El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 32
- Inicio
- Todas las novelas
- El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
- Capítulo 32 - 32 Capitulo 33 Más goblins
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
32: Capitulo 33: Más goblins 32: Capitulo 33: Más goblins Después de que habíamos terminado el encargo de exterminar a los Goblins que se encontraban en su guarida en cueva afuera del bosque.
Nos quedamos en el bosque para platicar un poco ya que nos quedaba mucho tiempo antes de que terminara el día.
Después fuimos a por otro encargo, que eran más Goblins que estaban en los alrededores, así que nos dirigimos para allá para y a acabar con ellos.
Estos no estaban en cuevas por lo que está vez sí podía pelear sin tener que usar magia.
Y así no sospecharan de mí, también eso sería otro entrenamiento más para volverme más fuerte sin tener la necesidad de usar magia.
Sí me vuelvo fuerte sin la necesidad de usar magia, cuando pueda volver a usar magia.
Voy a estar más fuerte que nunca, por eso es que no me estoy enojado tanto como debería de estarlo.
Ya mi cuerpo estaba acostumbrado a pelear usando la magia, por eso cuando me enfrente a esos ogros me resultó un poco difícil acabar con ellos.
Aunque tal vez esto se deba ya que no llevaba la espada que me trajo Lilia de las ruinas conmigo.
Pero ahora es diferente ya que esta vez sí lo llevo conmigo, por eso creo que no será tan difícil como aquella vez y aunque los Goblins son muchos.
No, creo que será más difícil ya que los Goblins tienen más inteligencia que los ogros que son sin cerebros que solo atacan sin pensarlo.
Y también ellos pueden usar trampas, armas, y todo lo que usan los seres humanos para cazar, así que aunque uno solo no sea tan fuerte como un ogro, puede ser más peligroso que ellos.
No es porque sean poderosos si no por su astucia y su inteligencia, eso los hace más peligrosos.
Ellos saquean y roban como los seres humanos, tienden trampas tan bien que parecen humanos también.
Ellos serían más peligrosos si tuvieran la capacidad de hablar, eso ya sería una anomalía en el mundo.
Porque con unas bestias así serían demasiado peligrosos para nosotros los humanos.
Y lo más sorprendente si se puede llamar así es que ellos solo aprenden a manejar sus armas, espadas, arcos, lanzas, escudos, entre otros.
También si pudieran usar magia ellos serían más peligrosos todavía.
Escuché historias de parte del maestro.
Que tienden a dejar cuerpos de humanos para que otros puedan venir a ayudarlos y así para que puedan matar más.
Haciéndoles una emboscada ellos son demasiado inteligentes.
Pero aún así no es como si esos goblins entrenarán más que yo.
Que desde pequeño entreno no es nadie más que el maestro Zekin Merville.
Así que si es una pelea sin magia y solo es con armas yo puedo con ellos, ahora quiero ver cuánto han mejorado mis reflejos.
Cuando me están tirando sus flechas quiero ver cuántos podré esquivar.
Así que mientras Lilia esté usando magia yo pelearé con ellos solo con la esgrima y eso también será muy beneficioso para mí en el futuro.
Ya que tendré más dominio con la espada más que nadie.
Por eso al igual que los ogros estos goblins serán mis maniquíes de entrenamiento para mejorar mis mi dominio con la esgrima, debo aprender más maniobras para que cuando pueda volver a usar magia.
Pueda ser más letal y más eficaz.
Nos encontrábamos encima de unos árboles por eso podíamos verlos mejor y ellos no a nosotros.
Ahora lo que voy a hacer será algo muy peligroso, por qué cuando lo haga ellos se pondrán más en guardia haciendo que sea más difícil acabar con ellos pero así será mejor para mí.
Mientras más difícil sea, mejores resultados tendré, ya que también traje mi arco.
Voy a eliminarlos de lejos así cuando vean que los suyos están cayendo uno tras otro pondrán más esfuerzo en su trabajo y así no será muy fácil acabar con ellos y será mejor para mí.
No usé flechas porque no tenía, así que empecé a arrancar ramas de los árboles para usarlas como si fueran flechas.
Aito, ¿qué estás haciendo?
—No estarás pensando en acabar con ellos tan fácil como con los otros de la cueva, cierto.
—Bueno, mientras podamos terminar rápido será mejor no.
—Oye debemos divertirnos, bueno, no divertir pero no creo que tengamos más encargo hoy, así que vamos a entrenar con ellos.
—Es verdad que no tenemos más encargos, pero no por eso vamos a jugar con ellos, ni tampoco divertirnos con ellos, debemos acabar con ellos rápidamente.
—Vamos a durar un poco, entonces tú acaba rápido con los tuyos, yo estaré entrenando un poco con ellos, ya que no entreno desde hace días.
—Bien, está bien pero no los subestimes tanto.
—Si, lo que tú digas.
—Mocoso tú..
—Qué pasa maestro.
—Nada, sigan.
Apunte a uno y le impactó en el cráneo por cierto este estaba un poco alejado, lanze otro que atravesó a dos a la vez.
Lanze otro que le dio en el cuellos a uno.
Ya me estaba aburriendo así que me tiré de lo alto del árbol hacía abajo, se levantó polvo, aún no me habían visto.
Y corrí en dirección hacía ellos cuando iba por la mitad ya se percataron de mi presencia, se alertaron y de inmediato los arqueros empezaron a dispararme flechas ellos no son tan fuertes pero no sé cómo es que sus flechas me pueden alcanzar.
Los desvíe con la espada tiran los más y seguí desviando como no estaban envueltos en maná, fue más fácil para mí desviarlas.
Y así llegué donde se encontraban y empezó el verdadero combate de esa exterminación de goblins.
En efecto, no eran mejores que yo manejando la espada pero los arqueros tampoco me dejaban en paz, así que resultó ser más difícil de lo que esperaba.
Pero por suerte las que esquivaba algunos los recibían los mismos goblins con los que estaba peleando.
Por eso no pude matar a muchos de ellos.
Pero de verdad que esos arqueros son molestos, imagínate tener que estar peleando con esos goblins y tienes a otros tirando flechas a cada rato.
Eso es un dolor de cabeza tener que estar atento para que no te impacte una flecha en el cuello.
Pero aunque estaba molesto también estaba un poco feliz porque eso era muy nuevo para mi, tener que estar peleando y tener que estar vigilando para que no me maten los arqueros.
Ese tipo de entrenamiento era mejor de lo que pensaba, hasta que Lilia decidió intervenir, tirando bolas de fuego que por poco también me queman, parece que ya se le acabó la paciencia conmigo.
Y así después de un rato, los exterminamos a todos ellos.
Tenían cofres de tesoros y joyas.
Todo lo que tendrían los bandidos ellos lo tenían con ellos.
—Aito, ¿por qué estás siendo tan imprudente ahora?.
—Lo siento mucho Lilia de verdad.
—Buen trabajo chicos.
—…
Mocoso vamos a hablar un rato ven conmigo.
—Si, ya regreso, Lilia.
—Está bien.
—Mocoso tú¿no puedes usar magia verdad?.
—No te puedo ocultar nada verdad.
—No es como si nos conocieramos hace un día.
—Fue por lo que dijiste de la habitación oscura.
—No sé, tal vez sea porque dormí muchos días y necesito relajarme un poco.
—Bueno entonces no salgas solo de ahora en adelante.
—Si.
—Bien, volvamos con Lilia.
Ya sabía que el maestro se iba a dar cuenta y así pasó de verd ad.
Después de terminar volvimos a recoger las recompensas.
Y después regresamos a la taberna.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com