Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 31

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
  4. Capítulo 31 - 31 Capítulo 32 Guarida de Goblins
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

31: Capítulo 32: Guarida de Goblins 31: Capítulo 32: Guarida de Goblins Después de que había terminado de enfrentarme a esos ogros, regresé a la taberna de nuevo.

El maestro ya sabía que me había enfrentado a monstruos porque podía oler la sangre que tenía encima.

Pero no les dije que no pude usar magia durante toda la pelea contra los ogros, para no preocupar demasiado a Lilia.

Después de eso ellos comieron las frutas que les había traído, ya estaba atardeciendo y la noche llegó en un instante.

Bajamos para cenar, yo pedí más comida de lo normal porque tenía mucha hambre, o tal vez usando la excusa de que había dormido por cinco largos días.

La comida estaba deliciosa, la taberna estaba muy llena, y no es sorpresa que todas las noches esté llena así.

Por eso en las mañanas siguientes el desastre es mucho peor, ya que por la noche hay muchas personas bebiendo y comiendo.

Apenas bajamos, algunos hombres ya estaban peleando, rompiendo mesas y sillas.

Aunque es bueno ver a las personas con tanta energía, porque hace que uno se sienta un poco más tranquilo en mi opinión.

—Mocoso, creo que dentro de poco nos iremos de esta ciudad.

—¿De verdad?

Bueno, no es como si hubiéramos venido para vivir aquí para siempre.

—Y entonces, ¿cuándo partimos?

—No lo sé, pero no menos de dos semanas.

—Espero que nuestra próxima ciudad sea igual de grande que esta.

—Puede que sea así, pero come mocoso, ¿no dijiste que tenías mucha hambre?

El maestro me dijo que ya estábamos por irnos de esta ciudad, pero yo todavía tenía que vengarme de esos niños que me derrotaron en la tarde cuando salí a comprar comida.

No puedo irme sin una revancha.

Ojalá me los encuentre cuando salga, para arreglar las cuentas pendientes que tenemos entre nosotros.

Bueno, aunque lo que más me preocupa es mi problema de no poder usar magia.

Si lo que estoy pensando resulta ser verdad, tendré que cuidarme más en el futuro para no recibir tanto daño en batalla y terminar desmayado por un largo periodo otra vez.

Aunque en realidad es un buen entrenamiento para mejorar mis habilidades físicas, en caso de que algún día bloqueen mi magia o haya una restricción que no me deje usar magia.

Así no estaría en tantos problemas.

—¿Te sientes mal, Aito?

—No, Lilia, ¿por qué lo dices?

—Es que te veo un poco extraño.

—No es nada, así que no te preocupes tanto.

—Está bien, si tú lo dices.

—Uff, Lilia es muy buena observando.

Mi maestro también debe haberse dado cuenta, aunque no me pregunte.

O tal vez no sabe por qué me siento deprimido.

O quizá también piensa que, como me quedé desmayado antes de que saliéramos de las ruinas, esto me está afectando mucho ahora.

Aunque en parte pueda ser verdad, eso no tiene nada que ver con cómo me siento.

Pensándolo bien debería decirle esto al maestro, pero no quiero hacerlo.

Salí de viaje para conocer nuevas cosas, así que déjenme aprender un poco más sobre esto todavía.

Será una buena experiencia para mi crecimiento en el futuro.

Por eso no debo desperdiciar este método de entrenamiento que vino a mí por pura suerte.

Después de que terminamos de comer, subimos a la habitación a dormir.

—Bien chicos, hora de dormir, nos vemos mañana.

—Buenas noches abuelo y Aito.

—Buenas noches Lilia, que duermas bien.

A la mañana siguiente nos despertamos e hicimos todo como normalmente: comer, entrenar y si había encargos, encargarnos de los monstruos de esos encargos.

Aunque de vez en cuando damos una vuelta por la ciudad para conocerla mejor.

Veamos, hoy teníamos un encargo para cazar un nido de monstruos, así que debíamos prepararnos para eso.

—Muy bien Aito, es hora de usar la nueva espada que te traje y cuídate.

—Por supuesto, tú también cuídate Lilia.

—Muy bien niños, prepárense, ya entramos.

Una vez que llegamos al nido de los Goblins, era una cueva por cierto, ni siquiera entramos.

Lilia cargó magia de fuego y me pidió ayuda con magia de viento para intensificar las llamas, pero como no podía usar magia… Le dije que como había obtenido un artefacto que aumentó su maná, tenía que mostrarme cuánto había mejorado.

Aunque fuera una excusa, realmente quería ver lo que iba a hacer Lilia.

—Tienes razón Aito, déjame encargarme de esto sola.

Entonces cargó una gran esfera de fuego y la lanzó dentro de la cueva.

Después de un rato, empezamos a escuchar los gritos de los Goblins quemándose.

Algunos intentaron salir pero ni siquiera nos movimos y se terminaron quemando y reducidos a cenizas.

Lilia se había vuelto realmente muy fuerte.

Me pregunto cuánto más fuerte se volverá en el futuro.

Y así terminamos nuestro encargo de exterminar el nido de Goblins en la cueva.

Y así completamos el encargo como todos los otros que hemos tenido.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo