Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont - Capítulo 8

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. El niño rescatado después de la subyugación de monstruos Aito Greymont
  4. Capítulo 8 - 8 Capitulo 8 primer problema en la aldea
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

8: Capitulo 8: primer problema en la aldea 8: Capitulo 8: primer problema en la aldea Bueno después de que llegáramos al pueblo y mi maestro alquiló una habitación para que pudiéramos guardar nuestras pertenencias y después salimos afuera.

El viejo nos había dicho que teníamos que ir yo y Lilia a comprar comida ya que desde que nos despertamos y salimos del bosque, hicimos todo esto sin haber desayunado.

En la taberna había un lugar para comer pero como nos estaban mirando raro el viejo nos sugirió que debíamos comer en otro lado.

Por lo cual nos dirigimos a otro sitio para comer había un mercado pequeño ahí y cuando llegamos compramos algunas frutas, como le dije a padre que quería salir de aventura no me dio dinero suficiente por lo que debía gastar con mucho cuidado.

—hmm, oye Aito déjame comprar las frutas, tienes que ahorrar parte de tus monedas.

— Qué dices pero debo comprarlos con el dinero que tengo otro día podrás comprar con los tuyos pero hoy yo te invito si.

Y le acaricié la cabeza.

—Está bien.

—Oye Lilia, tenemos la misma edad pero soy un poco más alto que tú.

—Es verdad, será porque entrenas mucho.

—Será eso.

—No extrañas mucho el Palacio y tu familia, Aito.

—Bueno sí, los extraño y me siento un poco triste pero, te tengo a ti y al maestro aquí así que está bien.

—No te preocupes tanto si el abuelo es duro contigo, en el fondo él te aprecia mucho.

—No me preocupo por eso.

—Pero ahora hablemos de ti, eres increíble Lilia, demasiado increíble.

—Bueno gracias.

—Cuando convertiste el terreno en pantano y la bestia no podía salir de ahí fue increíble, tu eres genial como las historias que leía de los magos que controlaban diferentes elementos.

—Si, pero lo derrotamos los dos Aito, tu y yo lo derrotamos.

—Eso es verdad pero hiciste mucho, creo que no, te convertirás en una gran maga Lilia.

—En ese caso, no te voy a decepcionar y me esforzaré mucho— dijo Lilia con mucha confianza mientras miraba a Aito.

—Bien, bueno volvamos con el maestro.

Después de comprar las frutas y otras cosas y hablar con Lilia, regresamos con el viejo.

Después de comerlas el viejo me dijo que debíamos seguir entrenando como cuando estábamos en el Palacio.

Por lo que nos dirigimos a un espacio apartado que había más bien un bosque pero no era como en la que estuvimos anoche.

Duramos mucho entrenando y el maestro ya me atacaba con un poco más de intensidad, más fuerte, más concentrado y yo me sentí mejor así ya que era como un combate de verdad era como si no me defendía moriría.

—Oye mocoso, creo que ya necesitas una espada de verdad.

—Queeee en serio maestro, genial al fin tendré una espada.

Después de escuchar al viejo decir esto me sentí aún más feliz.

Porque con una verdadera espada podría matar mejor a las bestias, y me sentiría más cómodo sabiendo que ahora tengo una espada con filo, aunque con la espada de madera ya yo cortaba cosas pero con una de verdad será más impresionante.

Habíamos ido a cazar, porque ya había pasado un buen rato y ya se estaba ocultando el sol por lo que teníamos que cocinar las carnes rápido para volver a la taberna.

Cuando volvimos la taberna estaba llena de gente más que cuando llegamos en la mañana.

Y vi que habían hombres lobos,  había escuchado las historias de ellos en los libros que leía aunque cuando salí del Palacio por primera vez no los vi aunque no dure mucho tiempo fuera creo que era por eso.

Y sucedió algo inesperado.

—Oye viejo, de dónde eres creo que nunca te había visto por aquí¿eres un viajero?

Se acercó uno de los hombres que bebía ahí al viejo, no se porqué pero ese tipo no era rival para el viejo.

—Y qué le pasa a ese viejo, acaso es sordo.

—Eh… y esa pequeña.

Cuando el maestro escuchó eso al mismo instante alzó su mano y golpeó al hombre tirándolo varios pasos atrás y rompiendo las mesas y las cosas que habían detrás y la comida y bebidas que había encima.

Y así tuvimos nuestro primer problema en este pueblo…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo