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El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 30

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  4. Capítulo 30 - 30 Capitulo 31 Ogros
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30: Capitulo 31: Ogros 30: Capitulo 31: Ogros Después de salir de las ruinas aunque no supe que había salido de ahí ya que me había desmayado.

Pero también había descubierto que dormí por cinco días, también que el maestro ni Lilia habían visto la habitación oscura.

Solo se me ocurre algo: es que aparece y desaparece, solo eso se me llega a la mente.

Bueno, ya no pensamos en eso ya que Lilia y yo seguimos con vida después de todo.

Aunque no me llevé muchas cosas de las ruinas, pero Lilia me había recogido una espada, era más grande que la otra espada que tenía, pero creo que como voy a crecer en el futuro, lo voy a poder usar bien.

Por eso ahora mismo debo ir a entrenar, pero primero debo comerme algo ya que no he comido hace más de cinco días, aunque era porque estaba dormido, pero esa es la razón por la que debo ir a comer.

Entonces salí de la habitación y bajé para ir a comprar algo para comer.

No compré en la taberna ya que quería ver los alrededores por eso fui a comprar en otro lado.

Mientras estaba paseando por las calles vi a los niños jugando, personas hablando, personas trabajando.

Hacía un buen tiempo así que la brisa era muy fresca, me sentí bien ya que estuve encerrado en la habitación por un buen tiempo y también ya que no quería seguir viendo más el techo de mi habitación.

Mientras los niños jugaban con espadas de madera, me llamaron para que pudiera jugar con ellos, mientras ellos me enfrentaban con sus espadas de madera y yo lo esquivaba.

Había olvidado que la razón por la que salí era porque tenía hambre, eso no volvió a pasar por mi cabeza, solamente estaba feliz porque estos niños me habían llamado para jugar con ellos.

Pero me terminaron derrotando ya que ellos eran más fuertes y eran más que yo.

No pude hacer nada contra ellos, solo el maestro me había derrotado pero ahora había perdido contra otros enemigos.

Espero que sean buenos espadachines en el futuro, mientras caminaba también estuve pensando cuando era más pequeño y cuando vivía en el palacio.

Cuando entrenaba junto a mi hermana mayor y con el maestro.

Cuando jugaba con mi hermano mayor, con madre y con padre.

Y las veces que paseaba por el Palacio mirando todo en cada rincón, bien curioso.

Cuando escuchaba las historias que madre me contaba cuando era más pequeño.

Y ahora estoy viviendo un poco de estas historias que madre me leía.

Monstruos, magia, esgrima, enemigos poderosos, maestro, aliados, aventuras y ruinas.

Pero sé que esas no son todas las cosas que existen en este mundo, tal vez no pueda conocer todo pero quiero seguir conociendo lo que aún no he podido ver en este periodo de tiempo que estoy de aventura con el maestro y Lilia.

—Bueno niños tengo que irme ya, ya que ustedes me derrotaron.

Coff… cof, pero volveré más fuerte.

—Oye no te vayas todavía.

—Lo siento, tengo que ir a comer.

—Pero volverás a jugar con nosotros de nuevo.

—Creo que sí mientras siga en esta ciudad, bueno cuídense.

—Sí, adiós entonces debilucho.

—Jajajajaja, eso me dolió, saben.

Qué frustración, perdí contra ellos, debe ser porque estuve dormido por cinco días y tampoco había comido nada.

Sí, debe ser por eso.

Entonces compré algunas frutas y las comí, compré más y también me las comí.

Compré otras cosas para comer y otras frutas para llevar de regreso a la taberna.

Pero primero tenía que ponerme en forma, ya sentía mi cuerpo un poco rígido.

Y no había mejor forma que solucionar esto que pelear con monstruos, así que fui más allá del bosque y me encontré con un grupo de «Ogros» fue la primera vez que me iba a enfrentar a ellos.

Mi primera impresión fue esta: asquerosos, el olor a sangre era como si se bañaran en ella, eran enormes, no medían mucho como la cabra que me encontré en las ruinas, pero eran más grandes que yo y el maestro, así que se merecen llamarse enormes.

Tenían bastones grandes y también tenían una especie de cadenas con huesos alrededor del cuello.

Entonces solté la bolsa porque no quería ensuciarla.

No traía mi espada conmigo así que me tocaba usar magia.

—Espera pero qué demonios es eso, no puedo usar magia, pero puedo sentir mi maná.

—No, no, no eso no puede estar pasando.

—Ni modo, ya que tengo ese tipo de entrenamiento, debe completarse ¿no?

—Bueno, ogros sean bienvenidos de ser mis maniquíes de entrenamiento.

Ellos corrían como personas borrachas pero sin caerse, uno me iba a golpear con su bastón, lo esquivé —voló escombros de tierra— Lo golpeé en un costado.

Retrocedí, cogí una estaca que había ahí, corrí hacia él clavándosela en el cuello y la saqué —sangre verde salió— quedaban cuatro, venían corriendo en mi dirección, atacaron, esquivé —Corrí de nuevo en dirección de los dos— con la estaca en mano, di un salto, me iba a golpear pero le dio a su compañero, en el mismo salto —giré y le clavé la estaca en la cabeza— cayó al suelo y recogí la estaca.

Ahora solo quedaban dos, cerré los ojos y los abrí —corrí hacia ellos esquivando todos los golpes— golpeó al suelo, tardó en levantarlo y le clavé la estaca directo al corazón, dio su última respiración y tenía un hedor repugnante y la saqué rápidamente —sangró— Giré, puse toda mi fuerza en mis dedos lanzando la estaca y clavándosela también al corazón del último que quedaba.

Después recogí la bolsa y regresé a la taberna, el maestro me preguntó si fue bueno el entrenamiento ya que olió la sangre, después comieron la fruta.

No les dije que no podía usar magia durante el combate para que Lilia no se preocupara por mí, tal vez la razón fue porque me había desmayado.

Bueno, espero que pueda volver a usarla pronto.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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