Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El niño rata sobrevive al Apocalipsis - Capítulo 88

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El niño rata sobrevive al Apocalipsis
  4. Capítulo 88 - Capítulo 88: CAPITULO 3 DE REGRESO A CASA
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 88: CAPITULO 3 DE REGRESO A CASA

[Perras, ¿dónde está mi mañanero?] —me quejo al despertar y darme cuenta de que estoy solo en la habitación.

Incluso las goblins se fueron.

[Zorras malagradecidas] —la falta de respeto abunda por aquí.

[Umm…]

Examino mi cuerpo con cuidado, moviéndome muy lentamente. El dolor ya es normal, se ha convertido en ruido de fondo, como ese que sientes al día siguiente de una rutina de ejercicio pesado mezclada con una paliza callejera.

[Realmente necesito saber qué es esta pendejada] —digo, levantando una planta marchita.

Aunque al comienzo pensé que era una enorme planta unida a mí, en realidad son muchos pequeños brotes como botones de flor, que se entrelazan y pegan como garrapatas a mi piel.

Ayer noté que, después de alcanzar cierto tamaño, se caen y pegan a los muebles.

Pero estos se marchitaron.

[¿Es porque no alcanzaron a madurar?… Bueno, lo que sea.]

No sirve de nada pensarlo en este momento, veremos luego.

……………

[Gatos mierdosos, ¿todavía no se mueren?]

Cuando salgo por primera vez a la sala del penthouse, no puedo evitar notar al gato superdesarrollado y al gato playboy tomando el sol en la terraza como si fueran los dueños del lugar.

“¡Grr!”

“¡NYAAAA!”

Ambos me gruñen con molestia antes de volver a ignorarme.

[¿Sí? Me la pela.] – Gatos mierdosos.

Por cierto, ¿cómo recuperó los ojos el gato gigante?…

[¿No puedes estar 5 minutos sin pelearte con nadie?] —Carla apareció quejándose, interrumpiendo mi importante patrón de pensamiento.

[Perra, ¿dónde está mi sándwich?]

[Ahhh, siéntate. Te traeré el desayuno] —dijo y se fue a la cocina.

Quería parecer casual, dándome la espalda rápidamente, pero pude ver cómo sus orejas se ponían rojas.

Kekeke, huele a presa fácil.

[Voy a golpearte.]

[El niño rata no dijo nada.]

[Por tu cara, es obvio que estás pensando en algo desagradable.]

¿Por qué todas estas perras pueden leer la mente?

De todos modos, tras recibir el tazón de maicena caliente, es obvio que mi sándwich sigue siendo un sueño lejano.

[Como las goblins por fin se separaron de ti, ¿supongo que estás curado?] —Carla se sienta frente a mí y pregunta mientras escudriña mi cuerpo con sus ojos.

[Ya solo duele un poco, pero es probable que no pueda hacer movimientos bruscos por un tiempo sin afrontar las consecuencias] —digo entre bocados. Esta maicena está tan malditamente buena.

[¿Dónde están todos?] — pregunté finalmente, rascando el fondo del tazón.

[¿No fuiste tú el que dijo que saldríamos temprano hoy? Todos están ayudando y aún tienes el descaro de despertarte tarde.]

[Pues perdón por estarme muriendo, maldita.]

[Hum, yo te veo en perfectas condiciones.]

[¿Sí? Tal vez si alguien no me hubiese estado llamando a media noche.]

[¡GYAAAAA, CÁLLATE, CÁLLATE, CÁLLATEEEEEEEEEEE!]

Hoy fue una estupenda mañana.

……………………………..

[Y el niño rata hace, rum, rum, rum, rum, rum.

Que viva el niño rata, rum, rum, rum, rum, rum.]

Allí estaba el niño rata, sentado en el asiento delantero de una bestia de metal.

Una camioneta policial táctica semiblindada. Negro mate. Rejas reforzadas en las ventanas y un parachoques delantero que parece diseñado para derribar muros de concreto (o zombis obesos).

Y por una vez, no estoy en la parte trasera esposado. En su lugar, finjo que manejo como un niño de 5 años.

Nadie puede juzgarme, ninguna figura paterna jugó conmigo al niño rata conductor policía de pequeño, tengo traumas.

Y sí, puede que antes haya manejado una hacia una horda de goblins furiosos, pero es diferente. La situación de vida o muerte me impedía disfrutarlo.

Todo es cuestión de sentimiento. Cosas de hombres.

[Ey, si no vas a ayudar, al menos no estorbes. Tu delirio es molesto] —la zorra recepcionista se queja, pasando con una caja de suministros.

[Me niego. El niño rata hace rum, rum, rum, rum, rum] —de hecho, ahora que sé que molesta, lo haré con más insistencia, kekeke.

Esta camioneta es simplemente genial, el niño rata siente su hombría crecer por segundos.

[¿Cuántos vehículos lograron salvar?]

[Más que suficientes para los que sobrevivimos.]

Asiento sin más preguntas. Al niño rata no le importa.

Por cierto, las calles están libres de goblins. Según entendí, los sobrevivientes comenzaron a luchar por la supremacía, pero lejos de aquí.

El niño rata cree que los monstruos de otro mundo aprendieron una valiosa lección que los seres vivos de este mundo aprendieron hace siglos.

No te metas con una AK-47.

[Si te gusta tanto puedes quedártelo.]

[¡Abuelito~~~!]

[¡Nieto~~~!]

Abrazo a mi querido abuelito. ¿Eres tu? ¿El abuelito que no sabia que quería?

[La llamaré… Muriel.]

[[[¡TRABAJA, MALDITA SEA!]]]

La tía arrastra alabuelito junto al resto que cargan suministros y otras cosas a las camionetas.

