El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 23
- Inicio
- Todas las novelas
- El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
- Capítulo 23 - 23 Capitulo 23 Ruinas
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
23: Capitulo 23: Ruinas 23: Capitulo 23: Ruinas Ahora que tenía una nueva espada tenía ganas de probarlo por lo que, le pedí un duelo al maestro y este viendo lo emocionado que estaba aceptó de una vez.
Como ya nos encontrábamos en un lugar apartado de las personas de la ciudad nos preparamos.
—Entonces empezamos ya, maestro.
Estaba muy emocionado, porque iba a volver a enfrentarme al maestro.
—Cuidate mucho Aito, evita lastimarte.
—No creo que pueda hacer esto, pero gracias Lilia.
—Bueno mocoso, como me retaste,ahora Atacame.
Entonces levanté mi brazo y corrí hacia él balanceando mi espada una y otra vez mientras el bloqueaba intercambiamos varios golpes.
Mientras solo la presión de los ataques alejaban las hojas que se encontraban cerca.
En el último golpe de intercambio cargué la espada con maná dando un golpe más fuerte que las otras, empujándolo hacia abajo aunque no se arrodilló pero se podía ver qué el impacto había llegado al suelo.
Cargué otro al instante en el otro movimiento y él alzó la mano con la espada desvío el ataque y golpeándome y lanzándome haciéndome impactar contra una gran roca que se encontraba ahí.
Aunque me protegi usando mi magia de Viento para suavizar el ataque aún así estaba sangrando y no fue porque había impactado contra esa roca sino que fue por el ataque del viejo.
Si no lo hubiera ralentizado sería más fatal el golpe.
Coff… cof, estaba tosiendo sangre, a pesar de haberme protegido.
Pero eso aún no se acababa ya que el solo balanceando su espada la presión del aire me golpeó partiendo en escombros la enorme piedra que estaba detrás de mí y desmayandome en el acto.
—…
A.
—…
Aito Aito.
—Coff… cof anh eres tú Lilia.
—Aito bebe esto rápido.
Lilia me dio una poción no hizo mucho por mi porque no era de alta calidad, pero el punto es que lo había bebido.
Después de eso descansamos.
Bueno, descansé ya que yo era el que estaba peor de ahí.
Después salimos de ahí ya que todo era un desastre.
Los árboles estaban partidos en varios trozos, la gran piedra que estaba ahí, ahora era solo escombros.
Aunque descansé aún tenía secuelas.
Y ahí volvimos a la taberna bien temprano.
Aunque había perdido en tan solo unos instantes no estaba triste, al contrario estaba feliz ya que el maestro había usado algo de fuerza contra mi.
Y al llegar la noche habíamos bajado para cenar, como esa taberna era enorme, eso no era una taberna, había mucha gente comiendo ahí.
También había muchos viajeros y mientras seguíamos comiendo escuchamos lo siguiente: —Escuchaste que apareció una ruina en las afueras de la Ciudad.
—Espera, tu también lo sabes pero si te lo iba a decir ahora mismo.
—Jaja no sabía que tú también te habías enterado.
Zekin alzó un ceja mientras escuchaba a los hombres hablar.
—Unas ruinas aparecieron fuera de la ciudad.
Es como si la mala suerte me estuviera persiguiendo.
El maestro había dicho esto, porque yo estaba ahí y después de escuchar esto, de seguro iba a querer ir a explorarlo y Lilia me seguiría también.
Y eso era lo que iba a hacer aunque llevará riesgos.
—Mocoso, ya sé lo que estás pensando y esperó equivocarme.
—De qué hablas maestro, yo no estoy pensando en nada.
—Qué, entonces no estabas pensando en ir a explorar las ruinas.
—Maestro, será que me puedes leer la mente.
—Dices eso como si no te conociera bien, aunque hay muchos riesgos también hay muchas recompensas en las ruinas.
Después de eso también Lilia quería ir el maestro protestó pero cedió a su deseo, aunque él también iba a ir con nosotros.
Así que ruinas esperen por mi…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com