El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu) - Capítulo 12
- Inicio
- Todas las novelas
- El Nuevo Orden del Tiempo (wakfu)
- Capítulo 12 - 12 Capítulo 12 – Sospechas
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
12: Capítulo 12 – Sospechas 12: Capítulo 12 – Sospechas La casa estaba en silencio.Demasiado.
Helen se levantó en mitad de la noche, inquieta.
Jack-Jack había empezado a llorar de manera extraña, como si algo lo hubiera asustado en sueños.
Lo acunó con cuidado, murmurando para calmarlo, y entonces lo notó: la puerta de la habitación de Violeta estaba entreabierta.
Se acercó en puntillas, empujándola con suavidad.
Violeta estaba sentada en su escritorio, con la lámpara encendida, escribiendo en su libreta.Su mano se movía con rapidez, como si alguien la obligara a dibujar.Helen solo pudo ver un segundo antes de que su hija, sobresaltada, cerrara el cuaderno de golpe.
—¡Mamá!
—dijo, demasiado alto.El rostro de Violeta estaba pálido, y su respiración entrecortada.
Helen forzó una sonrisa calmada, aunque por dentro algo se le encogió en el pecho.—Cariño… ¿qué haces despierta a estas horas?
—N-nada… —Violeta abrazó el cuaderno contra su pecho—.
No podía dormir.
Eso es todo.
Helen dudó un segundo.
Podía insistir, exigirle que le mostrara lo que ocultaba.
Pero la vio temblar, con los ojos vidriosos, y retrocedió.—Está bien.
Pero necesitas descansar.
Mañana será un día largo.
Apagó la lámpara y dejó la puerta entornada.Cuando regresó con Jack-Jack a su habitación, la sonrisa desapareció de su rostro.No había sido “nada”.Lo que había visto eran símbolos, formas de relojes.
Y lo que más la perturbaba era la intensidad con la que su hija los dibujaba.
Violeta no durmió esa noche.Cuando se quedó sola, abrió de nuevo la libreta y vio lo que había escrito sin darse cuenta.
“Los engranajes esperan.
La membrana está lista.
Ella abrirá el flujo.” Se le heló la sangre.No recordaba haber escrito esas palabras.
Mientras tanto, en lo alto de la Fortaleza del Reloj, Nox caminaba lentamente entre las columnas de engranajes, observando cómo nuevas esferas de energía se formaban alrededor de la máquina central.
No necesitaba apresurarse.El tiempo era su aliado.
Su plan ya estaba en marcha: sembrar en Metroville pequeñas grietas temporales.Puertas que se abrían a instantes del pasado y del futuro, invisibles para la mayoría, pero inevitables.
Las primeras habían aparecido en escuelas, hospitales, calles transitadas.Un niño entraba en una puerta y salía convertido en anciano.Un doctor veía a un paciente sano un segundo y cadáver al siguiente.Un semáforo cambiaba de rojo a verde sin transición, provocando choques brutales.
El caos crecería.Y cuando la ciudad no pudiera más…Solo Violeta tendría la llave para cerrar esas fisuras.
Nox sabía que la duda ya germinaba en ella.Y que su familia pronto lo notaría.
Porque no hay mayor fractura que la desconfianza entre quienes deberían protegerse.
En la casa Parr, Helen se quedó despierta, mirando el techo, con Jack-Jack dormido a su lado.La imagen de su hija abrazando ese cuaderno la atormentaba.
“¿Qué te está pasando, Violet?” pensó con el corazón encogido.
Y mientras tanto, en el cuarto de al lado, Violeta se acurrucaba bajo las sábanas, llorando en silencio, con el tic-tac resonando en su mente como un recordatorio cruel de que no podía confiar en nadie.
Ni siquiera en sí misma.
Tic… Tac…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com