El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 103
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- Capítulo 103 - 103 Capítulo 103 – La Resistencia
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103: Capítulo 103 – La Resistencia 103: Capítulo 103 – La Resistencia El refugio estaba en penumbras.La electricidad no seguía ya a los cables ni a las plantas de energía, sino a los pulsos de la fortaleza de Nox.
Cada luz se encendía y apagaba según el compás del emperador del tiempo.
Rick Dicker desplegó un mapa sobre la mesa de concreto.No era un mapa de calles ni de barrios: era un plano de interferencias temporales.
Líneas que vibraban, zonas donde los relojes no coincidían, grietas que se abrían en la rutina de la ciudad.
—Estos puntos —señaló con su pluma— son nuestras oportunidades.
Fisuras en el control de Nox.
Momentos donde su maquinaria se sobrecarga.
Bob frunció el ceño.—¿Y quieres que entremos ahí, como si fueran puertas?
¿Y luego qué?
¿Luchamos contra el tiempo mismo?
Rick respiró hondo.—No podemos destruirlo.
Ya lo sabemos.
Pero quizá podamos separarlo de Violeta.
Ella es su ancla.
Si rompemos ese vínculo, aunque sea por segundos, podríamos debilitarlo lo suficiente para que… —…para que Metroville respire de nuevo —completó Helen, con un hilo de voz.
Dash golpeó la mesa.—¡Sí!
¡Vamos ya!
Pero Violeta habló por primera vez en toda la reunión.Su voz temblaba, pero estaba cargada de algo más profundo.—No entienden.
Él me necesita, sí… pero yo también lo siento dentro.
Si lo arrancan de mí… quizá yo no sobreviva.
El silencio cayó como un martillo.Bob apretó los puños.—No.
No vamos a perderte, Vi.
Buscaremos otra forma.
Ella los miró con los ojos brillando en azul.—¿Y si no hay otra forma?
¿Y si la única manera de liberarlos a ustedes… es dejar que él me lleve con él?
Helen la abrazó con fuerza, temblando.—No digas eso, Violeta.
No lo permitiremos.
Rick, sin embargo, no apartó la mirada del mapa.Sabía que en el fondo, esas palabras eran la cruel verdad.
Arriba, en la fortaleza, Nox observaba todo.No necesitaba micrófonos ni espías: Violeta le transmitía sin querer cada palabra, cada emoción.
Su voz metálica resonó en el eco de su mente:”Tu sacrificio sería hermoso, pequeña.
Pero no es necesario.
Ellos no lo entienden, pero yo sí: tú y yo ya somos uno.
Si te arrancan de mí, no solo mueres tú… muere la única oportunidad de que esta ciudad tenga un futuro ordenado.” Violeta tembló.Porque, de alguna forma, sabía que Nox no mentía.
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