El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 7
- Inicio
- Todas las novelas
- El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
- Capítulo 7 - 7 Capitulo 7 Llegamos a una aldea
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
7: Capitulo 7: Llegamos a una aldea 7: Capitulo 7: Llegamos a una aldea Después de que derrotamos al «Lobo Gigante» estábamos muy cansados, esa era la primera vez que me sentía tan cansado, el maestro tenía pociones mágicas pero no nos entregó ni una poción después de esa batalla sino después de pasar un rato, ese viejo es muy cruel.
Ya se estaba ocultando el sol y teníamos que refugiarnos, pero antes de que hiciéramos eso él me llevó a cazar animales para que pudiéramos cenar.
No sé si es porque ya era casi de noche pero el bosque se veía más tenebroso, me refiero a que los árboles se veían como más grandes y más altos.
Después de que termine de cazar algunos animales para la cena, montamos una tienda y prendimos una fogata.
Y empezamos a cocinarlos, mientras el humo de elevaba al cielo nocturno, el viejo nos dijo que hay veces que uno no debe prender fuego así porque el humo podría revelar tu ubicación si te estás escapando de tus enemigos, él sabía todo esto porque es un caballero y a estado en muchas guerras antes.
Mientras se cocinaba la carne empezó a contarnos algunas de sus batallas que tuvo estaba muy emocionado y me preguntó porque ponía esa cara si no está hablando de una historia enfocada a los magos.
Y le dije que eso no tenía nada que ver, después de esa batalla con el monstruo ya me habría entrado curiosidad por las batallas aunque no eran magos, y así el continuo hablando hasta que se cocinó todo, comimos y después entramos en la tienda y dormimos.
A la mañana siguiente se podía escuchar el canto de los distintos aves del bosque era un canto hermoso y molesto a la vez si no te despiertas de buen humor, podía sentir esa brisa matutina que no sentía en el Palacio estaba muy feliz, pero un poco triste también ya que a esta hora mi hermana o madre ya me estarían saludando y hablando conmigo.
—Buenos días, Aito, ¿cómo estás?
Si, es verdad no estoy solo en este bosque.
—Hola Lilia, estoy bien y ¿cómo estás?
—Yo me encuentro bien.
—Al fin te despiertas mocoso, vamos a movernos ya —Está bien.
Después de eso nos fuimos del bosque estábamos en una cima no muy alto pero tampoco bajo y se podía ver todo el paisaje que era hermoso mientras el sol se estaba saliendo y fue ahí que me di cuenta que era temprano.
—Bueno niños, allá vamos.
Y nos bajamos y seguimos platicando en el camino, no nos topamos con ninguna bestia en el camino, hasta que al fin llegamos a un pueblo, nos estaban mirando la gente de ese pueblo y escuché algo —Mira, ese viejo está con dos niñas hermosas serán sus nietas.
Pero qué cosas están diciendo sí soy un niño será porque tengo el cabello largo o aquí no hay muchos niños con el cabello así de largo.
Después nos dirigimos a un lugar donde se alquilaban habitaciones para dormir y alquilamos uno.
Pero antes algunas personas que estaban ahí nos estaban mirando, no sé por qué pero no me gustaba la forma en la que nos miraban ellos.
Al rato salimos después de dejar las pertenencias y salimos afuera, el pueblo no era como cuando salí del Palacio por primera vez.
No tenía construcciones como allí, pero no me importaba eso porque aún así no me disgustaba.
Tenía un aire diferente al bosque, tal vez sea porque no tenía muchos árboles.
Pero veremos qué pasará después en este pueblo…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com