El niño rata sobrevive al Apocalipsis - Capítulo 48
- Inicio
- Todas las novelas
- El niño rata sobrevive al Apocalipsis
- Capítulo 48 - 48 PROLOGO v2
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
48: PROLOGO v2 48: PROLOGO v2 Han pasado tres días desde que vendí una copia de mi diario por unos chocolates de edición limitada.
Ya se me acabaron, principalmente porque las malditas niñas me siguen robando.
¿Cómo mierdas encuentran mis escondites?
Lo que sea.
[Hoy sí van a interactuar con mis mascotas.] [[[Guu…]]] Durante el desayuno, las niñas se estremecen cuando el niño rata lo sugiere por enésima vez en los últimos días.
Incluso si su reacción es deliciosa, quieran o no, esta vez es en serio.
[Quieran o no, esta vez es en serio.] Sus rostros se hunden en desesperanza cuando se dan cuenta de que no hay escape.
Al niño rata también le gustaría mantener esta dinámica, pero ¿qué puede hacer el niño rata?
Necesito asegurarme de que mis zorras y mis mascotas puedan trabajar juntas en una emergencia.
Esto no es un capricho porque quiera ver su desesperanza mientras se acostumbran a interactuar, definitivamente no es así… Bueno, tal vez un poco.
Gyahahahaha.
“Top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top, top,” Mientras pensaba en mi delicioso futuro, el repentino golpeteo en la puerta me devuelve a la realidad.
[¿Un monstruo?] Las niñas se ponen alertas ante la amenaza desconocida.
Después de todo, Milia y los super amigos, si tocan el timbre.
[ASTRAD, ASTRAD, POR FAVOR, ABRE ¡ASTRAD!] Sin embargo, los gritos de Milia desde el otro lado crearon más dudas que respuestas.
[Tsk.] De mala gana, me levanto para ver qué quiere, seguido por las miradas cautelosas de las chicas.
Esta no es el tipo de atención que el niño rata quiere.
[Zorra, más te vale que sea bueno.] Me quejo mientras abro la puerta, y lo primero que veo es a una agitada Milia con lágrimas en los ojos.
Detrás de ella, ni muy lejos ni muy cerca, su grupo de súper amigos y Franco nos miran con cautela.
[Mi mamá…] Su voz entrecortada ya me dio mala espina, pero todavía tengo que preguntar.
[¿Qué pasa con mi tía?
¿Ya regresó?
¿Trajo cerveza?] No es que ella me deje beberla, pero siempre puedo escabullirme más tarde.
Solo tenemos cerveza para algunas semanas, esto es urgente.
[Ella… Ella está en peligro…] —Milia exprime sus palabras, pero su voz se quiebra y sus ojos se desbordan en lágrimas.
La atmósfera se vuelve pesada.
Todos los ojos se intercalan entre Milia y yo.
Ahhh… Al niño rata no le gusta el mundo apocalíptico.
Desde que volvió el internet no hay actualizaciones de las páginas de animes, mangas ni novelas.
El niño rata no puede cumplir su sagrado deber a este paso.
Hasta ahora he evitado la abstinencia gracias a este grupo de niñas, pero eso no durará mucho… Creo que me desvié del tema.
¿Es esto a lo que llaman escapar de la realidad?
Nada mal, perfeccionemos esta técnica más adelante.
…….
Como no había de otra, los dejé entrar para que explicaran la situación.
Pero luego de acomodarnos en la sala con unos bocadillos, el silencio incómodo se prolonga.
De un lado está mi exnovia y su grupo.
Del otro lado estoy yo y el grupo de niñas.
Estoy particularmente intrigado por la distribución.
Alicia inmediatamente se sentó en mi regazo y se negó a moverse.
Como si el niño rata fuese una especie de trono, trono rata.
Si intento moverla me mira con ojos llorosos.
El niño rata es consciente de que está siendo manipulado, pero sin una manera de evitarlo es inútil.
Es como cuando sabes que no debes ver anime hasta las 3 de la mañana porque al día siguiente tienes una prueba importante; tu mente lo entiende, pero entender algo y poder hacer algo al respecto son cosas muy diferentes.
Respecto al resto de las chicas, miran a Milia y su grupo con hostilidad pesada.
El problema es que todas están sentadas detrás de mí, lo que me deja a mí y a la valiente niña que se niega a dejar mi regazo en el centro del grupo.
Los niños son increíbles, el niño rata muestra sus respetos, pero en serio, ¿qué pasa con esta distribución?
…………………..
[Así que por eso estás aquí.] -Digo después de que Milia nos mostrara una serie de videos, donde se veía un poco de lo que estaba pasando en la ciudad.
Solo digamos que no eran muy… alentadores.
Dolor, miseria, muerte.
Le pediré una copia para cuando esté deprimido.
Bueno, pese a todo, parecía que las personas se habían reunido en grupos grandes y estaban resistiendo en contra de los monstruos.
El eje central de la resistencia parece ser la fuerza policial de la ciudad.
¿Desde cuándo la fuerza policial es eficiente?
El niño rata sospecha.
[¿Cuál es el gran problema?
Están repeliendo a los monstruos lentamente.] [Los videos son de cuando inicio todo] —Explica Milia—.
