El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 29
- Inicio
- Todas las novelas
- El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
- Capítulo 29 - 29 Capitulo 30 Como así que me dormí por cinco días
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
29: Capitulo 30: Como así que me dormí por cinco días 29: Capitulo 30: Como así que me dormí por cinco días Después de que había derrotado a esa bestia con forma de cabra.
Lilia se había caído al suelo del cansancio y desmayándose en el acto, ella ya estaba sangrando en el costado porque la guadaña de ese monstruo lo había rozado.
Y yo también estaba sangrando en el hombro, tenía dolor en todo el cuerpo, pero aún con todo ese dolor la cargué a ella para salir de la habitación ya que esta se iba a derrumbar, por la batalla que tuvimos.
Así que tuvimos que salir de ahí de una vez, ella no pesaba mucho pero por las heridas, con cada paso, el dolor era tan insoportable que se me hacía difícil soportarlo.
Entonces entramos en otra habitación para ir a descansar y dentro de esta había otra puerta, no sabía que se encontraba ahí, así que no fuí a investigar.
Pero sentí esa sensación de que algo me llamaba en esta habitación, pero no podía dejar a Lilia afuera tampoco ir con ella.
Pero no pude dejarla así que me dirigí a la puerta y lo empujé con ambas manos, aún tenía la espada en la mano, cuando entré no había nada, solo una oscuridad pesada, no podía ver ni sentir nada.
Después penetró mi cuerpo entrando en mis canales de maná, el dolor se había se había vuelto más insoportable no sabía si estaba o no gritando ya que no podía escuchar después, me había desmayado.
—Li…Lilia.
Cuando me desperté ya no estaba en las ruinas, ya habíamos salido.
—Aito al fin despiertas, que bueno.
—Con qué al fin decidiste despertarte mocoso, nos tenías preocupado.
—Dormiste por cinco días.
—Q… Queeeeee!!!
Cinco días, estás bromeando maestro.
—Y ¿qué pasó con las ruinas?
—Oye mocoso no escuchaste que dormiste por cinco días, qué crees que pasó.
—No puede ser verdad, no pude ver el final, !!!.
—Es verdad ¿estás bien?
Lilia, te habías desmayado te cargué pero también me desmayé.
—Y cómo fue que el maestro nos vió o tu saliste de esa habitación tan oscura.
—Habitación oscura, no sé.
—De qué estás hablando mocoso, aún no te encuentras del todo bien verdad.
—Pero habíamos entrado en una habitación que estaba muy oscura.
—Bueno, pero estamos bien, no es así de mocoso.
—Supongo que tienes razón.
—Pero tú y Aito te sientes bien, no tienes dolor de cabeza ni nada.
—No, estoy bien gracias por preocuparte.
—Y qué tesoros encontraron.
Entonces me di cuenta de que habían pasado cinco días desde entonces, cuando me desperté tenía vendas en todo el cuerpo.
Ni el maestro, ni Lilia supieron de esa habitación oscura, tal vez se había desaparecido cuando Lilia se despertó o cuando llegó el maestro.
El viejo me contó que se enfrentó a un enemigo muy fuerte que usaba cadenas de fuego y que estaba preocupado por nosotros por si nos habíamos encontrado en el camino un enemigo así.
Lilia había encontrado una reliquia que le había aumentado el maná, aunque yo no me llevé nada eh, espera Lilia me trajo una espada que encontró, ya que el mío se desgastó mucho en la pelea que tuve con ese monstruo dentro de las ruinas.
Era más grande que mi otra espada pero fue la única cosa que tengo que había salido de esas ruinas, aunque tuve muchas lecciones allí adentro.
Aprendí más movimientos con la espada y la movilidad, hice muchas cosas que nunca había hecho, creo que todo eso me va a servir de algo de ahora en adelante.
Me sentí muy aliviado porque salí de las ruinas sin haberme enfrentado ni lastimado a ni siquiera una persona.
Bueno ahora tengo que entrenar mucho ya que mi aventura aún no ha terminado todavía, aún queda mucho por explorar así que debo levantarme de esa cama para ir a entrenar.
Pero primero déjame comer algo ya que no he comido en cinco largos días…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com