El niño rata sobrevive al Apocalipsis - Capítulo 17
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17: CAPITULO 17 RISA EN LA OSCURIDAD 17: CAPITULO 17 RISA EN LA OSCURIDAD Todavía me ardían los pulmones por la carrera contra el pollo gigante.
Para colmo, la avenida principal estaba infestada de monstruos.
Dos opciones: dar un rodeo absurdo o meterme en el subterráneo del metro.
[Perfecto.
Túnel oscuro, olor a orina y cero salidas laterales.
¿Qué podría salir mal?] Bajé, sosteniendo la linterna con mi brazo izquierdo, porque el derecho aún estaba entumecido.
[Definitivamente me atravesaba el brazo si no saltaba hacia atrás en ese ataque] —mascullé.
Eché un vistazo a mi antebrazo.
El corte del picotazo era superficial, pero el protector estaba agrietado.
Mierda.
Maldito T-Rex de corral, no dejes que el niño rata te vuelva a ver cuando consiga una pistola de verdad.
[Olvídalo.] El interior del metro era justo lo que recordaba: escaleras húmedas, grafitis pegajosos, lámparas rotas Pero el ambiente se sentía especialmente pesado… Tal vez, la sangre esparcida por todos lados y la falta de luz, tenían algo que ver.
Y por supuesto, el maldito túnel por el cual no deberías pasar incluso si todo está bien… [Esto es una idea tan malditamente mala…] Mis palabras y mis acciones no coinciden a medida que me adentro en la infame oscuridad, inalterada sin la hermosa presencia de la luz artificial de un monitor de computadora.
El eco de mis pasos resonaba, delatando mi posición como si fuese intencional.
Pero seguí caminando sin más opciones, cruzando los dedos para que nada pasara.
Al menos solo estaba levantando banderas de muerte en mi mente.
La boca del niño rata es prudente cuando tiene que serlo.
Entonces lo escuché: Esa puta risa rota, casi un carraspeo asmático, rebotando por el túnel.
“Jes…
jes…
jes…” [No me jodas.] Me maldije, pero no miré atrás.
Sino lo veo, no está.
Solo la luz de la linterna y un camino recto en completa oscuridad.
Solo eso existe.
Mis instintos me gritaban: “¿QUIÉN MIERDA TE MANDÓ A ENTRAR AQUÍ?”.
Y tenían razón.
El niño rata ya sabe que la cagó.
El niño rata quiere golpear al niño rata por ser tan imbécil.
Todo es culpa del niño rata.
Maldita sea.
Pero ya había avanzado demasiado en este maldito lugar.
……..
Seguí caminando hasta que las risas empezaron a sonar desinteresadas.
Solo entonces, el mismo instinto que me pedía ignorar y seguir, me exigió voltear.
Era pareció obvio.
Quienquiera que fuera este maldito, tenía exactamente la misma personalidad desagradable que nosotros los niños rata.
Gozaban del placer de crear tensión y miseria.
[Qué feos hijos de puta.] Apunté la linterna hacia atrás.
Dos ojos rojos, como brasas apagándose, se encendieron en la penumbra.
Luego, otros dos a la izquierda.
Y otro más reflejado en un charco.
“GRRRR…” “Jes…
jes…” Cuerpos delgados, pelaje a parches, dientes al descubierto.
No venían directo: se deslizaban por los bordes, hostigando, disfrutando del show.
Mis sospechas se confirmaron.
“Tenebris Canis”.
Los carcajeantes.
Apunté mi rifle y disparé.
El proyectil zumbó; el de la derecha saltó hacia un costado con una facilidad insultante.
[Claro.
Pegarles es “modo experto”.] Me quejé para mis adentros.
Los perros se mantenían a raya de la luz, no de mí.
El problema era que la luz de la linterna no podía iluminar todo.
Si atacaban en serio, seria GAME OVER.