[Después pusieron algunas barricadas alrededor de la estación de policía, convirtiendo el centro en una las zonas seguras no administrada por el ejército.] Antes también mencionaron eso de la zona segura.
El niño rata no entiende de qué hablan, pero el niño rata moverá la cabeza en aprobación como si entendiera.
[Para aquellos que no saben qué es una zona segura] —dice Louise mirándome con exasperación—.
[Son lugares donde un gran número de personas han colaborado para asegurar un perímetro libre de monstruos.] [¿Por qué tienes que explicar algo como eso?] [No es tu problema, no estoy hablando contigo, santurrona.] [¿Q-por qué tienes que ser tan grosera?
Solo digo que debería ser obvio para todos lo que es una zona segura.] [Si lo digo es porque hay una persona aquí que no entiende tu definición de “zona segura”.] Milia y Louise empezaron a discutir por alguna razón.
El niño rata está feliz de ser la razón de la discusión, pero el niño rata tiene una pregunta que necesita responder.
[Entiendo que la preocupación por los monstruos disminuya… Pero, ¿qué hacen con las demás personas?
El niño rata no ve dónde está la seguridad.] El niño rata creyó que era solo un nombre código.
Todos en la habitación me miran incrédulos cuando hago mi pregunta, salvo Louise, ella solo voltea sus ojos.
[Tú… En serio no tienes ninguna fe en la humanidad, ¿no?] [Calumnias… Tengo fe en que me apuñalarán por la espalda cuando no me necesiten.] El ambiente se volvió pesado.
¿Qué les pasa ahora?
[Eres incluso peor ahora… Es por eso por lo que yo…] [¿Me pusiste los cuernos?] [[…]] ¿Qué es este ambiente pesado?
El niño rata es feliz… Las caras de los adolescentes que no saben qué decir, son deliciosas.
Y Louise que me mira con desprecio al percatarse de mis verdaderas intenciones… Ignoremos la última, sí.
[Lo que sea.
¿Por qué estás preocupada por la tía?
Se supone que está en un lugar… pfff, ¿seguro?
La tía es policía de esa zona, debe ser parte de la fuerza de defensa.] [¿No reconoces el lugar como seguro y aun así preguntas por qué me preocupo?] [Solo me estoy basando en sus percepciones de “seguro”.
¿Por qué me culpas?] [[…]] El silencio es música para el niño rata.
[¿No crees que es suficiente?] – Interviene franco – [¿Tanto te divierte ver sufrir a Milia?
¿Es tu forma de venganza?] [Ummmm, sí, sí lo es.] El niño rata es honesto, el niño rata tiene principios.
[Cohou.
No llegaremos a nada si esto continúa.] [[…]] Cuando se ponía bueno, el cuatro ojos regresa al punto de la conversación.
¿Te atreves a arruinar mi diversión?
Recordaré esto, yo… “ouch, ouch, ouch.” [Por… Tu pellizco le duele al niño rata.] [Hum.] Louise hace un berrinche… Como no hubo de otra, decidí avanzar la conversación y una segunda ronda de videos fue mostrada por el grupo.
Para ponerlo simple, los monstruos están ganando terreno poco a poco debido a su número cada vez mayor.
También pude ver a la tía luchando junto a los demás policías.
Pero en el último video disponible, las bestias los habían hecho retroceder hasta la mitad del territorio asegurado al principio.
[Aunque los obligaron a retroceder, no es que los hayan acorralado.
No ha habido muertes después de que se organizaron y su defensa es sólida] —opina Kiti.
¿Cómo concluyes eso con los videos?
¿Mantuviste un conteo de los participantes en cada toma?
Tal vez si sea una genio… Una genio ladrona.
El niño rata solo reconoció a la tía.
[Para empezar, el territorio que intentaron tomar antes era excesivo para el número del grupo.
Ahora está en una posición óptima] —Añade Carolain.
¿Ahora estas zorras son versiones femeninas de rambo?
El niño rata seguirá asintiendo como si entendiera, las apariencias son importantes.
[¿Cómo pueden decir eso?
¿No entienden que están en peligro?] —replica Milia.
[Bien, ahora que su situación es clara, ¿qué propones?] —pregunta Louise, cortante.
[D… Tenemos que ayudarlos…] [¿Y cómo una santurrona y un grupo de adolescentes pueden ayudar a un grupo de policías armados y entrenados?] [Eso…] Louise está en la zona.
Evitemos molestarla el resto del día.
[…Astrad, iremos a rescatar a mamá… ¿cierto?] —Me pregunta Milia.
[¿Qué?
¿Eh?
…Oh, espera, se supone que venían a pedirme algo…] Cuando recordaba un punto importante, Louise le lanza una mirada fulminante a Milia.
[¿Por qué cambias la conversación a Astrad?
Te hice una pregunta.] [No necesito responderte nada.
Vine a buscar la ayuda de mi amigo de la infancia.
Esto no tiene nada que ver con desconocidos.] [¿Ahhhhh?
¿No eres muy conveniente?
Yo solo veo que lo estás chantajeando para que haga lo que tú quieres.
¿No eres tú la que está todo el rato diciendo “no soy tu novia” y “supéralo de una vez”?
Después de lo que pasó, ¿cómo siquiera te atreves a hablarle?] [Eso es… Tú no sabes nada…] Rápido, alguien traiga más bocadillos al niño rata.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com