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El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 28

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  4. Capítulo 28 - 28 Capitulo 29 Zekin contra un gorila
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28: Capitulo 29: Zekin contra un gorila 28: Capitulo 29: Zekin contra un gorila Después de la intensa batalla contra la cabra, Lilia cayó desmayada.

Su respiración era débil, su costado estaba sangrando donde la guadaña la había rozado.

No podía dejarla ahí.

La cargué en la espalda —su cuerpo ligero contra mí, su cabeza estaba apoyada en mi hombro.

Pesaba poco, pero cada paso dolía con mis propias heridas.

Salí de la habitación arrastrando pies.

El pasillo estaba en silencio y mi respiración estaba agitada.

Llegué a otra sala amplia.

Columnas rotas, runas débiles brillando en el suelo.

Al otro lado, había otra puerta —de todas las habitaciones que había entrado solo esa tenía otra puerta.

Miré a Lilia inconsciente.

No sabía si había o no otro monstruo encerrado en esa habitación.

Pero algo me impulsaba querer entrar a esa puerta, no era curiosidad, ni emoción por saber que estaba detrás, era como si algo me estaba atrayendo.

Tragué saliva, si entraba con ella cargada en la espalda, no podría pelear libremente, dije eso porque no sabía que estaba detrás.

Si la dejaba…

¿y si algo aparecía?

Apreté dientes.

—No te voy a dejar sola.

La acomodé mejor en mi espalda, espada en la mano.

Empujé la puerta.

Adentro: no había nada solo una oscuridad sin fin, no podía sentir nada, sin sonido, sin mis sentidos, no sabía si estaba cayendo en un abismo o si estaba parado en algo.

Hasta ahora no podía sentir nada en un instante sentí como si algo estaba penetrando mi cuerpo, entrando en mis canales de maná desgarrando todo mi cuerpo, sentía dolor pero no podía gritar bueno, no sé si estaba gritando y no podía escuchar mis gritos, porque ese dolor no era algo que yo pudiera soportar.

Poco a poco sentí que mis sentidos volvían hasta que me desmayé, no sabía si Lilia está bien o no, pero espero que esté bien ya que fui yo quien lo arrastró aquí.

(En otro lugar) —Vaya, pero miren esto si estos chicos estuvieran aquí ya serían aplastados de inmediato por esta presión de maná.

—Un gorila de unos cuatro metros, ojos llameantes, cada que respira le sale humo por la nariz y la boca, un set completo de armadura llena de espinas.

—Su arma es una cadena larga en llamas, un olor desagradable y ese sonido de la cadena siendo arrastrada.

—Grhhaaaaa!!!.

—El grito sacudió la cámara entera, las columnas temblaron, la presión de su maná golpeó como un martillo invisible.

Interesante.

Jajaja, tal vez me volví como ese mocoso, porque me estoy riendo ahora mismo.

—Al fin un oponente que vale la pena enfrentar.

Desenvaine mi espada.

La hoja brilló maná puro, balanceé mi espada cortando la presión en el aire.

El gorila cargó sus cadenas de llamas lanzándolas — lo esquive, el golpe impactó al piso destruyéndolo y caímos al piso de abajo.

Cuando llegamos hasta abajo, me tiró la cadena en llamas de nuevo —salté arriba, la cadena pasó debajo.

Aterricé y me impulsé hacía el— un corte descendente directo al pecho.

Impactó la armadura con espinas —chispas, pero abrió una grieta, su sangre salpicó.

El gorila rugió de furia — golpeó con un puño martillo.

Lo bloqueé con mi espada, el impacto me lanzó para atrás, brazos vibraron, mis pies arrastraron al suelo.

La cadena me iba a envolver —esquivé rodando, la cadena impactó la pared, está fue destruida.

Corrí al lado, me impulsé con maná —corte diagonal del cuello hasta el torso.

Abrió una herida profunda, el gorila aulló de dolor.

Mientras sus llamas se iban volviendo más calientes.

No podía dejar que eso sucediera y seguí con el corte dejando una herida más profunda.

Aulló más fuerte, mientras su voz se desgarraba.

Cargué la espada con maná y empecé a cortarla una y otra vez antes de que siquiera pudiera reaccionar.

Envainé la espada.

La cámara estaba en silencio, había escombros por todos lados y continué mi camino.

—Espero que los niños no se hayan topado con un enemigo así.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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