El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 19
- Inicio
- Todas las novelas
- El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
- Capítulo 19 - 19 Capitulo 19 Recompensas y Hombres Bestias
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
19: Capitulo 19: Recompensas y Hombres Bestias 19: Capitulo 19: Recompensas y Hombres Bestias Después de acabar con los bandidos estaba exhausto y necesitaba descansar.
Revisé la caravana rápidamente: ropa, monedas, armamentos… Recogí lo necesario.
Como se me había quemado la ropa, tomé algunas que encontré ahí.
Salí del bosque tambaleándome un poco, con cortes y quemaduras leves.
Al llegar al borde, vi que Lilia y Zekin me estaban esperando.
Lilia corrió hacia mí con cara de preocupación.
—¡Aito!
¿Estás bien?
¡Mírate, estás herido!
—me revisó los brazos y la ropa chamuscada—.
¡Bebe una poción mágica ahora mismo!
¿Por qué no la usaste antes?
—No es nada grave, Lilia… Solo rasguños —intenté sonreír.
—¡Nada grave!
¡Estás lleno de cortes y quemaduras!
—sacó una poción del bolso y me la puso en la mano—.
Bebe esto ya.
¡No seas terco!
Si no te cuidas, ¿cómo vas a seguir entrenando?
Zekin se reía desde atrás.
—Escucha a la niña, mocoso.
Tiene razón.
Suspiré y bebí la poción.
El calor curativo recorrió mi cuerpo, cerrando heridas y aliviando el cansancio.
Lilia suspiró aliviada, pero seguía con cara preocupada.
—Gracias, Lilia —le dije, y le acaricié la cabeza.
Ella sonrió un poco.
—No hay de qué… Solo cuídate más.
Fuimos directos a recibir la recompensa.
Les enseñamos la caravana como prueba y nos dieron el pago.
Irónicamente, había ganado más con los bandidos que con la recompensa oficial.
Nos preguntaron si habíamos tomado algo y dijimos que solo ropa, ya que la necesitábamos.
Cambié mi arco por uno mejor que encontré ahí; era más resistente.
—Felicidades, Aito.
Ganaste mucho —dijo Lilia con orgullo.
—Bien hecho, mocoso.
Te toca pagar la cena hoy —añadió Zekin con una sonrisa maliciosa.
—¿Quéeee?
Eres muy cruel, maestro.
—¿Por qué dijiste eso, abuelo?
—preguntó Lilia.
—Oye, niña, ¿por qué defiendes tanto a ese mocoso?
Después de eso seguimos al bosque para entrenar.
Nos encontramos con algunas bestias, pero no eran gran cosa, así que las derrotamos fácilmente.
Entrenamos todo el día hasta que llegó la noche y volvimos a la taberna para descansar.
Había matado a los bandidos, pero no sentí nada por ellos porque tenían mucha sangre de inocentes en sus manos.
No es que me haya acostumbrado —fueron mis primeras víctimas humanas—, pero como ya sabía lo que habían hecho, no podía sentirme mal por ellos.
Como me tocaba pagar la cena, le di las monedas al maestro para que pagara.
Esta vez comimos abajo.
La sensación era muy diferente, ya que había otras personas comiendo junto a nosotros.
Mientras comían, algunos se reían a carcajadas y contaban chistes, aunque también había otros que solo buscaban problemas.
Ese día vi más hombres bestia que antes y más que en la taberna del otro pueblo.
Me acerqué a hablar con ellos, ya que no había tenido la oportunidad con los del otro pueblo.
Era como si fuera la primera vez que veía otra raza.
No eran muy amigables.
Me estaban oliendo, y aunque no eran violentos, tampoco eran amables.
Solo quería hacer una cosa, y era pelear contra ellos.
Tengo mucha curiosidad por la magia y también me gusta enfrentarme a algunas personas.
Así que les pedí que se enfrentaran conmigo.
—Quiero pelear con ustedes.
—Abuelo, Aito está retando a estas personas… ¿no lo vas a detener?
—Deja que se divierta.
—Oye, chico humano, ¿te quieres enfrentar a nosotros?
… Espera, ¿por qué pones esa cara de felicidad?
—Sí, vamos a enfrentarnos.
Estaba muy feliz mientras les pedía que pelearan conmigo.
No era como si tuviéramos algún problema, solo quería enfrentarlos.
—Bueno, mirando tu cara, no parece que tengas rencor contra nosotros.
Está bien, hagámoslo.
Tenía la sensación de que ellos no eran más fuertes que los bandidos a los que me enfrenté.
Aunque podía estar equivocado.
Salimos de la taberna y fuimos a un rincón apartado donde no se pudiera causar mucho daño.
Entonces, veamos si estaba equivocado o no, y si esos hombres bestia eran más débiles o más fuertes que el grupo de bandidos del bosque…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com