Retrocedía poco a poco, manteniéndolos a raya, buscando acercarme a la salida sin provocar una persecución abierta.
Como buen actor nato, puse cara de angustia, fingiendo debilidad para mantenerlos interesados.
No es que se me hubiera escapado un poco de orina en los pantalones porque estuviera asustado.
No.
Todo era parte de la actuación.
“Je…
je-je…” Mira lo felices que son.
Debería cobrar entradas.
Finalmente, vi con el rabillo del ojo un resplandor tenue detrás de mí.
Había llegado a la siguiente estación.
“Grrr…” Lamentablemente, ellos también lo notaron.
[Espera, todavía no he empezado a llorar y suplicar.] “¡GRAAAA!” Público difícil.
Sin más opciones comencé a correr.
La linterna era mi única arma funcional.
Iluminaba aleatoriamente en todas direcciones para hacerlos dudar y enfocaba con precisión cuando uno se acercaba demasiado.
Pero no era suficiente.
El traqueteo de dientes chocando a centímetros de mi cara se volvió constante, mientras confiaba en mis instintos para evadir los filosos dientes por centímetros.
“GRRR— ¡je!” “GRRRR…” A medida que me acercaba a la luz, se pusieron más agresivos, algunos disolviéndose en estelas de humo negro para cargar contra mí.
[Estoy jodido.] —Pensé, justo cuando demasiados se lanzaron encima.
Entonces lo vi.
A pocos metros, el torniquete del metro.
Estructuras metálicas altamente reflectantes, con un pequeño espejo en la base.
¿Por qué poner un puto espejo allí?
Se preguntaba la gente con justa razón.
Pero en este momento crítico, mi mente superior vio la verdad.
¿Era para que los enanos puedan peinarse en público sin sentirse excluidos?
No.
¿Es como dicen lo paranoicos “para robar más impuestos a gusto”?
No… No, dije.
Putos paranoicos.
La verdad estaba frente a mí todo este tiempo.
¡Era un puzzle ambiental!
¡Un elemento del escenario diseñado para interactuar con tu equipamiento!
¡Habían sido creados para esto!
Su objetivo era obviamente reflejar la luz de tu linterna y salvarte el pellejo cuando te persiguieran perros mutantes de otra dimensión.
[Ríanse de esta, hijos de puta.] “¡Kaa!” Los perros chillaron y retrocedieron ante el destello repentino.
Salté el torniquete y aproveché para ganar distancia.
Pero no tardaron en recomponerse y seguirme.
La salida estaba al fondo.
Luz del día colándose desde las escaleras.
“TAC-TAC-TAC.” Las garras contra el cemento resonaban con mayor frecuencia, como si quisieran declarar “Se acabaron los juegos”.
Una sombra me saltó encima.
Rodé.
La linterna le lamió el hocico, arrancándole un chillido agudo.
“¡Kaaaa!” Con un último impulso, me lancé hacia las escaleras.
Prácticamente rodeado de sombras vivientes que se lanzaban como lobos hambrientos sobre un conejo indefenso.
[GUAG… COF, COF, COF…] El aire se escapa de mis pulmones cuando choco contra la pared de la base de las escaleras.
“””Jes… jes… jes…””” Frente a la marcada línea que parece dividir los reinos opuestos.
Desde el reino de las sombras, los parpadeantes me miran, no con ira ni frustración, sino con lenguas afuera, meneando la cola como si me invitaran a seguir jugando, jadeando con esa risa rota que te taladra los nervios.
[¿Saben qué?
Me caen peor que el pollo.] Apago la linterna.
El sol era feo, pero suficiente.
Subí rápido y saqué el celular.
Sin señal, sin internet.
Pero con algo más útil: la versión PDF de mi diario de monstruos.
Recordaba la información hasta cierto punto, pero quería confirmar que no tuvieran habilidades de rastreo mágico o alguna manía de perseguir hasta el fin del mundo.
