Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 33

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
  4. Capítulo 33 - 33 Capitulo 34 Entrename
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

33: Capitulo 34: Entrename 33: Capitulo 34: Entrename Después de que terminamos de exterminar a los monstruos en las afueras del bosque, el maestro me llamó.

—Oye mocoso no puedes usar magia, verdad.

—No te puedo ocultar nada verdad maestro.

—Hablas como si fuera desde hace un día que nos conocemos.

—Eso tiene que ver con la habitación oscura que mencionaste cuando te despertaste, después de dormir por cinco días.

—No lo sé, puede ser eso, o tal vez será porque me dormí por muchos días y mi cuerpo está un poco extraño.

—Como sea hiciste bien en no decirlo ya que Lilia se iba a preocupar mucho.

—Parece que estás madurando mucho mocoso.

—Bueno, ninguno de los dos la quiere ver preocupada o sí.

—De qué estás hablando ahora mocoso, deja que yo solo me preocupe por mi nieta, quien te crees que eres.

—No me golpeé maestro, que he dicho mal, acaso está mal que me preocupe por ella.

—Yo no he dicho.

—Y entonces porque me golpeas.

—No es por nada, solo quería hacerlo.

Entonces regresemos ya.

—Está bien.

—Abuelo, Aito que tanto estaban hablando.

—Eh, maestro de qué estábamos hablando?.

—Mocoso, deja de bromear conmigo.

Después de terminar de hablar con el maestro, regresamos donde se encontraba Lilia, ella nos preguntó de qué era que estábamos hablando yo y el maestro, pero no pudimos decirle la verdad.

Después fuimos a recoger las recompensas de completar los dos encargos de los goblins que habíamos exterminados hace un momento, de la cueva y en la afueras del bosque.

Una vez que terminamos de recibir las recompensas no teníamos mucho que hacer.

En verdad queríamos ir y hacer otro encargo para seguir entrenando y mejorando nuestras habilidades, pero decidimos que era mejor no hacer más encargos por hoy.

Cuando estábamos camino de regreso, estábamos pasando por una calle y los niños de antes que me habían derrotado me vieron, pensé que no se iban a acordar de mí, pero lo hicieron y vinieron a saludarme.

Diciendo que si había traído a estas personas para tener la revancha por haberme derrotado anteriormente, hasta que vieron la espada de mi maestro y también la mía.

Se sorprendieron porque no eran de madera, sino que eran de verdad —Que increíble es una espada de verdad, puedo tocarla.

—Di que si por favor.

—(Podemos, podemos, podemos) No entiendo cómo pueden emocionarse así si es solo una espada.

Además la ciudad Fanea es muy grande y rica.

Muchos viajeros llegan todos los días, ellos ya deberían haber visto más espadas pero se emocionan así.

Me recuerdan a mi, hace un tiempo atrás.

Que puedo hacer ya que me derrotaron la última vez, debo cumplir sus deseos.

Eso es lo menos que puedo hacer como el que fue derrotado.

—Qué asombroso, es una espada de verdad.

—Oye ya que te derrotamos, este podrías entrenarnos.

Pero qué demonios significa eso, si ustedes me derrotaron no deberían ser ustedes los que deberían de entrenarme y no yo a ustedes, que es lo que está pasando.

Aunque debería hacerlo, ya que no vamos a hacer nada más de lo que queda de este día.

Y por cierto no desenvaine la espada cuando se los dejé tocarlo, para que no pudieran salir lastimados.

—Jajaja, te derrotaron estos mocosos, que divertido.

—Es que me acababa de despertar y tenía mucha hambre, fue por eso maestro.

—Y bien mocoso, los vas a entrenar o no, no tenemos nada más que hacer eso será muy divertido.

—Es verdad Aito, deberías acceder a ellos, ya que perdiste contra ellos.

—Oh, hermosa señorita, muchas gracias por hablar por nosotros, nunca te olvidaremos.

—Bien vayamos…, pero primero donde es que los voy a entrenar.

—En mi casa vamos a ir, tengo un patio y ellos son mis amigos así también pueden entrar.

—Creo que si es así, no se va a poder.

—¿Por qué no se va a poder?

No quiero ir a la casa de estos niños, por si sucede un inconveniente en el futuro, para que no haya lamentos.

—Pienso que será mejor, que los entrene en un lugar apartado pero no lejos.

—Está bien.

Después fuimos a una lugar apartado y les di lecciones y los entrene por un buen rato.

Aunque por supuesto que fue con espadas de madera.

Después los llevamos al lugar donde los vimos estaban muy felices y me preguntaron que cuándo podría volver a entrenarlos de nuevo y si podría ser mañana mismo ya que no podían esperar por mucho más tiempo.

Hablan como si yo fuera su entrenador personal y como si me estuvieran pagando.

Eh espera, pagando.

Si eso es cuando no tenemos nada que hacer puedo seguir ganando más dinero, entrenando a estos chicos, pero un momento, no habrá más personas que necesiten que yo les de entrenamiento de esgrima.

Aunque, si me pagarán más dinero tendría que dejar de cazar monstruos y eso no puede suceder.

Ya que entrenando personas no me haré más fuerte, que cazar monstruos.

Definitivamente no voy a hacer eso.

Pero de vez en cuando mientras siga aquí tal vez si los encuentre pueda jugar con ellos.

—Bueno niños, ya me retiro así que cuídense.

—Adios, tú también cuídate.

—Tu también cuídate señorita hermosa.

Después de dejar a los niños donde los habíamos visto antes de entrenarlos, no devolvimos a la taberna, ya que el tiempo pasó tan rápido mientras jugaba con esos niños que no me di cuenta que ya se había ocultado el sol.

Una vez llegamos a la taberna ya estaba muy animado aunque no estaba tan lleno como lo va a estar en un rato cuando anochezca pero aún así tenía mucha gente.

Subimos a la habitación, nos tomamos un baño por turnos, después bajamos aunque no era de noche todavía.

Nos sentamos y nos pusimos a hablar.

Mientras también las otras personas que se encontraban aquí se pusieron a hablar también con las personas que estaban con ellas.

Estaba mu y animada a pesar de no estar tan llena de personas, bueno y entonces qué es lo que voy a pedir para comer hoy.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo