiniones de mis compañeros. Aún es demasiado pronto para festejar, y no estamos en una situación que nos permita confirmar nada.
[¿Qué viste con tu exploración?] – me preguntó el capitán.
[En esa dirección parece haber un asentamiento, pero es… extraño. El bosque dice que es un lugar de humanos, no parecen haber muchos. ¿No se supone que los humanos están en grupos grandes?]
[¿Tal vez es un grupo de exploración?]
[Parecen estar dentro de extrañas construcciones, posiblemente sus casas.]
[¿Un puesto de avanzada?]
[No lo sé… ¿Deberíamos investigar en persona?] – ante mi pregunta, el capitán lleva la mano a su barbilla y mira al fuego en contemplación.
[… No, es demasiado arriesgado por ahora. Primero debemos encontrar un buen lugar para una base. Por esta noche descansen, yo haré el primer turno.]
[[[Sí.]]]
………………………….
[Vienen.] – Me despierto de un salto cuando el bosque me advierte del peligro.
[¿Dónde?]
[[¿Um?]]
El capitán pregunta con su espada en mano mientras Mercury y Leion se despiertan y se ponen inmediatamente en guardia, aunque desorientados.
¿Es de día? ¿Qué pasó con mi turno de guardia? Y por lo que veo, los otros dos tampoco tuvieron guardia.
[Viejo estúpido, ¿te tomaste la guardia toda la noche solo?] – me quejé de inmediato.
[[…]]
[¿Qué manera de hablarme es esa? Y ya hablaremos luego, concéntrate.]
[Definitivamente lo haremos. Vienen del este, muchos, y parecen querer rodearnos.] – digo y todos rápidamente recogen lo que pueden antes de huir.
[Capitán, ¿Estará bien?] – Mercury mira al capitán con preocupación.
[El capitán aún nos ve como niños.] – se quejó Leion.
Es bueno saber que tendré un aliado en la discusión próxima. Mercury simplemente no sirve. Demasiado blanda.
[Concéntrense adecuadamente y lo pensaré la próxima vez.]
[Hum.] – Viejo gruñón.
[¡ABAJO!] – La orden del capitán me desconcertó, pero mi cuerpo obedeció instintivamente.
*CRACK*
El sonido familiar de mandíbulas chocando se escuchó donde estuvo mi cabeza hace menos de un segundo. Y casi de inmediato, decenas de presencias aparecieron a la vez.
Demasiado cerca.
[EMBOSCADA]
[¿Por qué no pude detectarlos?] – no pude evitar preguntar. Con mi conexión agudizada, debería poder detectar a los devora-hojas emboscadores incluso sin detenerme para meditar… ¿Están realmente beneficiándose del entorno también?
[Preguntas luego, evadan.]
Como dijo el capitán, la batalla no esperaría para responder preguntas.
*Crack Crack Crack*
[Quieren rodearnos.]
[Por aquí.]
[Tsk]
Uno tras otro, los devora-hojas se lanzaron hacia nosotros y fueron repelidos. Pero pronto…
[Estamos dando vueltas.]
[Nos están guiando.]
[Si seguimos así, nos rodearán.]
Si matas a uno, aparecen cinco; esos son los devora-hojas. Una batalla de desgaste es una batalla perdida.
[¡Atraviesen!] – ordenó el capitán, cargando directamente hacia el grupo más grande de bestias.
[Capitán, hacia allí está el asentamiento humano.] – recordé, al darme cuenta de que prácticamente estábamos regresando a la zona de las extrañas construcciones.
[No hay opciones. Si los devora-hojas no quieren que vayamos allí, entonces vamos.]
Sin pensarlo seguimos la orden y, como predijo el capitán, tan pronto como atravesamos a través de lo que debió ser su punto más fuerte, los movimientos de los monstruos pasaron a ser más desordenados y apresurados.
[Demasiado rápidos.]
[Si los dejamos reagruparse, podríamos no poder romper el cerco nuevamente.]
[¡Sylah!]
[¡Sí!]
Ante la orden, me subí a la espalda del capitán, mientras Mercury y Leion nos cubrían.
[Ventus, qui sine pace percurrit silvam, exaudi preces supplicum. Inimici tui finem inveniant in ira tua. ¡Hilos de viento!]
Tras mi cántico, delgados hilos de viento atravesaron el bosque en busca de los devora-hojas persecutores.
[[[¡Bien!]]] – festejamos cuando decenas de esos bichos cayeron muertos, rebanados.
[Tsk] – ¿EN SERIO?
[¡KYAAA!] – No tuve tiempo para quejarme del capitán o siquiera entender nada antes de que este me lanzara al aire.
Y entonces…
*GRIIIIIIIIIIIIIIIIIIII*
[[[¡CAPITÁN!]]]
Gritamos aterrados cuando un devora-hojas masivo lo embistió con tal fuerza que salió disparado como un misil a través de la espesura del bosque.
[¡CUIDADO!] – Gritó Leion cuando detectó otros tres devora-hojas a nuestro alrededor.
[¡CUBRE A SYLAH!]
[¡SÍ!]
[Liberi ventis…]
Viejo…
[¡CUCHILLAS!]
Definitivamente no te mueras.
…………………………
Miedo… Frente a los ojos purpúreos que no parecen reconocerme como nada más que una presa insignificante. Ninguna otra palabra hace justicia.
Algunos podrían sentirse indignados de ser menospreciados de esa manera.
*Sssss*
Pero a medida que la escalofriante criatura se perdía entre la maleza, yo nunca había estado más feliz de ser insignificante.
*Cof-cof*
[Capitán.] – sin tiempo siquiera para sentir el pánico residual, fuerzo a mis temblorosas manos a calmarse para atender al capitán. Aun así, tal vez porque el peligro parece haber pasado hasta cierto punto, no puedo contener mis lágrimas mientras concentro mi maná para intentar curar sus horribles heridas.
Pero pronto, la fatiga comienza a nublar mi mente.
[##$%&] – La humana que acabo de conocer trata de decirme algo, pero honestamente no puedo entender nada de su ruidoso idioma.
No puedo saber si son de confianza, pero ¿tengo realmente alguna opción? Todos estamos al límite.
[Es mi culpa… Capitán…] – murmuro mientras mi conciencia se desvanece.
[[[¡Sylah!]]]
[[[[#$&/$”$#%$]]]]
Yo….
……………………………..
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com