———- ENTRADA DEL DIARIO Nº: 237 NOMBRE CIENTÍFICO: Tenebris Canis ALIAS REGIONALES: Latinoamérica: Los Carcajeantes Folclore Británico: Gutter Hounds (Sabuesos de Alcantarilla) Zonas Urbanas: Perros de la Risa APODO (ASTRAD): Hienas Asmáticas 📊 EVALUACIÓN DE AMENAZA CLASIFICACIÓN: VENATOR / TERRITORIALIS Un híbrido perfecto y letal.
Son cazadores de manada que infestan y reclaman un lugar oscuro como su guarida y establecen un coto de caza alrededor.
No solo te matarán si te encuentran en la noche, te aniquilarán por el simple hecho de haber entrado en su estacionamiento o su túnel.
NIVEL DE PELIGRO: NARANJA (3 estrellas) Un sólido 3 estrellas Naranja, y aquí es donde la cosa se pone técnica.
En la oscuridad, se vuelven semi-espectrales, como estelas de humo negro; las balas los atraviesan, molestándolos, pero sin causar daño letal.
Gastarás tu cargador en humo y risas.
Tu linterna no es solo para ver, es el arma que los obliga a ser de carne y hueso.
Sin luz, hasta uno solo es una sentencia de muerte.
Con un foco potente, al menos tienes una oportunidad de luchar.
NIVEL DE AGRESIVIDAD: OPORTUNISTA Son la definición de un matón.
No buscan una pelea justa; buscan una víctima.
Su táctica es crear la oportunidad, desgastando tu cordura con esa risa de mierda hasta que cometes un error.
Te empujan mentalmente hasta que te caes, y solo entonces se atreven a morder.
🧬 FICHA DE COMBATE (TL;DR) TIPO: Bestia / Espectral AFINIDAD: Sombra / Psíquico 🎯 DEBILIDADES PRINCIPALES: Luz intensa (los vuelve corpóreos y vulnerables), Fuego (los repele y daña).
📌 FORTALEZAS CLAVE: Semi-intangibilidad en la oscuridad, Guerra psicológica (risa desmoralizante), Manada coordinada y letal, alta Velocidad y Agilidad.
📚 ORÍGENES Y MITOLOGÍA COMPARADA Folclore Británico: Son la encarnación real de los “Perros Negros” (Black Dogs), augurios de muerte que acechaban caminos solitarios.
La gente creía que eran demonios; la realidad es que solo son cabrones con muy buen oído.
Leyendas Europeas: Se les confunde a menudo con los Sabuesos Infernales, pero carecen de su afinidad con el fuego.
Son una versión más cobarde y psicológica; prefieren atormentarte desde las sombras a quemarte de frente.
Cultura Pop: Su comportamiento de caza (hostigar y reírse) es extrañamente similar al de ciertos fandoms tóxicos de internet.
La misma energía de matón anónimo.
Análisis de Astrad: ¿Son perros mutados?
¿Espíritus de hienas?
¿La manifestación física de una broma de mal gusto?
No importa.
Son la prueba de que la oscuridad tiene un sentido del humor terrible.
📝 ANÁLISIS DETALLADO DESCRIPCIÓN FÍSICA Y SENSORIAL: Un cánido de complexión enfermizamente delgada, con un pelaje negro y ralo que deja ver una piel pálida y tensa sobre las costillas.
En la oscuridad, su cuerpo pierde cohesión, volviéndose una silueta temblorosa que se estira y se deforma, a menudo moviéndose como una estela de humo denso.
Solo sus ojos rojos permanecen como puntos fijos y brillantes.
Bajo luz directa, su forma se “solidifica” a la fuerza, revelando su patética estructura física.
Su rasgo más infame es la “risa”: un jadeo sibilante y entrecortado que imita una carcajada humana, producto de un sistema respiratorio anómalo.
COMPORTAMIENTO Y ECOLOGÍA: Infestan lugares de oscuridad permanente y salen a cazar en manadas letales.
Un solo ejemplar es una amenaza mortal, capaz de desgastar a un superviviente solitario.
Una manada es una masacre garantizada para los no preparados.
La caza es un ritual sádico: rodean a la presa, ocultos en las sombras donde son casi invulnerables, y comienzan su coro de risas para desorientar y provocar el pánico.
Disfrutan de la persecución y atacarán con embestidas rápidas y fantasmales, retirándose de nuevo a las sombras antes de que la víctima pueda contraatacar eficazmente.
☣️ PROTOCOLOS PROTOCOLO DE ENCUENTRO RECOMENDADO: HACER: ILUMINAR ANTES DE DISPARAR.
Usar la fuente de luz más potente posible para forzar su forma corpórea.
Mantener la espalda contra una pared.
Moverse en grupo hacia zonas iluminadas.
NO HACER: NUNCA DISPARAR A CIEGAS EN LA OSCURIDAD (es un desperdicio de munición y revela tu posición).
Correr sin un destino iluminado.
Dejar que la risa te paralice.
Separarse del grupo.
RELATO DE CAMPO (Transcripción de la declaración de un vigilante nocturno, Sector 3): “…entonces empecé a oírlo.
Parecían niños riéndose en el segundo sótano.
Imposible.
Bajé y no había nada.
Cuando me di la vuelta, vi los ojos.
Rojos.
No uno, sino tres pares.
Y la risa se hizo más fuerte.
No corrí, me quedé helado.
Se me cayó la linterna.
Fue el ruido del metal contra el cemento lo que me espabiló.
La agarré, la encendí y…
por un segundo, vi a esos chuchos esqueléticos, sólidos, antes de que chillaran y se desvanecieran.
Renuncié a la mañana siguiente.
Que vigile otro.” 🎤 ANOTACIONES DE ASTRAD (LA ÚNICA MIERDA QUE IMPORTA): El Tenebris Canis es la prueba de que la selección natural a veces favorece al más cabrón, no al más fuerte.
No es suficiente con que te quieran comer, no, ahora también tienen que reírse de tu cardio de mierda mientras corres por tu vida.
Son la versión animal de un troll de internet.
Su ‘risa’ es un arma, sin duda.
Está diseñada para que tu cerebro entre en pánico, para que te preguntes si te has vuelto loco.
Y funciona.
Pero su verdadero truco de mierda es ese modo fantasma que activan en la oscuridad.
Vas a vaciar tu cargador y solo le harás cosquillas a un montón de humo con dientes.
Consejo de pro: tu linterna es más importante que tu pistola.
La luz es el interruptor que los trae al mundo real para que puedas mandarlos de vuelta al infierno.
Esto es lo que define a la afinidad Sombra en su estado más puro.
No la oscuridad noble y misteriosa de los cómics, sino la oscuridad real: la que es mezquina, cruel, hace trampas y se ríe de ti cuando te caes.
Si escuchas carcajadas en un túnel, no es un club de la comedia.
Ilumina y reza.
———– [Para tu información: han sido mi público más empático hasta ahora…] Por otro lado, nunca pensé que llegaría el día en que mi propio diario me insultara.
Y varias veces.
[Bien.
Nada de túneles.
Nada de estacionamientos.
Luz, ruido, calle abierta.
Reglas simples.] Le di ritmo a las piernas.
Entre escombros y casas arruinadas, la silueta de la escuela apareció a unas cuadras.
[Pocos minutos a pie.
Si el destino no me manda un jefe extra, llego entero.] “je…” Miré hacia atrás.
Nada en la boca del metro, solo sombra.
Apreté el rifle con más fuerza, ignorando el dolor en mi brazo y ahora en mi espalda.
Seguí caminando.
Luz al frente.
Y la escuela, cada vez más cerca.
[Maldito rata 5.
Mas te vale que pusieras a enfriar la cerveza.]
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