[No me importa el resto, pero rayen la pintura de Muriel y están muertos.]

[[[[…]]]]

[Mira lo que hiciste, viejo estúpido.]

[Pero parecía gustarle mucho…]

………………………

[Eso fue agotador, pero estamos listos para partir.]

[[[¡Pero tú no hiciste nada!]]]

[Calumnias, el niño rata dio apoyo moral.]

[[[¡Literalmente estorbaste a propósito!]]]

[…. Ya me cansó esta conversación. Tía, arranca a Muriel.]

[[[¡¿Cómo lo hiciste así…?!]]]

[¡NO ES MI CULPA, LES DIGO QUE NO!]

Mientras la tía ponía excusas por su crianza obviamente negligente —siendo yo la prueba viviente de su fracaso educativo—. El abuelito orangután se acercó con Shiro y Kuro. Incluso las 9 milímetros están bien.

[Abuelito…] —me emociono porque las había dado por perdidas.

[Nieto…]

Nos abrazamos de nuevo. Después de todo, eres mi abuelito.

[Oye, oye, ¿qué le estás dando a un niño?]

Como siempre, las mujeres vinieron a arruinar la diversión de los hombres.

[Bueno, pensé que debía darle sus regalos de cumpleaños atrasados.]

El abuelito orangután lo dice con una cara liviana.

El mejor cumpleaños de la vida.

Porque ahora el niño rata puede hacer un buen cosplay.

[Astrad, entrégalas.]

[Primero muerto.]

[Eso puede arreglarse.]

[¡HIIK!]

Me escondo detrás del abuelito. El niño rata no puede entregar su alma y corazón. ¿Cómo se entrega un alma y un corazón en primer lugar? ¿Quieres matar al niño rata?

[Jamás te llevarás a Shiro y Kuro.]

[[¿Les pusiste nombre?]]

La tía y la recepcionista se quejan, pero el abuelito me defiende.

[Vamos, ¿no hablamos de esto? Les enseñaremos a usar armas a todos y él ya estuvo usando estas.]

[Eso fue un caso excepcional. Primero tenemos que enseñarles a usarlas adecuadamente] —la zorra recepcionista replica y, por alguna razón, incluso las perras de Carla y las demás asienten de acuerdo.

Perras, ¿de qué lado están?

[[[¡Kug!]]]

Cuando las miro con reproche, desvían las miradas.

[Además, incluso si les damos armas, ¿por qué demonios le das Magnums?]

[Obviamente porque se ven geniales.]

[[¡ESA NO ES UNA RAZÓN VÁLIDA!]]

[LE VALE VERGA AL NIÑO RATA.]

[Ahhh, Astrad, estoy hablando en serio, es peligroso. ¿Puedes ceder, aunque sea un poco? ¿Por mí?] —la tía usa chantaje, pero no es efectivo para la situación.

[Puedo ceder en muchas cosas por ti, pero déjame recordarte dónde estamos] —lo digo extendiendo las manos.

[Bienvenida al puto apocalipsis, un lugar donde en un momento le estás mentando la madre a una rata y al siguiente tienes a un pulpo gigante mierdoso queriendo vengar el dolor de su raza.]

Por una vez, no lo digo con sarcasmo, es literalmente eso.

[Así que, pedirme que suelte cualquier ventaja táctica, por pequeña que sea… mejor guarda saliva] —concluyo y me subo de nuevo a la camioneta.

La tía y la zorra recepcionista aprietan las manos como si quisieran refutarme, pero sin tener una manera.

[Ahora ven aquí y cárgame en tus piernas para poder fingir que conduzco] —le pido a la tía.

Principalmente porque cada memoria que tengo en la cual conduzco, termina conmigo chocando algo.

[Nieto, yo…]

[No hay manera de que me siente en las piernas de un hombre. Llegas 17 años y un cambio de sexo tarde.]

Luego de mi negativa, el abuelito se va llorando al camion que transporta al gato superdesarrollado.

El niño rata es muchas cosas, pero heteroflexible no es una de ellas.

[Ahhh, ¿puedes dejar de avergonzarme? Hazte a un lado] —la tía finalmente cede, pero en lugar de querer jugar al niño rata conductor, me hace señas para que me aparte, mientras las demás se suben a la camioneta.

[PRIMERO MUERTO] —abrazo el volante de Muriel con cada gramo de la fuerza que no sabía que tenía.

[Eso esta comensando a sonar como invitación.]

[¡Hiii! Me muevo, me muevo.]

Vivir bueno, morir malo. Igual está bien, porque la tía es mujer, entonces no es infidelidad, es como un trío.

Además, aquí atrás puedo jugar a ser el rey del harén.

[Ey, ¿dónde estás tocando?]

[No sé, ¿dónde?]

[¡Hiack!]

[Imbécil.]

[Señora Yumi, me está tocando.]

[No estoy tocando, ustedes están tocando.]

[No oo.]

[Sí iii.]

[[[¡NO OOO!]]]

“¡GRIIII!”

[Ese niño tuyo de verdad es desesperante…]

[Ajajaja…]

La tía sonríe con amargura cuando la recepcionista amargada me calumnia.

Zorra, ¿así agradeces que te deje de copiloto?

[Si no te gustó, bájate de mi Muriel, mujerzuela.]

[Oblígame.]

[¿Crees que si pudiera no lo hubiese hecho ya? Estúpida.]

[¿Qué dijiste, mocoso?]

[Deja de tocar fingiendo que hablas seriamente con otros.]

[Ey, ¿no te duele el pellizco? ¿Por qué no sueltas?]

[Son ruidosos, compórtense.]

[[[[¡Pero él/ellas…!]]]]

[Compórtense o no vamos a ningún lado.]

[[[[Perdón…]]]]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo